Korpiklaani en Chile

Korpiklaani es una de esas bandas con las que uno apuesta a ganador. Es más que sabido que existen dos factores que siempre estarán presentes durante sus conciertos: los fineses lo dejarán todo sobre el escenario y el público tendrá su show aparte en la cancha. Sumando los dos términos, lo único que obtenemos como resultado es una fiesta total del Folk Metal.

El motivo de su visita a nuestro país esta vez, viene de la mano de su último largaduración, «Noita» (2015), que muy personalmente, me parece algo inconsistente. Pero más allá de esto, no deja de ser cierto que los nórdicos se las siguen arreglando para destacar dentro de la escena mundial, conquistando con sus melodías y estribillos tan reconocibles.

Ahora bien, por otro lado, considerando que su último show fue apenas en junio del año pasado, tenía mis dudas sobre la cantidad de gente que asistiría a presenciar la presentación de Korpiklaani. Es por esto que una vez que hicimos ingreso a la discoteque Blondie, rápidamente noté que la jornada sería algo «petrolera». No más de ciento cincuenta personas aguardaban el inicio del show por parte de los compatriotas de Folkheim, quienes venían a demostrar todo el poderío de su Black Metal étnico.

FOLKHEIM

Con el reloj acercándose a las 20.00 horas, sobre la pantalla se proyecta la carátula de ese excelente trabajo que es «Mapu Ñi Tiam«, del año 2012. Así, con la intro Konú de fondo, van tomando posición los integrantes de la agrupación antofagastina. Rápidamente arremeten con Illkun, donde todos los instrumentos sonaron realmente potentes, incluso tapando por algunos momentos la voz de Alexis. Aun así, el público los apoyó desde el primer minuto, con un headbanging generalizado en la parte media de la canción.

Korpiklaani en Chile

Desde mi posición sentí que el sonido logró definirse un poco más cuando comenzó Kiepja, un estreno exclusivo para todos los presentes que miraban con detención el gran dominio escénico de la banda en su totalidad. Fueron notables los cambios de tiempo durante la parte instrumental, coronada con un excelente solo de guitarra.

Con Hijos del Salitre, seguimos apreciando lo bien que se desenvuelven sobre el escenario. Sabemos que su propuesta es de una postura más bien sobria, pero de alguna forma lograron llamar la atención de toda la audiencia, que hacia el final los aplaudió muy merecidamente. Finalmente, y tras un baile típico pascuense, Vaai Honga Kaina puso término a una presentación de un poco más de treinta minutos, donde Folkheim demostró toda la experiencia adquirida con los años. Si bien el sonido por momentos estuvo a un volumen un poco exagerado, la calidad musical de los nortinos se sobrepuso a cualquier problema que pudiera presentarse. Jornada más que positiva para los compatriotas.

Setlist de Folkheim:

1. Konú (Intro)
2. Illkun
3. Kiepja (estreno)
4. Hijos del Salitre
5. Vaai Honga Kaina

Korpiklaani en Chile

KORPIKLAANI

Con un aforo considerablemente mayor (unas quinientas personas aproximadamente), el ambiente poco a poco se iba tornando más propicio para el show de los fineses. La barra ubicada al final de la cancha funcionaba constantemente, lo cual no hacía otra cosa que impacientar cada vez más a los fans que iban tomando mejor posición de cara al inicio del concierto. Tras las infaltables bromas a los técnicos que chequean los últimos detalles sobre el escenario, pasadas las 21.00 horas se apagan las luces definitivamente, multiplicándose los gritos y aplausos de todos los presentes.

Al escucharse los primeros «Hey! Hey! Hey!» que dan comienzo a Viinamäen Mies, de inmediato quedó demostrado porqué Korpiklaani es una de las bandas nórdicas que goza de mejor salud en nuestro país. Un sonido muy bien ecualizado, Jonne cantando en un gran nivel y las partes de violín y acordeón muy bien logradas, dieron un prometedor puntapié inicial. Sin mayor respiro, sólo un temazo como Journey Man podía desatar el primer mosh de la noche, donde literalmente voló cerveza sobre la cabeza de los más exaltados que no paraban de girar al centro de la cancha.

IMG_3258-6La intro de batería marca el tiempo para que entren los demás instrumentos y empieza a sonar uno de los mejores tracks de «Noita«. Pilli On Pajusta Tehty fue tomando forma gracias a la impecable interpretación vocal del frontman, que culmina en ese gran estribillo en el cual -fallidamente- muchos tratamos de cantar en finés.

La primera revisión a «Korven Kuningas» llegaría con Kantaiso, sin dudas una de las más entretenidas del álbum del 2008. Es destacable que Matson no pierde en ningún segundo la precisión de su pegada, la cual sabemos le da el toque esencial a los temas más rápidos de Korpiklaani. Súmenle un punto a Jonne, el cual recibió amablemente una bandera chilena, llevándose la ovación de un público totalmente entregado.

Todos los puños en alto para acompañar el inicio de Lempo, la cual adquirió la atmósfera necesaria gracias al bosque proyectado en la pantalla digital, más el humo que no dejaba de salir desde los costados del escenario. El matiz entre la pausa de las estrofas y la explosión en el coro fue muy bien logrado gracias a una banda perfectamente cohesionada.

Mi tema favorito de «Noita» sin duda es Sahti, y vaya que me alegró el hecho de que la hayan incluido en el setlist. Tras la pausa del track anterior, acá vuelve el caos entre el público, donde todos exclamamos con gran fuerza el «Sahti!…Kalja!» que marcan el fraseo del estribillo. A lo lejos ya se podían visualizar las primeras rondas y bailes típicos a los que incita la música de los nórdicos. Pero esto fue solo una especie de calentamiento previo para que Kirki arrasara todo a su paso. Una canción que no necesita mayor descripción, ya que la banda se mostró muy sólida en todas sus líneas con un tema que es velocidad pura.

Lo siguiente sería un triplete proveniente de «Manala«(2012), Ruumiinmultaa, Petoeläimen Kuola y Sumussa Hämärän Aamun, sin ser malos temas, la verdad es que llegaron a bajar las revoluciones tras esos hachazos que sonaron en la primera parte del show. Los ánimos se fueron recuperando nuevamente con la entretenida Vaarinpolkka, donde Tuomas y Sami tienen su show aparte. Aprovechan de interactuar con el público, bailan y llevan toda la melodía de esta pieza instrumental.

Korpiklaani en Chile

Jonne vuelve a escena para cuando comienza Viima, la cual fue recibida como el temazo que es. Es increíble la fuerza que van tomando cada una de las canciones a medida que se van acercando al coro, donde nuevamente el vocalista realmente «se las mandó». Metsämies llega a confirmar lo que señalé anteriormente, ya que saben perfectamente como ir in crescendo para que toda la audiencia vaya a su ritmo a medida que avanza la composición. Nuevamente el acordeón y el violín destacan sobremanera con sus intervenciones muy bien ejecutadas.

La primera revisión a «Karkelo» (2009) vendría con Kultanainen, la cual sonó casi idéntica a su versión en estudio. Si bien la mayoría no se sabe las letras y mucho menos de lo que hablan las canciones en general, de alguna forma los fans se las arreglan para ser protagonistas coreando todas las partes en las que se ausenta la voz. Luego, volviendo al material más reciente, Minä Näin Vedessä Neidon y Ämmänhauta traen nuevamente la calma a la Blondie, momentos en los que Cane y Jarkko aprovechan de gesticular y de dar una interpretación más profunda a su performance.

Jonne nos pregunta si estamos felices y ante la obvia respuesta, presenta Kylästä Keväinen Kehto la cual derechamente cumplió la función de «bandejearle» a ese clásico incombustible que es Vodka. Está de más mencionar el éxtasis que se vivió dentro de todo el recinto, donde todos agitaban el puño en alto gritando simplemente «Vodka!» ,una y otra vez. Esta es una infaltable en el setlist de Korpiklaani. Sabemos que la tocarán, pero mientras antes suceda, mucho mejor. Sin duda uno de los mejores momentos de la noche.

Korpiklaani en Chile

El inconfundible «Iske, Iske, Iske» de Rauta dio paso a que se formara una ronda de gran tamaño al centro de la cancha. Sinceramente me sorprendió el gran recibimiento hacia un track prácticamente nuevo dentro de la discografía de los fineses. Con las energías aún a tope llegaría otro clásico de aquellos: Wooden Pints. El coro que exclama «The rise their wooden pints and the yoik and sing / And they fight and dance ‘till the morning» fue tomado muy a pecho por cada uno de los que nos encontrábamos presenciando otro de los grandes momentos dentro de la jornada.

Inmisericordemente y como si el vodka no fuera suficiente, Tequila continuó con una fiesta ya desatada. Y es que no hubo nadie que no gritara a todo pulmón «Chile el viva!«. Como no, si en primera instancia es un verdadero privilegio que incluyan a tu país en la letra de un excelente tema y más aún el hecho de poder hacerlo estando la banda frente a ti.

Así, tras una breve pausa, la elegante Pellonpekko trajo de vuelta los bailes y saltos que se multiplicaron aún más cuando comenzó Juodaan Viinaa. Es imposible no corear la intro que transmite felicidad en su estado más puro. Cane se robó todas las miradas cuando se encargó de cantar la segunda estrofa, mientras Jonne Järvelä aprovechaba para saludar y animar a los que se encontraban más próximos al escenario.

Korpiklaani en Chile

La cuota de nostalgia llegó con una ovación cerrada cuando la imagen del recién fallecido «Philthy Animal« Taylor apareció en la pantalla digital. Iron Fist fue interpretada con toda la garra y potencia que necesita un tema de Motörhead, culminada perfectamente con un impecable solo de violín cortesía de Tuomas Rounakari. Finalmente, Happy Little Boozer puso el broche de oro frente a unos fanáticos que agotaron todas sus fuerzas para dar un final acorde a la situación. Si bien por momentos sonó un poco dispersa, poco y nada importaba a esas alturas.

Una vez terminado, se despiden luego de un show de casi dos horas de duración, donde a mi parecer supieron balancear muy bien los temas más calmados y lentos, con los caballos de batalla que no pueden faltar en ninguna ocasión. Es cierto que a todos nos gustaría que todo el setlist estuviera compuesto por canciones donde Korpiklaani muestra su mejor faceta, pero un concierto necesita contrastes, matices y momentos que resalten por sobre otros. Y este punto, vaya que lo supieron ejecutar a la perfección. Como dijimos al inicio de este review, con los fineses uno se va a la segura y una vez más lo demostraron con creces. Público feliz, banda feliz. ¡Grande Korpiklaani!

Setlist de Korpiklaani:

01. Viinamäen Mies
02. Journey Man
03. Pilli On Pajusta Tehty
04. Kantaiso
05. Lempo
06. Sahti
07. Kirki
08. Ruumiinmultaa
09. Petoeläimen kuola
10. Sumussa Hämärän Aamun
11. Vaarinpolkka
12. Viima
13. Metsämies
14. Kultanainen
15. Minä Näin Vedessä Neidon
16. Ämmänhauta
17. Kylästä Keväinen Kehto
18. Vodka
19. Rauta
20. Wooden Pints
21. Tequila
Encore
22. Pellonpekko
23. Juodaan Viinaa (cover de Hector)
24. Iron Fist (cover de Motörhead)
25. Happy Little Boozer

 

1 comentario
  1. Courage Dice:

    Ya es el segundo análisis de conciertos de Korpiklaani donde veo que Jonne no lleva guitarra, no sé por qué lo habrá dejado, porque lo suyo es que hubiera seguido.

    Y el acordeón, ese acordeón es muy raro, estoy acostumbrado a verlos con teclas como las de los pianos en uno de los extremos. Hace tiempo también vi a Netta Skog llevar uno de ese tipo, alguna diferencia habrá entre los comunes y estos, en fin, no tengo ni idea de acordeones.

    Como sea, debe ser un grupo bastante divertido de ver, porque su folk metal, aparte de ser de gran calidad, es muy alegre y festivo.

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