Hace un par de años Iron Spell se abrió paso dentro de la escena nacional con un EP que llamaba la atención por su sonido simple y efectivo (entendiendo desde luego que esto no quita la complejidad compositiva), donde en cuatro canciones las cosas quedaron muy claras desde el principio. «Heavy Metal Witchcraft» (2013) dejó con ganas de más a aquellos que buscaban material fresco, pero no carente de influencias del Metal tradicional, que ya lleva un tiempo viviendo una especie de revival por estas tierras.

Pasando directamente al material que nos convoca, el primer golpe efectista de «Electric Conjuring» llega con la llamativa portada de este álbum (a cargo de Raúl Belisario), que de alguna forma nos prepara para lo que escucharemos durante todo el trabajo: Heavy Metal con todas sus letras, sin grandes pretensiones y experimentos.

Así sin más, una campanada da comienzo a Ave Zulbah, introducción que nos sitúa en una especie de ritual con unas voces inquietantes y lúgubres, muy bien acompañadas por el dueto de guitarras a cargo de Jason Ghost y Fire Jack, quienes prontamente muestran una gran cohesión. Rápidamente pasamos a Torches in the Woods, un temazo que suda Metal clásico por los poros. Veloz, al hueso y con una base a prueba de balas cortesía de Rocko Van Roman y Steelhammer, bajo y batería respectivamente. Punto aparte es el continuo protagonismo de los guitarristas, quienes manejan muy bien los tiempos a medida que Merciless canta sus estrofas, las cuales dan pie con un coro simple pero muy llamativo. Excelente partida.

Bajamos un poco las revoluciones con The Night of the Mothman, track con el que es imposible no sentir esa atmósfera «callejera» y lúgubre tan bien plasmada en el riff inicial. Luego, el encargado de los «Raging Screams» se roba la película llegando a unos tonos impresionantes a medida que nos relata la historia del hombre polilla. Así llegamos al estribillo «In the Night! / Omen of missfortune / In the Night! / Something dreadful will come to pass…» que está hecho para cantarlo en vivo con el puño en alto. Finalmente unos solos de guitarra de muy buena factura ponen el broche de oro a este entretenido single.

Un ritmo galopante da inicio a la algo deslucida The Witch, quizás el único punto bajo de este LP. Que no se malentienda, no es un mal corte para nada, pero por momentos suena algo redundante y predecible, más aún considerando el prometedor arranque de este álbum. Aún así, sigue la tendencia de los elementos que ya caracterizan a las composiciones de Iron Spell.

Under the Iron Spell y Stormrider llegan de muy buena forma a complementar el concepto implantado por los santiaguinos. La primera es un midtempo instrumental en la que toda la sección de cuerdas se luce de sobremanera. Imposible no recordar a las bandas más insignes del género una vez que oyes la melodía y las exquisitas armonías que posee. La segunda se nos presenta un tanto más agresiva y directa, con un grito inicial más que envidiable. Steelhammer realiza un excelente trabajo con el hi-hat llevando muy bien los tiempos y matices de toda la canción. Riff ganchero, buen coro y buenos solos de guitarra.

Derechamente mi favorita es Black Candle Light, un cañonazo Speed Metal con un aire oriental que no se toma pausas y que te vuela la cabeza desde el primer segundo. Con un estribillo como «Her death coming from black candle light!», más que pegajoso, escuchamos a un Merciless en un gran nivel, como ya se ha hecho costumbre en este «Electric Conjuring«. El bajo y la batería suenan aplastantes y se acoplan de gran manera a la dupla Jason Ghost Fire Jack, que nuevamente «las hacen todas». Nada más que acotar, pedazo de tema.

We Are Legion es otro mid-tempo que incita al headbanging de inmediato. La canción en sí es toda una declaración de principios e ideales, en la que por momentos volvemos a esos pasajes más oscuros y densos. Al incesante guitarreo punzante y afilado de fondo se le suma Rocko Van Roman con unos arreglos realmente buenos. Los «Hey! Hey! Hey!» de la parte media abren paso a otra llamativa sección de solos. Sin dudas un track más que interesante, al igual que la ya conocida Evil Gypsy, composición que ya habíamos escuchado en el demo del año 2013. Si por ese entonces ya brillaba con luces propias, esperen a escucharla con una producción mucho más cuidada y pulcra. Derrocha calidad por donde se le mire. Ojo con las segundas voces, que dan la fuerza necesaria según avanzan las estrofas.

Acercándonos ya al final, vuelve la calma con Moonlight Maniac, momento en el que escuchamos la faceta más melódica y «oreja» de la banda, eso sí, sin dejar de lado el sonido clásico que hemos escuchado desde un comienzo. Es uno de esos temas que si los escuchas de forma aleatoria te parecen buenos, pero situándonos en el contexto de esta placa, pienso que si hubiera estado mejor ubicada dentro del tracklist, tal vez llamaría más la atención. Por último, debo decir que Castle of Punitore no es la canción que esperaba para cerrar este álbum. Me hubiera gustado más intensidad y agresividad para darle el final perfecto a este debut. Ahora bien, más allá de esto, va gustando a medida que aumentan las escuchas, principalmente porque la banda nuevamente se luce en las intervenciones instrumentales. Además, contiene detalles y adornos acústicos bastante sutiles que definitivamente cumplen su función a cabalidad.

Iron Spell sin dudas entrega una producción con un sonido y nivel de composición sobresaliente, en la que la cantidad de puntos bajos es casi mínima. Es difícil sobresalir ante la gran demanda musical a la que nos enfrentamos hoy en día, pero los santiaguinos nos demuestran que se puede hacer un Heavy Metal sincero e inteligente, en el cual cada uno de sus integrantes realiza una excelente performance individual y colectivamente hablando. Destacable además es el hecho de que solo se incluyera una canción de «Heavy Metal Witchcraft» en este LP, situación que habla muy bien del compromiso de la agrupación al momento de querer entregar material nuevo, confirmando que la espera de tres años valió la pena. Un buen homenaje a los puntales del género, que a su vez es un excelente comienzo para los compatriotas. Gran, gran disco.

 

 

2 comentarios
  1. Arsenia Dice:

    Lo escuche la semana pasada y la verdad es que es un disco impresionante, no parece chileno. Llevo varias veces escuchandolo, no me sorprendería que fuese el disco del año.
    VIVA CHILE!!!

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