Uno no termina de entender por qué a Leo Jiménez le apodan “La Bestia” hasta que lo escucha en vivo. Mamita querida, ¡lo que canta el tipo! Verdaderamente impresionante. Claro, uno lo viene escuchando desde hace tiempo con Saratoga, Stravaganzza y como solista, y desde siempre se le ha tenido como un cantante de altísimo nivel, pero escuchar su poderío en vivo y en directo es otra cosa, una que muy pocas veces había podido atestiguar. Es un genio, un prodigio de la voz.

La vez anterior que vino a nuestro país, el 31 de enero del año pasado, no pude verlo. La verdad, y siendo quizás demasiado honesto, no tenía tanto interés en verle (y dinero tampoco). Sin embargo, sólo escuché comentarios positivos sobre aquella presentación y quedé con la idea de que me había perdido de algo grande. La misma reseña que hicimos aquí en PowerMetal.cl no dejaba de llamar la atención por todo lo que describía. “Si viene de nuevo, ahí no me lo pierdo”, pensé entonces. Dicho y hecho. Año y medio después vuelve a presentar su último trabajo y yo sabía que tenía que verlo. Tenía que vivir en primera persona eso que tanto había maravillado a otros. Ahora bien, quienes llenaban de loas al hispano no podrían haber estado más en lo correcto. Cualquier adjetivo positivo hacia él es insuficiente. ¿Qué les puedo decir? ¿“Genio”? ¿“Prodigio”? Y aun así quien no lo haya escuchado no tendría ni la más mínima idea de lo que hablo. Hay que vivirlo para dimensionarlo.

Con expectativas muy altas llegamos entonces a la discoteque Blondie. A eso de las 20:50 el público presente alcanzaba a ocupar la mitad del recinto, por lo que calculo que eran unas 500 personas aproximadamente. Poco para un artista de su nivel, pero hay que considerar que recién comienza a abrirse paso en la escena como solista, y que la seguidilla de conciertos por estos días ha sido considerable. Sin ir más lejos: la noche anterior se presentaba Avantasia. Pese a todo, esos 500 y tantos fanáticos gritaron todo el concierto como enajenados e hicieron sentir su cariño al melenudo cantante. Mucha presencia femenina también. Chicas que no sólo iban por la música sino que también por la figura misma del vocalista, cuya buena facha significa un punto a favor para ellas (así lo hacían sentir con sus gritos). Había un ambiente genial, desde mucho antes del show ya se veía a la gente muy prendida, cantando y haciendo bromas con los técnicos, particularmente con uno a quien la fanaticada identificó como Jesús.

Con algún retraso, y tras varios amagues que ponían y más y más impaciente a la gente, a las 21:20 al fin llega la oscuridad y comienza a sonar la intro de Animal Solitario (2013), la llamativa Declaración De Intenciones. “Chiquitito pero cumplidor”, reza el milenario adagio, y eso pensé respecto de la fanaticada que fue a apoyar a Leo. Esto porque, como dije, no eran más de 500, ¡pero cómo gritaban! Sonaban como si fueran una legión de miles. Es lo bueno que tienen estas audiencias pequeñas: puedes estar seguro de que son los que tienen que estar, son los más selectos fanáticos del artista. Ahora, el éxtasis de todos ellos se hizo más evidente cuando comenzó a sonar la rockera Desde Niño (pista de apertura de Animal Solitario). Inolvidable la cara de Leo al mirar sus colegas músicos cuando escuchó cantar a los asistentes, como buscando una explicación. Y es que debo insistir en lo estridente que sonaba, ¡de verdad tremendo! Él comienza a contagiarse de esa energía y empieza a mostrar lo mejor de sí: no sólo una voz espectacular, sino que también una fuerza titánica en cada movimiento y gesto que realizaba. Parecía estar comandando un ataque en nombre del Rock o algo así. ¿Lo negativo? Sonido deficiente sobre el comienzo, poco definido, con la guitarra de Leo sonando algo saturada incluso, y con el bombo de Carlos Expósito oyéndose con dificultad. Aun así el arranque fue tremendo, con la gente vuelta absolutamente loca.

Más tarde, y al grito de “¡buenas noches, Chile!”, comienza Condenado, de su anterior etapa solista, por decirlo de algún modo. Claro, porque pertenece a 037 LEO, banda cuyo status aun no logro entender bien, pero para el caso de igual: es un tema compuesto por Leo y la gente quería escucharlo. Aquí ya se veía el increíble manejo del hombre en relación al público. Al inicio de la parte instrumental extendió su brazo izquierdo, con la palma hacia abajo, lo mueve de arriba y abajo y pone a todo, ¡pero a todo el mundo a saltar! Todo esto mientras movía su melena de lado a lado, infundiendo más fuerza en quienes lo observaban. Tras una muy pequeña pausa presenta Misantropía, otro de los buenos cortes de su última placa, que combina Hard Rock y Heavy Metal, y encontró una excelente respuesta de los presentes. Para este corte Leo de deshizo de su guitarra para tener más libertad de acción.

Un sonoro  “Ehhh… ¡Juáh!” comienza Bebe De Él, donde Leo tuvo ocasión de demostrar lo mejor de su repertorio técnico. ¡Qué voz! Esas partes más raspadas sonaban como verdaderos rugidos. De pronto su seudónimo “Leo” hacía todo el sentido del mundo. Se encontraba aun sin su guitarra, jugada que le permitía interactuar más con el público. Se mantenía haciendo gestos, como el del movimiento de su brazo para pedir saltos, o alzando el puño, todo para mantener los ánimos arriba. Luego vino Caminos De Agua, puro Heavy Metal que puso a varios a mover las chascas. De nuevo vimos una interpretación de mucha pulcritud. ¿Y los agudos? Perfectamente ejecutados, ni una sola falla. Portentoso. Luego Corazón Salvaje despertó el fervor de las chicas presentes, y su melodioso coro no dejó a nadie sin cantar. Cabe mencionar que ahora que dejó de lado su guitarra, el sonido general de la banda se volvió más claro, la contundencia que se perdía por la ausencia de la guitarra, se compensaba con el accionar del gran Edu Fernández y su bajo.

Al presentar el siguiente tema explica que para la gira pasada no pudieron tocarlo, porque no cantaban con Tanke Ruiz. “Bueno, ahora tampoco lo tenemos a él, pero la vamos a hacer igual”, sentenció, generando muchas risas y agradecimiento en el público, porque claro, baladas como El Tiempo Curará están siempre entre las favoritas de la gente. Abrumadora la forma en que la audiencia se entrega a las bondades de la canción y la entona a todo pulmón. Y sobre el final Leo se despacha un grito agudo antológico, de esos que te remece hasta la médula. Notable. Posterior a eso vendría uno de los mejores momentos de toda la noche: un tremendo cover de Manowar, siendo la canción elegida nada más y nada menos que Metal Warriors. Jiménez preguntaba si nos gustaba el Heavy y por supuesto todos respondimos que “si”, pero jamás imaginamos que algo así vendría. ¡Soberbia versión! Leo imposta la voz y se acerca al sonido de Eric Adams. Por otro lado, el sonido que logró la banda no fue muy distinto al de los mismísimos Manowar. ¡Alucinante! Y tratándose de un himno del Heavy Metal, no hubo nadie que se restara de cantarlo. Muy bien pensado por parte de Juan Daniel.

Al finalizar aquello se da el tiempo para agradecer a todos quienes hacen posible sus conciertos: técnicos, producción y fanáticos, lanzando una enorme frase: “con su entrada hacen posible que el Heavy Metal sobreviva una noche más”. Grande. Más allá de todas las palabras de buena crianza, se nota que Leo es un tipo humilde que entiende dónde está parado y adónde va. Se le vio en todo momento feliz y agradecido, pero más importante: esforzándose al máximo en todo momento. Volviendo a la música, era hora de continuar con En Tu Habitación, pesadísimo pasaje de Los Fuertes Sobreviven. Acá hace su regreso la guitarra de Leo y el sonido de la banda cambia al instante, aunque bastante mejor respecto de los actos iniciales. Finaliza eso y vuelve a agradecer, haciendo mención al hecho de que el público canta todas sus canciones y no sólo las más conocidas, dando a entender que ese público sí es de verdad. Luego señala que al componer el corte que venía a continuación intentaron a hacer algo estilo Stravaganzza, y el resultado fue No Hay Más Canciones Para Ti, extraordinario corte en el que el Señor Jiménez muestra su faceta más brutal, incorporando matices guturales que volaron varias cabezas, incluyendo la mía. A riego de sonar reiterativo: ¡qué maestro! No es sólo lograr ejecutar todas esas técnicas, sino el poder hacer con tanta facilidad y fluidez. Un monstruo. Tras eso la banda se retira dejando en el escenario solo a Carlitos, quien se atreve con un solo de batería muy bueno, en el que hasta la intro de Painkiller de Judas Priest metió. Aclamación cerrada para él al terminar.

Vuelven todos para interpretar uno de los mayores aciertos de Jiménez en toda su carrera, la hermosa y tremenda Vuela Alto, una canción dedicada a María José Such Rigla, amiga de él, y que,  al parecer, habría pedido la vida en un accidente automovilístico mientras realizaba trabajos sociales como voluntaria. De hecho, el mismo Leo se encarga de dedicarla a todas las personas que dedican su vida a ayudar a otros. Bonito gesto, que al son de tan linda canción generó un clima muy intimista y melancólico. Comienza cantando muy bajito, casi como susurrando, cediendo el protagonismo al público y su emotivo cantar. De verdad un hermoso momento de complicidad entre fanáticos y artista. Al finalizar la gente espontáneamente entona “Leooo, Leooo”. Él, con su humildad habitual responde con “Chileee, Chileee”. Acto seguido, y sin mayor aviso, lanza Impotencia, uno de las grandes canciones de Stravanganzza, excelentemente recepcionado por el respetable. Avanzamos y el hombre se seguía luciendo, esta vez de la mano de Huye, corte muy entretenido y que es vocalmente muy exigente, pero él como si nada lo saca adelante y maravilla a los incrédulos asistentes. Se anima a pedir un mosh pit incluso, pero el público no estaba en plan de rudeza y sólo se limita a saltar. Sobre el final un amague de Master Of Puppets, pero sólo eso, ¡demonios! Si hacían el mosh quizás la tocaban. Una risa burlona y traviesa de él y la banda daban paso a Volar, en cuyo final la recontra descoció. Increíbles los agudos que es capaz de producir, no me canso de decirlo. Mención para el genial solo perpetrado por Antonio Pino, el crack en la guitarra.

Termina de esa forma la primera parte del show y los muchachos dejan el escenario. Leo se retira poniendo cara de “lo siento, es lo que hay”, encogiéndose de hombres y señalando su reloj. Alcanzó a estar tras bambalinas como dos minutos. Rápidamente vuelven los demás y Leo señala que “Junto con Bogotá, este es el mejor jodido público de la gira”. Honesto el hombre, otros se saltarían la primera parte del enunciado. Iniciaría entonces un pequeño mega combo de covers: el primero, la gigantesca Sad But True, de Metallica. ¡Casi les sale mejor que a los propios Metallica! Sí, quizás exagero, pero sonó muy, muy bien. Y lo realizado por el vocalista es difícil de describir. Nuevamente impostó la voz y, si bien no sonaba como Hetfield, lograba un efecto increíble. La otra parte del combo fue Hijo De La Luna, de Mecano (que realiza con Stravaganzza). ¡Monumental! Perfección absoluta. Leo puede cantar con la suavidad y delicadeza de una mujer y con la brutalidad de un demonio.  Todo en cosa de segundos. Reitero: un prodigio en el uso de la voz. Por cierto, este punto se sumó Rufo Cantero, quien se está preparando para asumir como su futuro guitarrista (asumo que Antonio emprenderá otros proyectos).

Nos acercábamos al final, pero el tipo seguía con sus fuerzas a tope. “¿Quieren más?” pregunta tres veces, con una respuesta positiva cada vez más estruendosa. Y comienza a entonar Tu Destino, sacudiendo la melena de forma circular, contagiando su energía. Antes de iniciar el siguiente número, separa al público en dos y pide que apenas empiece la canción, se desate una “batalla campal”. Claro, porque se trataba de Resurrección, un temón de Saratoga. Y sus deseos se hicieron realidad: pues el mosh pit que no tuvo durante Impotencia, lo tuvo ahora. Se acercaba el final del concierto y la elegida para rematar fue Volver. Impresionante despliegue de fuerza y poder por parte de sus acompañantes, así como por parte del público, que a sabiendas de que era lo último, se dedicó a cantar con todo, como si no quisieran decepcionar a la banda. Y cumplieron a cabalidad. Un enorme grito, de esos que quedan resonando por siempre en el recinto, fue lo último que se escuchó por parte del fuenlabreño.

Increíble concierto. Si para uno que no está tan familiarizado con la obra solista de Leo Jiménez fue un tremendo show, no imagino lo que debe haber sido para los más incondicionales. Sin temor alguno a exagerar, creo que desde el punto de vista vocal, debe estar entre los tres mejores espectáculos que haya visto. Pero no es sólo la voz de Leo lo que sorprende. También hay que considerar la garra que mete, la fuerza, ¡los huevos! Cada cosa que hace proyecta toda su intención de entregar lo mejor de sí. La gente lo reconoce y le premia rindiéndose por completo, y esto a su vez nutre de vuelta al cantante, haciendo que su show crezca con cada canción. Grandioso despliegue. Nada más que agregar. Ojalá más gente lo vaya a ver la próxima vez que visite Chile, ¡que esperemos sea pronto!

Setlist:

01. Declaración De Intenciones (intro)
02. Desde Niño
03. Condenado (canción de 037)
04. Misantropía
05. Bebe De Él
06. Caminos De Agua (canción de 037)
07. Corazón Salvaje
08. El Tiempo Curará (canción de 037)
09. Metal Warriors (cover de Manowar)
10. En Tu Habitación (canción de 037)
11. No Hay Más Canciones Para Ti
12. Solo de batería
13. Vuela Alto
14. Impotencia (canción de Stravaganzza)
15. Huye (canción de 037)
16. Volar (canción de 037)
Encore:
17. Sad But True (cover de Metallica )
18. Hijo de la Luna (cover de Mecano)
19. Tu Destino
20. Resurrección (canción de Saratoga)
21. Volver

 

5 comentarios
  1. Pancho Díaz-Valdes Soto Dice:

    TREMENDO REVIU!!, fue revivir todo lo de aquella noche. Lo mismo que con el reviu de Avantasia, leyendo 2 reviu reviví dos noches, de Power Metal y Heavy Metal, en segundos.

    Está mas que dicho, es un prodigio con su voz. No es exageración cuando se le cataloga como la mejor voz del Heavy Metal de habla hispana. ¡Aguante La bestia!.

    Solo un pequeño detalle, el M&G nuevamente fue «Hola, firma, foto… ¡sigaaa!». Ojalá fuese mas cercano, quizás menos tickets, pero mas cercanos. WarCry (otra gran banda española) tuvo la misma cantidad de gente en el M&G (y quizás más), pero saludamos, abrazamos, conversamos, con cada uno de sus integrantes, también la firma y la foto de camara personal y la camara de producción. Ojalá se mejore eso en una futura venida de Leo.

    Igual, fue un recital perfecto.

  2. granDesign Dice:

    De los 3 discos en solitario, «037» sigue siendo mi favorito. Poderoso, directo, una verdadera patá en la… Lamentablemente no pude asistir, pero me imagino ese pedazo de tema que es «Bebe de Él» con el público vuelto loco. Buenísima selección de covers. Manowar y Metallica son para valientes, pero creo que hay que prestarle mucha atención al «Hijo de la Luna» de Mecano. Busquen el video en YouTube o descarguen el tema x ahí. Quedarán aclaradas todas las dudas respecto al talento de Leo Jiménez. Soberbio el tipo, una bestia. Muy buen review!

  3. Shesho Dice:

    Que puedo decir, fui a ver a 037 y lo vi este finde en la blondie y definitivamente esta bestia demuestra tener una calidad artista inigualable, alcanzando agudos perfectos y guturales profundas y nítidas, ademas de un excelente manejo escénico hacen que brinde los mejores conciertos que he presenciado en mi vida, lo dijo como fan de leo, pero también como seguidor el heavy y del power por lo que tengo de donde comparar. Es agradable escuchar a alguien que lo hace muuuchooo mejor que en el cd y no decepciona en vivo como otras bandas de estudio muy famosas

  4. Lina Cárdenas Dice:

    “Junto con Bogotá, este es el mejor jodido público de la gira”.
    :’) :’) :’) :’) :’) :’) :’) :’)
    A por cierto, ¡QUE GRAN RESEÑA!…sin palabras.

  5. Ingelborg Tanner Dice:

    he estado tan ocupada entre el trabajo, la familia y los estudios y pasé por alto esa fecha! sobre todo porque la vez anterior vino en mi cumpleaños y no tenía como ir a verlo…. la verdad solo deseaba hacerme un harakiri… Pero un millón de Gracias por este review!, me hizo sentir parte del show y consoló mi amargo pesar, le sigo admirando a pesar de tanto cambio de banda ya que por donde pasa deja una huella latente.

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