Kamelot en Chile (Live Review)

¡Pero qué pedazo de concierto! Sencillamente extraordinario. Lo lamento mucho por quienes no quisieron/pudieron asistir, pero se perdieron uno de los mejores espectáculos montados en nuestros país, si de Metal se trata. Y todo a base de temazos, clase y distinción. Nada de aspavientos y parafernalia innecesaria, nada de recursos extra-musicalísticos, solo talento y entrega. ¡Eso es Kamelot!

Así fue, a grosso modo, el regreso de la banda a suelos chilenos. La vez pasada vinieron en circunstancias algo extrañas. Venían precedidos de un disco que no había generado tanto impacto en la fanaticada, y además venían con una baja importantísima, nada menos que la de Roy Sætre “Khan” Khantatat. Quizás eso conspiró contra un show más memorable. Tal vez fue eso lo que hizo que el debut de Kamelot fuera bueno, pero nada espectacular. Tibio, con unas 600 personas apoyando a una banda dispuesta a salir adelante pese a todo. Esa vez Fabio Lione, Simone Simons y Elize Ryd ayudaron cuanto pudieron, pero persistía la sensación de que fue un show “raro”. Como que algo faltó. Y todo lo que haya podido faltar, apareció la noche del pasado jueves. Y con creces.

Este show, como ustedes ya saben, marcaba la presentación en sociedad (el menos en Chile) del nuevo vocalista, el crack formado en Seventh Wonder, de Suecia: Tommy Karevik, un monstruo de la voz que daría cátedra y se echaría al bolsillo al público apenas pisó en entablo del teatro. Y además, este show traía a la banda en un momento de mayor estabilidad (quizás a hasta emocional), promocionando incluso un trabajo mucho más sólido que lo que fue Poetry For The Poisoned (2010). Y sí, porque Silverthorn es un trabajo mucho más robusto, más equilibrado y con varios temazos que ya se quisiera uno fueran tocados en vivo… Oh, esperen… ¡Sí los tocaron! Qué maravilloso show fue. Ok, no más preámulo y vamos al grano.

No, mentira. Primero corresponde comentar lo que fueron las notabilísimas presentaciones de los nacionales Delta y Polímetro. Y sí, porque los unos tenían que presentar su End Of Philosophy, que por cierto ya se encuentra las entiendas y hace no mucho estuvimos reseñando; los otros por su parte pretendían dar algunas luces de lo que será El Laberinto De Los Sueños, se segunda recontraarchi esperadísima segunda placa de estudio, y que según lo indicado por Ricardo Susarte, sería finalmente parido en Marzo del presente año.

Antes unas 800 personas, los muchachos de Delta hicieron lo que sabe hacer mejor: deslumbrar con sus indiscutibles capacidades como instrumentistas. Aunque claro, nadie se gana a un público con solo tocar bien, hay que también ponerle ganas y huevos al asunto, y en eso el muchacho Felipe del Valle, eximio cantante, dio un complejo instructivo de cómo debe hacerse. Me parece que ha crecido mucho en ello, desde los juegos y gestos que realiza con sus manos para involucrar a la audiencia, hasta esos comentarios incidentales que igual resultan medios chistoso (como cuando dice que todos van a  tocar a EUA, en el Progressive Nation at Sea, menos él), o la crítica al sistema penitenciario nacional al momento de presentar un tema, etc.

Los santiaguinos se valieron de una contundente mezcla de algunos de sus temas más sólidos de placas pasadas, y también algo de su más reciente trabajo, el ya mencionado End Of Philosophy. Iniciaron con Desire Withing, momento desde el actual ya se podía constatar un sonido más que aceptable (no perfecto); y siguieron con New Philosophy¸ donde Felipe pide que la gente apoye saltando, a lo que muchos hicieron caso. La citada crítica social llegaba con Doors Keep Spinning, que pese a ser nueva y no muy conocida, generó muy fuertes y merecidos aplausos. Continuaron con Let’s Reach The Sky, de su memorable Crashbreaker (2008), donde pudimos disfrutar del grandioso talento de Benjamín Lechuga al ejecutar ese monumental solo; tras cartón vino Regrets, de la misma placa. El gran finale llegaría junto a Darkened Skies, un remate devastador que puso un broche de oro a una corta, pero muy sólida presentación. Una presentación marcada por el buen sonido y la entrega de los muchachos. Se despidieron ovacionados.

Setlist Delta:

01. Desire Within
02. New Philosophy
03. Doors Keep Spinning
04. Let’s Reach The Sky
05. Regrets
06. Darkened Skies

El siguiente aperitivo tendría sabor a plato principal, porque, hay que decirlo, Polimetro es de lo mejor que tiene para ofrecer la escena nacional. Entre festivales y tocatas, uno los ha visto ya decenas de veces, pero siempre, siempre es un tremendo agrado, un placer total poder disfrutar de sus canciones en vivo. Esta ocasión no fue la excepción, pues también se fueron a la segura y eligieron lo mejor que tienen para entregar.

Iniciaron con una intro que presumiblemente es Imágenes del Tiempo, de su próxima producción, y continuaron con Trance, el primero de sus temas nuevos, que por cierto también formará parte de ese esperado El Laberinto de los Sueños. Excelente canción, con todo el sello de Polimetro, y que sin duda deja con hambre respecto de lo que será aquél álbum. Tras ello retrocedemos a los lejanos orígenes de la banda y nos regalan Luz y Sombra, un clásico nacional que la fanaticada no dudó en corear. Más tarde un medley gigantesco, conformado por temas de la altura de Sola, Dioses Negros, Finjo Ser Fuerte e Hijos del Temor.

Continuamos con otros de los temas nuevos, como es Despertar, que no hizo sino aumentar las expectativas sobre el nuevo material. Para terminar un combo sideral, constituido por las rutilantes Fábula y Episodios, esta última, descomunal composición de la música criolla que la mayor parte de la asistencia cantó a rabiar. ¡Todo un himno del Metal progresivo nacional! Formidable participación de los muchachos. Al igual que Delta, hicieron una presentación breve, pero intensa e impecable. ¡Solo queda esperar a que llegue marzo y lancen El Laberinto de los Sueños!

Setlist Polimetro

01. Intro
02. Trance
03. Luz y Sombra
04. Medley: Sola, Dioses Negros, Finjo Ser Fuerte, Hijos del temor
05. Despertar
06. Fábulas
07. Episodios

KAMELOT Y SU REVANCHA

Son las 22 horas en punto del jueves 6 de febrero del año 2014 de la era de nuestro Señor y Kamelot inicia el que será uno de los conciertos más memorables de los que tengamos registro. Más de un millar de personas están por ser testigos de algo increíble. Desde el comienzo hasta el final, sería una función espectacular, marcada por esa clase y esa elegancia que ninguna otra banda derrocha en tales niveles, por un buen sonido y una entrega que, en lo personal, me sorprendió. Ya lo decíamos en el prólogo de esta crónica: la primera presentación fue buena, linda (la primera vez siempre es linda, ejalé), pero también fue algo extraña, como si algo hubiese faltado. Pues bien, cualquier cosa que haya faltado, aquí sí estuvo presente y en cantidades desorbitantes.

Como decíamos, a las 22 en punto se apagaban las luces y la deuda ya comenzaba a ser pagada. Comienza a sonar una intro que lleva la ansiedad y la histeria al límite, las cuales aumentan cuando alguien grita desde detrás del escenario “Santiago, are you fucking ready?!”, provocando el delirio de, sobre todo, las mujeres (que por cierto se hicieron presente en número importante). Poco a poco la tensión se iría desatando, en tanto van apareciendo los músicos. Los primeros fueron Oliver y Casey, casi al mismo tiempo, quienes rápidamente se ubicaron tras teclados y batería, respectivamente, bajo una estridente ovación del enfervorizado público. También hacía su ingreso el simpático y carismático pelo de Sean Tibbetts, junto con Sean Tibbetts, por supuesto. Tras ellos vendrían el profesor Thomas Youngblood y ella, la encantadora y, por qué no decirlo, bellísima Alissa White-Gluz (de The Agonist), ataviada cual ángel en blancas y relucientes vestiduras.

Estando ya casi todos sobre el escenario, comienza resonar Torn, del reciente Silverthorn (2012), solo entonces el muchacho Tommy Karevik hace su ingreso haciendo estallar el lugar en una espontánea ovación. Precioso arranque, no solo por la altísima factura de la canción elegida para abrir los fuegos, sino por… Bueno, ¡por todo! Desde la impresionante interpretación del sueco, hasta el desplante y la gracia con la que Alissa se movía sobre la tarima ubicada a la derecha del escenario (izquierda del público), cubriendo su rostro con una máscara, y la forma como agitaba su vestido, asemejándose al batir de las alas de una mariposa; pasando por el refulgir de la llamativa cabellera de Sean, así como sus enérgicos movimientos, como su fuera el último show de su carrera. El sonido acompañaba de buena manera, al menos desde la ubicación en que nos encontrábamos (parte posterior y central de cancha), lo que ayudaba a que el espectáculo fuera total.

De inmediato vino Ghost Opera, del disco del mismo nombre (2007). Tremendo el cometido del cyborg Casey Grillo, ¡si parecía una máquina! Precisión y potencia en cada pegada, y además demostrando mucha energía. Los manuales mandan golpear utilizando el movimiento de la muñeca, pero él utiliza toda la extensión de su brazo, gira las baquetas y se las pasa por detrás de la cabeza. Es cosa de verlo y pensar “vaya, este tipo deja la vida en cada golpe”. Sean seguía con su show, ¡un crack! Thomas no se quedaba atrás y una y otra vez intercambiaban posiciones en el escenario, dejándose ver muy prendidos. La encomiable labor de Oliver Palotai no pasaba desapercibida. Sobre él recae buen aparte del sonido de Kamelot, y vaya que sabe llevar su tarea adelante con clase y solvencia. Algo más limitado en términos de despliegue escénico, también se las arreglaba para regalar algún gesto y mecer la melena cada vez que podía. Durante Torn, la segundas voces hechas por Alissa se escucharon algo bajas, pero ya para esta pasada estaba todo bien, y se escuchaba perfecta.

Algunos de los integrantes abandonan el escenario y solo se quedan Pepe Grillo, Palotai y Youngblood, quien toma la palabra y pide un fuerte aplauso para Tommy Karevik, que no tardó en producirse y de forma ensordecedora, además. Sale el homenajeado y la gente va más allá, coreando su nombre. Visiblemente agradecido, dice alunas palabras y rápidamente da el vamos a The Great Pandemonium. ¡Cómo saltaba la gente durante la intro! ¡Tremendo! Comienza a cantar Tommy y se produce algo de calma, pero solo por unos segundos, porque al llegar a la parte más potente, extiende su mano palma abajo, la mueve suavemente de arriba abajo y ese solo gesto fue suficiente para poner a saltar a todo el mundo. ¡Qué manejo, señores! Eran los primeros atisbos de esa cualidad del muchacho, pero a lo largo de la noche se haría muy patente que posee un dominio escénico enorme, y lo que llama más la atención es que es algo totalmente natural. Es decir, él no hace mucho para ganarse al público, le basta con su presencia y con cantar bien. Sobresaliente puesta en escena.

Sin mayor pausa llegaba Veritas, un pasaje donde la labor de Oliver Palotai fue simplemente genial. ¿Cómo un solo tipo puede hacer tanto? No llego a explicármelo. Lo concreto es que todas las orquestaciones sonaron fantásticas. Este es un corte que cuenta con varias pistas de voces, y que en vivo se replican con ayuda de pistas pre-grabadas y con la labor de los demás integrantes, siendo particularmente trascendente lo hecho por Alissa, quien por cierto volvió desde detrás del escenario sin su máscara (qué guapa es). Durante la parte que corresponde a la voz femenina (originalmente interpretada por Elize Ryd) pasa al frente para lucirse y dar muestras de que también posee innegables habilidades de manejo de público. Poquito le bastó para poner a todos a gritar “¡Eh! ¡Eh! ¡Eh!” con los puños en alto.

¿Y ahora? Mamita querida, uno de los mayores logros del Power Metal y el Metal en general, la descomunal y perfecta Center Of The Universe. Uno lo intuía cuando Karevik preguntaba si acaso estábamos listos para un clásico, pero la verdad es que nunca se está preparado para algo tan hermoso. Llega de súbito y la verdad es que a uno le cuesta creerlo. ¿Cuántas veces habré escuchado ese corte desde que fue lanzado hace más de una década? ¿Cuántas veces anhelé escucharlo en vivo? ¡Y ahí está! No queda entonces más que cantarlo con toda el alma. Y por cierto, qué prodigiosa ejecución por parte de la banda. Cuánta exactitud, pulcritud, calidad, etc. ¡Ni una sola falla! Increíble lo de Youngblood en el correspondiente solo. ¡E increíble también la energía que trasmitía la banda! Como si estuvieran jugándose toda su honra en ello. Y uno se contagia, ¡claro que sí! Sería redundar si decimos que Karevik es tremendo vocalista, pero es que de verdad no deja de asombrar su enorme capacidad, patente más que nunca en cortes exigentes como este. Prodigiosa interpretación por parte del quinteto (o sexteto) que además dejó postales que quedarán en la memoria, como la imponente figura de Kaverik empuñando una bandera que le fue lanzada y luego besándola.

Más tarde vinieron varias canciones rescatadas desde el gran The Black Halo (2005), en este caso Soul Society. Bastante coreada, desde esos versos iniciales suaves del inicio, hasta el estelar coro, donde todos pusieron lo suyo para intentar rivalizar infructuosamente con el profesor Karevik. Sobre el final se produce un quiebre al que la banda le imprime una fuerza tremenda, como si de pronto los técnico hubiesen subido el volumen de la amplificación. Pegada a la anterior vino Song For Jolee, en cuyo preludio Tommy pide celulares en alto para amenizar y darle una atmósfera más emotiva. La gente hace caso y todos sacan sus celulares (en rigor ya había cientos de celulares y cámaras en el aire, era cosa de girarlos para que Tommy viese las luces que despiden. Un flagelo). Una mención especial para Alissa y Thomas, que aportaron de forma notable en las segundas voces, tan fundamentales para hacer de esa canción la maravilla que es en su forma original.

Volvemos a la época de Ghost Opera para revivir otro de los cortes emblemáticos de aquella producción: Rule The World. Aquí Oliver nuevamente tuvo una labor fundamental, y que sin duda supo sacar adelante de manera magistral. Esto porque la canción presenta un evidente aire arábico en su estética, como si viniera directamente Medio Oriente o alguna tierra lejana. Ahí, lo que pueda hacer Palotai con su teclado para reproducir esa atmósfera será vital. Y vaya que lo hizo bien. Un crack. A poco de andar, la canción adquiere un ritmo casi marcial, cosa que es muy bien aprovechada por Karevik para poner a brincar a todos los asistentes. Y hay que hacer otra mención para lo hecho por el bajista Tibbetts. Es que, en serio, sus desplazamientos sobre el escenario, la fuerza con que movía su larga y blonda cabellera, sus muecas, los movimientos con que ejecuta sus notas, todo invitaba a saltar y volverse loco. Por muchos pasajes del concierto, incluyendo éste por supuesto, fue él quien comandó el ataque de la caballería Kamelot.

La banda abandona el escenario, a excepción de Casey, lo que era señal evidente de que se vendría un solo de parte del virtuoso baterista. Nada que decir, el tipo es un virtuoso, un genio en lo que hace. Y digamos que uno ha visto a cientos de grandes bateristas ejecutar solos prodigiosos, siendo poco lo “novedoso” que puedan entregar”, pero en este caso el muchacho Grillo combinó técnico con brutalidad, si terminó a los combos con los platillos de su kit. Notable. Luego, un regreso a The Black Halo para poder escuchar uno de los crotes más grandioso que ese notable trabajo tiene para regalar: When The Lights Are Down. Kamelot no es una banda con la que se te ocurriría moshear, pero en estos temas más la gente se prende y uno puede ver el equivalente a un mosh normal: toda la cancha saltando. ¡Y qué lindo ver como todos coreaban el «’Cause when the lights…»! ¡Y qué extraordinario el solo del Palotai! Sus dedos volaban por el blanco y negro de su teclado.

Tommy se da algún tiempo para descansar y hacer algunos juegos vocales junto al público, nada muy complejo, pero igual encantó. Además, con las constantes interrupciones de Thomas, se produjeron muchas risas, lo que hablaba de lo distendido del ambiente. Y tras todas esas risas, llegó otro de los momentos notoriamente altos de la jornada: la interpretación del que debe ser el mejor corte de su último registro: Sacrimony (Angel Of Afterlife). Titánica la participación de la señorita Alissa White-Gluz, quien no tuvo problemas para pasar de su limpia y angelical voz, a esa gutural y demoniaca que exhibe en esta canción. Tremenda vocalista, de verdad. Y además, junto a Tommy, actuaban con una gran teatralidad, y de pronto uno se compraba la idea de que estaba en algún Teatro de Ópera, viendo un número rockero. Algo precioso de ver.

Momento para más del Ghost Opera, y ahora era el turno de The Human Stain. Honestamente, yo hubiese preferido algún otro corte de entre la innumerable cantidad de temazos que posee la banda, pero el show no es mío. La banda sabrá por qué lo incluye. Y en cualquier caso, en vivo gana mucho en relación a su contraparte de estudio, principalmente gracias a la descollante interpretación del cantante Karevik. Acto seguido vino la excelente My Confession, otro de los aciertos compositivos que podemos hallar en Silverthorn. Nuevamente las intervenciones de Alissa fueron notables, y es que una voz femenina en las segundas voces le da otro toque al asunto. Fuertemente entonada por los asistentes, además. Durante el coro no quedó nadie que no se animara a, al menos, mulear la letra. Y Karevik se lo estaba pasando excelente, hasta una autofoto (de esas que ahora siúticamente le llaman “selfies”) se sacó. Sobre el final una ovación y los cánticos “¡Oohhh oh oh oh!” le indicaba a los de Tampa que lo estaban haciendo muy bien.

Una mini pausa y queda solo Palotai sobre el escenario. Rápidamente comienza ejecutar un hermoso solo en su teclado, con sonido de piano. Su idea era demostrar sus habilidades, pero sin dejar de la lado la belleza. Lo logró cabalmente, porque lo que hizo fue simplemente hermoso. Luego cambia el sonido de sus teclas, se le suma Grillo y juntos armaron algo sencillo, pero poderoso y contundente. Luego regresa el resto de la banda y comienza a sonar algo increíble… Durante estos meses, desde que se supo que la banda vendría, hubo unas cuatro o cinco canciones que habían sonado preferentemente a través de mis parlantes y mis audífonos, una de ellas es la canción que vendría ahora. Y es que sin duda es uno de los mayores triunfos de la banda, y uno de los grandes himnos de Power Metal. Ni más ni menos que Forever. La piel ya se erizaba unos segundos antes de arrancar la canción, cuando Thomas, aun detrás del escenario, ejecutaba en solitario con su guitarra y de forma muy sentida ese exquisito fraseo que constituye la melodía del coro. La gente no dudó en acompañarle con los “ooooooh oooooh ooooh ooooh oh oh oh…”. Lo que vino después de hecatómbico, pues no hubo un alma que se restara de lo que en ese momento asomaba como todo un deber: cantar a todo lo que diera la garganta y quizás un poco más. ¡Precioso! Y la interpretación no podría haber sido mejor. Simplemente perfecta.

Posterior a esto vino el receso. Duró solo unos pocos minutos, pues Sean Tibbetts regresa para deleitar con un gran solo. Aunque ese regreso fue con suspenso, pues desde un lado del escenario asomaba su cabeza y luego se escondía, al ritmo de unas notas que alguien más ejecutaba. Ese jueguito causó risas y el aplauso de la gente, por lo que cuando definitivamente salió, lo hizo bajo un aplauso cerrado. Su solo partió medido, como con el freno de mano puesto, pero luego se motivó y terminó haciendo maravillas con su bajo. Además, sus largas trenzas le dan todo un plus, pues incluso en medio del solo jugueteaba con ellas, y cuando no estaba jugando, las agitaba como si fueran látigos. Un grande. Prontamente se suman los demás miembros y ya estaba todo preparado para ejecutar la imponente The Haunting (Somewhere In Time). Otra de las grandes obras arquitectónicas que ha creado Kamelot, un acierto compositivo en toda su extensión, y que derrocha grandeza por todos lados. ¡Y qué delicia poder escucharlo en vivo! Cómo gana en emotividad y fuerza, más cuando uno tiene la posibilidad de ver interactuar a las voces en conflicto. En este sentido, lo hecho por Karevik y White-Gluz es impagable. Gran complicidad. Qué enormes cantantes tuvimos oportunidad de ver. Y más encima sonó perfecto. ¡Inigualable momento!

Con eso uno ya podía darse por satisfecho, pero quedaba un poquito más. Y no cualquier cosa, ¿eh? Porque quedaba el otro gran clásico de la banda: Karma. Creo que todos los que hemos escuchado Kamelot, conocemos su discografía y entendemos cuál es la clase de másica quieren hacer, sabemos que esta debe ser la canción que más los representa como banda. Podemos sumar dos o tres más, pero para mí esta es la canción definitiva de los de Florida. Espectacular en todos sus niveles e inspiradora como pocas. Ahora, verla en vivo es… No podría decirlo a ciencia cierta, pero es maravilloso. Y qué bueno poder atestiguarla con una banda estando en tan excelente nivel, porque para escucharla con pifias y desafinaciones, mejor quedarse sordo. Mas lo hecho por Kamelot es, con todas sus letras, perfecto. Una banda simplemente superior. Una máquina. Estaba yo tan maravillado con lo que veía y oía que olvidé tomar notas, pero fue asombroso ver cómo se entregaban por completo a la misión de brindar a sus fanáticos algo digno de recordarse por siempre. Gracias, Maestros.

Pensé que ese sería el fin, ¡pero no! Quedaba algo más, y cosa no poca, pues se trataba de March Of Mephisto, presentada a dos voces por Tommy y Alissa, aunque ella aún no se dejaba ver sobre el escenario, por lo que esa voz de ultratumba vino, casi literalmente, desde el más allá. Se dio algo similar a lo ocurrido en otros pasajes, con ambos cantando compenetrándose de gran manera, jugando con la teatralidad e interactuando en todo momento. Una muy especial mención eso sí al titánico trabajo realizado por ella, por Alissa, sobre todo cuando le tocaba hacer las voces guturales (¡que en el tema original son realizadas por un experto como es Shagrath!), en las cuales no defraudó. Gigantesca. Final ideal para que la audiencia se entretuviera arrojando sus puños al cielo y gritando en tono y ritmo marcial el “¡Eh! ¡Eh! ¡Eh!” Inolvidable cierre.

El segundo concierto del Kamelot en Chile pasará a la historia como uno de los mejores espectáculos musicales que se hayan visto por estos lados. Cada canción, cada momento fue un grandioso despliegue de calidad y elegancia que pocas veces se ven sobre un escenario. Además se vio a una banda sumamente relajada y feliz de poder tocar frente a un marco de público considerable y que deliró con ellos desde el prólogo hasta el epílogo. La visita anterior había sido buena, bonita si se quiere, pero algo había faltado. Lo que sea que haya sido, anoche lo regalaron con creces. ¿Misticismo? Puede ser. La banda lo ha recuperado de la mano de Tommy Karevik y lo demuestra sobre el escenario. Una pena por quienes se lo perdieron, pero los que estuvieron ahí sabrán que valió la pena y al finalizar la lectura de esta crónica estarán de acuerdo conmigo cuando digo: ¡Grande Kamelot!

Setlist Kamelot:

01. Torn
02. Ghost Opera
03. The Great Pandemonium
04. Veritas
05. Center Of The Universe
06. Soul Society
07. Song For Jolee
08. Rule The World
09. Solo de Casey
10. When The Lights Are Down
11. Sacrimony (Angel of Afterlife)
12. The Human Stain
13. My Confession
14. Solo de Oliver
15. Forever
Encore:
16. Solo de Sean
17. The Haunting (Somewhere in Time)
18. Karma
19. March of Mephisto

REVISA AQUÍ LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO

 

20 comentarios
  1. María Pía B. Parada Dice:

    La bandera que fue lanzada era mía, lleva mi firma, le llegó a pesar de que estaba en tercera fila jajajajaja, soy feliz!!!

  2. Earth_Quake Dice:

    No se si se dieron cuenta, pero el manager de Kamelot grabó a Delta y presenció su show… Para mi Delta esta para mas… Su propuesta dejó bien al metal de Chile ese día… Y bueno Kamelot… Que mas agregar… Demoledor de tema a tema, literalmente fue a un nivel sublime…

  3. Rurzua Dice:

    Fue uno de los mejores conciertos que he ido (que son muchos). Increíble, me sorprendió mucho la entrega, perfección y carisma de la banda y temas como center of the universe, sacrimony y Karma escucharlas en vivo no tienen precio. Dejo aparte a forever y march of mephisto por ser épicos.

    Los que estuvimos ahí salimos todos con una satisfacción y cara de grata sorpresa enormes, sin duda un evento memorable.

    Grande Kamelot.

  4. Fisaulerod Dice:

    Tema aparte, siento que nunca había estado en un concierto con tanto weón grabando por celular.

  5. Charlotte Dice:

    fue un recital espectacular!!!
    y por fin el caupolicán no tuvo problemas con el sonido!
    Aparte, coincido en el hecho de que la banda por fin parece estar bien consolidada y que decir, Tommy encaja perfectamente en el grupo
    Fue un recital notable que quedará grabado en cada uno de los que fue. Aparte todos los integrantes de la banda fueron muy cercanos a la gente y eso se agradece.

  6. Kordax Dice:

    Se agradece un review tan sincero. Lo digo porque lo que subyace es buscar los argumentos para algo que simplemente se sintetiza con “¡Qué pedazo de concierto!” Y cuesta porque, para los que no asistieron, debe ser difícil creer que lisa y llanamente todo fue excelente.
    Grande Delta por esa muestra de potencia y virtuosismo. Gracias Polímetro por hacernos disfrutar de la música con la que muchos crecimos (y ahí estaré en la presentación del tan esperado nuevo disco).
    Y Kamelot… Y Karevik… Ahora sabemos por qué lo escogieron, por qué fue la mejor opción. Gracias por darnos ese “pedazo de concierto”.

  7. Father Time Dice:

    Cuando estaban tocando “The Great Pandaemonium” (tema que no me gusta mucho) me di cuenta de que iba a ser uno de los mejores conciertos que he podido ver, porque precisamente ese corte sonó increíble (como todos) y hasta me animé a cabecear un poco. La performance de Kamelot fue elegante (como muchos describen el estilo de la banda ) pero a la vez devastadora, por calidad de sonido, potencia e interpretación. De verdad, que todavía estoy asombrado por el nivel de presentación de estos muchachos. Simplemente en el top 3 de los mejores conciertos de mi vida. Entrar en más detalles no tiene sentido, porque como es ya sana costumbre, el review de Andy ha quedado impecable, y describe con detalle y emoción increíbles lo que fue el show de Kamelot. Vayan también mis felicitaciones a este cabro (a quien también pude saludar a la pasada) por la notable reseña. Y si viejo, no puedo estar más de acuerdo contigo. ¡¡¡QUÉ NOTABLE KAMELOT!!!
    Saludos para todos.

    Heavy Metal is the Law !!!

  8. Wilazio Dice:

    que buen concierto que se mandaron y que manera de emocionarme en center of the universe, único y entre los 3 mejores conciertos a los que e asistido si o si

  9. Kamelot Chile Dice:

    PEDAZO DE CONCIERTO y PEDAZO DE REVIEW!!!!, no lo digo por postear en nombre de Kamelot Chile, pero es que realmente fue un concierto monstruoso.

    Tommy ”PATEA CULOS” Karevik UN MAESTRO!, el tipo es un ‘crá’..!, Thomas otro maestro!, Sean pura energía, Palotai firme y seguro desde su tarima, Casey un ”animal” en la bata y Alissa, rudeza y femineidad impregnadas en una sola mujer!!!

    Ooooh pero qué conciertazo, por el amor del universo!!!!!!, solo esperamos haberlos enamorado para que vuelvan por nosotros más temprano que tarde.

    Se agradece el excelente review!, mejores palabras que éstas para describir aquella noche no encontraremos!

  10. arjen banger Dice:

    Debo reconocer que no tenía demasiadas expectativas de la 2ª venida de Kamelot, pero la presentacion de este jueves fue sencillamente sensacional y me quedo corto calificandola asi porque desde que tocaba Delta pasando por Polimetro hasta el último temazo de Kamelot el sonido estuvo a un excelente nivel como pocas veces en el Caupolican.
    Que gigante performance se mandaron sobre todo Karevik con su genial interpretacion, sin duda uno de mis top 5 en recitales y eso que he ido a decenas… Grande KAMELOT rule the world

  11. Lordblacksmiths Dice:

    Yo habia quedado satisfecho con la primera venida. Esta vez iba porque el ultimo disco me gustó mucho más que los ultimos 2 y a escuchar a Karevik en vivo, que tiene un vozarrón!!

    Pero me encontré con mucho más que eso, de partida Delta (me gustó el instrumental que hicieron) y Polimetro a un nivel altisimo. Tema aparte ¿Se dieron cuenta que desarmaron TODO lo de Delta y en 30 minutos armaron todo el equipo de Polimetro y ni siquiera hicieron prueba de sonido? y sonaron bien desde el principio.

    Me encontré con un Kamelot mucho más energético, recuperado y fresco. Temas que en estudio sonaban más “planos” en vivo eran un verdaderos himnos como The Great Pandemonium y The Human Stain. Karevik tiene voz de sobra, como cuando sostuvo la nota y miraba el reloj diciendo “acá tengo para rato”…además nunca bajó las octavas en las notas más complicadas, eso se agradece.

    Ojalá hubieran tocado más del ultimo disco que es un discazo, como decía el review, tiene varios temas para ser tocados en vivo y demoler.

    Mis temas favoritos fueron Center of the Universe, Soul Society, The Hounting y My Confession.

    • max zapata Dice:

      despues del meet and greed hicieron pruebas de sonido como por1 hora hora, por eso cuando pasaron los demas solo armaron y ya.

  12. The Punisher Dice:

    Delta y Polímetro juntos!!! hace tiempo que no se veía tanto talento junto en un concierto… de verdad, los felicito y un orgullo que hayan sido el punta pié inicial para tamaña presentación de Kamelot. Que tremenda banda y que performance más increíble.

    Para quienes seguimos a Tommy Karevik desde Seventh Wonder, este fue un regalazo y la confirmación de que es uno de los grandes vocales del momento… saltar de Seventh a reemplazar a Khan, ser escogido como vocalista oficial y más encima, ser la voz protagonista en el The Theory of Everything de Ayreon, es como para tener su nombre en cuenta.

  13. asds Dice:

    delta ni un brillo ctm! lo mas fome despues de six magics… polimetro mil veces mejor! pendejos.

  14. Keldor94 Dice:

    No se porque le tiran tantas flores al concierto, personalmente como sonidista encontre que sono como el culo.

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