Anathema

Teatro Coliseo - Santiago, Chile
9 de agosto de 2017

Siendo las 20:30 hrs. hicimos ingreso al Teatro Coliseo, recinto nuevo, bastante parecido al renovado Teatro Cariola, aunque a diferencia de este último, el Coliseo tiene un tercer piso. A esa hora se veía bastante público para faltar aún media hora para que comenzara el show. Ese tipo de cosas es una de las cuales reflejan fielmente el fanatismo que provoca Anathema en Chile; de hecho, las entradas se agotaron ya hace dos semanas, incluso a pesar de que no ha pasado mucho tiempo desde la última visita de la banda, en 2015.

Pasados unos minutos de las 21:00 hrs se apagan las luces y estallan los gritos de los fans. Los músicos salen con la cara llena de risa, siendo muy notoria la felicidad y lo cómodos que se sienten tocando en nuestro país. Daniel Cavanagh trae puesta una polera con la bandera de Chile, le habla al público y empiezan a tocar Untouchable 1 y el teatro se viene abajo, suenan potentes. Un comienzo así de intenso dio una gran apertura a su show, y como se trata de un tema así de conocido el público canta a la par con la banda, se ve la comunión que existe, ese ambiente especial que se da en los conciertos de Anathema: íntimos, pero con una energía tremenda.

Luego bajan la potencia con Untouchable 2, en una tónica que se dará todo el show, haciendo subir con toda la adrenalina para luego bajar a lo más profundo. Aquí es cuando Daniel le dice al público que han vuelto a casa (“back home to Chile”), simplemente nada más que decir, cuando la hermosa voz de Lee Douglas nos transporta en un viaje hermoso.

Continuaron con Leaving it Behind, tema favorito de quien escribe. Se siente el calor en el recinto, sumado a las palmas con que el público acompaña el tema, para luego saltar y bailar, y luego bajamos nuevamente con Endless Way, emocional, haciéndonos vibrar y elevándonos de a poco a medida que va subiendo el ritmo.

Con The Optimist la respuesta del público fue un poco mas fría, quizás debido a que es un tema perteneciente a su homónimo último disco, a igual que Endless. El público aún no ha creado un vínculo con este nuevo trabajo, aunque siempre escuchándolo con sumo respeto y aplaudiendo al final de este.

Luego, con los primeros acordes de Thin Air se vinieron los gritos nuevamente y los cantos acompañados de palmas al ritmo. Sinceramente, los fans de Anathema son de otro mundo, es increíble el nivel de entrega que tienen hacia la banda, casi religioso, coreando con los brazos en alto. Lo mismo ocurre con la hermosa Dreaming Light, es aquí cuando uno ve que muchos fueron en parejas que se miran y abrazan, y que la banda no sólo provoca fanatismo, sino algo más significativo, para muchos de ellos es parte de sus vidas.

Le sigue Can’t Let Go, también del nuevo disco y al igual que con los temas anteriores, la respuesta fue un silencioso respeto y aplausos. Sin embargo, con Lightning Song la audiencia se sintió más identificado y comenzó a acompañar con las palmas y balanceándose al ritmo de la música, convirtiéndose en un suave mar de cuerpos dándole un ambiente especial a la noche aún mas acompañado de los hermosos videos que se ven a espaldas de la banda.

Después de esto vino el momento más memorable de la noche, a gusto personal, en que premian a los fans con un shock del disco “Judgement” tocando Deep, seguida de Pitiless, Forgotten Hopes y Destiny is Dead, con un Vincent que no nos deja respirar, no da pausas, la entrega es total, con su voz que llena el recinto y todos cantando “ash to ash, dust to dust!!” en Pitiless. Con Forgotten Hopes, tan suave y tan intensa y cerrando este premio con el broche de Destiny is Dead.

Pero las sorpresas no terminan ahí: para júbilo del público tocan Storm Before The Calm por primera vez en nuestro país y se siente el agradecimiento de los asistentes. Le siguió Beginning and the End, tan hermosa, tan llena de sentimientos al igual que Universal, que te hace flotar suavemente.

Lo siguiente fue Closer que, con esa voz electrónica que fluye en el ambiente, hace que el público empiece una catarsis, siguiendo con las palmas, hasta llegar casi a echar abajo el recinto nuevamente a los gritos de “jump! jump!” de Daniel. Después vino un respiro, una pequeña pausa, para que Lee Douglas volviera con su suave voz en Springfield, otro tema del nuevo disco, conversan un poco con el público y como es habitual, piden que los iluminen, a los cual todos elevan sus celulares dando el ambiente adecuado para Natural Disaster, solo hubo un pequeño acople de la guitarra que rompió la delicadeza del tema, de igual manera hubo vítores y aplausos al final.

Luego, con un Vincent al frente del escenario empieza a tocar la percusión de Distant Satellites y esto se transforma en un ritual, va subiendo en intensidad hasta que te hace retumbar el pecho, después de eso necesitamos un nuevo descanso y la banda lo sabe, hacen una pausa para aparecer nuevamente en el escenario esta vez con la mayoría de ellos con poleras con la bandera chilena, la comunión es innegable, hasta que empieza Flying con los gritos del público de fondo para cantar a todo pulmón acompañando a la banda. Daniel se puso a a dirigir al público hacia el final de tema y se siente esa comunicación tan especial que se da con los músicos, gritos y aplausos. Lost Control sigue esa comunicación, con las palmas llevando el ritmo y cantando a coro esta lenta melodía pero con potentes guitarras para sumergirnos con Destiny y terminar arriba con Fragile Dreams, con un público con las palmas arriba y saltando, un broche de oro.

Es verdad que resulta innegable, pese a lo anteriormente dicho, que este no fue el mejor show presentado en nuestro país. El sonido a veces se sentía rebotar en el recinto, las personas que estaban en los palcos debían estar sentadas, cosas que a la mayoría no le agradó, y además la visual del escenario desde el tercer piso era pésima, por lo cual probablemente sólo la gente que estaba en cancha haya disfrutado más el show. El recinto no es malo, pero para bandas del nivel de Anathema se necesitan otros requerimientos para poder disfrutar el sonido y el espectáculo como corresponde.

Sin embargo, cabe hacer una reflexión: para quienes no somos acérrimos seguidores de la banda es difícil de entender esta conexión que existe entre el público y Anathema, una conexión casi religiosa, pero sólo basta asistir a un show de ellos para darse cuenta del porqué de esto. Con un show de casi tres horas en que no nos daban ni un respiro, con un ritmo que nos hacia subir a la estratósfera para después hacernos bajar a los abismos, con sonidos profundos y poderosos en que te hacen entrar en cuenta de que deben ser parte de la banda sonora de tu vida. Con fanáticos fieles que hacían sentir casi como si fuese un acto religioso, la mayoría de las veces con los brazos en alto y los ojos cerrados, cantando con el alma, quienes no somos tan fanáticos nos sentíamos casi como testigos de una especie de culto secreto, sumergidos en sonidos que suenan mucho más profundos y potentes en vivo con los cuales los asistentes se transportan a un lugar al cual queremos definitivamente ir. Un gusto tanto para los oídos como para el mar de sensaciones con las que nos retiramos del recinto.

Finalmente, por todo lo anterior, la fanaticada se dio por pagada, los shows de Anathema son algo imperdible, y de los cuales muchas bandas deberían tomar como ejemplo. Estar ante un show de ellos nos hace comprender por qué las entradas se agotaron con tanta anticipación. Muchas gracias, Anathema, por brindarnos algo que varios recordaremos por mucho tiempo.

Setlist de Anathema:

01. Untouchable, Part 1
02. Untouchable, Part 2
03. Leaving It Behind
04. Endless Ways
05. The Optimist
06. Thin Air
07. Dreaming Light
08. Can’t Let Go
09. Lightning Song
10. Deep
11. Pitiless
12. Forgotten Hopes
13. Destiny Is Dead
14. The Storm Before the Calm
15. The Beginning and the End
16. Universal
17. Closer
18. Springfield
19. A Natural Disaster
20. Distant Satellites
21. Flying
22. Lost Control
23. Destiny
24. Fragile Dreams

GALERÍA

 

 

LIVE REVIEW: Claudia Toro

FOTOS: Guille Salazar

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  • Juan pablo

    bien penca el review..