Unas de las bandas más emblemáticas,  y a la que no le pesa ser abanderada del Hard Rock y Heavy Metal en español, es Rata Blanca. Si bien puede gustar o no, los pergaminos no se los quita nadie, con más de veinticinco años de trayectoria y habiéndonos entregado “El Reino Olvidado” el año 2008 como su último gran registro. Todos los que añoramos los colores logrados por Ritchie Blackmore se ven reflejados y atesorados en cada trabajo realizado con un sello e identidad propia de esta gran banda argentina.

La expectativa no era menor al saber que Rata Blanca regresaba al estudio de grabación luego de siete años de espera, lo que hacía cuestionarnos cuál sería el siguiente paso de la banda, e incluso si habría realmente un siguiente paso. Con este manto de expectación y dudas en Agosto del presente año aparece como un rayo esta placa titulada “Tormenta Eléctrica” y cerrando en diez los discos de estudio de la banda formada en Buenos Aires.

Con un diseño de portada en manos del chileno Claudio Bergamin y un trabajo de grabación iniciado en Estados Unidos, “Tormenta Eléctrica” tomó cuerpo con Guillermo Sánchez (Bajo), Fernando Scarcella (Batería), Danilo Moschen (Teclados), Walter Giardino (Guitarra), para cerrar con Adrián Barilari en voz. Ya en Buenos Aires la producción y masterización a cargo de Walter Giardino y el Estudio Roma Phonic, tuvo un claro objetivo de  potenciar y lograr un sonido simple y directo.

Todo comienza con el imponente sonido de una inconfundible tormenta como Intro, lo cual da paso a Tormenta Eléctrica  con un rebote de caja seguido por un riff constante, ya patentado por Walter Giardino, lleno de Hard Rock  a un ritmo firme de batería, variando en el puente al coro matizado por un incombustible Adrián Barilari, quien arremete con tonos graves y altos dando un verdadero tributo al fenómeno de la naturaleza representado en truenos y relámpagos. Llegamos a un solo de teclados donde Danilo Moschen muestra sus primeras cartas. El virtuosismo aumenta gradualmente con Walter Giardino, el cual sin opacar a sus compañeros logra en pequeñas frases rápidas de solo, dar espacios para puentes a dos voces de guitarra que otorgan oxígeno a tanta velocidad en sus dedos. La “Tormenta Eléctrica” ha comenzado.

Si en algo tienen experiencia Walter Giardino y los suyos es en realizar himnos de corte “rockero”, los cuales en el estudio pueden parecer poco relevantes y hasta como temas de rellenos. Pero una vez llevados en vivo, la naturaleza de éstos, toman fuerza y vida acompañados con el salto y coro de las multitudes. Con una letra simple y directa de la mano de un riff lleno de rock pegajoso pasa por nuestros oídos Los Chicos quieren Rock.

Uno de los primeros momentos altos del disco llega con Tan Lejos De Aquel Sueño, tema que reúne los elementos que más hipnotizan de Rata Blanca: una letra cargada de nostalgia, donde Adrián Barilari comienza a sacar de su sombrero toques de su magia interpretativa, riffs marcados con cortes de batería, más una base de teclado dan un gran ambiente de rock y melancolía. Llegamos a un broche de oro con un sentido solo, que abre paso a un juego tan típico de respuestas entre solo y voz, que bien sabe hacer la dupla Giardino-Barilari. Así, llega a su fin uno de los mejores temas de “Tormenta Eléctrica”.

Imposible no acordarse de AC/DC con Rock ‘N’ Roll Hotel, con un riff al más puro estilo de Angus Young. Rock ‘N’ Roll Hotel es un tema hecho a medida para prender al público, con una línea vocal bastante simple, se hacen presentes coros de pura fuerza más que de exigencia interpretativa. Queda claro del mensaje, es momento de solo cabecear.

Buscando Pelea es la continuación de este verdadero culto al Rock más crudo y simple iniciado con Rock ‘N’ Roll Hotel. Esto porque Adrián Barilari tira sobre la mesa diferentes aspectos a los que generalmente se enfrenta alguien que se sumerge en el mundo del rock, para bien o para mal. Con una llamativa línea instrumental, marcadamente simple, Rata Blanca nos deja claro que sí tienen cancha y tiro para subirse a cualquier ring.

Pasamos del rock puro como Rock ‘N’ Roll Hotel,  a un rock más más desacelerado con Buscando Pelea. Faltaba el rock de corte acelerado, y es esa la función de Rebelde y Solitario, tema que reúne tal característica, pero que aun así marca uno de los puntos más bajos del disco. Instrumentalmente no logra definirse claramente qué es lo que pretende entregar, se aleja del mensaje claro y simple de los dos temas anteriores. Con un post solo de corte más experimental y una pobre línea vocal, lleva a sentir que no se alcanzó a cerrar de la mejor manera el circulo de Rock And Roll con los ejes marcados en estos tres últimos temas revisados.

El Jugador nos trae toda la magia del Hard Rock en la voz del gran Adrián Barilari. En una línea de arreglos que se asemejan más a lo realizado en el “Reino Olvidado”, este tema inicia con un riff donde la distorsión cruda, se matiza con un sutil flanger para continuar con frases de guitarra a dos voces notables. La letra nos hace latente la sutil diferencia entre la realidad y la ilusión. Temas así son los que se le exige a una banda de la talla de Rata Blanca. Y que sin problemas cumplieron.

Mostrando su lado crítico Rata Blanca nos trae Señor Espectro. Sin lucir demasiado, el mensaje es claro al real aporte que realizan los personajes que más riqueza tienen, en desmedro de los que tienen menos, o que sólo tienen para entregar algo tan digno como el arte. Walter Giardino acompañado de sirenas logra interpretar un tremendo solo.

Personalmente creo que es momento de revisar uno de los mejores, si no el mejor tema de “Tormenta Eléctrica”. Llega el rock transformado en una gran balada, cargada de romanticismo, nostalgia y dolor. Sumándose a clásicos como Cuando La Luz Oscurece, Aún Estás En Mis Sueños y Mujer Amante, Adrián Barilari nos hace vibrar -en una faceta en la cual se siente muy cómodo- con Pequeño Ángel Oscuro. Con un inicio marcado por el teclado de Danilo Moschen, y un sutil arreglo en guitarra, donde Giardino baja el nivel de distorsión a su mínima expresión,  estos músicos logran otorgar un gran ambiente para abrir paso a la estrofa con perfectos espacios de silencios, al más puro estilo de una Power Ballad. Batería y bajo se suman dando potencia y cuerpo a un coro sentido y bello, tanto a nivel de interpretación como en arreglos. Lleno con voces de guitarra, línea que Walter Giardino no abandona en el solo, ni al  final del tema. Esta gran balada finaliza regalando uno de los mejores momentos del disco.

De corte instrumental comenzamos a despedir este álbum con Batalla Persa, tema que da espacio para que toda la influencia de Rainbow (en la que se enmarca Walter Giardino) salga a la luz con un toque más pesado y mostrando una gran sintonía entre teclado y guitarra. Se logra un sonido propio marcado por momentos pesados, bajos muy presentes, para dar rienda suelta al solo de guitarra y volver a la línea rítmica de un principio. Sin duda Batalla Persa cierra un claro trabajo el cual buscó encontrarse con los inicios de la banda,  donde a momentos el Heavy Metal lleno de armonía y arreglos se transforma en un rock crudo, de letras simples y directas.

Como “Bonus track” viene Mansión de la Adivina. Un tema alejado de la línea real en la que se desenvolvió el trabajo de composición del disco “Tormenta Eléctrica”.

Sin dudas muchos se sorprenderán para bien o para mal, con el nivel de simpleza que predomina en este disco, tanto en producción como en composición. Pero Rata Blanca deja en claro que los elementos que más disfrutan, tanto ellos como banda como sus seguidores, de una u otra forma lo logran hacer sentir, vibrar y recordar; que el rock más que analizarlo, hay que sentirlo y compartirlo.

3 comentarios
  1. sebastian Dice:

    Que buen review, escuche el disco y concuerdo totalmente, el mejor tema es la balada «pequeño Angel oscuro», giardino y cía, querían recordar de donde nació todo esto;de la simpleza y de una transmisión empatica armoniosa.-

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