Una de las bandas más representativas del Metal progresivo está de vuelta, la agrupación estadounidense que encontró la sintonía entre cambios de tiempos sin abandonar el magnetismo en sus melodías. La banda que puede sentar juntos a un amante de la línea más clásica del Heavy Metal y aquel que desea mayor complejidad en lo que a ejecución y composición se refiere. Esa banda es Queensrÿche, quienes nos traen su nueva placa, denominada “Condition Hüman”, completando quince discos de estudio y segundo disco bajo la voz de Todd La Torre, quien tuvo su primera participación en año 2013, con el disco homónimo (“Queensrÿche”), dando inicio a un nuevo ciclo de la banda.

En Octubre de este 2015 sale a la luz  “Condition Hüman”, bajo una sólida alineación con Scott Rockenfield en bateria, Eddie Jackson en bajo, Parker Lungdren (Guitarra), Michael Wilton (Guitarra) y Todd La Torre (Voz). La producción del disco salió de las manos de James Barton («Jimbo»), quien participó con la banda en el mismísimo “Operation: Mindcrime” –entre otros–, etapa con el gran Geoff Tate, y como última vez, en el regreso de Queensrÿche el año 2013. En “Condition Hüman” tal responsabilidad quedó bajo Christopher Harris («Zeuss»), un declarado fanático de la banda y quien prometió traer ese sonido tan propio de Queensrÿche a nuestros oídos. Y vaya que lo logró.

El diseño de portada hace una potente alusión entre la inocencia con la que comenzamos a enfrentarnos a un mundo lleno de turbulencias. Es precisamente ese el eje central del disco, cómo el ritmo o sistema social en el que vivimos hoy, nos hace olvidar o renegar nuestra condición más básica como seres humanos.

Qué gran manera de comenzar un disco con Arrow Of Time, un tema de corte clásico, atrayentes voces de guitarras como riff de entrada, sin duda un juego de composición que genera una gran impresión desde el primer segundo. En la voz de Todd La Torre, este corte nos deja la inquietud en su letra si por lo que luchamos día a día, realmente vale la pena. A medida que avanza el tema, La Torre va dejando luces de porque es la voz idónea para el actual momento de Queensrÿche, con potencia, altos precisos, frases a momentos desgarradoras y lo más importante, de entrada nos hace sentir que estamos escuchando realmente a Queensrÿche. En un estado renovado, manteniendo su esencia, pero con su propio sello y personalidad, La Torre no es una copia del gran Geoff Tate.  Se puede percibir que Arrow Of Time es un tema con ingredientes en su medida justa, intensidad, guitarras llenas de armonía, un coro con magnetismo y de puentes pesados, el solo de guitarra exacto al momento, y un final lleno de potencia y lucha con el coro “Fight!” antecedido por un simple juego de guitarras tan característico de la banda.

Lo siguiente es Guardian, disminuyendo la velocidad,  comienza un riff acompañado nuevamente de guitarras a voces y el grado de progresión de ve acentuado. Rockenfield con un sello personal al momento de dar personalidad a la batería con un juego de muñecas entre campanas de platos y hi-hat se entrelazan con dedos de Eddie Jackson en bajo. Todd La Torre con un intenso coro insinúa qué tan desunidos estamos para hacer frente al sistema actual en todo orden. La disonancia en este corte va aumentando de forma gradual hasta finalizar con una voz totalmente distorsionada.

Con un redoble de caja tan característico en las baterías de Queensrÿche comienza Hellfire, redoble acompañado de guitarras limpias que en forma paulatina se van distorsionando y dan paso a una estrofa marcada por bombo, guitarras y bajo al unísono, es el momento que La Torre muestre sus credenciales y el potencial de su registro desgarrador. Hellfire nos trae una línea de sólo más extensa la cual se carga de cambios de ritmos, desde un inicio Hellfire genera un ambiente de incertidumbre ideal para narrar un mundo de ira y miedo enceguecido por la violencia.

Sigue el turno de Toxic Remedy, Queensrÿche saca de su repertorio una receta más que conocida a la luz. Imponente riff al comienzo, una batería marcada por un intenso hi-hat, y se abre paso a la estrofa por un puente con voces de guitarras que parecen multiplicarse. Atronador coro por la frase de toms que sólo sabe hacer Scott Rockenfield en batería. Toxic Remedy es la reflexión de en qué forma nos puede afectar el pasado.

Selfish Lives y Eye9 marca el ecuador del disco de forma llamativa, quizás con intención. Por un lado Selfish Lives está en la línea que podría haber encajado de forma perfecta en un álbum clásico en la  discografía de la banda, y como punto seguido aparece Eye9, con destellos sobre todo a los que riff se refiere, mucho más pesados y con cortes en una línea de Metal moderno. La composición de Eye9 hace sentir que dentro del tema existe otro inserto, una estructura que acomodó bastante a la banda en los 80’ y la vuelven a usar en “Condition Hüman”. En ambos cortes del disco, La Torre en sus estrofas retrata cuán lejos estamos de  los días en el que se compartía piel a piel, y como esto se torna más frío en la medida que la vida avanza.

Quizás el momento con mayor carga emocional viene de la mano con Bulletproof. Con un inicio estremecedor, guitarra y voz se hacen presente en una calidad escalofriante. Qué nivel de Todd La Torre, una estrofa que toma cuerpo junto a bajo y batería, sólo sumando calidad al brillo y limpieza del tema.  La intensidad aumenta gradualmente para desembocar con todo el poder instrumental en un coro realmente bello. El alma de Bulletproof, va en un camino de menos a más y sin vuelta atrás, en lo que a energía y magnetismo se refiere. Y no podía ser de otra forma para expresar el camino, en que la vida como otorga, también arrebata.

Con riffs más disonantes y pesados, junto a cambios drásticos de intensidad, se nos presenta Hourglass. Contraponiéndose a los riffs de gran peso, Just Us llega de naturaleza acústica, ambos temas cargados en la nostalgia con diferentes sintonías, pero unidos en la reflexión del tiempo en sus letras. Los arreglos con cortes inesperados y a destiempo se distribuyen a su largo para finalizar al son de las cuerdas limpias de una guitarra acústica.

Volviendo la velocidad y con riffs simples, es el momento de All There Was. Sin duda es el momento de sacar a lucir las guitarras, Lungdren y Wilton dejan ver que la escuela dejada por Chris de Garmo está presente en la nueva etapa de la banda, y que los elementos que lleguen a la banda la saben interpretar y llevar a cabo a la perfección.  All There Was se adueña del solo de guitarras más potente de “Condition Hüman”.

Queensrÿche nos tiene acostumbrado a los temas introductorios o de transición. Bajo esta naturaleza es The Aftermath. En un ambiente de incertidumbre La Torre hace el puente a los ejes más bajos en los que la naturaleza humana está avanzando. Qué mejor antesala para llegar al final del disco con un corte de larga duración.  Es así como la agrupación norteamericana se embarca en Condition Hüman,  tema homónimo al título del disco, que reúne todos los matices vividos a lo largo del álbum. Es aquí donde la sensación de pasar a distintos “estados” en un mismo tema se hace más presente. Con un inicio a guitarras limpias Lungdren y Wilton van abriendo camino para llegar a frases intensas, de ritmo más acelerado y cargando las guitarras de distorsión. Cortes inesperados, silencios pronunciados y una base magistral en lo que bajo y batería se refiere.  Qué trabajo más sólido el de Scott Rockenfield y Eddie Jackson, cómo sostienen y unen todas estas piezas que parecen no encajar a momentos en un solo tema. Todd La Torre en un especie de guía e hilo conductor cierra el disco expresando lo inconsciente que nos tornamos ante las situaciones que nos atormentan día a día, de ver generaciones partidas, un pasado en sombras y un futuro confuso e incierto. Tras un fugaz corte Condition Hüman llega a su fin.

Con un sonido fresco, sin perder sus dotes característicos y clásicos “Condition Hüman” es un disco que nos invita a dejar de disfrutar sólo del pasado de Queensrÿche. Este nuevo trabajo revitaliza el legado de esta magistral banda, a la altura de sus memorables obras como “Empire”, “Promised Land” y la gran obra maestra “Operation: Mindcrime” para volver al sitial que se merece en la escena del Metal progresivo. Sin duda alguna la marca Queensrÿche quedó en las manos correctas.

5 comentarios
  1. Courage Dice:

    La portada es bastante buena, la verdad, y también me gusta leer eso de que La Torre no es un Geoff Dickinson, perdón, quise decir Tate (Tate es un cantante capaz, pero no quiere).

    No he oído mucho de este grupo, sólo un recopilatorio que tengo, y la verdad, no les encuentro lo progresivo por ningún lado, lo mismo lo progresivo está en escuchar los discos enteros, como en Pink Floyd.

    Pero vamos, no deja de ser un buen grupo, desde luego.

  2. MIT Dice:

    Buen review, me gustó que haya una pequeña alusión a la letra en cada canción, se nota que hubo dedicación al hacerlo.

    Estoy bastante de acuerdo con lo expuesto en el review y también encuentro que es una nota justa. Quizá no sea totalmente objetivo en mi juicio porque desde chico me encanta la banda entonces haberlos visto pasar por sus días oscuros y ahora volver a escucharlos en buena forma es una tremenda alegría.

    Para mi es un MUY buen disco en todo sentido, sólido en la composición musical, en las letras y en la producción (que está muy bien cuidada). La Torre vuelve a hacerlo genial y esta vez muestra mucha más personalidad que en el disco anterior, mantiene ese matiz Tateiano pero le pone mucho de su cosecha que se nota en su versatilidad.

    Para mí ha sido de los mejores discos del año y espero mantenerlo entre mis más escuchados durante harto tiempo más

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