Cuando se confirmó a Kiko Loureiro como guitarrista de Megadeth, se generó en varios un sentimiento de alegría que fue creciendo a medida que se iban dando a conocer los pormenores de «Dystopia», esta nueva placa. Para muchos fanáticos del Power Metal -más allá de que haya dejado de lado sus funciones en Angra– la sensación de que «uno de los nuestros» llegaba a una banda de tal importancia, creó una gran expectativa en cuanto al desempeño que tendría el músico brasileño. Por otro lado, para los que no estaban tan familiarizados con su trabajo, la situación generaba al menos bastante curiosidad.

Ahora bien, siendo Megadeth una de mis bandas favoritas, sentía cierto temor en lo que Dave Mustaine tenía para ofrecernos. A modo muy personal, considero que su último álbum rescatable fue «The System Has Failed» (2004), lo que sumado al incierto presente de los norteamericanos tras la salida de Chris Broderick y Shawn Drover, bajo ninguna perspectiva la tarea parecía fácil.

Pero tras la tormenta viene la calma, y una vez abierto el mercado de pases, Chris Adler (Lamb of God) y el ya mencionado Kiko Loureiro llegaban a poner las cosas en su lugar, respaldados absolutamente con el talento mostrado a través de los años en sus bandas natales. De todas formas, historia archiconocida bajo el mandato del «colorado». Veamos que nos propone este «Dystopia».

The Threat Is Real parte de inmediato con un riff agresivo y vertiginoso, con el cual es imposible no recordar los mejores tiempos de la agrupación. Prontamente se suman los demás instrumentos, brindando una especie de midtempo para que Mustaine escupa los primeros versos con su tono y temáticas características. Es imposible no destacar las intervenciones de las guitarras al final de cada estrofa de la canción, consiguiendo excelentes matices conforme avanzan los minutos. Por último, Chris Adler sin ser protagonista cumple su función llevando muy bien todo el tema. Sin dudas es un gran comienzo para el álbum.

Dystopia nos presenta toda una declaración de principios. Es cierto que existe una gran semejanza con Hangar 18, más aún terminada la intro, donde el «colorado» se despacha unas frases incisivas con una excelente melodía, coronada con el estribillo que simplemente exclama «Dystopia!«. Pasada la parte media, se produce un quiebre donde nos brindan una sección instrumental más que destacable. Al igual que su predecesora, Fatal Illusion da cuenta de lo bien que suena la banda en su conjunto. La calma de los primeros segundos se rompe con el bajo de David Ellefson, para luego mantener un ritmo aplastante donde Chris muestra su excelente trabajo con los pies. Como ya es una tónica en este disco, los solos de ambos guitarristas son de excelente factura.

Death From Within probablemente es el track más pesado de todo el disco. Imposible no hacer headbanging para acompañar el tiempo muy bien marcado por la batería. Luego pasamos a un coro muy bien logrado que está hecho para ser cantado en vivo junto a una gran audiencia. «On the march, no place to run / Time has come, nowhere to hide…» exclama Dave con una rabia a flor de piel que te incita a levantar el puño.

A un ritmo marcial se le suma un guitarreo acústico para marcar el inicio de Bullet to the Brain. Esta vez una atmósfera un poco más oscura nuevamente da paso a un entretenido estribillo, donde las guitarras explotan para darle más fuerza al tema. Todo muy bien acompañado por Ellefson y Adler, que aquí particularmente hacen un excelente trabajo realizando los cambios necesarios para que la canción varíe en los momentos indicados.

Post American World y Poisonous Shadows son las primeras en contar con Kiko Loureiro en los créditos. La primera lamentablemente suena algo monótona y repetitiva. Digo esto porque al final del día pienso que la gran performance vocal de Mustaine se podría haber aprovechado de mejor manera. Canta con los «dientes apretados» cada una de las palabras que pronuncia, dándole gran intensidad a su interpretación. Por otro lado, es de destacar el quiebre acústico que da paso a otro solo de marca registrada. La segunda es un corte donde la banda explora distintos pasajes en donde realmente se nota la mano de Loureiro, que literalmente «las hace todas». Uno de los tracks más complejos, donde hay arreglos orquestales, secciones de piano y guitarras acústicas. Digno de escuchar con suma atención.

Imposible no recordar Sweating Bullets con el fraseo inicial de Look Who’s Talking. Por suerte eso es solo al comienzo ya que prontamente la canción toma rumbos propios y se vuelve un temazo de aquellos. Cambios de tiempo, buen coro y letra, excelente el acompañamiento de las guitarras durante cada estrofa, impecable instrumentalmente y así podría seguir enumerando sus virtudes. Personalmente, mi favorita dentro del disco.

Loureiro vuelve a las composiciones en Conquer or Die, una pieza instrumental que sin brillar en demasía permite que toda la banda se luzca para afrontar la parte final del álbum, puesto que se conecta de manera perfecta con Lying In State. Siendo una de las menos extensas, está llena de fuerza y agresividad desatada con una banda que suena como cañón. A diferencia de algunos de los temas escuchados anteriormente, la clave acá es dejar de lado algunas pretensiones y simplemente hacer thrash a la vieja usanza.

The Emperor se basa en un riff y ritmo mucho más simple y «oreja», si se le quiere llamar de alguna forma. Incluso por momentos logra rescatar algunos elementos del Punk, sobre todo en el sonido algo más crudo ocupado en las guitarras. El coro es totalmente efectivo ya que rápidamente te queda dando vuelta en la cabeza el «You look so perfect, perfect, the emperor has no clothes / So bloody perfect, perfect, the emperor has no clothes». Es la canción que más se aleja de la idea principal de «Dystopia», pero no por eso deja de ser una composición más que entretenida.

Last Dying Wish es uno de esos temas con los que Megadeth se va a la segura. Dave «canta» la mayor parte de la letra con una voz de anunciador (similar a la utilizada en Headcrusher) para dar paso a otro estribillo muy pegajoso. Lo demás es dar paso a secciones instrumentales que no aburren por ni un segundo. Por último, un cover a Fear pone término al decimoquinto álbum de los americanos. Foreign Policy plasma el concepto general de este trabajo en una versión que no se guardó absolutamente nada como ending track.

Tras un panorama que parecía totalmente adverso, la sensación es plenamente satisfactoria. A los que se sintieron decepcionados tras «Super Collider», les aseguro que esta placa enmienda el rumbo que parecía perdido. Para mí, lo que hace brillar a este LP por sobre cualquier aspecto, es el avasallador sonido de las guitarras. La escuela clásica implantada hace décadas, sumada a la nueva perspectiva que provee Kiko terminan por crear un huracán de fondo que no se toma pausas. Por otro lado, Chris Adler sin hacer un gran disco, suena bastante sólido y aprueba sin problemas. Y un punto que no se puede dejar de lado es la voz de Mustaine, quien realiza un trabajo plausible dentro de lo que permiten sus capacidades, claro está. Las líricas conspirativas y paranoicas no se hacen esperar y por momentos sorprende con su interpretación.

Megadeth sin duda necesitaba nuevos aires y el factor Loureiro/Adler vaya que funcionó a la perfección.

 

8 comentarios
  1. infernal dio Dice:

    Muy bueno el disco me gustó bastante. La comparación es odiosa si lo hacemos con la época de gloria de Megadeth, pero de la última década es de lo mejor que han sacado junto con TSHF y Endgame.
    Y muy agradable escuchar Megadeth con un buen baterista

    • Guyo Dice:

      si, no es increible, pero esta muy entretenido y matiene la calidad, cosa que habain perdido

  2. Daniel_conce Dice:

    Buen disco, con muy buenos solos de guitarra, gancheros y pesados a la vez y una base rítmica interesante. las comparaciones son odiosas pero Mustaine (Megadeth) está haciendo buena música siendo más fiel a su estilo que Metallica. Una de las diferencias a considerar eso si, es que Metallica es una banda y Megadeth es Mustaine, lo cual pudiera dar lo mismo, pero músicos tocando mas de 20 años juntos no debe ser lo mismo que buenos músicos reunidos para producir un disco…
    En fin, grande Megadeth y espero en vivo tenga la misma voz que en el disco ya que se escucha fuerte y clara (dentro de su registro, claro está). Muy buen disco.

  3. The Groundhog Dice:

    El disco tiene muchos guiños , desde la carátula que evoca algo del So far… hasta entradas de las canciones ya citadas en el review, todo muy bien hecho y en justa medida. Kiko Loureiro sigue sonando como él mismo lo que da una frescura que para mi gusto le venía haciendo falta a la banda ( concuerdo que lo úlitmo que puedo rescatar es el System has Failed) . En pocas palabras, entre más lo escucho, más me gusta.
    Buen resúmen Gino , se agradece.

  4. nelson Dice:

    a Megadeth le falta rabia, y según la situación de Mustaine es difícil que retome ese brillo que tenían sus composiciones. Cuando escucho Liar o Hook in Mouth, FFF, The Disintegrators quedo con la impresión que ahí esta Mustaine, sus canciones mas melódicas también son un gusto escucharlas, pero esa vola media técnica y metalera no le queda mucho. Sus últimos discos tienen de todo un poco, pero hace mucha falta la garra y alma de otras épocas.

  5. Jorge Dice:

    Sobran un par de temas. El resto está de canciones muy bien. Sobretodo las tres primeras. Megadeth debe espaciar más los discos y pulirlos más como hace Metallica

Los comentarios están desactivados.