La tibieza de la noche presagiaba una cálida velada, en aquel pequeño local de Pedro de Valdivia, que se hallaba prácticamente repleto por la fanaticada que hace que el heavy metal no tenga fecha de muerte. Muchas caras conocidas y metaleros de la nueva hornada se revolvían ansiosos por ver en Santiago a Magnalucius, prometedora banda penquista.

Los renovados WitchBlade abrieron los fuegos con su corte «Cradle of Life», que contó con una sólida interpretación, sin perjuicio de dejarnos un poco «en deuda» al presentarse con un solo guitarrista. Los músicos nuevos tocaron impecablemente y Freddy Alexis nos demostró por que es uno de los más reconocidos cantantes de la escena nacional. Después un par de temas nuevos, que serán parte de su próximo disco y un par de covers de Judas Priest -que calentaron la noche-, vino lo más alto, que sin dudas fue «Evil Against Evil», tema en el cual Francisco Vera (baterista) dio pruebas de su talento en los tarros, con una sólida interpretación, el bajo estuvo impecable y Sergio Villarroel en la guitarra mostró luces de un innegable talento. Se auguran buenos nuevos tiempos para esta banda de Santiago.

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Los penquistas de Magnalucius querían demostrar en Santiago las buenas referencias que traían consigo. Y no defraudaron, pues demostraron ser una excelente banda, y tema tras tema fueron conquistando al público, que movía sus cabezas al ritmo de los temas de su disco debut. El excelente vocalista hizo temblar el Opiparo’s con su fantástico registro. La dupla de guitarras estuvo a un excelente nivel, y aunque algunos leves problemas de sonido opacaron los teclados, esto no alcanzó a nublar la presentación de estos heavies del sur. Manuel Valenzuela demostró ser un excelente baterista y fue una máquina durante lo que duró el concierto; y Luis Astudillo (ex Thuman) demostró ser un indispensable soporte para esta banda, que con su sólida presentación nos hace esperar con ansias la salida de su disco debut.