Una verdadera patada en la cabeza de puro metal. Es lo que se siente al oír todos los compases que dan vida a “Formula For Anarchy”, cuarto disco de estudio de Nuclear, oriundos de Arica. Este trabajo marca un paso importante en la vida de la agrupación nortina, al ser el primer disco editado por el sello Candlelight Records de Inglaterra, con quienes firmaron hace poco tiempo después de varias giras internacionales (incluyendo Europa), y que significa un paso gigante a la internacionalización.

Formula For Anarchy” da inicio con la brutal Offender donde, a diferencia de los discos anteriores, no hay introducciones a la música. Inmediatamente escuchamos el grito gutural de Matías Leonicio que cae como un mazazo, siempre acompañado de la base rítmica en baterías de Eugenio “Punto” Sudy. Un tema veloz que muestra esa inclinación que la banda ha mostrado siempre por la corriente más hardcore del thrash metal, con pura violencia sonora. Seguimos con Confront, que nos recuerda sonidos cercanos a su anterior trabajo “Jehovirus”, álbum que marca una definición en este sonido agresivo que ha empezado a marcar lo que es Nuclear, dando siempre una importante presencia a las guitarras de Francisco Haussman y Sebastián Puente, que en algunos momentos nos recuerdan a los mejores momentos de los legendarios Slayer.

El disco no se toma pausas y deja caer otro ataque de thrash llamado Scam 38. Nuevamente la presencias de los riffs de guitarras afiladas, apoyadas por el tremendo trabajo en bajo de Roberto Barría, ex bajista de Sacramento, quien participa en su primer larga duración con la banda (ya antes había participado del EP «Apátrida» y del split «Inner Hate«), cumpliendo una “silenciosa” labor dando un apoyo vital al dúo Haussman / Puente. Self-Righteous Hypocrites, dirigida por esa ametralladora batería de «Punto» Sudy, es un tema que está hecho para cabecear, con momentos para el mosh y para corear, es el gran himno del trabajo, no por nada fue elegido por la banda para ser el primer single del álbum. De principio a fin, un tema para disfrutar.

Bajamos (un poquito) las revoluciones para que las guitarras de Puente y Haussman den inicio a Corporate Corruption, un tema que nos acerca nuevamente a los sonidos más cercanos al thrash metal “a la Slayer”, tema más largo (de hecho es la canción más extensa del disco, sobre los cuatro minutos, mientras que el promedio de los otros temas está cerca de los dos a tres minutos de duración) y más calmado (entendiendo que la calma de Nuclear no es calma real). Las sonidos de la batería nos abren Waging War, tema realmente arrollador, directo, sin detención, un verdadero «tupa-tupa-tupa», donde luce la habilidad y potencia de “Punto» Sudy detrás del kit de batería para estar durante tres minutos y fracción manteniendo y sin perder un ápice de ritmo.

Mucho más groove se siente Killing Spree, tema llamado a convertirse en otro single. Desde que inicia hasta que termina es un tema pegajoso, más oreja, con una composición que sigue todos los cánones de cualquier himno thrash. Luego, Left For Dead vuelve a acelerar el ritmo en otro ataque de violencia sonora. Notable canción, donde poco hay que agregar que no hayamos dicho ya de las virtudes de los ariqueños.

Tough Guy es el “gustito” que se da Nuclear en «Formula For Anarchy». Desentierran un temazo de los tiempos de “Ill Comunication” de Beastie Boys, disco que se hizo famoso por el single “Sabotage” (¿Sabían que ya van más de veinte años de ese trabajo?) y lo transforman desde su sonido original «punketa» al poderoso sonido de Nuclear, no perdiendo nada de la fuerza de la canción del año 1994. Cincuenta y siete segundos dura este «gustito».

Y cerramos el disco con When Four Means None, donde encontraremos un resumen de lo que es Nuclear versión 2015: una potente base rítmica representada por Sudy y Barría, acompañando la poderosísima voz de Matías Leonicio, todo aderezado con el dúo de guitarras de Puente y Haussman, quienes una vez más demuestran qué es lo que pasa cuando tienes a dos amigos tocando juntos por años. Los cinco (y no los cuatro a los que hace referencia el tema) entienden perfectamente a qué quiere sonar la banda, y cuál es el producto final. El sonido, la potencia, el ritmo, todos los componentes de la canción y de todo el trabajo suenan compactos, sin que eso signifique perder ese sonido “rancio” que muchas veces define el thrash y el hardcore.

Nuclear encontró definitivamente su fórmula. Una mezcla de thrash metal con sonidos más de la escuela del hardcore. Un sonido definitorio que les abrió las puertas de un sello internacional como es Candlelight Records. Un sonido que ya los tiene tocando alrededor del mundo. Un sonido que es su propia fórmula para la anarquía.

4 comentarios
  1. Diego A. ARCIS Dice:

    discazo!!!!…. brutal y preciso!!!!… no se si supera a Jehovirus, pero este es un muy buen álbum!

  2. Ektkg Dice:

    no se yo, pero a mi este disco – com muchos otros de la actual movida thrasher – me dejó la sensación de estar muy hediondo a Slayer, casi tributo…

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