Sin lugar a dudas Ozzy Osbourne está dentro del podio de las leyendas que definen el Heavy Metal tal y como lo conocemos. Reconocido como una figura icónica del mundo de la música y el espectáculo -que cuenta con más de cincuenta años de carrera-, el cantante llega nuevamente a nuestro país en el marco de la gira llamada “Farewell World Tour”. Y sí, aunque cueste creerlo, el sempiterno Príncipe de las Tinieblas pareciera que nos da un adiós definitivo de los escenarios. Es por esto que la primera razón para asistir al show de este martes, desde luego que es el llamado “Factor nostalgia”. Escuchar canciones que nos han acompañado gran parte de nuestra vida teniendo como foco principal al vocalista por última vez, es la forma más pura y sensata de agradecerle al frontman todo lo que ha entregado a la industria. Si hay algo que se merece, es que todos los fanáticos asistan para despedirlo como corresponde.

Ahora bien, la realización de este tour es el movimiento más lógico tras el concierto de Black Sabbath del año 2016 en el Estadio Nacional. Vale decir, la única forma de cerrar el ciclo, justamente es con el adiós en solitario del oriundo de Birmingham. Es cierto que su nombre siempre será asociado a la mítica banda liderada por Tony Iommi, pero no podemos dejar de lado el amplio catálogo de su propia banda. Dicho de otra forma, el nivel de clásicos que posee no puede dejar a nadie indiferente. Menos aún sabiendo que tendremos la oportunidad de ver a Zakk Wylde y Tommy Cufletos en escena, literalmente unas bestias que son capaces de robarse la película por sí mismos. Porque si hay algo que caracteriza a Ozzy, es el hecho de rodearse de músicos que derrochan calidad y desplante. Así, Rob Nicholson y Adam Wakeman terminan por cerrar esta alineación de ensueño. Musicalmente será un deleite, quedan advertidos desde ya.

Por otro lado, centrándonos en el panorama actual de la escena y de las presentaciones que se han llevado a cabo en Chile durante el año, con total seguridad podemos afirmar que este será el primer “show grande” que se realizará en la capital. Si bien la oferta de conciertos cada vez sigue aumentando, aún falta tener a ese artista que convoque a miles y miles de metaleros en un solo lugar. Con esto, tenemos la excusa perfecta para revivir viejas amistades, compartir con otros fanáticos lo que tanto nos apasiona y por último, vivir la experiencia de tener un espectáculo de primera calidad frente a tus ojos.

Finalmente, tratando de responder a la interrogante que nos convoca, quizás debemos ir a ver a Ozzy por el simple hecho de ser Ozzy.

GINO OLIVARES