En el mundo del metal son muchos los trabajos que han marcado la historia del género.  Algunos porque rompieron esquemas en la época en que fueron publicados. Otros simplemente por su calidad innata. Pero son pocos los que han logrado redefinir un estilo en el que parecía que ya todo estaba dicho y esto sin siquiera verse afectados por otros tipos de música de “moda”, ni experimentaciones en base a recoger influencias de otras ramas musicales. Si nos ceñimos estrictamente al Heavy Metal, el mérito es aún mayor cuando se trata de una banda fundamental en la génesis del mismo género y que sin ser antojadizos, se da el lujo de cosechar todo lo que había sembrado en los setenta y ochenta, reprocesarlo y entregarnos un producto renovado, pero que no pierde su pureza, sin permitirse aleaciones extrañas, Acero Británico de primer grado.

Corría el año ’90 y el heavy metal estaba un tanto alicaído. Había sido dejado a un lado para dar paso a otras “mutaciones musicales” que se abrían camino. El death metal ya pisaba fuerte y el incipiente black metal (tal cual como lo conocemos hoy en día) cada vez lograba más y más adeptos. A demás de esto, otro gran estandarte del género parecía perder el rumbo, recordemos que ese mismo año Iron Maiden lanzó el pobre No Prayer For The Dying y en general de las producciones de Heavy Metal en esos años, no son muchas las que lograron alguna connotación de importancia.

Pero mientras todo esto sucedía, Tipton, Downing, Halford, Hill y el recientemente incorporado Travis, confabulaban todas sus dotes musicales para configurar uno de los discos más importantes en la historia del Heavy Metal: el magnífico, Painkiller.

Tal cual dije al comienzo y sin temor a equivocarme, Painkiller redefinió el concepto de Heavy Metal y porque no decirlo, el sonido de este. Fue el protagonista de un cambio que ya se vislumbraba con el extrañamente poco reconocido tema Ram It Down. Se afilaron un poco más las guitarras y dieron mayor énfasis a la batería. Como producto de este lanzamiento, una nueva hornada de bandas que ya comenzaban sus andanzas, vió en Painkiller todo lo que el heavy metal había perdido y que los estilos más extremos no entregaban. Asímismo, sacó a los mismos Priest del letargo al cual se habían sumido con Turbo y Ram It Down, dos trabajos que apuntaron al lado más comercial del metal.  El heavy metal volvía a estar en la primera plana.

Con himnos de la talla de Hell Patrol, Metal Meltdown, All Guns Blazing, A Touch of Evil, Between The Hammer & The Anvil o el mísmisimo Painkiller, Judas Priest daba el puntapié inicial para una nueva etapa en la historia del género.  Sin embargo, el «pase gol» solo fue recogido años más tarde… años que verían nacer nuevas agrupaciones que tomarían Painkiller como punto de referencia casi absoluto para basar su sonido y forma de componer en él, transformándose en un seudo «manual de como hacer un álbum de heavy metal»… este y no otro señores, es el verdadero «The Book of Heavy Metal«.

Otro punto importantísimo a destacar, es la incorporación en este disco del batero Scott Travis, ex Racer X. La potencia que le imprime este tipo a los temas es algo que nunca antes se había dejado oír en un disco de Judas Priest.  Si bien el «parvulario» Dave Holland no era un mal batero, era demasiado parejo y entre la capacidad técnica de este y Travis, hay una brecha abismante.  En una oportunidad escuché decir a un amigo que si no fuera por Holland o bien, si Travis hubiera entrado antes a la banda, hubiéramos tenido un Painkiller mucho antes de lo que tardó en llegar.  Es posible.  Pero qué bueno que no fue así, porque si algo ayudó a hacer aún más grande y trascendente a este álbum, es el momento exacto en el que apareció, por los motivos ya expuestos anteriormente.  Incluso creo que si hubiera sido lanzado con anterioridad no hubiera tenido el mismo efecto que tuvo.

Hagamos un pequeño recorrido por el disco.  Painkiller abre los fuegos con un corto, pero impecable solo de batería de Travis, algo así como su carta de presentación, la cual da el vamos al impresionante tema homónimo. Las guitarras de la dupla Tipton-Downing suenan más potentes y afiladas, Halford cantando más agudo, rasgado y con mucha fuerza, pero manteniendo su inconfundible timbre, y Hill y Travis aportando con una solidísima base rítmica que soporta todo el peso del tema (y de los que vendrán). Extensos solos de guitarra se dejarán oír mediando la canción, los cuales se hacen cortos dada la versatilidad en la ejecución por parte de Tipton. Un clásico instantáneo.

En la siguiente tripleta compuesta por Hell Patrol, All Guns Blazing y Leather Rebel, Judas Priest nos entrega temas de características bastante similares entre sí. El primero es una verdadera oda al heavy metal, de estructura muy clásica, incluso predecible, pero que Halford se encarga de darle el merecido realce, gracias a unas «elegantes» líneas vocales con las cuales adorna el tema; All Guns Blazing, un poco más rápido que su antecesor (debe ser la única canción de Judas que parte con Halford cantando de inmediato) es uno más que destaca por su dureza y por su parte Leather Rebel solo llega para reafirmar lo que Judas nos ha entregado hasta ese momento con este disco, heavy directo, sin aditivos extraños ni coqueteos experimentales.

Metal Meltdown debe ser junto a Painkiller uno de los cortes más pesados del disco. Veloz, furioso y muy potente, adrenalínico es el mejor calificativo que podría darle.  El juego de guitarras me recuerda por momentos al que se puede oír en Ram It Down, de su anterior disco. Night Crawler y Between The Hammer & The Anvil, a pesar de no ser tan reconocidos, no reducen ni un ápice la potencia que emana de esta producción, riffs «muy heavymetaleros», un gran trabajo tras los tarros de Travis y Halford cantando mejor que nunca.

A Touch Of Evil es un medio tiempo de coro melódico, pero en general muy pesado, un tanto ajeno al resto del disco, sin embargo logra darle más fluidez a la entrega, fluidez que no era necesaria en todo caso, ya que absolutamente ninguna de las anteriores canciones aburre ni mucho menos. Battle Hymn no es más que la introducción para el último tema del álbum, One Shot Of Glory, que comienza con un típico riff de heavy metal, el cual se mantiene casi durante todo el corte.  Nuevamente notable el trabajo de Scott Travis, quien debe ser uno de los mejores bateros que ha pasado por Judas Priest.

Painkiller hoy en día, luego de casi 17 años de haber sido lanzado, continúa siendo un punto de referencia para decenas de nuevas (y no tan nuevas) agrupaciones. Es el legado de una de las bandas que de mejor forma define el concepto de Heavy Metal, una joya más dentro de la discografía de los fundamentales Judas Priest.

Para finalizar haré solo un comentario más y voy a ser rotundamente categórico, es probable que también me tilden de absolutista y quizás cuanto otro calificativo, pero tengo que decirlo, simple y directo: a quien no le guste Painkiller, no le gusta el Heavy Metal.

 

(Publicado originalmente el año 2007)

 

14 comentarios
  1. Father Time Dice:

    Son 24 años de haber sido lanzado, no 17. Y otro detalle no menor. Creo que Judas es la única banda del universo metalero, que después de 20 años de carrera,saca su mejor álbum, por lejos.
    Buen review.
    Saludos.

    HEAVY METAL IS THE LAW!!!

      • WatchTower Dice:

        Efectivamente, lo escribí hace 7 años atrás como review del recuerdo en PowerMetal.cl, ahora solo lo re-publiqué para conmemorar el 24° aniversario.
        Saludos!

    • Courage Dice:

      Iron Maiden para mi gusto tardó aún más, porque considero a Brave New World como su mejor disco, aunque he de decir que no me gusta ese disco (sólo me gusta la etapa de Iron Maiden en la que cantaba Blaze Bayley)

      Rainbow tres cuartos de lo mismo, aunque no sé el tiempo exacto, pero Stranger In Us All me parece el mejor, de hecho es el único que me gusta del arco iris de Blackmore.

      Todo es cuestión de gustos, y por lo general solemos considerar nuestro disco favorito de un grupo como el mejor de ellos.

  2. Courage Dice:

    Nada más que decir, uno de los mejores discos de heavy metal de la historia, eso si no es el mejor, el cual viene de uno de los mejores grupos del género.

    Halford cantando como los dioses, solos de la hosita (Tipton sobre todo) y rítmicas potentes.

    Aunque es tremendamente difícil destacar alguna canción, yo destaco Leather Rebel, por ser mi favorita personal del sacerdote.

  3. ACCEPT Dice:

    Uno de los grandes discos de la historia del HM, para una banda que ha dado su vida por el movimiento y que lo llevó a oídos de un público no tan metalero. Si bien este disco no es transgresor, si es puro metal, de la vieja escuela y con un sonido que hasta hoy suena muy moderno. De todos modos y a gusto personal, el mejor disco de Judas es el Unleashed in east, que si bien fue grabado en vivo es una muestra del poderío de la banda y de la enorme calidad de músicos que son. En aquellos tiempos considerada por los «especialistas» como la mejor banda en vivo del mundo. Grande Judas y gracias por su maravillosa música…
    Y me importa una raja que el review sea antiguo…Judas es antiguo pero su música permacerá por siempre. ¿Qué importa la edad cierto???..ja,ja,ja..

        • Courage Dice:

          Cierto que Unleashed tenía la fama de estar retocado en estudio, con los Alive de Kiss pasaba lo mismo, se dice que al menos los primeros estám retocados.

  4. Rafael Andres Vargas Miranda Dice:

    este álbum confirmó que JP fue la banda que abrió y cerró el estilo en los 80’s, y que demuestra su ENORME importancia musical. Además, y lo que me parece más valorable, es la gigante evolución entre «British …» y Painkiller, y sólo en 10 años.
    Pensar que, en otros foros, siempre aparecen IGNORANTES ue postean en contra de Priest, aquí los hechos hablan por sí solos…Mientras Maiden sacaba un triste «No prayer …» (yo AMO Maiden), Priets la rompía con esta insuperable joya del metal…

  5. Diego A. Arcis Dice:

    que buena, tremendo disco, marcando historia y tiempo!… me gusta bastante esto de reseñar los clásicos!

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