Metal Church, banda ícono en Estados Unidos de la escena heavy/power metal de los ochenta, regresa con un nuevo trabajo tras dos agotadores años de gira. A Light In The Dark es el nombre de esta nueva entrega del grupo, el que se ha caracterizado siempre, y más allá del plano musical, por la creencia religiosa que profesan sus integrantes -el cristianismo- aunque, y a pesar que en algunas de sus letras dejan clara su tendencia, nunca han pretendido evangelizar con su música. De hecho Metal Church puede jactarse de tener entre sus filas de fans a cristianos, ateos y satanistas, y lo digo porque conozco a varios, además, al fin y al cabo, sus letras más que nada incitan a reflexionar acerca de temas cotidianos y situaciones que le podrían tocar vivir a cualquiera, sin importar la fe que profesen.

Pero centrémonos en lo que nos interesa, lo musical. Metal Church siempre ha estado muy ligado a la escena thrash, aunque más que nada por una cuestión geográfica y generacional. En lo geográfico porque la banda nace como tal en San Francisco, en la famosa Bay Area, cuna de bandas tales como Megadeth, Forbidden, Exodus, Death Angel y Metallica, de hecho Lars Ulrich, alguna vez formó parte de Metal Church, por allá por 1981. En lo generacional porque no son pocos los que señalan que la primera maqueta «thrash» propiamente tal sería Red Skies, el primer demo de la banda de 1981, en donde incluían el instrumental Merciless Onslaught, poseedor de una rápidez no muy característica para esos años. Sin embargo, y siendo una opinión personal, su música siempre ha sido Heavy/Power Metal, con uno que otro viso thrash, desde su homónimo Metal Church hasta este su último trabajo, A Light In The Dark.

Actualmente, el único miembro original que continúa en la banda es Kurdt Vanderhoof (guitarra). Para este disco se mantiene casi la misma alineación de su predecedor The Weight Of The World, salvo por Kirk Arrington (batero y otro miembro fundador), el cual se retiró de la banda siendo reemplazado por Jeff Plate, quien participó en los últimos trabajos de Savatage. El resto de la alineación la conforman el vocalista Ronny Munroe, el bajista Steve Unger y Jay Reynolds, guitarrista.

En términos generales A Light In The Dark es ampliamente superior a lo mostrado por Metal Church en su anterior trabajo, y esto debido a que el sonido logrado por la banda (si bien en TWOTW ya se percibía) se acerca cada vez más al sonido de sus primeros LP, el homónimo Metal Church y el clásico The Dark, discos que marcaron profundo la carrera de la banda, al punto de que muchos no conocen los trabajos posteriores. Nótese, que para nada se trata de una autocopia, la banda sigue sonando original y por cierto actual, pero si se notan algunos intentos claros de por lo menos volver a la forma de componer que mostraron en esos discos. Un claro ejemplo de esto es el tema Temples of The Sea, de más de 9 minutos de duración, el que esta muy emparentado con los esquemas de los temas más largos de Metal Church en sus inicios. Así como también el tema que abre el disco y que da nombre al álbum, A Light In The Dark, que posee algunos riffs que encajan perfectamente dentro del debut de la banda, y por lo demás es excelente como para abrir este nuevo trabajo, ya que se trata de un tema relativamente rápido, potente y como ya dije con unos riffs que son ya marca registrada en la banda.

Beyond All Reason, segundo track, no pierde un ápice de fuerza, pero si en los coros es bastante más melódico. El tercer tema, Mirror of Lies, es un tema muy rápido y debe ser probablemente lo más «powermetal» que han hecho en mucho tiempo, entiéndase por powermetal a esquemas similares, solo similares (insisto), a los que podríamos encontrar en bandas alemanas. Otro corte a destacar es Son of the Son, rápido y con una línea muy heavy metal… «los ochenta» brotan en cada nota de esta canción!, situación similar a la de Blinded By Life, décimo tema del álbum.

El disco cierra con un remake del clásico Watch The Children Pray, de su segundo disco, The Dark, un tremendo tema. A pesar que la única diferencia con la original es prácticamente la voz de Munroe, sin duda que la primigenia siempre será la mejor, pero hay que decir que el objetivo se cumplió cabalmente, ya que se trata de un homenaje de la banda a su tristemente desaparecido vocalista original, David Wayne, quien muriera hace ya algo más de un año, producto de las heridas sufridas en un accidente automovilístico.

Solo me resta señalar que A Light In The Dark es por donde se le oiga un gran trabajo, por supuesto no llega a la altura de sus primeros discos y más de alguno recurrirá a dicho argumento para desecharlo, pero ¡porfavor!… recordemos que de esos discos a la fecha han transcurrido ya ¡20 años!, cualquiera cambia «algo» en 20 años ¿no?… en todo caso, y como decía en un comienzo, Metal Church esta volviendo a lo más clásico de su discografía, lo cual se nota desde la misma carátula hasta la última nota del disco, y eso, más que agradecérselos o criticárselos, hay que valorarlo como lo que es: un llamado a mantener viva la llama del metal más clásico y puro.