El Metal chileno siempre será, en buena parte, una de las principales razones de ser de este portal. Precisamente por eso se busca estar atentos y apoyar con la difusión del trabajo de nuestras bandas connacionales puedan lograr lanzar en un negocio tan ingrato como el de la música en Chile. En ese sentido varias bandas han logrado mantener vivo el espíritu y el sonido del Power Metal en nuestro terruño y entre ellas destaca Resilience, banda que ya lleva media década regalándonos material de muy buena calidad entre un single, dos EP y dos larga duración.

Por eso su plan funcionó de maravillas cuando nos sorprendieron a todos a finales del pasado 2018 con el lanzamiento imprevisto de “Renacer”, un nuevo EP que en cuatro tracks nos regalan su nueva propuesta en la que destacan la incorporación de Rodrigo Varela (Maze, Húsar) en las voces, el regreso del tecladista Elías Martínez (Elías, Vellatore, ex Ethernia) a la banda y la llegada de Nicolás Vásquez (Fireland, The Power Of The Pudú) en las guitarras, quienes se reúnen con Marcelo Oyanadel en las cuatro cuerdas y Hugo Ibarra en la batería para traernos este nuevo material.

Todo esto arranca con Instinto Siniestro, con una reposada entrada en piano nos da paso a un riff pesado, potente pero a la vez tranquilo, con una Varela que desde el primer minuto deja claro porque fue el elegido para continuar con la historia musical de esta aún joven banda. Una midtempo que si bien no logra impresionar mayormente por no presentar alguna novedad mayor, es una tremenda composición, especialmente las líneas líricas y la sección de solos que incluyen al teclado de Martínez, donde junto con Vásquez muestran hasta donde puede llegar el Power Metal chileno, porque la base rítmica que nos regalan Ibarra y Oyanadel terminan haciendo cuajar un tremendo himno.

Esto continúa con Revolución, la que arranca con la música sonando a lo lejos a través de un equipo de mala calidad, con un riff altamente metalero, muy Heavy ochentero pero con todos los aires de frescura que nos puede traer este tiempo. Un llamado a, precisamente, armar una revolución contra el destino y el sistema, con tremendo desempeño de todos, nadie se queda corto aunque lejos el trabajo de Varela puede tomarse como uno de los más notables, especialmente al considerar la evolución de la banda, sin dejar de lado que la reincorporación de Martínez le da un toque de Power Metal incluso a este que es puro Heavy.

Como alguna vez antes lo dijimos en algún review, un disco de Power Metal no es tal si no tiene una power ballad. Bueno, Nada Más es precisamente la confirmación de aquella idea y acá el trabajo de Martínez y Varela en conjunto es la demostración pura que en Chile tenemos buenos músicos, que la velocidad no lo es todo, que la potencia y “lo pesado” no es lo único que forma parte del Metal. Aunque deja un poco un poco triste al terminar de escucharla, nunca está demás darse un respiro y este track nos da ese espacio.

Como dijimos, esto se trata de un trabajo corto y, como tal, termina con Renacer, la que abre con un toque espacial de la mano del teclado de Martínez, no suena totalmente cómodo porque se aleja un poco (quizás bastante) del Metal que esperaríamos, pero no alcanza a avanzar ni un minuto de canción y ya tenemos un tremendo track de Power Metal que no abandona esa ambientación espacial, con una base rítmica tremenda, debo decir que tal como me gustan, con quiebres rítmicos y diversos juegos de batería a lo largo del tema, pasando por distintos momentos y ambientes. Los solos de teclado y guitarra para qué decir, simplemente un lujo de composición que en algún momento lleva a recordar un poco lo que están realizando bandas como The Night Flight Orchestra,pero esto es claramente Power Metal.

Como esto no termina hasta que termina, este trabajo termina con un bonus track que corresponde a una nueva versión 2018 de Ecos de tu Nombre, canción que forma parte de “Contra el Viento” (2016), el último larga duración de la banda del 2016. Quizás no sea correcto comparar las versiones toda vez que no son las mismas personas quienes están detrás pero no se puede negar que, al menos en cuanto a producción, esta nueva versión suena mucho mejor y, hay que decirlo, la maduración de cada uno de estos nuevos miembros tanto como los antiguos más la calidad de cada uno nos regala un tema de mucho mayor factura que el original, tanto en lo vocal como en lo musical.

Apenas diecinueve minutos dura este pequeño trabajo que nos regala un respiro de frescura en este verano caluroso (al menos en Santiago), ideal para ganarle a los tacos a la hora de ir al trabajo o para simplemente quedarse en casa o donde sea disfrutando del descanso, una inyección de energía de mano de uno de los mejores exponentes del Power Metal chileno de los últimos años que no defrauda en ningún sentido. En cada una de las composiciones se nota la madurez y la calidad compositiva y ejecutante de sus miembros y deja claro que tenemos Resilience para rato.

Al ser un trabajo tan corto, nadie puede negar que deja con un pequeño sabor a poco, deja ese bichito mordisqueando los oídos por querer escuchar más, especialmente cuando se considera que todo el proceso de preparación, grabación, edición y lanzamiento demoró tan sólo un mes… ¡Qué nos hubieran regalado si hubieran tenido más tiempo! Por ahora, sólo nos queda esperar que retomen fuerzas tras su gira por Colombia y nos regalen el tremendo de su nueva formación en vivo y en un nuevo larga duración.

Review: Sebastián Miranda