La primera vez que escuché Más, iba en la micro camino a la universidad. A medida que avanzaba por la Alameda, de pronto el mp4 se quedó en silencio y extrañado revisé si estaba todo en orden. Grande fue mi sorpresa al darme cuenta de que el CD había terminado sin que me diera cuenta. Y es que los poco más de veintiséis minutos del álbum debut de la banda chilena La Más Gorda ni se notan. Ocho canciones de «Metal & Roll» (término acuñado por ellos mismos) directas al hueso, sin adornos y sin grandes pretensiones.

La agrupación conformada por el vocalista y guitarrista Mauro Torres (único integrante de la extinta banda La Gorda),  Felipe Hugo en guitarra líder, Cristian Mardones en el bajo y el baterista Benjamín Hugo, reúne a cuatro generaciones distintas de músicos, lo que podría llevarnos a pensar que existen grandes diferencias musicales, presentando tal vez un producto insatisfactorio. Pero acá ocurre exactamente lo contrario: Estamos frente a un trabajo notable, compacto y directo.

La canción que abre el disco afirma lo dicho anteriormente. Tu Fiesta Se Termina es Heavy Metal puro. Imposible no hacer headbanging al escuchar los primeros segundos, acompañados perfectamente por el bajo de Cristian Mardones, quien marca de una manera realmente potente a lo largo del track. Mauro Torres arremete mandándose unas muy buenas estrofas, llegando al coro el cual rápidamente te queda dando vuelta en la mente: «Tu fiesta se termina/ Y no hay perdón…». Ratas Gordas sigue la línea de su predecesora, intercalando partes más melódicas en el pre-coro. «Ratas gordas!/ Las más Gordas!», exclama Mauro, pasando sin ningún problema de una voz limpia a una totalmente rasgada y rabiosa.

En un placa donde no hay puntos bajos, es difícil encontrar alguna canción que sobresalga por sobre las demás, pero Sangre De Mi Tierra sin dudas es una de mejores. Comienza con unos versos realmente notables, para pasar a un coro bastante profundo e inspirado. Excelente trabajo de Benjamín Hugo con el ride durante todo el tema. No Te Necesito cuenta con ese estribillo «oreja» que involuntariamente lo repites durante todo el día, «No te necesito, NO!». Toda una declaración de principios frente a la cotidianeidad. Excelente track.

Lo siguiente es donde instrumentalmente más se destaca la banda en su conjunto. Una intro de bajo de Cristian Mardones abre Hombre de Arena, dando paso a un riff muy pesado cortesía de Felipe Hugo. Ni te das cuenta y la batería cae con un ritmo aplastante que se mantiene sin pausas. Además cuenta con un coro simple, pero efectivo: «Te disuelves, ser de arena!», el cual es muy bien acompañado por ambas guitarras.

V4K3R0 cuenta con una excelente sincronización al momento de los primeros versos, donde Mauro lo deja todo entregándonos una excelente interpretación. Ya casi finalizando, M4L P4P1 es la canción más Rockandrollera del álbum, en donde la letra nuevamente nos habla de una crítica directa y sin tapujos (el nombre ya lo dice todo).

Por último M3M0R4NDUM –bastante ingeniosos los juegos de palabras con los números-, es casi un resumen de todo lo que ya escuchamos a lo largo del disco. Fuerza, potencia y garra.

Así no más. Como dijimos al comenzar el review, la duración de esta placa se hace prácticamente nada, principalmente gracias a la gran calidad de cada una de sus canciones, que junto a sus interesantes líricas que nos hablan del día a día, hacen que rápidamente te familiarices con las estrofas y estribillos presentes (el idioma ayuda mucho en este punto). Sin duda un trabajo notable, donde cada uno de sus integrantes se la juega toda para entregar un álbum que deja sin aliento. Bien por La Más Gorda.