Mucho se especuló acerca de la venida de esta banda española, quizás la más importante en estos momentos en la península ibérica, a nuestro país. Hubo muchos rumores, un par de venidas en falso que aumentaron la expectativa. Sin embargo, había dudas del poder convocatorio que estos ocho músicos. De todos modos, antes de entrar al recinto uno se podía percatar que lo que se iba a vivir momentos después iba a ser increíble. Una fila interminable hacía presagiar que los malos augurios de aquellos que no gustan del estilo impuesto por Mägo de Oz iban a ser barridos. 

Es que Chile no podía ser menos, luego de una gira latinoamericana multitudinaria, el cierre en Santiago debía ser memorable. Y el público cumplió. Más de cuatro mil personas abarrotaron el recinto sede de este evento: el estadio Víctor Jara, como pocas veces para espectáculos rockeros, estaba prácticamente colmado. Por lo menos, en cuanto a público, este debut en estas lejanas tierras prometía, a pesar de que la banda no llegaba con todo su arsenal visual, el que constaba de un escenario de tres pisos que simulaba un galeón español.

El público comenzó a ingresar al recinto poco antes de las 18.30 horas, lo que lamentablemente coincidió con el final de la prueba de sonido de la banda soporte, los nacionales de Human Factor, debutante en estas lides, pero integrada por músicos de experiencia y renombre en la escena nacional. Tras una espera de algo más de una hora (donde se repitieron temas de Human Factor, quizás no una muy buena decisión), puntualmente a las 20.00 horas el quinteto nacional saldría a escena, a mostrar una propuesta que intenta ser diferente a lo que se ve en la escena Heavy/Power chilena, con un sonido algo más pesado y con bastantes toques thrasheros (comandados por la estupenda batería de Rodrigo Espinoza, una máquina bien aceitada). Si bien el sonido -como toda la noche- no aportó al desempeño de Human Factor (demasiado rebote), pudimos apreciar cosas interesantes. Lo primero era constatar cómo funcionarían en vivo los temas que escuchamos en la hora previa al concierto, donde la banda mostró su potencial con una puesta en escena sencilla (aunque un poco «minimalista» en cuanto a iluminación, no es culpa de ellos), lo que poco importó tras apreciar la calidad de los temas, destacándose las poderosas Fire, We Are More y Human Factor. Daniel Elbelman, vocalista y líder de Bloden Wedd, mostró su característico registro agudo (no lo ayudó demasiado el sonido, en todo caso), y llamó la atención verlo sin su característica guitarra. De todas formas es un muy buen frontman y no arruga en los tonos altos.

Y lo otro va sin duda por el lado de los guitarristas, los ex Witchblade Guillermo Olivares y Soledad Genúa. Guillermo, fuera de desempeñarse muy bien en las seis cuerdas, tiene una gran presencia escénica. Y por el lado de Sole se pueden decir muchas cosas: más allá de que el mismo Presidente Lagos haya dicho (con otros fines, obvio) que las mujeres podrían hacer cualquier cosa, incluso tocar guitarra en un grupo Heavy Metal, es un gran aporte, no sólo a la banda, sino que a la escena. Es una muy buena guitarrista y además provoca un gancho «visual» que resulta interesante.

En resumen, no era fácil enfrentarse a un público extremadamente ansioso y salir bien parados. Y Human Factor no sólo consiguió llevarse aplausos sino que dar un par de buenas zancadas adelante. Es de esperar que esto no quede aquí y que el pronto lanzamiento de su disco debut sea exitoso, y que sigamos apoyando a lo nuestro, especialmente si es bueno.

Tracklist de Human Factor:

1. Inside Hell
2. Sky Warning
3. Fire
4. Time Traveler II
5. Human Factor
6. See The light
7. We Are One

COMIENZAN A RODAR CABEZAS

Luego del correcto show de nuestros compatriotas, la espera se hizo muy, pero muy larga. El público, especialmente juvenil, pedía a gritos la salida de la banda española. Ésta se hizo de rogar unos 15 minutos por encima de la hora señalada para su inicio. Las luces se apagan, y el griterío ensordecedor de la multitud da paso a la Obertura MDXX, de su último disco, Gaia, y al frenesí de Van a Rodar Cabezas, también del disco que venían a presentar. El público respondió a las expectativas, coreando a todo pulmón el tema. Y aquí comenzamos a resignarnos al problema que iba a ser patente en el show: el sonido. Si bien es cierto el Víctor Jara no tiene una buena acústica, para escuchar a una banda como Mägo de Oz, llena de detalles, con flautas y violines, el sonido debe ser nítido. Algo que no sucedió, estaba demasiado fuerte (especialmente las guitarras de Carlitos y Frank), a veces costaba entender los instrumentos (el que más sufrió con esto fue Mohamed, su violín prácticamente pasó desapercibido, sobre todo cuando era uno más en la banda). Sin embargo, a pesar de este problema tanto la banda como el público estaban en una entrega tal que hacía soslayar este pequeño inconveniente.

Pero como señalamos, este inconveniente fue prácticamente obviado, la gente iba a pasarlo bien, iba a saltar a vibrar con esta fiesta. Y qué mejor que seguir esta fiesta con Fiesta Pagana, que hizo delirar al público, completamente entregado, que estaba casi en trance con cada disco de los españoles. En cada coro, José (que tuvo unos huevos enormes para cantar en el estado de salud en que se encontraba) le entregaba la palabra a la gente, que coreaba aún más fuerte el «ponte en pie, alza el puño y ven, a la fiesta pagana, en la hoguera hay de beber…», sonó impresionante. Una gran forma de iniciar el show, con dos potentes temas.

Por primera vez José se dirige al público y lo hace para pedir perdón por todo lo que España le ha hecho a Latinoamérica. Cabe señalar que la banda tiene un discurso muy reivindicacionista para con América Latina, y no es pose, es algo que ellos piensan y que ellos plasman en algunas canciones, como por ejemplo en la que siguió con el show, la gran La Conquista de su último álbum Gaia.

El grito de José (que a pesar de su mal estado de salud tuvo una excelente performance), dio el vamos a Jesús De Chamberí, de su disco homónimo, que tal como había sucedido con los otros temas, fue recibido como el clásico que es por parte de la gente. A pesar de los problemas de sonido, la banda sonó potente y se vio potente, era imponente ver a los músicos en escena, un show que aparte de escuchar, hay que ver.

m1Lo siguiente, como lo señaló José, fue una oda a la tolerancia, a que cada uno es libre de amar a quien lo desee sin importar la condición sexual, eso es lo importante y El Que Quiera Entender Que Entienda. Esta es una de las grandes características de Mägo, sus excelentes letras. Uno puede estar de acuerdo o no, pero es importante que haya una banda que intente llegar más allá con su música, que no todo es muerte o espadas y guerreros y mundos irreales. El mundo real es lo suficientemente rico en experiencias como para hacerles melodías. Eso se agradece.

La potente El Pacto (de su algo dejado de lado La Leyenda De La Mancha), y la bella y cadenciosa El Árbol De La Noche Triste, siguieron en un show sin pausas, en donde la comunión de la banda con un público que los esperaba desde hace mucho fue sobrecogedora. Ambos se entregaron como la primera vez que fue y eso era notorio, cada canción era coreada como verdadero clásico. Es impresionante el arrastre de estos ocho hispanos. Ni siquiera bandas consagradas (o más populares) han logrado llevar la cantidad de gente que llevó Mägo de Oz el pasado sábado.

El siguiente fue otro punto alto de la noche. El teclado de Kiskilla, dio el vamos para un temazo, que le da nombre a su última placa, Gaia, el que fue interpretado con más potencia y entrega que pulcritud, pues, además de los problemas de sonido (a veces se sentía sólo una masa) el tema no fue interpretado lo perfecto que es, especialmente en los quiebres «a lo Congreso». De hecho el Salmo 22, que es parte del tema, fue lanzado tarde y terminó después de la canción. No obstante esto, el tema fue cantado con el alma, sobre todo por un José que estuvo particularmente notable tanto en su voz, como en el sentimiento que le puso a cada tema, especialmente a éste.

Luego de esto, José presenta uno a uno a cada integrante de la banda, las mayores ovaciones se las llevaron Mohamed, y el líder Txus, quien vestido a la usanza escocesa, con una faldita, agradeció al público el apoyo brindado.

m2Unas congas a escena y Mohamed y Fernando dan el vamos a uno de los momentos más emocionantes de la velada, la bella Pensando en Ti, cover en español del clásico de Kansas, Dust In The Wind, que fue ejecutado magistralmente, con un público que coreó cada letra de este bello tema. Un gran instante donde los encendedores se hicieron presente. Casi una postal.

La banda que se retira unos minutos y el público que empieza a corear «Satania, Satania», como presagiando lo que vendría, pues efectivamente el siguiente fue una brutal y aceleradísima versión del tema que abre a Finisterra. Satania sonó potente, rápido, un tanto desordenada, pero no por ello menos brutal, el Víctor Jara temblaba ante tanto fervor.

La ganchera Santa Compaña, y la preciosa instrumental La Leyenda de la Llorona (José había presentado Resacosix), siguieron agitando el ambiente, ya iba más de una hora y media de concierto, muchas bandas lo terminan ahí, pero Mägo de Oz tenía ganas de seguir tocando. Era mucho tiempo en que el público quería estar con los hispanos y los hispanos estar acá, por lo mismo, no había cansancio en la gente, quería seguir pasándolo bien. Y qué mejor que para pasarlo bien, una canción que es en sí una joda, sí, pues Resacosix en Hispania, sacó a relucir ese carácter lúdico de la banda. Un tema excelente, muy ganchero, para pasarla bien y para no tomarse todo tan en serio. Era tanto el desenfreno de la banda en escena, que hizo aparición «la mascota» de Mägo de Oz. Si Maiden tiene un Eddie que sale a escena en algunos temas, Mago nos presentó la «Súper Polla». Sí, tal cual suena, un falo gigante vestido como superhéroe salió al escenario provocando la risa del público, y el delirio de más de alguna (o alguno, uno nunca sabe) que estaba tanto en galería como en cancha. Un momento muy entretenido.

Después del relajo, vino un tema muy sentido, José lo presenta como una canción dedicada a quienes ya se les está yendo la vida. Alma sonó preciosa, muy potente, con una muy buena dupla de Mohamed y Fernando, que ahora sí se escucharon claritos (de hecho, cuando ambos sonaban juntos no se oía muy bien Mohamed).

Mägo de Oz fue el tema con que la banda, luego de más de una hora y cuarenta y cinco minutos, cerraba su primera parte del show y salía del escenario. Acá fue donde los problemas con el sonido se hicieron más patentes, era poco lo que se entendía. Pero como se señaló, a la gente poco y nada le importó, fueron a pasarlo bien, y lo estaban logrando con una banda que en escena es una máquina.
El público, obviamente, no se movió de sus asientos, los «no nos vamos ni cagando», se multiplicaron en cancha, platea y galería sur. Sí, pues Mägo logró lo que pocas bandas de rock han hecho, llenar el recinto de una manera tal que los pasillos estaban atestados y se tuvo que abrir galería para que pudiesen caber los más de 4 mil fanáticos.

HASTA QUE EL ALMA AGUANTE

Dos asientos en escena y José y Txus que, junto con Kiskilla en el teclado, Fernando y Mohamed, le dan vida a otro de los momentos bellos de la velada, la preciosa La Rosa De Los Vientos, de su último disco, la que obviamente fue coreada sílaba a silaba por los presentes. Cada tema del disco Gaia fue coreado como si fuera un clásico de años, y eso sorprendió, los fans estaban entregados.

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Si ya de entrada se habían ganado al público, cuando José salió a escena vistiendo la camiseta de la selección chilena de fútbol, el Víctor Jara casi se viene abajo. Besó el escudo y presentó uno de los clásicos del grupo, la espectacular Hasta Que El Cuerpo Aguante, cuyo «estamos locos de atar…» fue la banda sonora de la interminable cola de afuera del estadio. El resto fue el delirio, qué temazo. Delirio que se acrecentó aún más cuando Mohamed dio el inicio de La Danza del Fuego, otro clásico del Finisterra. Ya nos dábamos cuenta que con esos clásicos se comenzaba a cerrar una gran noche. Iban más de dos horas, y no había cansancio sólo gratitud, entrega y juerga.

La banda que sale del escenario y el que toma la palabra es Txus, o más bien, Jesús María Hernández, el que se manda el discurso más encendido de los que se tenga memoria en un recital de rock en Chile. Luego agradeció a todo su staff que lo ha acompañado en esta extensa gira y agradeció también a José, quien cantó con faringitis. De hecho señaló que, por esta razón, el show estuvo a punto de no hacerse. La ovación del público fue instantánea.

Luego José toma la palabra y presenta La Costa del Silencio, de Gaia, que movió aún más los enfervorizados cuerpos de los presentes. El show llegaba casi a su fin, iban más de dos horas y media y la gente estaba más que satisfecha. Pero no nos podíamos ir sin escuchar Molinos de Viento, que cerró el show, un tema que sonó increíble, que fue ejecutado con una fuerza envidiable, tomando en cuenta lo largo del show, y que nos demostró que Mägo de Oz tiene una fuerza en escena que ya se quisieran muchas bandas aún más extremas, que tiene una entrega sin límites y que hace de cada show un instante espectacular. La banda ya decía adiós, los ocho se tomaba de las manos y agradecían al público por haberlos recibido, por haber aceptado su invitación y su propuesta, a lo que el público respondió con un extenso aplauso.

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Para finalizar, podemos señalar que el show estuvo a la altura que se esperaba, quizás con un sonido que no fue del todo nítido, pero que fue suplido por la entrega de una banda grande, de una agrupación que está haciendo historia no sólo en España, sino que en el resto del mundo de habla hispana. Una banda que es capaz de entregarnos buena música, entretención, grandes mensajes y sobre todo un gran show. La gente que fue se retiró satisfecha y contenta, fueron más de dos horas y media de música y de joda, con estos juglares modernos que no sólo entregan música. Un gran momento, que, sin duda va a estar en el recuerdo de los que allí estuvieron.

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡GRACIAS CABRONES!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Setlist de Mägo de Oz:

m601. Obertura MDXX
02. Van A Rodar Cabezas
03. Fiesta Pagana
04. La Conquista
05. Jesús De Chamberí
06. El Que Quiera Entender Que Entienda
07. El Pacto
08. El Árbol De La Noche Triste
09. Gaia
10. Pensando en Ti
11. Satania
12. Santa Compaña
13. La Leyenda De La Llorona
14. Resacosix En Hispania
15. Alma
16. Mägo De Oz
Encore 1
17. La Rosa De Los Vientos
18. Hasta Que El Cuerpo Aguante
19. La Danza Del Fuego
Encore 2
20. La Costa Del Silencio
21. Molinos De Viento

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