Como lo hemos venido comentando cada vez que escuchamos un nuevo disco 2015 de banda chilena, el año recientemente pasado fue particularmente productivo para las mentes compositoras y los cultores del Metal en este terruño y, más aun, en general hemos recibido tremendos trabajos de nivel internacional por parte de nuestros compatriotas y esto, claramente, nos tiene más que orgullosos. SteelRage, Eternal Thirst, Fireland, Astral Lied, The Shrink y varias más que este año recién pasado nos han dejado en claro que el Metal nacional está teniendo más salida y las ideas para hacer buena música no faltan en esta larga y angosta franja de tierra.

Empezamos con estas palabras porque el debut de Night Sight, banda compuesta por Mauricio Soto, Franco Troncoso, Horacio Rodríguez Gabriel Morales, es otro disco más para agregar a la lista de excelente metal chileno lanzado durante el 2015 recién finalizado. Un Thrash potente y “enojado”, pero con una interesante línea compositiva (tanto musical como líricamente), muy cerca del Power Metal, una propuesta que en cortos treinta y tres minutos se encarga de contarte una historia de película con la furia del Thrash y los toques de Power que pocos se atreven a mezclar.

Los fuegos de “No Way Out” (2015) los abre la intro Sicario, una especie de introducción al reportaje que contaría la historia de un sicario mexicano, donde se nos menciona un poco de su infancia y los trabajos terminados que se le conocerían. Una vez terminada la única pieza en español del disco, se abre paso Hitman, pieza que nos muestra de golpe lo que estos muchachos tienen para entregar, con toda la potencia de entrada y unos muy buenos juegos de batería que le dan paso a una excelente base rítmica que le permiten a las guitarras pasearse con riffs claros y seguros, pesados pero sin una velocidad exagerada, lo que a momentos hace recordar el sonido de Slayer, tanto en la música como en la voz. De primera, lo que más me gusta de esta propuesta es la fuerte presencia del bajo, protagonista en todo momento, dándole una tónica altamente refrescante, terminando de golpe tal como comenzó.

Don’t Trust comienza con un juego instrumental que da paso a una midtempo poderosa y potente donde definitivamente la voz se luce sin complicaciones, llevando la historia del sicario a una ventana no muy tomada en cuenta, la de su propia seguridad no confiando en nadie, lo que da paso para tomar nuevamente velocidad pero a su propio nivel, no como en el tema anterior. En esta pieza se disfrutan más cambios de ritmo que en la anterior también, haciéndolo mucho más agradable al oído evitando a toda costa la monotonía, con un excelente solo donde nadie se pierde pero la guitarra se luce, simplemente una pequeña obra de arte que viene a plantarse como uno de los puntos más altos del disco.

Seguimos con Marked For Life, la que inicia con una ambientación que da paso a una guitarra acústica y una voz calmada y limpia, una especie de balada lamentándose por la vida que le tocó seguir que es violentamente interrumpida por el golpe en la cara del Thrash que no tarda en tomarse el track por completo, con un sonido que recuerda un poco más a los trabajos de Anthrax o Megadeth, con una calidad ejecutoria tremenda y con tremendas líneas líricas. Hay que decir que desgraciadamente hoy por hoy es sumamente difícil inventar algo en el Metal, especialmente en el Thrash, pero eso no quiere decir que todo sea una copia, sino que a veces es más fácil que otras percibir las influencias que existieron para tal o cual composición. Dicho esto, lo logrado en este track es excelente, el segundo tema más largo del disco con interesantes quiebres rítmicos, una línea vocal con una lírica potentísima… definitivamente escalamos en calidad, al punto más alto hasta el momento y esto se pone cada vez más bueno.

Mind Control, entra con todo nuevamente en una especie de midtempo que nos lleva a pasear un poco más a las posibles razones que podrían llevar a alguien a convertirse en un sicario. Acá debo insistir en lo genial que me parecen el trabajo de la batería y el bajo, con un protagonismo tremendo en prácticamente todo el álbum, logrando que tanto la guitarra como la voz tengan un espacio seguro y bien controlado por donde moverse, sin ninguno quitarle el protagonismo al otro, mostrándose como una banda tremendamente afiatada para ser éste su debut.

En un interesante fade in comienza TV Show, en cierta forma una crítica a lo que ya todos criticamos: la caja idiota. Las noticias cuentan lo que alguien quiere que sepas y, generalmente, te cuentan sólo lo que te mete miedo, mostrándote el trabajo de los sicarios con lujo y detalle, una interesante y entretenida letra. Musicalmente, como ya nos acostumbraron, el tema es un lucir constante de todos los instrumentos, ninguno brilla por sobre el otro, cada uno tiene su espacio, con la excelente base rítmica que no exagera ni abusa de nada, la batería utilizando el doble bombo sólo cuando es necesario, el bajo apoyando o guiando según la necesidad… un tremendo tema que termina tal cual empezó con un fade out

Un ambiente de guerra, con bombazos y sirenas antiaéreas le dan pie a una batería guerrera que le abre paso a la potente y pesada midtempo que es Firestorm, acá definitivamente se hace fácil escuchar la influencia que el gran maestro Tom Araya tuvo en el esquema vocal, con líneas líricas de lujo, quiebres rítmicos de primera calidad, solos de guitarra virtuosos y un tremendo nivel de ejecución nos mantienen todo el rato con ganas de cabecear como condenados (si está en condiciones, hágalo cómo corresponde) y nos regalan de los mejores momentos de este 2015 en el Metal.

Un vacío con el bajo nos da el vamos para el penúltimo ataque, My Dark Side, una midtempo pesadísima que, además, es la canción más larga del disco, un acercamiento al lado oscuro del sicario que parece empezar a darse cuenta de lo que realmente es o empieza a sentirse desconectado de lo que ha sido hasta ahora, si bien no presenta tantos quiebres rítmicos como temas anteriores, los que presenta son excelentes, nuevamente con una batería luciéndose sin llegar a opacar a los demás, una característica que generalmente se pierde en las bandas. Nada se pierde ni sobra en piezas compuestas con este nivel de calidad, aunque debo decir que la voz al comienzo me parece un tanto débil, se nota que es un registro que no acomoda mucho a su vocalista pero no logra quitarle muchos puntos de calidad a esta tremenda pieza.

El disco cierra con la amalgama exquisita de Heavy, Power, Thrash, Death y casi todo lo Metal que se podía mezclar que es Demon Within, donde participan como invitados en las voces Renzo Palomino (Eternal Thirst), Jaime Contreras (SteelRage) y Rodrigo Szabó (Christ Ablaze). Definitivamente es el tema más complejo del disco, pero complejidad tan bien compuesta que logra una cohesión exquisita, con las intervenciones de voces guturales, contando la historia de ese demonio interior que lo lleva a ser lo que es, la inclusión de tantas voces en distintos registros le da ese toque mágico de escuchar a los demonios reclamar lo suyo, con los quiebres rítmicos precisos que crean un ambiente mucho más oscuro en los momentos precisos. Sin duda es el punto más alto de esta tremenda placa que le da un gran broche de oro a un debut único.

Una banda que tan sólo en treinta y tres minutos logra entregar nuestras almas a un paseo por tanta euforia y locura, con altos y bajos rítmicos que logran un estado de alerta constante disfrutando absolutamente cada minuto de cada tema merece totalmente la atención de cualquiera que se diga metalero. Night Sight se mandó un tremendo acierto con un debut cargado de buenas armas, demostrando una gran calidad compositiva y un nivel de ejecución tremendo, quizás la producción pudo haber sido un poco mejor, pero eso no le quita prácticamente nada de la gran calidad presentada en este álbum de Heavy/Thrash que merece seguir componiendo y lanzando material, además de ser disfrutados en vivo, por lo que estaremos atentos a fechas porque estas máquinas de destrucción deben ser cabeceados y disfrutados en el escenario.