La velada de este primero de abril de 2008 era una fecha que miles de chilenos estábamos esperando desde hace mucho tiempo. Muchos pensamos durante los últimos 13 años que nunca más podríamos tener la presencia en nuestro país de uno de los referentes más importantes a la hora de hablar de Heavy Metal, tanto por su carrera solista como por su imborrable huella junto a una de las piedras angulares del estilo, como lo es Black Sabbath.

En 1995 al terminar la presentación del Madman todos teníamos la certeza que sería esa la única vez que podríamos ver uno de sus shows. Pero el destino quiso otra cosa y luego de 13 años el Príncipe de las Tinieblas volvió a Chile para deleitar a un séquito que desde el primer momento cayó rendido a sus pies. OZZY OSBOURNE EN CHILE!

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El lugar escogido para este evento enmarcado dentro del festival Monsters of Rock (cuya primera versión en nuestro país tuvo lugar en 1994), fue la Pista Atlética del Estadio Nacional, al cual la gran mayoría ya se encuentra acostumbrado, por lo que, tanto la entrada al recinto como la salida, se realizaron de forma sumamente ordenada y tranquila. La velada comenzaba con una banda trasandina que nadie conocía, de nombre Arbol y que poco y nada tenía que hacer dentro del cartel de nombres que se presentaría esa noche. De hecho hubiera sido un gran acierto montar un escenario alternativo, digamos en la Patagonia, para que ahí Arbol hubiera abierto para Korn, pero no fue así. La verdad es que para la hora de presentación de dicha banda aún muchos, incluyéndome, estabamos en las inmediaciones del recinto, por lo que no pude formarme una opinión de ellos, pero por lo que alcancé a oír en su sitio web días antes del concierto, no merece mayor comentario.

METAL SUREÑO EN EL SUR DEL MUNDO

ozzy08_26A eso de las 18:30 horas aproximadamente, subió al escenario de la Pista Atlética Zakk Wylde junto a su banda Black Label Society, para comenzar (ahora sí) a calentar los motores de quienes ya se encontraban en el recinto. A esa altura la pista solo se encontraba con una cantidad de gente que debe haber bordeado las 4.000 personas, de todas formas una gran audiencia para BLS, lo que también percibió la banda ya que Zakk y los suyos se mostraron en todo momento disfrutando al máximo de la recepción entregada por el público chileno.

ozzy08_25Abrieron los fuegos con el tema New Religion, de su última placa hasta la fecha, Shot To Hell, tema que la audiencia se encargó de corear y de demostrarle a Zakk que una gran parte de los asistentes también estaba allí para verlos a ellos, lo que por supuesto inyectó adrenalina a un espectáculo que entretuvo y mantuvo atentos a todos quienes ya estabamos asentados y a todo el público que a esa hora continuaba llegando al lugar.

Dentro de su presentación se sucedieron temas como Suffering Overdue, Suicide Messiah, Been A Long Time y Concrete Jungle, entre otros, para cerrar con Stillborn proveniente de su placa The Blessed Hellride. Cerca de una hora duró la correcta presentación del vikingo Wylde y los suyos… gustaron y entretuvieron y se notó que también ellos disfrutaron al máximo. Se fueron entre aplausos e inmediatamente comenzaron a desmontar el escenario para preparar la pista a una banda que también tuvo a su público entre los asistentes a este evento.

POP KORN

dormir2… y sería. Eso hasta que me despertó una maldita gaita y el ruido infernal que solo era una bulla sin sentido. Vamos a lo nuestro.

NO MORE WAR PIGS AT THE POWER… OZZY FOR PRESIDENT!!!

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Cerca de las 22:00 horas se apagaron las luces y los gritos ensordecedores de los cerca de 20.000 asistentes no se hicieron esperar y solo fueron apaciguados por las imágenes provenientes de las pantallas ubicadas a los costados del escenario, en donde se proyectó un entretenidísimo video que mostraba a Ozzy como protagonista de diversas y muy conocidas series de televisión: lo vimos como prisionero en Lost, como sicóloga en Los Sopranos, bailando a lo Tony Manero en Dancing With The Stars, practicando algunos juegos sexuales con la Reina de Inglaterra, entre otras hilarantes situaciones que provocaron carcajadas espontáneas entre los asistentes. Ciertamente, una muy inusual y entretenida forma de abrir un concierto de metal.

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Luego del video, las pantallas proyectan una serie de cruces, se ilumina otra gigantesca pantalla en la parte trasera del escenario y comienza Carmina Burana. Ozzy tras bambalinas ya comenzaba a alentar a la gente con el Olé Olé Olé… OZZYYYY! OZZYYYY! que tanto le gustó y bailó en su primera visita a nuestro país, cuando no entendía que era lo que cantábamos los asistentes en esa oportunidad.

ozzy08_08Termina la introducción y ahí estaba… era él… el mismísimo OZZY OSBOURNE!!! recibiendo emocionada y entusiasmadamente todo el cariño, la emoción, alegría e incluso lágrimas de miles de sus seguidores que lo esperaron por largos años. Aún no cantaba una sola estrofa y ya tenía al público comiendo de su mano con su sola presencia en el escenario. Ya más compuesto partió con un tema de su última placa, Black Rain, el tema: I Don’t Wanna Stop, toda una declaración que dejó más que patente en el escenario, lugar en donde Ozzy pareciera ser otra persona completamente distinta y no ese ‘viejecito’ de caminar lento y torpe que muestra la patética serie de MTV. Si bien el tema no era conocido por todos, no importó. Como sucede en cualquier concierto con la primera canción que presente la banda de turno, la euforia fue total, todos saltaban, gritaban, bailaban, los más aplicados cantaban y coreaban las letras, daba igual, era un inmenso mar de gente disfrutando a concho cada segundo de esta fiesta que recién comenzaba, de hecho a nadie le importó que en ese preciso momento la guitarra de Wylde presentara algunos desperfectos de amplificación. Nada podía hacer que ese momento no fuera todo lo especial que fue.

A continuación un verdadero clásico: Bark At The Moon, segundo tema de la noche, no hizo más que desatar aún más la euforia de estar presenciando en nuestro país a una de las personalidades más importantes dentro de la historia del metal. Ahora sí, todas y cada una de las voces se alzaron para corear de forma íntegra uno de los temas más populares de la carrera solista de Ozzy, quien no paraba de admirarse con la alegría que sentía la gente por tenerlo en el escenario, más aún cuando arremetió con Suicide Solution, proveniente de su primera placa tras su partida de Black Sabbath, Blizzard of Ozz.

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Luego vino otro tema de su primer disco, momento que se transformó en uno de los más emocionantes del concierto. La introducción compuesta por Don Airey (actualmente en Deep Purple) y ejecutada en esta ocasión por parte de Adam Wakeman, para Mr. Crowley provocó que más de alguno soltara una lágrima de emoción.

Tras esta tripleta de clásicos, con los cuales el público deliró y se extasió al máximo, Ozzy presentó otro tema de su nueva placa. Llegaba la hora de I’m Not Going Away, que al no formar parte de la discografía más clásica de Ozzy, muchos ocuparon esos minutos para descansar y relajarse un poco mientras otros seguían entonando al menos el coro de esta nueva canción.

ozzy08_11Lo que se vino fue otro de esos tantos grandes momentos vividos en el concierto. No es para menos, lo que nos aprestábamos a oír provenía de uno de los álbumes más importantes en la carrera de Ozzy junto a Black Sabbath. Me refiero a War Pigs del ya legendario álbum Paranoid. Mientras sonaban las sirenas que Ozzy utiliza como introducción de este tema en vivo, la gran pantalla trasera mostraba imágenes, que si no me equivoco, corresponden a la segunda guerra mundial. La cara de incredulidad de quienes me rodeaban era un espectáculo aparte. Al parecer muchos aún no podían creer lo que estaban viviendo y miraban como buscando alguien que les confirmara que efectivamente todo era realidad, mientras otros tantos escapaban de ella con la ayuda de esa característica planta que mágicamente crece en los bolsillos de quienes asisten a este tipo de eventos. Querámoslo o no, la noche del martes todos volamos en los aviones que pasaban por la pantalla mientras la banda continuaba con la interpretación de War Pigs, en donde Ozzy acostumbra a permitir que el público cante la segunda estrofa de cada uno de los versos.

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Luego de War Pigs Ozzy nos regaló y relajó con una de las baladas que podemos encontrar en su disco No More Tears de 1992: Road To Knowhere. Fue un momento cálido dentro del concierto, el público en general gusta mucho de las baladas de Mr. Osbourne y eso se notó cuando nos percatamos de las miles de voces que entonaron cada una de las estrofas de este tema. Retrocedemos en el tiempo y ya con las baterías recargadas Ozzy anuncia la llegada del ‘Tren Loco’ y nuevamente la euforia se apodera de los asistentes, quienes celebraron cada una de las notas de aquel mítico tema de su álbum Blizzard of Ozz. Crazy Train fue, como era de esperarse, una inyección de adrenalina clavada directamente al cuello de todos quienes estábamos presentes.

ozzy08_09A esa altura era necesario un descanso y por supuesto Ozzy no era la excepción a esto. Si bien en el escenario no demuestra agotamiento alguno, el hombre necesita reponerse luego de saltar, correr, cantar y gritar a todo lo que sus actuales limitaciones físicas le permiten a sus tiernos 60 años. Hay que decir que la voz de Ozzy ha sufrido notorio desgaste a través de los años, pero la verdad es que aún le queda por entregar, cantó a todo lo que pudo y lo hizo de buena forma, las partes más altas son suplidas por algunos samples con la grabación original del tema que se encuentra intepretando o bien es apoyado por los otros integrantes. Cuando lo requería simplemente hacía algún disimulado guiño e inmediatamente era socorrido, sin embargo, estos momentos de necesario apoyo no fueron tantos como los que pudieran pensar quienes no tuvieron la suerte de asistir. En todo caso, nada de eso es importante cuando al frente tienes a Dios.

Todos lo entendimos así y no importó que Ozzy se retirara del escenario sin antes presentar a Zakk Wylde quien tuvo su momento de lucimiento personal al protagonizar un solo que se debe haber extendido al menos por 10 minutos o más. La verdad es que a pesar que su demostración técnica no fue todo lo que se esperaba, hay que decir que el tipo domina su instrumento a la perfección, tocando con la guitarra detrás de su cabeza y con los dientes, supo entretener a la audiencia que lo escuchó atenta y respetuosamente y aplaudió cada una de las peripecias que hizo mientras Ozzy descansaba y se reponía durante esos valiosos minutos.

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Aprovecharemos en este espacio de comentar el desempeño del resto de los integrantes que acompañan actualmente a Osbourne en esta gira y que conforman la base rítmica de esta actual encarnación de la banda. Comenzaremos por Mike ‘Puffy’ Bordin. Que se puede decir de un tipo con su trayectoria, solo elogios para el actual batero de Ozzy, quien lo acompaña ya desde 1997, se mantiene de gran forma, no se le escapa un solo tiempo, pega con fuerza y se mantiene en todo momento alentando y entusiasmando al público. Blasko es un bajista correcto, hace su trabajo, se para de buena forma en el escenario, no digamos que tiene una gran presencia, pero si aporta lo suyo en la parte ‘show’ propiamente tal, corriendo, saltando y haciendo algunos coros, además, hay que decir que sonó bastante bien durante todo el evento, no como cuando Ozzy vino con Geezer que prácticamente no se escuchó durante casi toda aquella noche en el Monumental. Y por último, pero no por eso menos importante, Adam Wakeman (hijo del legendario tecladista de Yes, Rick Wakeman) aportó con una gran performance todo el potencial transmitido por su padre, consolidándose como un gran aporte a la atmósfera de cada una de las canciones presentadas la noche del martes.

ozzy08_18Tras el solo de Zakk Wylde, otro gran momento tuvimos oportunidad de vivir cuando Ozzy vuelve al escenario, esta vez para ejecutar otro clásico tema del álbum Paranoid de Black Sabbath, ni más ni menos que Iron Man. La locura fue total y el canto no se hizo esperar para que las miles de voces entonaran el característico riff compuesto por Tony Iommi. Ideal hubiera sido poder escuchar dicha canción en su totalidad, ya que cuando correspondía que cambiara de ritmo para aquél interludio más rápido la banda cierra el tema y al mismo tiempo Zakk da inició a I Don’t Know, otra gema proveniente de su primer álbum como solista.

Aún faltaba presentar un último corte de la placa que da sentido a esta actual gira de Ozzy. El tema escogido fue Here For You, el cual tuvo muy buena recepción, al parecer muchos hicieron las tareas y se preocuparon de escuchar el último trabajo en estudio, ya que, por lo menos donde me encontraba, la gran mayoría cantó la canción como si se tratara de uno de los más grandes clásicos del maestro.

A continuación, con un Ozzy que ya comenzaba a anunciar que faltaba poco para que el show terminara, la banda presentó dos temas del álbum No More Tears, los que por supuesto fueron coreados hasta el cansancio, el cual a esa altura ya era evidente. El ‘pichanguero’ corte I Don’t Want To Change The World y en especial la emotiva Mama, I’m Coming Home pusieron algunas lágrimas en los ojos de los asistentes quienes se extasiaron entonando a más no poder el coro de uno de los temas que se transformó en un clásico del Ozzy de los noventa.

Pero aún faltaba algo y todos sabíamos que era. Ozzy ya había anunciado que este sería el último tema de la noche y no cabía duda alguna que sería el mítico Paranoid, un verdadero himno de la historia del metal y que como single se encargó de poner el nombre de Black Sabbath y de Ozzy en la boca de todo buen amante del rock e inscribirlos a fuego en la historia de la música.

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Fue el cierre perfecto para una gran noche. Ozzy y su banda se despiden del público chileno, probablemente para siempre, pero no sin dejar para la posteridad el recuerdo de una velada inolvidable, en donde se entregó por completo ante una multitud que lo esperó por años, en algunos casos por décadas, una noche llena de emociones y grandes momentos, una hora y media que difícilmente será borrada de la mente de aquellos que caminan por la senda trazada por el Príncipe de las Tinieblas.

UN SALUD POR OZZY Y LARGA VIDA AL ROCK ‘N’ ROLL!

Setlist Ozzy Osbourne:

01. I Don’t Wanna Stop
02. Bark At The Moon
03. Suicide Solution
04. Mr. Crowley
05. I’m Not Going Away
06. War Pigs
07. Road To Knowhere
08. Crazy Train
09. Zakk Wylde Solo
10. Iron Man
11. I Don’t Know
12. Here For You
13. I Don’t Want To Change The World
14. Mama I’m Coming Home
15. Paranoid