Hace tiempo que no me encontraba con una placa de estas características y que lograra encantarme de manera tan rápida.  El álbum debut de los españoles Lords of Black, tiene todo lo necesario para que cualquier fan del heavy/power metal, sobre todo de corte melódico, se deleite desde el primer hasta el último segundo de duración.

La agrupación nació este mismo año y está conformada por los también miembros de Saratoga, Tony Hernando y Andy C., en guitarra y batería, respectivamente, Víctor Durán en bajo, y el chileno Ronnie Romero, de trayectoria en otras bandas españolas como Santelmo, Aria Inferno y José Rubio’s Nova Era.

Como les decía al comienzo, y no siendo un estilo de cabecera dentro de mis preferencias, cuesta no rendirse ante la magnitud de lo que podemos oír en Lords of Black, lo que en todo caso no es otra cosa que heavy metal de corte melódico, potente, muy sólido en la parte compositiva y poseedor de un sonido robusto, algo absolutamente destacable considerando que se trata de un lanzamiento totalmente independiente.  Pero ¡ojo!, la explicación podría estar en que en la producción trabajó el señor Roland Grapow, quien volcó toda su experiencia confabulando junto a Hernando, para darle un sonido que hiciera justicia a la calidad interpretativa y compositiva de cada uno de quienes participan en el disco ¡y vaya que lo lograron!

En trece pistas y una hora exacta de duración, los madrileños logran cautivar por medio de canciones en donde la parte melódica es un componente importantísimo, pero sin sobrecargar el producto final con virtuosismos y pompas innecesarias.  Muy por el contrario, el poder y la potencia que emanan de la base rítmica, son ingredientes fundamentales en la amalgama musical que nos proponen, lo que sumado a las murallas de riffs que Tony Hernando deja caer, da como resultado que con tan solo un par temas el oyente vaya sumergiéndose y aceptando la propuesta, tal como si se tratase del último disco de una de nuestras bandas de toda la vida.

Habiendo dicho lo anterior, consigan el álbum y vayan a canciones como la homónima Lords of Black, Nothing Left to Fear o especialmente At The End of The World, y maravíllense con lo que tienen para ofrecer estos cuatro señores de negro.  La primera, Lords of Black, es un corte relativamente rápido con un notable trabajo por parte de Andy C., preciso y certero en cada uno de sus golpes, riffs muy con mucha potencia, muy buenas líneas de bajo y un Ronnie Romero que sorprende desde el primer momento.  En particular no lo conocía, de hecho escuché el disco sin saber que se trataba de un compatriota, y lo primero que me llamó la atención fue el tremendo caudal vocal del que es poseedor.  No sé si formarán parte de sus influencias, pero su registro es fácilmente comparable con el de Russell Allen, Jorn Lande y el mismísimo Ronnie James Dio… o sea, ¡que más les digo!

Nothing Left to Fear continúa la senda trazada por el primer corte, bajando solo un poco las revoluciones y dándole cierto protagonismo a las teclas, pero siempre manteniendo a tope la fuerza y energía que emanan de las poderosas guitarras de Tony.  Algo similar sucede con Would You Take Me, aunque ahora sí podríamos hablar de un mid-tempo, que nos muestra a Romero demostrando todo lo versátil que puede llegar a ser su interpretación.  El tipo es un monstruo.  No sé cómo no había escuchado algo de él anteriormente.  Pero bueno, más vale tarde que nunca dicen.  Lo mejor de todo es que en realidad no es para nada tarde, con ese vozarrón le queda para muchísimo más.

Ahora, si bien es difícil encontrar puntos bajos, el disco en sí conserva una línea compositiva muy marcada, lo que conlleva a que los doce cortes (sin contar la intro instrumental) guarden mucha similitud entre sí.  Hay semejanzas claras entre ellos, lo que para algunos podría significar un “pero” a la hora de entregar una opinión sobre la placa.  Sin embargo, y sin dejar de lado la observación anterior, todos ellos son poseedores de detalles y arreglos que logran mantener nuestra atención, sin caer en lugares comunes con recurrencia alguna.

Tan solo déjense llevar por la magnificencia de canciones tales como la mencionada At The End of The World, y dediquen tiempo a oírlas con cierta atención.  En este caso la velocidad de la pista, sumada a los impecables y duros riffs, lo acertado de las intervenciones del teclado, el sonido de este, la solidez en las líneas de bajo de Víctor Durán, y el tremendo desempeño de Romero, logran cautivar de manera instantánea.

Entre las canciones más “tranquilas” y apacibles podríamos citar a Forgive or Forget y Out of The Dark, que aun cuando cuentan con pesados riff en la guitarra, destacan por las melodiosas líneas vocales de Ronnie.  Por otro lado, en el caso de la primera, las teclas también ayudan a realzar el fuerte componente melódico plasmado en ella, así como en la segunda, son esos espacios abiertos durante los fraseos, y los leads, los que la vuelven en un corte más relajado que los anteriores, aunque lo de “relajado” dejémoslo así, entre comillas, ya que en realidad la potencia es una característica presente a lo largo de todo el disco.

A destacar The Grand Design, décimo en la lista, en el que incluyen influencias progresivas que abren todo un universo de posibilidades para la banda, ya que lo que aquí se oye es realmente poderoso en términos compositivos, tal cual sucede con el tema que cierra la placa, When Everything Is Gone, de casi exactos diez minutos de duración, en donde se pasean por toda la gama de sonoridades, velocidades e influencias que se dejan oír durante todo el trabajo.

Ya lo saben, Lords of Black es un álbum al que deben poner atención si gustan del heavy/power metal de corte melódico y en esencia europeo.  Estoy seguro que quienes gocen con agrupaciones como Masterplan, Savatage o porque no,  Symphony X, encontrarán en este disco una muchísimo más que interesante nueva alternativa, ya que se trata de una placa de nivel excepcional.  La recomendación está hecha, ahora háganse un favor y compruébenlo ustedes mismos.

 

10 comentarios
  1. Chronologo Dice:

    Estaba escuchando el video del single y el tema esta buenisimo. Creo que ayuda bastante a la base rítmica que Tony use una guitarra de 7 cuerdas. Le pegare una oída al disco. Que vozarron el del Ronnie

  2. Tito Fortino Dice:

    Muy buen vocal, exelente, la batería no es buena, se oye como si tocara cazuelas, lo demás es bastante digerible, pero aunque tenga una exelente voz muy atinada al critico, Dio, Jorn, no por ello tiene que ponerse un nombre combinado muy trillado de dos vocales reconocidos, debe de crear un nombre artístico único, no combinado: Dio y Romero de Dark moor.

    • Francisco Javier Pérez Hofmann Dice:

      Anda a decirle eso a sus papá… que desubicados de ponerle un nombre así… ¿Cierto?.
      Creer que se «puso» Romero por el vocalista de Dark Moor es demasiado rebuscado, si son contemporáneos y sus estilos nada tienen que ver.

  3. Darksaga08 Dice:

    genial el vocal, lo habia escuchado en Santelmo, pero la produccion aca ayuda mucho, pero en definitiva un disco plano, pero bueno, no supera a la segunda entrega de Sinbreed que si es una revelacion

  4. Francisco Javier Pérez Hofmann Dice:

    Yo di con la banda buscando sobre el vocalista… que lo escuché en Legado de una Tragedia II y me dejó impactado… escuchar una banda española sonando así y en inglés me mato… pero que sea chileno es el colmo… es un monstruo, y el disco es buenísimo.

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