Paragon es una banda teutona que lleva ya varios años en el circuito pregonando el estilo que nos convoca: el heavy/power metal. Su primer apronte vio la luz en 1994 y se trató de un MCD auto-producido.  De ahí a la fecha han lanzado la nada despreciable suma de 9 placas, todas ellas marcadas por el legado e influencias de los más tradicionales nombres que podemos encontrar dentro del heavy metal, léase: Judas Priest, Manowar, Helloween, Grave Digger, Running Wild, Saxon, entre muchos otros, motivo que les ha valido y con justa razón, ser incluidos en numerosas ocasiones dentro de lo que se conoce o denomina como True Metal.  Screenslaves por supuesto que no es la excepción a esto y tal como era de esperarse, continúa por la senda del metal más tradicional.

La placa esta conformada por 11 cortes, todos ellos de gran factura y sonando tal cual uno espera de una banda de estas características. De hecho podría haberse tratado de un álbum prácticamente perfecto, sino fuera por la desafortunada inclusión de dos temas absolutamente innecesarios, que lo único que logran es empañar el final del disco.

El álbum abre con la poderosa Hellgore, un tema rápido marcado por los potentes riffs de la dupla Martin Christian y Günter Kruse.  Mediando el tema hay un interludio un tanto más relajado para luego dar paso a los excelentes solos de los ya mencionados guitarristas. Le sigue Disconnected, el que continúa en la misma línea de su predecesor, con la salvedad que en este caso el coro es un tanto más melódico.  Entombed es el tercero en la lista, acá bajan un poco las revoluciones y muestran otra de sus características facetas: temas mid-tempo con riffs densos, pero dando más énfasis en la base rítmica conformada en este caso por Dirk Seifert en el bajo y Christian Gripp en la batería, en quienes recae prácticamente todo lo pesado del tema.

A continuación el corte que da nombre al álbum y el más corto de la placa.  Con tan solo 3:15 de duración Screenslaves, viene a poner la nota speed metal al disco, ya que se trata de una canción que sobresale de inmediato del resto por la velocidad impresa en ella y por ese feeling ala Agent Steel post Cyriis. Es así como pasamos del tema más corto al más largo del disco, Bloodfeast, se trata de esos temas lentos, pero muy pesados, esto por lo menos durante la primera mitad de la canción, ya que luego hay un quiebre y las guitarras dan paso a un estupendo cambio de ritmo, transformándose sin más en un tema rápido e intenso.

The Blade In The Dark es el sexto track en la lista y se trata de un tema relativamente rápido, muy típico quizás y con la particularidad que se trata del único en donde Andreas Babuschkin canta absolutamente solo, sin el apoyo de Martin Christian en los coros, lo que hace que estos pierdan un poco en potencia e intensidad, se nota que algo falta y por tanto merma un poco el resultado final.  Le sigue Death Next Door, otro corte rápido, pero esta vez se me viene a la mente Accept y su Fast As A Shark. Notable el trabajo de las guitarras en los solos que adornan este tema.  The Killing Hand es un poco más lento, pero no menos potente, aparecen algunos riffs con guitarras galopantes que hasta el momento no se habían dejado oír y en general lo que más destaca es la excelente labor tras los tarros de Christian Gripp.  Sin ser para nada un mal tema es por cierto el más bajo del disco.

Waxworks, noveno tema de la placa, es una canción medianamente rápida, muy heavy metal y de coro muy melódico, que resume de buena manera todo lo que hemos oído hasta ahora y que podría haberse convertido en el cierre perfecto para Screenslaves, sin embargo, la banda decide incorporar dos temas más antes de cerrar el álbum, esos de los que les hablé al comienzo.  Bueno, se trata de un cover de Backstreet Boys… sí!, lamentablemente leyeron bien.  La canción se llama Larger Than Life y la verdad no tengo idea si se trata de un «megahit» de aquel grupillo para pre-adolescentes o si quisieron hacer una especie de humorada o que, pero poco me importa, ya que aunque Paragon la hace sonar como propia (con todo lo que eso implica) el tema en sí es aburrido. Después de esto se nos viene The Legacy, el que originalmente pertenece al álbum The Dark Legacy del 2003, pero que en esta ocasión re-graban cantando las letras en italiano.  Desconozco si Paragon tiene una fuerte base de fans en Italia, pero la cosa es que si es así, esto podría haber ido perfectamente como bonus track para la edición de dicho país, ya que no viene a aportar nada a un disco que hasta el noveno tema, era prácticamente intachable.

Quienes ya se encuentren familiarizados con la música de Paragon y gusten de ella, sin duda no quedarán defraudados con esta nueva entrega de los germanos, ya que la esencia de la banda se mantiene intacta, tal cual ha sido en cada uno de sus anteriores trabajos.  Para quienes aún no han tenido contacto con esta agrupación, pero que gusten de los grupos mencionados al inicio, Screenslaves es una excelente muestra de lo que han hecho a lo largo de sus 18 años de vida, que no es otra cosa que verdadero heavy metal.