lemmy

Es extremadamente difícil hacer una pequeña semblanza que resuma todo lo que Lemmy Kilmister inspiró, implicó, significó, inspirará, implicará y significará para todo amante del Rock. Y es algo que va mucho más allá de ser fanático o no de la música de Motörhead, pues la influencia del capo antihéroe aguardentoso excede con mucho los límites del gusto por su banda: Lemmy es sin dudas, y para siempre, un ícono trascendental. Porque probablemente la gran gracia de Lemmy no es su talento instrumental o vocal, sino su capacidad de encarnar a una figura simbólica, quizás incluso un poco kitsch para algunos, pero consecuente, noble, leal a sus principios y a quien todos creíamos perenne.

Y esto va considerablemente más allá de los límites del propio Rock y Metal: Lemmy sin dudas es uno de los símbolos rockeros más reconocibles para personas que no tienen la fortuna de apasionarse por el Rock. En primer término, la “zona achurada” de influencia e idolatría de Lemmy es inmensa, pues no sólo abarca a los metaleros -quienes en su inmensa mayoría, y más allá del gusto particular por su banda, por lo menos tienen el sentido común de reconocer su influencia e impronta-, sino incluso por mucha gente más cercana al Punk. Y además, con referencias en películas, documentales, incluso en espectáculos tan diversos como la lucha libre, Kilmister se granjeó un merecido reconocimiento por parte del público derechamente ajeno al rock, además de la consabida y perpetua idolatría por parte de quienes vibramos más con las guitarras y los tarros que con otro tipo de ritmos.

Tuvimos la suerte de verlo varias veces en estas tierras, incluso en su última presentación en este 2015 junto a Judas Priest. Ya aquejado de problemas de salud ineludibles para una persona de su edad y sobre todo de su “carrete”, igualmente con un garra inmensa se paró en diversos escenarios del mundo hasta que sus condiciones se lo permitieron, dando cátedra de presencia escénica sólo con su caminar parsimonioso, su distorsión y su “we are Motörhead, and we play rock and roll”, sabiéndose dueño de cada centímetro del escenario.

Y muchachos, es hora de hacerse la idea de que este proceso, que implica la partida de la vida terrenal de nuestras leyendas, es inexorable y que lamentablemente tenderá a ir haciéndose más frecuente. El mazo de cartas ha perdido ahora a su as de espadas, y seguramente llegará el instante donde tengamos que ver partir a Ozzy, a Tony Iommi, a Ritchie Blackmore, a Steve Harris, a Bruce Dickinson, a Biff Byford o a Rob Halford, sólo por nombrar algunos de una lista que, por supuesto, es mucho más extensa. Pero dependerá de nosotros no sólo honrar sus memorias cuando llegue el momento, sino que de cimentar las bases de sus legados, disfrutando todas y cada una de las veces en que nos visiten mientras les quede cuerda, apreciando cada nota nueva que nos regalen, y finalmente, cuando pasen definitivamente a mejor vida, poner la radio a todo volumen y contribuir con un granito de arena a perpetuarlos, como definitivamente haremos con Lemmy. Se lo debemos.

7 comentarios
  1. Courage Dice:

    100% de acuerdo con el artículo.

    Lo malo de esto es que cuando desaparezcan los clásicos ¿qué pasará? Muchos dicen que no hay recambio, a ver, no van a ser como los clásicos, pero es que no creo que debamos buscar eso, me refiero, no buscar a grupos que suenen como Mötorhead, Iron Maiden, etc, el caso es que tengan un sello propio, yo con eso, me conformo.

    Algo real, la falta de apoyo que hay a los grupos nuevos, y eso sí que perjudica a nuestra música, haciendo difícil encontrar material, y es una lástima, no ya por el materia, sino porque no salen a la luz un montón de personas que rezuman esfuerzo, derroches de talento que se quedan a la sombra.

    Yo sí tengo, digamos, fe en nuevos grupos, pero el futuro no está claro, desde luego que no.

  2. Mindfreack Dice:

    Dario te pasaste! Esta muy dificil y casi cerrada la segunda generacion por decirlo asi, con ese nivel de influencia, devin townsend, arjen lucassen, tobias sammet que han sabido destacar de gran forma y creatividad, pero repito el nivel de influencia generacional de un lemmy, dio, blackmore, iomi, phil linot, udo, halford, se ve lejano, espero equivocarme y que las siguentes generaciones tengan grandes iconos del rock y metal
    Play notorhead loud!!!

  3. Rattlehead Dice:

    Estamos en una era donde nos enteraremos de la muerte de cada ídolo musical (UNO POR UNO) desde casi la niñez. Creo que aún así somos privilegiados porque a muchos los tuvimos acá presentándose en la faceta que los hicieron leyenda. Y lo último es una cosa que las generaciones venideras NO VAN A PODER VIVIR.

  4. The Groundhog Dice:

    Terrible pensar que nuestra generación va a ver partir a todos estos genios, por suerte el legado queda bien cuidado y por sobre todas las cosas, nos queda la alegría de haber podido verlos “en vivo y en persona”.

  5. Guyo Dice:

    dire algo politicamente incorrecto, y seguro algunos insultos, el cementerio esta lleno de indispensables, es cierto que las grandes leyendas abrieron el camino, pero despues se convierten en “coagulos” creativos, que impiden que la cosa avance, una prieba, cmparen la cantidad de publico que fue a ver a Iron maiden y elijan una banda metal post 2000, comparen el publico que mueven

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