Centrándonos en el último tiempo y tras la publicación de «Ilussia» el año 2014, muchos sentimos que Mägo de Oz definitivamente había dejado de lado el «Incidente José Andrëa«. De alguna forma Zeta se consolidó como el vocalista definitivo de la banda y con un buen disco bajo el brazo, demostraron en vivo que seguían con más fuerzas que nunca. Pero cuando se anunció que re-grabarían el mítico «Finisterra», se generaron dudas con respecto a lo que significaría para los españoles manipular un trabajo de esta magnitud. ¿No sería mejor aprovechar el segundo aire que están viviendo y lanzar un nuevo álbum con material inédito? Pero bueno, hay que reconocer que los Mägo siempre han sido valientes al tomar decisiones y ahora nos enfrentamos a otra de ellas. Múltiples colaboraciones, un sonido directo y potente, y buenas versiones de los clásicos de hace quince años atrás es lo que promete este «Finisterra Ópera Rock». Veamos si cumple las expectativas.

Tras las frases que marcan el Prólogo (pronunciadas por los hijos del violinista Mohamed), de inmediato se nos da un adelanto de cómo será esta nueva versión de «Finisterra«. Digo esto porque es imposible no destacar la pomposidad de los arreglos que acompañan muy bien a las gaitas, que dicho sea de paso, en varios pasajes quedan en segundo plano. Por momentos la orquestación recuerda a la Obertura MDXX de ese gran disco llamado «Gaia«, dando cuenta de cuál será el rumbo de esta nueva placa.

Durante las primeras líneas de Satania, lo primero que llama la atención es lo bien que se escucha Zeta (a pesar de su pobre grito inicial). En ocasiones  pone mucho de su cosecha y al ser su tercera grabación con el grupo, se nota la adaptación y la cohesión de su voz. Respecto al tema en sí, al ser un clásico indiscutido de Mägo se hace muy fácil escucharlo, pero debido tanto a los arreglos corales, como en los arreglos en las guitarras y en el bajo, suena muy sobrecargado, considerando además los casi nueve minutos de duración de este tema.

Con La Cruz de Santiago rápidamente llegamos a una de las mejores versiones en esta re-grabación. Sencillamente me encantó el vértigo y la agresividad implantada en las guitarras, que se acoplan de gran manera a la interpretación de Manuel Reyes en la batería. Leo Jiménez, como de costumbre, derechamente «se las manda» al turnarse con Zeta para cantar las estrofas y el coro. Es cierto que se perdió un poco el feeling con el violín y la flauta, pero a parecer personal -dada la tónica de la canción- no se extrañan en demasía.

La Danza del Fuego sigue cumpliendo la función que se le entregó en el año 2000 ya que se mantiene muy fiel a su original, explotando de gran forma en el archiconocido estribillo, muy bien acompañado por las segundas voces. Hasta que el Cuerpo Aguante debe ser una de las que más perdió en este álbum. Sherpa (ex-Barón Rojo) definitivamente no convence ni por un segundo en su interpretación. Muy forzada y con poquísimo brillo, especialmente en la parte donde canta «Busco en el camino todas las respuestas…», que derechamente no logra ajustarse a la canción. Finalmente, el coro que pone fin a este tema tampoco logra destacar, sonando por momentos sin garra y sin fuerza. Por el contrario, en El Señor de los Gramillos, Carlos Escobedo definitivamente se roba la película. Tanto así, que él parece el vocalista principal de la banda, dejando a Zeta como una mera colaboración. Por lo demás, imposible no sentir nostalgia al escuchar el «Irule Irule, Irule/ Irule Ion Machine…» que da paso al último coro.

Más que interesante es la propuesta de Polla Dura No Cree en Dios. Una mezcla entre blues y rock urbano español, tan típico de la voz de Francis Sarabia, que junto a la excelente instrumentalización dan la atmósfera perfecta para esta gran canción. Sin dudas una de las que presenta más novedades, pero también una de las mejores logradas. Ojo con Francis, que ya en «Atlantia» llamaba la atención por sí mismo.

Maite Zaitut mantiene esa elegancia y posterior explosión de antaño. Si bien acá Zeta no está ni cerca de cantar con la fuerza de José (¡Los tonos a los que llegaba este tipo!), en la sección más celta la banda en su totalidad sigue mostrando lo que mejor sabe hacer. Con Duerme de seguro habrán opiniones divididas. Pilar Jurado demostró en «Ilussia» (2014) que puede ser un excelente aporte dentro un disco de Mägo de Oz, pero acá los más puristas echarán de menos las partes más rasgadas que presenta la original. De todas formas, es innegable que la canción musicalmente es perfecta, y más aún la performance de la cantante lírica.

Durante Es Hora de Marchar probablemente escuchamos al mejor Zeta desde que ingresó a Mägo. Su sentida interpretación me recuerda mucho a Moriré Siendo de Ti, donde realmente el tipo se las juega todas. Nada más que escuchar y disfrutar. Por otra parte, Fiesta Pagana en esta re-grabación lamentablemente no tiene nada nuevo para ofrecernos, quiero decir, ¿cuántas versiones existen ya? Dudo que esta destaque por sobre las ya conocidas.

El Que Quiera Entender Que Entienda es más bien la grabación en estudio de cómo se suele interpretar esta canción en vivo. Me explico: desapareció la intro barroca, se agrega la parte «reggae» antes de la segunda estrofa y finalmente se incluye una segunda voz (Toni Menguiano en este caso) para acompañar a Zeta. Siendo otra infaltable de los españoles, se deja escuchar sin ningún problema.

En su versión original, Los Reglones Torcidos de Dios es mi tema favorito de Finisterra. Digo esto porque frente a ese tipo de situaciones uno suele tener ciertas aprensiones. Por suerte, mi impresión en esta ocasión fue bastante grata. Una canción muy bien llevada dentro de su oscuridad y locura tan presente en sus líricas. Jorge Berceo sin hacer algo del otro mundo, se complementa bastante bien con el vocalista de Mägo.

Los que hemos escuchado a Patricia Tapia con anterioridad, sabemos que cuando llega su turno tira todo a la parrilla. Y esta no es la excepción. Kelpie suena bastante fresca y potente, todo gracias a ella. Verdaderamente su voz llega a dar el matiz necesario para afrontar la última parte del disco. Con justificadas razones más de alguno la pidió como vocalista principal cuando Jose dejó la banda. Por otro lado, como siempre Moha y Josema se muestran impecables en sus secciones. Y Diana Navarro en Tres Tristes Tigres sencillamente «se las mandó». De verdad que no puedo describirlo de otra forma. Con sutileza y elegancia se lleva todos los aplausos. Destacable también el acompañamiento de Javi Diez en el piano. ¡Temazo!.

A Costa Da Morte trae de vuelta esa fiesta celta que sólo ellos saben plasmar en sus instrumentales. Así, rápidamente pasamos a La Santa Compaña, la cual suena realmente bien, pero por momentos pienso que Zeta se queda algo plano en sus líneas. De igual forma, Manuel Escudero siento que podría haber hecho algo más cuando canta «Si los oyes llegar y tu alma quieres salvar…», que en opinión personal es el clímax de toda la canción.

Con respecto a Conxuro, hay que decir que queda al debe respecto a la intensidad y oscuridad que debe tener esta especie de prólogo antes de la recta final. Leo Jiménez se despacha un grito agudo de su marca registrada para dar inicio a Astaroth. Más que destacable la potencia con la que sigue sonando después de quince años. Nuevamente ambos vocalistas realizan una gran performance que culmina con esa excelente estrofa a cargo de Aylin.

El grand finale llega con Finisterra, corte épico de quince minutos donde la banda no se guardó nada. Cinco voces (Cristian Bertoncelli, Israel Ramos, Toni Menguiano, Leo Jimenez, Zeta) se hacen presente en este último track, donde al final del día no logro entender por qué no se incluyo a Sherpa (una de las voces originales) en esta grabación. Ahora, más allá de esto, siento que aún con todas las colaboraciones, la narración en sí está muy lejos de la magnificencia que se vive en la historia en ese preciso momento. El solo de guitarra de Adrián Phoenix cumple su función para dar paso a la parte media-final donde hay algunos pequeños cambios en la letra de la canción, que los más fanáticos notarán de inmediato. Musicalmente, sigue con los arreglos que ya hemos escuchado anteriormente, dándole unos toques bastante interesantes que no aburren en ningún minuto.

Mägo de Oz para bien o para mal siempre da que hablar. No quiero pensar mal y decir que esto es un vil intento de borrar parte del pasado de la banda, más bien lo tomo como una especie de fusión entre el sonido clásico y el sonido de «Ilussia», para dar una nueva perspectiva de su mejor época con la «nueva» formación. Sumando y restando, en general no me parecen malas versiones, es más, hay algunas que realmente brillan con luz propia. Además, en su mayoría las colaboraciones logran su cometido y hacen más fácil escuchar las casi dos horas de duración. Pero como dijimos al inicio del review, difícilmente haya sido un tema de vida o muerte el re-grabar todo un álbum, más aun cuando ellos mismos afirman que su música está en constante progreso.

Para los que han estado al tanto de la actividad de la banda durante los últimos tres años, fácilmente es recomendable ya que el disco se deja escuchar y no aburre para nada, pero siendo realistas, nos aguanta más de tres escuchas. Por mi parte, esperaré la publicación de un nuevo LP que siga con la senda implantada en «Ilussia«.