Live Review: Labÿrinth en Chile (2018)

He empezado muy tarde a escribir este review, porque todavía se me hace que todo lo de anoche fue un sueño…

No sé por dónde partir así que lo haré desde lo más personal. Es que todavía me cuesta describir lo vivido y me es más simple describir lo que sentí al ver a una de mis bandas favoritas de la vida, tocando un disco que hace veinte años marcó un hito en los tiempos más prolíficos y definitorios del movimiento que con tanta pasión seguimos, y seguiremos por siempre. Y ese por siempre, es gracias a conciertos como el de Labÿrinth en la Blondie, uno que por su emoción, por su reencuentro y, por supuesto, por lo mágico de la música, dejo a la altura de shows como los de Stratovarius el ’99, Angra el 2001, Blind Guardian el 2002, Gamma Ray con Masterplan el 2003, Symphony X el 2007 o Grave Digger el 2011.

Gracias Olaf, espero que ahora entiendas un poco mejor lo que significas para quienes te hemos seguido por tanto tiempo…

Puede que sea una joya escondida en el gran marco de la escena metalera, pero si alguien dice que “Return To Heaven Denied” está entre los cinco discos más importantes de la oleada powermetalera de fines de los noventa, habrá entonces que creerle o al menos escucharlo, porque mucho de cierto hay en ello. Y escucharlo en vivo, en un show exclusivo para Sudamérica, fue un auténtico privilegio para los que estuvimos, de esos lujos que pocas veces suceden en la vida de un fanático. Es que uno tenía el sueño un día de volver a escuchar Moonlight, Thunder, Lady Lost In Time, y The Night of Dreams, por nombrar las más emblemáticas de la placa, pero ni en la mejor de las posibilidades se me habría ocurrido pensar en que sería una realidad oír interpretaciones en vivo de New Horizons o Die for Freedom por ejemplo, a tantos años de sus salidas.

Qué manera de disfrutar, de encontrarse con caras de sujetos de 35-40 años tan emocionados como uno. Ahora mismo, y mientras les escribo, estoy escuchando el tema State Of Grace y la verdad es que me llega a doler la mandíbula de tanto tratar de aguantar el llanto, un llanto que dejé salir cuando la tocaron el concierto, en comunión con muchas otras personas que quizás cuántas historias personales recordaron estando ahí junto con Labÿrinth.

Quizás esto vaya a sonar más delirante aún… dieciocho años después del concierto con Vision Divine en Bellavista, creo haber reconocido entre el público varias caras que encontré en ese entonces. Qué decir de quienes por algún motivo no pudieron ir a ese show del 2000 por equis o tal motivo (era período de exámenes, hacía calor, todos estresados por el fin de año), y que el destino les regaló esta revancha de verlos, y verlos removiendo las fibras absolutamente más sensibles.

Y cuesta no extenderse cuando las revoluciones siguen a mil en la cabeza… a estas alturas no prometo un review sino solo el compartir sensaciones (veamos cómo termina). Y quizás, hace cuánto que varios de los que fueron el 5 de septiembre de 2018 ya no escuchan Power Metal y esta música solo les regresa al pasado, cuando se era más joven, cuando los intereses eran distintos y las personas alrededor eran otras. La vida nos va dirigiendo por surcos diferentes. Sin embargo, al venir al show, se dieron la licencia de encontrarse de nuevo con ellos mismos y revivir esas sensaciones que provocaba esta música tan mágica.

FORJANDO EL METAL

Ahora, una de las cosas que me gusta de los shows que organiza Chargola es el espacio que da a las bandas chilenas, y las garantías que le da para que desplieguen su performance. Drake fue la banda que dio comienzo a este show, con un Heavy Metal clásico y cuidado, pero sin caer en complicaciones.

El trabajo melódico y simple de las guitarras curiosamente le da mucho carácter a la banda, sin contar desde luego la personalidad y atracción que enseña Felipe del Valle como frontman. El cantante es capaz de animar al público por su manejo escénico, pero siempre amparado por una música que no pretende, pero sí entretiene, una interpretación moderna de conceptos clásicos del Heavy Metal y que cada día encuentra una mejor nomenclatura.

Tengo entendido que es primera vez que Drake, al fin, logra abrir un show internacional, y pese a lo ingrato de partir con un público tan reducido en los primeros minutos de una larga jornada, el público estuvo a la altura de las canciones entregadas. En silencio se forja el Metal y vaya que han trabajado sigilosamente en pulir su propuesta, que ha progresado muchísimo en calidad.

Setlist Drake

01. Lo que Debo Hacer
02. La Respuesta
03. Condenado
04. Tierra de Brujos
05. Inmortal
06. En Silencio se Forja el Metal

OFICIO DE IVES GULLÉ

Hay otra cosa que me gusta mucho de Ives Gullé, y eso es la confianza -y con argumentos tremendamente bien construidos- que tiene en su material de “Invasión”, la cara de su saga que está mostrando hoy en día.

Ha pasado un tiempo ya desde la salida de este trabajo que vino a abrir un segundo capítulo tras el éxito tremendo de “Húsar”, y si bien “Invasión” no ha logrado la misma resonancia de su antecesor, creo firmemente que las canciones están a otro nivel en este álbum de 2017.

La enormemente épica ‘Fundación’ es un nuevo clásico del metal melódico chileno, y su interpretación fue solidísima. La intensidad continuó con Arde Santiago, para avanzar más tarde con la angranesca Inquisición y la otra vez intensa Misericordia. El proyecto escogió un repertorio de alto impacto que cerró su repaso de “Invasión” con Calma. Aquí no se daba respiro y al momento de pasar a “Húsar”, tanto Ejército Libertador y Humillación se encargaron de cerrar la presentación, una que fue precisa y realmente muy enérgica.

Llama la atención el fiato de todos los músicos, los que lograron coordinarse muy bien en un escenario reducido en espacio. Lograron un show muy entretenido, muy variado con todas sus participaciones, pero muy compacto al mismo tiempo, cosa que no hace más que demostrar el oficio de un proyecto que ha cumplido diez años ya arriba de los escenarios, recodando que su estreno fue el 3 de septiembre con Tarja y Six Magics. Se trata del fenómeno metalero chileno más importante de la década y es preciso señalar que mientras Húsar / Invasión siga vigente, la escena nacional del Metal seguirá manteniéndose en un gran momento.

Set List Ives Gullé – Invasión

01. Newen
02. Fundación
03. Arde Santiago
04. Inquisición
05. Misericordia
06. Calma
07. Ejército Libertador
08. Humillación

NO HAY PALABRAS

Sí, quienes haya visto ya el DVD “Return To Live” tenían ya un buen concepto de lo que sucedería. Era fácil anticiparse a toda la primera y gran parte del setlist de la segunda venida de Labÿrinth a Chile. Sin embargo, es un disco del cual no solo la banda se siente orgullosa. Creo que la escena powermetalera y también los fanáticos lo sienten así. Qué fortuna poder hablar de un álbum que marcó a músicos, marcó a seguidores, y que marcó épocas, estilos, influencias.

Cada uno tendrá su historia particular con Labÿrinth. La mía es que el 2000 tenía 18 años recién cumplidos y, viviendo en Punta Arenas, dos placas me llevaron querer tocar la guitarra. Primero fue el “Visions” de Stratovarius con ese estilo tan docto y elegante de Timo Tolkki, pero luego fue “Return To Heaven Denied” de los italianos con nombres anglos, con el que sentía que Thörsen elevaba a otro nivel el concepto de virtuosismo, clase, intensidad y melodía. Y por Dios, ese solo de Olaf en Moonlight era la cosa más increíble que había escuchado en toda mi vida, como si me dijera mientras sonaba: “soy Olaf Thörsen, y con este solo estoy definiendo mi estilo y escribiendo la historia”.

No tenía ni la menor idea cómo hacer esa maravilla con mi guitarra, y solo quería tener la oportunidad un día de poder ver a Olaf tocando ese solo para entender cómo reproducirlo. Siempre estaré muy agradecido de mi padre, que accedió muy alegremente a regalarme un pasaje a Santiago y las entradas para los conciertos de Symphony X y Vision Divine/Labÿrinth, como presente de graduación. Sí, ese vuelo a Santiago significó mi primera experiencia viendo shows internacionales y definitivamente marcó mi vida. El hecho fue que ya podría ver a Olaf en vivo haciendo el solo de Moonlight y mi preparación para ello fue de lo más planificada…

Después del show de Vision Divine, donde estudié las posiciones de los músicos para saber dónde se colocaría Olaf, me acerqué lo más posible a la reja y me puse detrás de algunos fanáticos que fueran más bajos que yo, para tener full visión de las manos de Thörsen para cuando llegara el momento. Recuerdo perfectamente que durante el solo previo de Anders Rain, empecé a despejar el espacio visual con mis brazos para observar a mi ídolo Olaf haciendo su solo, y la revelación de lo visto fue algo que me marcó hasta el día de hoy… arpegios, tapping… simplemente no lo podía creer, ¡era mucho más increíble de lo que imaginaba!

Y bueno, de vuelta en el avión a Punta Arenas fui repitiendo en mi mente esa técnica hasta que llegué a mi pieza y tomé la guitarra para ver si la cosa funcionaba… en fin, creo que nunca logré dominar esa técnica, de hecho estuve muy lejos de hacerlo, pero todas esas sensaciones las volví a vivir en la Blondie cuando el ahora conocido como Andrea Cantarelli comenzó su solo en Moonlight para dar paso al de Olaf. Como hace dieciocho años, nuevamente despejé el campo visual, otra vez contuve la respiración y fijé mi mirada en las manos de Thörsen. ¡Increíble! La técnica era tal cual la recordaba, y sentí como si estas casi dos décadas entre show y show hubiesen transcurrido en el paso de unos segundos. Así de temprano Labÿrinth me invitaba a un viaje, anticipando un espectáculo que evocaría grandes recuerdos durante toda la noche.

En New Horizons sencillamente me impresionó Oleg, el tecladista, desplegando carácter y energía con un tema que al ser lanzando podía sonar un poco “techno” para el joven oído de un desprevenido fanático, pero que con el paso de los años ha envejecido de manera excelente. Cada día suena mejor y cada día se posiciona como un alto del mejor disco powermetalero que alguna banda italiana haya sacado jamás.

Roberto Tiranti se dirigía al público, apelando al castellano achilenizado de Olaf Thörsen, para continuar con The Night Of Dreams. Así se empezó a dar espacio a ese Labÿrinth que evoca, que eleva a otras dimensiones con una música seductora y de muchísima clase. La sensación de escuchar clásico tras clásico era conmovedora, una reflexión que siguió con la intro de Tiranti y Smirnoff para Lady Lost In Time. Mientras el público se adelantaba cantando el coro junto al piano, recordé la interpretación de este tema el 2000, cuando los fanáticos de ese tiempo no se resignaban a que el concierto había llegado a su fin y casi tiraron la ex OZ abajo pidiendo que lo tocaran. Olaf rogaba que lo dejaran ir a descansar luego de cuatro horas de show seguido con dos bandas, pero no tuvo más remedio que acceder a la demanda y lo terminó tocando, pese a que el setlist en ninguna parte decía que era parte pauteada del repertorio. Eso mostraba el compromiso de la banda con el público, sensación que veía reiterada en la noche de la Blondie con esta versión 2018 de Labÿrinth.

Ya lo adelanté al principio con State Of Grace, la emoción me desbordó a más no poder y prosiguió con Heaven Denied, dos piezas hermosas de Power Metal que siempre las tendré entre lo más grande que haya entregado la escena de fines de los noventa. Increíble entonces el contraste con Thunder, tema del cual Olaf advirtió que alguien de la banda podía morirse en escenario si la tocaban. Dispusieron de toallas -no había ventiladores-, prepararon al público y ¡plaf!, explosión sónica con la canción quizás más intensa de la carrera de Labÿrinth. El público estaba extasiado, los músicos felices, y el ambiente se sentía íntimo, de reencuentro, con miles de recuerdos aflorando en cada mente presente.

Hasta la instrumental, Feel, de ese toque electrónico que no eran tan comprendido en un principio, sirvió para el absoluto gozo de la audiencia chilena, un corte que representa una pausa en el álbum para luego continuar con Time After Time, el instante más heavymetalero del repertorio presentado por los italianos. El tecladista acusaba algunos desperfectos técnicos que sinceramente, a esas alturas, no distraían en nada. El trance ya estaba consumado y si alguien del público quiso quejarse por aquello, es que realmente no entendió nada de nada.

Me impresionaba además lo bien que lo pasaba la banda, en especial quienes no habían venido anteriormente. La felicidad se apoderaba de las caras de John Macaluso y Nik Mazzuconi, como recordando todo lo que sus compañeros le habrán dicho de la experiencia de tocar en Chile.

Todos entendemos la cercanía de Olaf Thörsen con Chile y es muy lindo ver que sus amigos lo acompañan en ese sentimiento. Y es cierto, la banda se veía muy próxima con todos y ante todo evento. Retrocedo un poco a cuando estaban tocando Feel, cuando un fanático se subió, abrazó y le dio un beso a Olaf, llegaron los guardias y el guitarrista hizo gestos mientras tocaba para que los de seguridad no agredieran al “intruso”. Thörsen debe ser de los músicos más queridos de la escena y eso no solamente es por su talento, sino por su apego al país y su trato.

En fin, siguiendo con el show, el repaso de “Return To Heaven Denied” terminaba con Falling Rain y la tremendísima Die for Freedom, que fue cantada hasta por los músicos de Invasión que circulaban entre el escenario y los camarines. Cuántos de los presentes compartimos fanatismo y agradecimiento por estos músicos, cuántos de los presentes rememoramos lindos recuerdos, detonados por la música eterna de Labÿrinth con este disco. Es que las sensaciones eran brillos y destellos de nostalgia y alegría, de sentirse parte de algo especial y mágico.

El encore nos trajo momentáneamente al presente, ya que con Bullets, Architecture of a God y Still Alive, nos encontramos con esa faceta que Labÿrinth ha cultivado con su último trabajo, refinado y melódico aunque también potente, un equilibrio envidiable que solo se da quizás por el fiato de la actual alineación. Es realmente impresionante la forma física e interpretativa de la banda. Tiranti es un absoluto coloso de las cuerdas vocales, y tipo que hace lo que quiere cuando canta, incluso veinte años después de su obra maestra personal.

Freeman también fue escogida, sorprendentemente, para esta parte del show, el cual terminó con una muy bien recibida In The Shade, otro clásico que cada año gana y gana puntos entre la fanaticada.

Empecé tarde a escribir este relato, y tarde lo finalizaré…

Entenderán, son muchos los recuerdos y las emociones que este concierto provocó y de alguna forma hay que dejar en claro que se trató de una de esas noches especiales para la historia del Power Metal en Chile. Mucho se ha contado de la gesta powermetalera italiana del 2000 con Vision Divine y Labÿrinth en Chile, y ahora esos testimonios se extenderán con esa nueva experiencia que ha resultado en un auténtico regalo. Pocas veces he salido más contento, emocionado y “reencontrado” de un concierto, y es por esos momentos que uno vive por el Power Metal.

Setlist de Labÿrinth

01. Moonlight
02. New Horizons
03. The Night of Dreams
04. Lady Lost in Time
05. State of Grace
06. Heaven Denied
07. Thunder
08. Feel
09. Time After Time
10. Falling Rain
11. Die For Freedom
Encore:
12. Bullets
13. Architecture of a God
14. Freeman
15. Still Alive
16. In the Shade

LIVE REVIEW: Jorge Ciudad
FOTOS: Guille Salazar