Manticora es una de las bandas más sorprendentes que ha surgido en la escena power europea en el último tiempo. Desde Dinamarca, traen un sonido relativamente nuevo y fresco, una propuesta diferente a lo que se está haciendo en países como Italia o Finlandia. La banda está fuertemente influenciada por el trabajo antiguo de Blind Guardian, la fuerza de Iced Earth y la magia de los Keeper de Helloween. Todo esto es magistralmente unido para dar forma a una música potente y melódica, con una hechizadora y original atmósfera épica oscura.

Los agresivos riffs de las guitarras están adheridos con precisión a una batería de terrible potencia, a lo Iced Earth (lo que pone en evidencia la huella que estos americanos han marcado en el viejo continente) y el teclado de estilo neoclásico, en la que se incluyen solos, le da un matiz inusual nunca visto en otras bandas power de tal agresividad. Pero es la voz de Lars F. Larsen, de registro bajo, claro y al mismo tiempo potente, la cual le da toda una nueva dimensión a la propuesta global de Manticora. Sin embargo, la voz flaquea notoriamente al momento, que no son muchos, de alcanzar los tonos más altos.

Darkness With Tales To Tell es el segundo trabajo de la agrupación, después de hacer su debut en 1999 con Roots Of Eternity. La producción, con lo que respecta al sonido, es increíble, pero en ciertos momentos, ojo, no en todos, se abusa de la computación (lo cual se está haciendo común en casi todas las bandas melódicas de la última generación) como en el caso de la batería programada en vez de utilizar la percusión analógica. Dicho elemento le resta realismo al resultado final, dando una cierta sensación de “artificialidad”.

Hablando de la música misma, luego de una pequeña introducción que sumerge al que la escucha en el ambiente del disco, arremete como una explosión de furia The Chance Of Dying In A Dream, sorprendentemente rápida y potente, pero nada más. La canción no varía en lo absoluto en ningún momento, por lo que el éxtasis del principio se transforma en hostigamiento después de un par de minutos. Éste no es un tema descartable, debido a su rapidez es un buen tema para empezar, pero sí el punto más bajo del álbum. Pero Dynasty Of Fear, a continuación, composición de mucho mayor creatividad y variedad, reivindica por completo a la banda. Es, sin duda, uno de las mejores canciones de la placa. Luego, viene la canción Dragon’s Mist, la de más larga duración, el corte épico del disco con una potencia y majestuosidad constante, acompañado de un corte que da paso a una excelente sección instrumental, con pieza de piano incluido. Otro de los puntos altos del Darkness… es el siguiente tema, Felice, el cual cuenta con una introducción “baladesca” y luego toma un matiz similar al veloz galope de Iced Earth, además de escucharse unas voces femeninas (a mi parecer, lo mejor del disco). Unida a la pista anterior, The Nightfall War irrumpe con rapidez y potencia la cual es complementada con un dramatismo lírico y atmósfera oscura. Más adelante, la balada The Puzzle juega como un papel de “break” en el disco, al igual que Critical Mass, un tema de marcada raíz progresiva en su línea general, mientras que Lost Souls se devuelve a la tónica del álbum, es decir, potencia y oscuridad. Sin embargo, aquel tema no llega ni a los talones del siguiente: The Twilight Shadow, otro de los momentos cumbres del disco. Lo que ofrece esta canción, además de agresividad (entendido dentro de los parámetros del metal melódico), es un sonido más heavy al estilo de bandas como Gamma Ray. Para finalizar, se encuentra el tema Shadows With Tales To Tell, título casi idéntico al del álbum. El papel de capítulo final lo hace bien, pero deja un gusto a poco, cuando se podía esperar más del cuasi tema título de la obra. Pero quienes gozan en demasía de la rapidez, este tema les vendrá de perillas.

Además, el arte de portada, cortesía del suizo Chris Kallias, es notable, totalmente adecuada al concepto del disco y su música: un espeso bosque teñido de rojo en la que se encuentra un guerrero muerto; siniestro, oscuro y misterioso, reflejo exacto de Manticora.

Uf… ¡Qué buena banda!