Desde hace un tiempo, Finlandia, la Tierra de los Lagos (son cerca de 180.000, con cerca del 10% del territorio inundado) ha ido paulatinamente tomando un papel cada vez más protagónico y «propio» dentro de la escena metalera mundial. Han surgido varias bandas que, en vez de pasar sin pena ni gloria, han sorprendido por la calidad y frescura de su sonido. Y eso es algo que ya no sorprende.

Y uno de los estandartes de la «NWOFMH» (New Wave Of Finnish Heavy Metal) es, sin dudas, Nightwish. Todo comenzó en 1997, cuando Spinefarm saca la primera placa de la banda, Angels Fall First, en donde quedaba clara la nueva propuesta que traía esta banda, un sonido melódico con ciertos toques doom muy llamativos. Luego de un breve receso, salió al mercado Oceanborn, álbum que los catapultaría a la fama, seguido del excelente Wishmaster, disco que los trajo a esta larga y angosta faja de tierra hace exactamente dos años, en Julio del año 2000. Nightwish ha hecho de cada disco algo especial, lo que crea una «fanaticada» muy heterogénea y amplia.

Es este nuevo trabajo, que en Finlandia logró Disco de Oro en dos horas, nos encontramos con una nueva cara en la banda, la del bajista Marco Hietala, ex-Sinergy. El aporte que hace y que potencialmente hará a la banda es y será fundamental. Primeramente, sus dieciocho años de carrera aseguran la existencia de razones de peso para esperar que supere con creces en desplante escénico a Sami Vänskä, el anterior bajista de la banda, quien, a pesar de ser buen músico, más que ser un aporte en vivo le restaba puntos al show. Y en segundo lugar, el hecho de que su participación se extienda a partes vocales en algunos temas es algo sin dudas genial, que aporta un plus a este trabajo, y a la banda en general, pues posee una voz más que interesante.

Todo comienza con «Bless The Child» y una breve introducción al tema, la cual nos lleva a reflexionar acerca de los sentimientos más íntimos del ser humano. Luego… wow… esa es la Tarja que siempre quisimos oír, el background se acopla de manera perfecta a su voz, la cual mantiene una línea clara a lo largo del tema. Sin duda alguna el dúo Tuomas-Tarja funciona a la perfección, y el resto de la banda se hace de una buena ejecución, nadie sobresale, mas bien todos se compenetran y complementan, lo que hace que el tema sea parejo de un extremo a otro, sólo decayendo un poco al final. En resumidas cuentas el primer corte cumple con su cometido, nos hacernos de una muy buena impresión sobre lo que se viene.

«End Of All Hope», todo un golpe a nuestros instintos nuevamente. Este tema comienza con un coro y estructura que recuerda a «Wishmaster» (del disco homónimo) con un potente coro que contrasta totalmente con el primer estribillo de Tarja, el cual es recitado de una manera hermosísima, que más se puede decir de ella. Sin duda este es uno de los mejores temas del álbum debido a que no presenta una estructura que se pueda predecir a la primera vez. Algo que llama la atención es que al principio se echa de menos el aporte melódico de Emppu, pero al llegar exactamente al minuto 2:50 esto cambia radicalmente., «Estoy Vivo!!» pareciera decir con el solo que ejecuta, el cual a pesar de ser corto es uno de los puntos altos del tema, que tiene incluso toques de «himno».

Y que es de Marco??, pues aquí esta la respuesta. Al parecer ya no tendremos más vocalistas invitados a cantar con la banda ya que se han hecho de uno nuevo!. Así es, Marco nos muestra una faceta interesante, el cantar. Y que bien que lo hace, atrás comentamos que el dúo Tarja-Tuomas era excelente, pero el Tarja-Marco no se queda para nada atrás. «Dead To The World» es el primer corte en donde se hace presente… «The child gave thought…» son las primeras palabras que Hietala plasma en esta placa, y creemos que a la larga será una de las cosas que harán que Century Child sea recordado por mucho, mucho tiempo. El tema en si es una notable pieza midtempo, con excelentes quiebres, tanto veloces como lentos, muy en la onda de Oceanborn, con una Tarja a todas luces fascinante.

Y llegamos al single del disco, «Ever Dream», otro de los puntos altos del álbum. Aquí Tuomas hace gala de su excelencia con el teclado, es claro que no es un tecladista que se dedique a llamar la atención, sino más bien prefiere mantenerse en una línea mas discreta y atmosférica, no tan pirotécnica, pero que sin duda le da a Nightwish ese toque místico que lo identifica, cosa que se nota en este corte. Las líneas vocales son hermosas.

Si alguien desea cabecear con Nightwish, «Slaying the Dreamer» puede ser una buena opción. Se trata de un tema que pareciera sacado de Wishmaster, ya que contrasta totalmente con los demás temas del álbum, dándole un toque más energético, aguerrido, eléctrico y «sucio» al disco. Todo comienza con la guitarra de Emppu un poco más «afilada» que lo común, lo que se intensifica a lo largo del tema, contrastando un poco con la voz de Tarja en un comienzo dándole un toque muy especial. Todo correcto, sin nada demasiado fuera de lo normal, hasta que súbitamente Marco toma las banderas, con una voz que pareciera ser sacada de un disco de sus connacionales de Children Of Bodom, distorsionada a full y llena de furia…

Si el cambio a «Slaying the Dreamer» fue brusco, el a «Forever Yours» lo es más aun. Este tema es la primera balada del disco, que nos hace ir a lo más alto del cielo, volar entre las nubes, liberarnos totalmente, en un estado de relajación prácticamente total. Es una especie de aire gélido llegado desde los rincones más fríos de Finlandia, la canción perfecta relajar nuestros sentidos, todo acompañado de una flauta dulce que nos recuerda al gélido viento de Escandinavia golpeando en nuestra cara.

Continuamos con «Ocean Soul», un tema midtempo un tanto monótono por momentos, aunque contiene uno de los coros más bonitos del álbum («Losing emotions, finding devotion…» ), y una vocalización muy suave y dulce por parte de Mrs. Turunen.

Una buena base a cargo del bajo, seguida por la estampa del teclado se hacen en el comienzo de «Feel For You», tema que nos recuerda a sus antiguos trabajos, con una notable aparición de Mr. Hietala en las voces (no nos cansamos de reiterar al excelente aporte que su voz y la personalidad de su bajo hacen a la banda). Un tema que no trasciende ni hará demasiada historia.

Ya acercándonos al final, «The Phantom of the Opera» nos sorprende con una pieza magistral, demostrando que no es necesario tocar a la velocidad de la luz para lograr cautivar oídos y producir emociones, como lo logra el fantástico dúo Turunen-Hietala en las voces. Sin dudas, uno de los mejores duetos que se haya escuchado en el último tiempo en el heavy metal mundial.

Al parecer las bandas finlandesas han ido adquiriendo la costumbre de terminar sus trabajos con temas extensos, hace poco fue Sonata Arctica con «The Power of One» y ahora es el turno de Nightwish con «The Beauty of the Beast». Con un comienzo muy similar a «Ocean Soul» nos adentramos en el último corte del disco. Este consta de 3 partes, Long Lost Love, One More Night to Live y Christabel, a través de las cuales recordamos los sonidos que han sido parte de la trayectoria de este consagrado quinteto finlandés. Un excelente tema, en el que la banda hace alarde de todos sus «trucos». Sin dudas es una gran composición por parte de Tuomas, quien creó un perfecto background (con toques operáticos fantásticos), con un Jukka variando sus golpes en todo momento, lo que proporciona una gran versatilidad. Por otro lado, Marco suena sólido, como lo ha demostrado en toda nota del disco; Emppu ha perdido un poco de protagonismo a lo largo del disco, relegándose a acompañar mas que nada en el background, lo que quizás se deba a que Tuomas le ha querido dar al disco un toque más fino, delicado, más intimo. Y Tarja, que no hemos dicho ya de ella, de la diva que nos deleitó como solista hace muy poco… definitivamente es el disco en donde brilla más alto.

El que en estos momentos la banda se encuentre como la más reconocida dentro de la escena finesa no es mera suerte, este disco es el fiel reflejo de ello. La gran riqueza de los sonidos y la excelente composición de Toumas, combinados con la fina presentación de Tarja hacen de esta una placa merecedora de todos los halagos que se imaginen. Por fin Nightwish es Nightwish, esa idea que tenia Tuomas en la mente hace unos años por fin se ha materializado completamente: una banda totalmente madura, compacta, sin sonidos artificiales. Los discos anteriores, a pesar de ser excelentes en todo sentido, no aprovechaban todo el potencial del que la banda era capaz de dar. No nos referimos a temas ultrarrápidos o extremadamente complejos, sino a una suavidad y frescura sin igual, composiciones que no se aprovechan de la complejidad, pero que tienen lo justo y necesario para sonar excelente. El momento de Nightwish ha llegado, y esperemos que con sus próximos discos sigan mejorando y creciendo musicalmente. Pero por el momento no hay apuro, tenemos a Century Child y hay que disfrutarlo.

2 comentarios
  1. Nelson Dice:

    Nueve años ya¡¡ ,a mi me gustaba nightwish desde el wishmaster pero con este disco me hice fanático.

    Gracias por volver a subir los review, yo crecí escuchando esos discos.

  2. Esteban Dice:

    10 Años, 10 años ¡wow! es impresionante ahora en NIGHTWISH ya no tenemos a Tarja y es una lastima pero tenemos los discos hasta el año 2004 para deleitarnos con ella mas su carrera solista que puedo decir un gran Review me gusto mucho y me estimulo a comprarle el CD original. GRACIAS Y… ¡LARGA VIDA AL METAL!

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