Portrait – Burn The World

“As above, so below… and below you shall remain…” (Likfassna). Bandas como Portrait son las que se manifiestan en un underground intenso, global (factor no menor, como prueban los nacionales Night Sight) y que se podría decir que es una permutación, tanto en sonido como temáticas, de la nueva ola de Heavy Británico: punto cúlmine del ocultismo psicodélico, la continuidad mágica del folk, el sentimiento del blues y la actitud del punk. Formado el 2005 e impermeabilizado ante las innumerables variaciones del Heavy Metal de las últimas décadas, su sonido es de igual manera clásico como innovador. Dentro de sus principales influencias podemos escuchar la mano siniestra de Mercyful Fate, el Speed/Power germano y, por supuesto, la NWOBHM. Un eco en medio de la escena anti-cósmica sueca que tuvo a bandas como Watain y Dissection bajo su ensombrecido alero, dominado—pero no limitado—por el Black Metal que inició su país vecino. “Burn the World” se lanza bajo el sello Metal Blade Records, en formato vinilo con cuatro canciones a cada lado, un formato jamás superado y que no depende solamente del nostálgico coleccionista para su persistente fabricación. Portrait se ha empeñado en cumplir con esto en los anteriores lanzamientos. Lógicamente, también se puede encontrar en Digipak y servicios de streaming.

El lado A comienza con Burn the World y es antecedido por un sublime coro inicial titulado Saturn Return (encargado de plantear la referencia astral y mitológica como concepto del álbum). El arsenal de los músicos se presenta en un allegro moderado, que luego de un desgarrador grito de Per Lengstedt, aumenta de tempo para iniciar los versos de esta primera etapa: la limpieza—a través del fuego—de la Tierra y del establecimiento del humano moderno. El legado de Hank Shermann y Michael Denner (Danger Zone, Mercyful Fate, Denner/Shermann) se hace presente a lo largo del disco a través de la prestidigitación del “Axeman”, legalmente conocido como Christian Lidell, quien realiza un trabajo impecable no solo con la dualidad de las guitarras, sino que también en la clave de Fa. Cada riff es una obra maestra llena de acordes complementarios y notas menores que le añaden un rango melódico adecuado para una voz como la de Lengstedt, cuya amplitud queda demostrada en canciones como las geniales marchas Likfassna y Martyrs.

A lo largo de Portrait, la voz se mantiene constantemente remaneciendo al maestro del falsetto Kim Bendix Petersen, por lo tanto, la asociación sonora es completamente natural. Flaming Blood comienza con un genial juego de platos bajo el ataque de Anders Persson, miembro pilar de la banda junto al “Axeman”. Este es el despertar y posterior llamado de guerra de aquellos “revividos” por el espíritu guía saturnino, una canción que se mantiene constante en su rítmica hasta la aparición del duelo virtual de guitarras y que plantea el escenario previo a Mine to Reap, canción que finaliza el lado A y hace referencia a la hoz de Cronos, quien es la homologación titánica de Saturno.

El lado B guarda aún más sorpresas. Abre con Martyrs, un verdadero himno apologético al Heavy clásico, en especial a “Point of Entry” de Judas Priest: oscuro, constante, pesado, y con un coro que desciende de tono para favorecer una contraparte épica complementada, además, con un breve interludio narrado acompañado de un arpeggio atmosférico. Cuando Further She Rode viene a calmar las aguas y a atenuar las luces, aparece como un trueno To Die For, que personalmente postulo como el gran tema del disco. Cuatro minutos y medio cargados de adrenalina, con un pre-coro que tienta a girar la perilla de volumen. La batalla de solos se hace, de hecho, más cruda en comparación a la musicalidad que demuestran las guitarras (y el dramático sólo de teclado órgano) en Likfassna; con un sonido reverberado y el wah-wah bajo el pie sin soltar la cadencia de la batería, obligando a cabecear durante toda la canción sin respiro alguno. Portrait acostumbra a cerrar con canciones que se toman mayor libertad al construir ambiente e ir revelando los riffs de a poco, y Pure of Heart no es la excepción, aunque, en esta ocasión su duración es percibida como menor debido al quiebre y punto de reinicio en mitad de la canción.

Esperemos que, poco a cumplirse una década de su debut homónimo, y con dos nuevos miembros (Robin Holmberg en segunda guitarra y Fredrik Petersson en el encordado grueso), el otrora ex Power Trío emprenda pie en ruta con sus colegas y compatriotas RAM (¡ojo ahí con el nuevo disco!) en esta cruzada por reformular el Heavy Metal desde su base luciferinamente rebelde y libre de excesivas reformulaciones de paradigmas musicales. Con estos dos, no hay por donde equivocarse. Recomendamos sumergirse de cabeza en la discografía de Portrait, sobre todo en “Crossroads” si quedaste con la vibra de King Diamond este pasado 29 de octubre.