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Live Reviews

Live Review: Anthrax en Chile (2017)

Todo lo que pasó la noche del domingo 12 de noviembre en el Teatro Caupolicán.

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A partir de su visita del año 2010, Anthrax ha cultivado una relación con el público metalero como pocas veces se ha visto en nuestro país. Tanto así, que cualquier concierto de los norteamericanos a esta altura del partido ya es una catarsis colectiva y un ritual con todas sus letras. Vale decir, fácilmente podemos hacer una lista de los “infaltables” dentro de una presentación de la banda en Chile. El mosh digno del apocalipsis se robará todas las miradas, habrá al menos dos bengalas al centro de la cancha, el “Wardance” será un descontrol total, habrá crowd surfing, veremos zapatillas volar por todos lados y así un largo etcétera. Ciertamente comportamientos que cualquier banda del género desearía tener dentro de sus shows. Pero no. Sólo sucede con los liderados por Scott Ian. ¿Las razones? Quizás son muchas y a la vez ninguna. Lo concreto es que la noche del domingo nuevamente hicimos historia. Sí, digámoslo desde ya, ¡pedazo de concierto, madre mía!

Pero ojo, la jornada tendría con dos actos de apertura: los compatriotas de Forahneo y Assassin serían los encargados de abrir los fuegos en una tarde calurosa que desde un inicio prometía brutalidad de principio a fin.

FORAHNEO

Una vez que hicimos ingreso a la cancha y tras dar la típica vuelta de reconocimiento para encontrar la mejor ubicación posible, ya se podía apreciar la potencia y el desplante de los coterráneos al interpretar material de su LP “Perfidy” (2015). Con Eduardo Jarry a la cabeza, las cerca de 300 personas que se encontraban a esa hora en el recinto lograron conectar con un setlist preciso y contundente que nos dejó sin respiración. Prueba de ello fue el hachazo conformado por Decrepitus y You Speak You Lie, donde ambas dieron cuenta de la energía y del sonido aplastante que logró sacar lo mejor de cada integrante. Pero no todo es Metal en la vida, ya que también hubo espacio para dejar en claro los ideales y posturas frente a temas contingentes. Decimos esto porque tras la notable F.Y.V.M., I Am Done fue presentada luego de un pequeño discurso en contra del próximo proceso electoral. Ejecutada a la perfección, dicho sea de paso, al igual que Never Forget, cuyo estribillo arrasó todo a su paso.

De lleno en la segunda mitad del repertorio, tras un pequeño solo de guitarra cortesía de Sergio Aravena, Code of Silence y Black the Day (con una cariñosa dedicatoria a los “curas pedófilos“) siguieron la masacre. Finalmente, Human Targets puso el broche de oro para el primer acto de la noche. Así, en un poco más de media hora, Forahneo logró sentar las bases y en cierta forma marcó la pauta en cuanto a actitud e intenciones sobre el escenario se refiere. Sin pausas, sin rellenos y sin grandes pretensiones. Vamos a lo que vinimos. Gran presentación, que a todas luces merecía un teatro más lleno. ¡Bien por Forahneo!

Setlist de Forahneo:

  1. Decrepitus
  2. You Speak You Lie
  3. Y.V.M.
  4. I Am Done
  5. Never Forget
  6. Code of Silence
  7. Black the Day
  8. Human Targets

ASSASSIN

Partamos este análisis de la forma más transparente posible. Excelente, excelente fichaje el de los germanos. Sólidos en todas sus líneas y directos al hueso. Solo basta recordar la conexión entre la intro y la descollante Fight (To Stop the Tyranny) para entender lo que decimos. ¡Mosh de proporciones! Y obviamente durante Breaking the Silence la situación no fue muy distinta que digamos, puesto que la cancha se iba abriendo súbitamente para albergar a los más desenfrenados a medida que el Caupolicán se iba llenando.

La segunda revisión a “The Upcoming Terror” (1987) vendría con The Last Man. Pedazo de tema señoras y señores. Partiendo por la introducción a cargo de Joachim Kremer y el posterior cañonazo de las guitarras. Luego, los cambios de tiempo y los solos de guitarra terminaron por coronar uno de los clímax dentro de la presentación de los alemanes. Y para bajar “un poco” los ánimos, Back from the Dead trajo consigo un headbanging generalizado de una audiencia que cada vez iba aumentando la intensidad al escuchar los acordes y los solos frenéticos de Frank Blackfire y Jürgen Scholz.

Otro de los puntos altos vino con la interesante Baka, que como bien explicó el bajista, es la traducción literal para “conchetumare” en japonés. Entonces, aprovechando las risas del público, era esperable que cambiaran la letra en el momento preciso. De esta forma, -con Joachim siempre alentándonos- todos ayudamos a gritar “Conchetumare!” al inicio del fraseo del coro. Así, siguieron aplastando todo a su paso con la dupla conformada por Destroy the State y Red Alert, siempre guiados por la velocidad y precisión de Björn Sondermann. Y para finalizar -era que no-, Assassin desató los últimos mosh dentro de la performance de los teutones. Ingo Bajonczak nos incitó una y otra vez a cantar el “Go fight kill assassin!“. La respuesta de nuestra parte fue estridente, ya que el sing along retumbó en cada rincón del recinto.

Siendo las 20:45 hrs. en punto, Assassin comienza a abandonar el plató tras una presentación de “old school Thrash Metal” consistente, cruda y a la vena. Como mencionamos al inicio, excelente fichaje.

Setlist de Assassin:

  1. Intro
  2. Fight (To Stop the Tyranny)
  3. Breaking the Silence
  4. The Last Man
  5. Back from the Dead
  6. Baka
  7. Destroy the State
  8. Red Alert
  9. Assassin

ANTHRAX

Siendo las 21:24 hrs. y con la adrenalina por las nubes, por los altoparlantes comienza a sonar The Number of the Beast y posteriormente I Can’t Turn You Loose. Señal inequívoca de que el caos se desataría en cosa de segundos. Solo bastaba ver la cara de los que te rodeaban para darse cuenta de la magnitud del mosh que se iba a formar con los primeros acordes del opening track de los americanos. ¿El escogido? Para sorpresa de muchos -incluyéndome- la devastadora A.I.R.. Decimos sorpresa, ya que este fue un cambio totalmente inesperado en el setlist considerando las otras presentaciones en Sudamérica. Entonces, ¿qué debíamos hacer? ¡Nada más que dejar la vida en el pit! En presentaciones anteriores hemos intentado describir la catarsis que se vive durante estos instantes, pero lo cierto es que las palabras jamás alcanzarán para transmitir con exactitud lo vivido. Hay que estar ahí, -literalmente- donde las bengalas queman. Por cierto, el “Welcome to your nightmare/ You just can’t walk away…” fue cantado a rabiar por cada uno de los asistentes. Mismo asunto con la entretenida Got the Time, donde tras la intro del hiperquinético Frank Bello, apareció la segunda bengala de la noche entre medio de un caos que ocupaba toda la cancha del Teatro Caupolicán.

¿No será mucho tocar ahora Caught in a Mosh? En serio, tres hachazos de este calibre sin pausa alguna. Planteamos entonces una nueva interrogante, ¿notaron el tamaño del mosh? Me atrevería que a decir que es el más multitudinario que jamás haya visto dentro del recinto de San Diego. La cuestión llegó a un punto en el que casi contra tu voluntad eras arrastrado por la masa. Y disculpen lo redundante, pero… ¡otras dos bengalas! ¡Sólo Anthrax puede lograr algo así! Cuánto descontrol durante una pura canción. Y qué manera de cantar “Which one of these words don’t you understand/ I’m caught in a mosh…” por cierto. Concordarán conmigo en que esto fue prácticamente insuperable.

Tras un inicio devastador, el carismático Joey Belladonna nos saluda como corresponde y da las palabras de agradecimiento respectivas. Rápidamente presenta la incombustible Madhouse, que no hizo otra cosa que continuar con el caos a medida que sonaban las notas de este clásico extraído del “Spreading the Disease” (1985). Y una vez terminada, para calmar los ánimos (entendiendo desde luego lo que significa “calmar los ánimos” en un concierto de los norteamericanos), Fight ‘Em ‘Til You Can’t logró poner esa pausa que muchos necesitaban para respirar y para mirar al escenario durante algunos minutos. Sí, durante los cuatro primeros temas se hizo casi imposible ver el show y la puesta en escena. Así de brutal fue el inicio. Entonces, por fin pudimos apreciar las dos plataformas laterales por las que se paseaban Frank Bello y Scott Ian, o bien poner suma atención a la potente pegada de Charlie Benante. Lo cierto es que la agrupación sigue sonando como ametralladora.

Antes de que comenzara a sonar Breathing Lightning, Scott aprovecha para dirigirse al respetable y afirmar que nos ama “so fucking much“. A su vez, nos invita a cantar el track mencionado junto con Mr. Belladonna. Y ojo, varios se sabían la letra a la perfección. Más concretamente el “… And  with a thunderclap I’m breathing lightning/ And this world has moved on“. Situación plausible y digna de mencionar. Ahora, sin desmerecer lo anterior, lamentablemente esto pasa a un segundo plano si la siguiente canción es Medusa. ¡Qué gran álbum es el “Spreading the Disease“, loco! Todos coreando el “Destroyer of life, demon/ Oh I’m ready to strike, Gorgon!” como si su vida dependiera de ello. Otro de los grandes momentos de la noche.

Y eso no es todo, puesto que tras una gran interpretación de Intro to Reality y posteriormente Belly of the Beast (ambas de “Persistence of Time” y ambas incluidas solo en Chile), llegaría la brutal I Am the Law. Pero para entender la magnitud de lo vivido hay que retroceder un instante. Si bien el mosh nunca paró de girar, con el correr de las canciones la euforia inicial disminuyó un tanto y la multitud logró tomarse un respiro. Pues bien, esta reposición de energías solo sirvió para volver a dejarlo todo en este tema. La algarabía era total al gritar “I am the law!” una y otra vez. Hasta hubo tiempo para aplaudir a un “afortunado” que logró subirse al escenario y que posteriormente fue reducido por los guardias. ¿Alguna postal para enmarcar? El pit que se generó durante el cambio de tiempo de la parte media-final. ¡Apoteósico!

Nuevamente viviríamos un gran contraste tras escuchar March of the S.O.D. y Blood Eagle Wings. Si bien ambas fueron recibidas de gran forma -al igual que todo el setlist-, una vez que comenzaron a sonar las primeras notas de Be All, End All la situación cambió radicalmente. ¡Imposible no corear la intro! Como ya vaticinábamos durante la semana, en esta composición vimos la mejor faceta de la banda musicalmente hablando. ¡Ejecutada a la perfección! Ah, por cierto, qué crack es Joey Belladonna. Desborda carisma por los poros, canta un kilo, se mueve por todo el escenario, recibe las banderas que le lanzan y saluda a los más próximos a la reja. Gurú. Volviendo al tema, nadie se quedó sin cantar el “Be all, and you’ll be the end all/ Life can be a real ball/ State of mind/ Euphoria!“. Pedazo de coro. Y para qué mencionar el trabajo de Scott Ian y Jonathan Donais, ambos deslumbrantes.

Acercándonos al final “presupuestado” -ya veremos el por qué-, Antisocial e Indians provocaron lo obvio. Los coros gritados a más no poder, un pit apocalíptico, y una interpretación como ya nos tienen acostumbrados. Y por estas mismas razones, cuesta encontrar la forma de describir algo que ya se ha mencionado en innumerables ocasiones. Quiero decir, ¿qué podemos mencionar del Wardance que no se haya dicho antes?. ¿Qué podemos agregar a estas alturas, si todo sabemos lo que ocurrirá? Espero que estén de acuerdo conmigo. Y para serles sincero como redactor, estando dentro del mosh tratando de sobrevivir de la forma que sea, no es que andes pensando en qué escribir después. No. Ahí solo piensas en vivir el momento y dejarte llevar por el sentimiento colectivo. ¿Alguna postal para enmarcar? Obviamente cuando el frontman recibió una bandera mapuche y fue aplaudido a rabiar por tal gesto.

Pero antes quedaba algo más. Y dejemos en claro que no estaba incluida en el setlist. Había que gastar las últimas energías que nos quedaban. ¡Esos acordes! ¡Ahora sí que sí! ¡No es broma! ¡Among the Living pondría el broche de oro! Qué temazo por la cresta, a veces llega a dar rabia. Gracias y mil gracias a Anthrax por tocarla. Desde luego que los cambios en la selección de canciones que hemos mencionado siempre se agradecen y dan cuenta del compromiso de la banda con Chile, pero tener un concierto sin la homónima del disco del año 1987 hubiera dejado un gran vacío en nuestros corazones. Y todos lo entendimos así, ya que fue recibida como si no hubiera mañana. Entonces, cuando la banda comenzó a despedirse, la cara de los presentes no era otra que la de una felicidad desbordante. Lo hemos dicho una y otra vez: Los neoyorkinos en estas tierras superan todos los límites. ¡Demoledor!

Setlist de Anthrax:

  1. A.I.R. (Welcome)
  2. Got the Time
  3. Caught in a Mosh
  4. Madhouse
  5. Fight ‘Em ‘Til You Can’t
  6. Breathing Lightning
  7. Medusa
  8. Intro to Reality
  9. Belly of the Beast
  10. I Am the Law
  11. March of the S.O.D. (Cover de Stormtroopers of Death)
  12. Blood Eagle Wings
  13. Be All, End All
  14. Antisocial
  15. Indians
  16. Among the Living

Live Review: Gino Olivares
Fotos: Guille Salazar


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