Rage – Welcome To The Other Side

El nuevo disco de esta prolífica banda “germana” (esto entre paréntesis pues sólo su líder, “Peavy” Wagner, es alemán) nos muestra una mezcla entre la constante evolución que experimenta a medida que pasa el tiempo, con claras reminiscencias de sus anteriores trabajos, principalmente en cuanto a la potencia del sonido.

El disco abre con “Trauma” a modo de intro, el cual nos muestra ya la calidad del nuevo guitarrista, el ruso Victor Smolski, quien nos deleita a través de todo el disco con sus potentes riffs y sus afilados solos. Sigue con “Paint The Devil On The Wall”, un corte que resume lo que será el disco, una mezcla entre la eterna potencia de Rage junto con el mayor protagonismo del sonido de la guitarra. En “The Mirror in Your Eyes”, mi tema preferido del disco, apreciamos en plenitud al tercer y último integrante de la banda, al dios de la batería, Mike Terrana, estadounidense que cuenta en su currículum el haber tocado junto a Yngwie Malmsteen, Vitalij Kuprij (en Artension) y Roland Grapow, entre otros.

En “Tribute to Dishonour”, un temazo compuesto de 4 partes (“RIP”, “One More Time”, “Requiem” y “I’m Crucified”), Peavy brilla a gran altura, y los sutiles toques de piano hacen de este tema uno de mis preferidos. “No Lies” es el tema más rápido del disco, mostrando esa actitud de Rage que los ha caracterizado ya por más de 15 años. “Point of no Return” es el tema que menos me gusta, no logra enganchar nunca, a pesar de mostrar a Peavy cantando muy bien. “Leave it All Behind” es más pelacables aun, con toques bastante progresivos. “Deep in the Night” es una balada en la que lo que más destaca es la voz de Peavy y el talento de Smolski. “Welcome to the Other Side”, la canción que da el nombre al disco, posee gran potencia y el consabido toque medio experimental y virtuoso de Smolski. “Lunatic” nos muestra 50 segundos de la maestría de este genio ruso de las 6 cuerdas, y sirve de intro a “Riders of the Moonlight”, un corte energético y bastante poderoso. “Straight to Hell” es el tema más extraño del disco, pues parte con un ritmo bastante Limp Biskit (jaja), se pasea por toques medios thrasheros… bueno, es para escucharlo. “After the End” es una balada tristona media depresiva (no es para dedicarla a la polola, creo, yo, jaja). “Sister Demon” es el último derroche energético de esta poderosa banda, un buen tema para cerrar el disco.

En definitiva, me parece que no es lo mejor de Rage, creo que no llega a los niveles del “Trapped!”, el “The Missing Link” o el glorioso “Black in Mind” (el mejor para mi gusto), pero de todas formas es un muy buen disco, nos presenta a este gran guitarrista llamado Victor Smolski y nos muestra que la actitud heavy metal nunca muere.