Cada vez se hace más gustoso poder escuchar material de bandas chilenas, lleven ya años de circo o estén recién empezando el difícil camino de la música en Chile, composiciones de excelentísima calidad, tremendos trabajos de producción, ejecutantes de muy grandes talentos en cada uno de sus instrumentos, esto parece que no va a parar y es en ese escenario donde aparecen los porteños de Neogenesis, quienes desde el 2007 vienen gestando su Power Metal latino, como creo podría llamarse lo que ofrecen. ¿Por qué latino? Porque siento que desde los sonidos de Rata Blanca que en nuestro continente hemos desarrollado un sonido bastante propio.

Durante el 2015 lanzaron el primer adelanto de lo que sería su disco debut con el single “Volviendo a Nacer”, con el que llamaron bastante la atención para, finalmente, este año lanzar “Desde las Cenizas” que marca su debut en las grandes ligas por decirle de alguna forma. Y ¡vaya qué forma de debutar!

Todo arranca con una Intro de poco menos de dos minutos, donde una orquestación bastante bien elaborada, con un telón un tanto lúgubre que se va de a poco rasgando por flautas y cuerdas que parecieran dejar ver un poco de luz para cortarse abruptamente con la irrupción de Cy, la que abre con un ritmo galopante y acelerado, donde la batería de Patricio García muestra de entrada el tremendo trabajo que realizará en el disco, junto con los riffs de Ricardo Martínez, quien además se luce de muy buena manera en el solo que lucha contra los teclados de Carlos Silva, con el acompañamiento en la base rítmica de Raymundo Meza en las cuatro cuerdas y un estilo sobrio de Daniel Sandoval en las voces. Un tema bastante correcto que no sorprende mucho, pero está muy bien hecho, especialmente las ambientaciones y el final abrupto que deja un piano como último sonido.

Esto continúa con Volviendo a Nacer, single lanzado durante el 2015, que se caracteriza por ser bastante más agresiva que su antecesora, un corte bastante más Heavy donde se utilizan algunos elementos efectos para la voz que quedan sólo en las primeras palabras. Es un tema bastante más interesante que el anterior, con muchos más cambios de ritmo, una batería que no se queda sólo en blast beats sino que García tiene la oportunidad de mostrarse un poco más, al igual que Silva. Debo decir en este punto que el mensaje altamente positivo del disco podría confundirse con un estilo acaso medianamente religioso, pero sinceramente, no toma en ningún momento alguna dirección como eso, en este caso instando a dejar lo malo atrás y darse un nuevo respiro para avanzar hacia las metas, logrando una exquisita mixtura entre líricas y música.

El siguiente track se enmarca en algo más progresivo, Tolerancia, entra con un Silva muy inspirado con el acompañamiento de Meza, quien se mantiene mucho más protagonista a lo largo de prácticamente todo el tema, que viene a ser una de las piezas más notables del disco, una base rítmica sumamente cambiante, que empieza lento, continúa rápido y vuelve a terminar en la lentitud, sencillamente un tremendo trabajo el que logran en estos poco más de tres minutos, utilizando nuevamente el recurso de la voz lejana en el principio. Acá la lírica nos trae una temática bastante más crítica, el propio nombre nos da una idea, especialmente frente a nuestra sociedad actual donde todo cambia rápidamente y, a veces, también muy drásticamente, donde además a veces pareciera que la tolerancia o no existe o es sólo para algunos.

Oscura Soledad entra nuevamente con Meza, Silva y García luciéndose en un material que mantiene la línea progresiva del track anterior, recordando incluso en un pequeño pasaje a los teclados del gran Jens Johansson, acá además las orquestaciones de fondo se lucen considerablemente y Sandoval se lanza a mostrar un poco más sus capacidades vocales, ya no se mantiene en la comodidad de los tonos medios bien ejecutados sino que sube un poco el registro, con excelentes líneas vocales. En lo lírico nos encontramos con una pieza más romántica, de una oscura soledad que se disipa, lo que permite que en lo musical también se puedan sentir distintos ambientes, incluyendo un pasaje que incluso podría llegar a percibirse como un poco de Folk, tipo tonada chilena, no precisamente tal pero podría llegar a percibirse así, además, se puede escuchar una conjunción de ritmos que lo hace el tema más rico en ese sentido, sencillamente una tremenda pieza que se alza como de las mejores del disco, siendo además el track más largo.

Continuamos con Arrecife, la que arranca inmediatamente con la velocidad desatada de estos muchachos, una especie de interludio musical que, sin parecerse musicalmente, en su estructura rememora fácilmente a la tremenda Stratosphere de los ya legendarios Stratovarius, simplemente cerca de tres minutos en los que Martínez se luce con sus riffs, Meza con una base y acompañamiento con la que junto a García logran expresar una potencia y energía impresionante y, donde obviamente, Silva no podía quedarse atrás yendo a la par y enfrentando a la guitarra… una tremenda pieza instrumental que, además de todo, tiene un exquisito fondo instrumental que no tiene nada que envidiarle a los finlandeses.

Un suave piano nos da la bienvenida a Sin Mirar Atrás, para luego ser acompañado por un arreglo orquestal de muy buen corte que permite a Sandoval lucirse en la tranquilidad para dar paso a una potentísima midtempo, una power ballad que le da el mayor de los espacios a la voz de Sandoval, con líneas vocales poderosas y una estructura lírica considerablemente profunda, claramente no es uno de los puntos más altos del disco, pero tampoco es una mala composición, sino más bien como una especie de tributo al esquema típico que nos acostumbraron los grandes exponentes del estilo. Una muy buena pieza que permite relajarse un poco después de lo que ya veníamos escuchando, subiendo cada vez más los ánimos hasta que nos encontramos con esta isla de descanso.

Ya sólo con el nombre nos podemos hacer la idea que Sonidos del Metal hace gala de un sonido bastante más clásico, sin dejar de lado los elementos propios de la banda. Musicalmente es una pieza bastante correcta pero un poco monótona, no obstante, es un excelente tributo al Heavy Metal ochentero, con una tremenda línea lírica que mantiene ese estilo que nos recuerda la fuerza que puede tener esta música, la que disfrutamos y nos atrapa desde bastante jóvenes. Siendo un tremendo tema como lo es, viene a ser quizás uno de los puntos más bajos de la placa, no por una mala composición o una mala ejecución, sino porque quizás desencaja un poco en la estructura del disco.

Cuando ya nos acercamos al final de esta placa, nos encontramos con Aferrado a Todo, la que comienza muy por lo bajo con el teclado de Silva poco a poco ganando más potencia, dando paso a una pieza que mezcla muy bien los elementos del Power Metal con algo más Progresivo, una pieza tremendamente bien elaborada que se queda un poco corta en potencia, especialmente en lo vocal, pero claramente no es una falta de Sandoval sino que así fue compuesta. Creo importante aclarar que en ningún caso es un mal tema, de hecho, los teclados de Silva son los principales protagonistas acá, con un tremendo solo de Martínez y una base sólida armada entre García y Meza, haciendo disfrutar mucho el track, pero que a comparación del resto del disco queda ligeramente corto. Con ese análisis nos damos cuenta que hasta los puntos bajos del disco son más altos que los mejores momentos de otras creaciones, lo que demuestra el nivel y la calidad de esta banda.

Entonces todo termina con el tema que le da nombre a la placa, Desde las Cenizas, un himno de y al Power Metal, que recuerda tremendamente en sus primeros segundos a las maravillas que en algún momento nos regaló Stratovarius, dando paso a un quiebre rítmico tremendo que baja todas las revoluciones para después escaparse a toda velocidad. Acá nuevamente Sandoval se luce y demuestra su tremenda calidad vocal, un grito de batalla de aquel que puede perder la batalla pero no está preparado para perder la guerra. Todo un lujo que se dieron en componer esta canción y, encima, dejarla como broche de oro de su disco debut, todos con su espacio para lucirse y dejar claro que se vienen en serio porque volverán de las cenizas las veces que sea necesario.

Sencillamente los muchachos de Neogenesis nos siguen mostrando que el Power Metal chileno está atravesando uno de sus mejores momentos, es una lástima que bandas con esta capacidad compositiva y de ejecución se encuentren con tantas complicaciones a la hora de querer compartir su música con el resto; sin embargo, estos muchachos han logrado lanzar este primer larga duración que le puede dar la pelea a cualquier producción internacional, sumándose al grupo de selectas bandas, nuevas y otras con ya bastante circo a sus espaldas, que se alzan como la que podríamos, humildemente, llamar la NWOChPM, la New Wave Of Chilean Power Metal porque realmente este estilo está reviviendo, y muchachos como Neogenesis están totalmente dispuestos a traerlo de vuelta desde las cenizas.

 

 

1 comentario
  1. Koba Dice:

    Excelente disco…me recuerdan a la mejor época de Labyrinth, excelente sonido y una calidad asombrosa en todos los sentidos, Carlos Silva es un tecladista para tener en cuenta, pero lña verdad toda la banda destaca…ojalá este sea el primero de muchos discos de Neogenesis, sin nada que envidiar a ningún grupo Power de afuera…Grandes!!!

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