No ha pasado poca agua bajo el puente tras el último lanzamiento en estudio de la Doncella, “The Final Frontier”, en agosto de 2010. Dos visitas de la banda a Chile, con los tours The Final Frontier y Maiden England; un registro en directo como «En Vivo!» grabado en nuestro país –con algunas incrustaciones argentinas–; pero nada más trascendente e impactante que el anuncio oficial de que Bruce Dickinson padecía cáncer. Uno frecuentemente tiende a creer que la vida de los grandes íconos es eterna, y recibir este tipo de noticias, que sin duda amenazó el futuro de una de las bandas más grandes del planeta –y personalmente, la mayor manifestación artística contemporánea–, causó mucho impacto, más aun sabiendo que no hay peor traidor que el maldito cangrejo que ya nos quitó a Ronnie James Dio y que también le pegó a otra insignia de todos los tiempos como el icónico Tony Iommi.

Por fortuna y gracias a una detección temprana, el pronóstico de Dickinson era favorable y paulatinamente nos fue volviendo el alma al cuerpo. Al unísono, comenzó a aparecer a cuentagotas la información de que la Bestia tenía listo un nuevo disco, y que estaban esperando la evolución de The Air Raid Siren para ir comunicando más detalles. Y así, tras las buenas nuevas con la salud de Bruce, Iron Maiden nos anunció que, tras cinco años sin material nuevo en estudio, nos entregarían un nuevo trabajo en estudio. Pero no cualquier cosa, sino que un disco doble, con más de noventa minutos de música, incluyendo una composición de dieciocho minutos. Encabezado por un inquietante y casi minimalista Eddie con pintura corporal a la usanza de los antiguos mayas, “The Book Of Souls” prometía ser el lanzamiento más relevante del año a nivel de rock, y probablemente uno de los más importantes a nivel musical global.

Tratándose de la Doncella es inevitable hacer una referencia al arte de tapa del disco, a cargo del británico Mark Wilkinson, en cuyo currículum, aparte de la portada del single “The Wicker Man”, podemos encontrar todo lo oficial de Judas Priest desde “Ram it Down” en adelante, o “Misplaced Childhood” de los progresivos Marillion, entre otras obras. Cuando lo vimos circular en Internet hace algunos meses, a varios nos pareció incluso algo precario para tratarse de Maiden, especialmente al compararlo con obras excelsas como los artes de “Somewhere In Time” o “Powerslave”, sólo por nombrar un par de los preferidos de quien escribe estas líneas.

Pero el paso de los días y las averiguaciones, llevan sin dudas al menos a reformular esa afirmación inicial. “The Book Of Souls” no es un disco conceptual, pero la banda sí se interesó, y mucho, por la cultura maya y su particular cosmovisión en cuanto a la trascendencia de las almas. A tal punto llegó este interés que contrataron a un historiador británico, especialista en la cultura maya, de nombre Simon Martin, a fin de que los ayudara a recrear estos conceptos y plasmarlos en el disco, al menos en lo referente a su estética. Incluso Martin, entrevistado por Metal Hammer, manifestó que el interés de Iron Maiden en el espíritu humano y en su destino, es algo que los antiguos mayas habrían apreciado. Y ese aporte de Martin se consolida nada menos que en la transcripción de los títulos de las canciones en jeroglíficos mayas, un detalle derechamente fascinante que se aprecia tenuemente en los costados del booklet, que además cuenta con varias imágenes de Eddie más completas que las que vemos en la portada, entre ellas una ilustración increíble de los seis miembros de la banda fundidos en dos tótems en llamas, con un Eddie gigante emergiendo desde una pirámide maya, imagen que seguramente será fondo de pantalla de muchos computadores a partir de estos días. ¡Ah! Y ojo con el logo de la banda, que vuelve a tener las letras puntiagudas, algo que no se veía desde “The X-Factor”.

Bueno, pero vamos a la música: un tufillo a Dickinson solista da el pie a este “The Book Of Souls”. Un teclado que durante un primer instante recuerda a la famosa “Tocata y Fuga en Re Menor, BWV 565” de Johann Sebastian Bach, crea un ambiente misterioso y casi chamánico con el que se inicia If Eternity Should Fail, el primer tema de Maiden versión 2015. Tras la introducción de la voz de Bruce contando que “here is the soul of a man”, llegamos a un ritmo “cabalgado” a medio tiempo muy tradicional de la Bestia –ojo con esos detalles en los platillos que sólo Nicko sabe entregar–, acompañado de la tríada de guitarras en armonía y un bajo de Steve Harris que suena con la contundencia y garra de siempre. El estribillo con su “Reef in a sail at the edge of the world / If eternity should fail / Waiting in line for the ending of time / If eternity should fail” es muy sencillo y perfecto para “saltarlo” en vivo. Dos veces esta fórmula, y se da pie con la batería y el bajo a un segmento instrumental destacadísimo e incluso algo inesperado, mucho más rápido y digno del Maiden de los ’80, con un bajo realmente exquisito y armonías de guitarras muy lucidas. De vuelta al estribillo, varias veces reiterado, y cierra con una outro acústica con una voz distorsionada que, quizás estando algo de más, ayuda a cerrar el círculo más bien “oscuro” que intenta, exitosamente, crear la banda con este tema. Apenas un bocadillo de la multiplicidad de detalles que encontraremos en los, a veces, intrincados pasajes de esta nueva placa de la Bestia.

A estas alturas del partido, considerando la velocidad de la luz en la que transcurre todo hoy en día, Speed Of Light, cortesía de Adrian Smith y Bruce Dickinson, ya es un “viejo conocido”, de hecho ya hemos visto montones de veces su muy entretenido y bien hecho videoclip –un Eddie en versión videojuegos que va evolucionando conjuntamente con la tecnología de los mismos–, e incluso varios hemos invertido algunos minutitos en el simpático videojuego que cuenta con una coqueta versión en midi de este tema.Como suele pasar con los singles de la Doncella –sin ir más lejos, como sucedió con El Dorado en “The Final Frontier”– adquiere un brillo mayor al situarlo en el contexto del álbum. No es el mejor single de la carrera de Maiden, ciertamente, pero es ultra rockero, con notorias inspiraciones setenteras, se queda pegado (varios hemos andado tarareando el “shadows in the stars, we will not return / humanity won’t save us at the speed of light” por varios días), tiene un coro entretenido y un riff solidísimo. El solo, si bien no sorprende al basarse en el mismo riff que domina todo el tema, sí engancha y entretiene, para finalmente cerrarse volviendo al coro. Tema hecho para defender al disco en vivo.

El bajo inconfundible de Steve Harris da pie a unas guitarras que paulatinamente van tomando cierta fuerza junto a la voz de Bruce Dickinson en The Great Unknown, compuesta por Harris y el gran Adrian Smith. Bruce no le hace el quite a los agudos, siendo probablemente una de sus performances más destacadas de toda la placa. Si bien el tema circula por ritmos más lentos, toma más cuerpo e intensidad a medida que va avanzando, acelerando en algo al momento del coro. Interesantes también son los solos, pese a no brillar fulgurantemente. Quizás el quiebre final no esté tan bien logrado como pudiese esperarse, siendo un poco abrupto, pero de todas maneras es un muy buen corte. ¿La letra? También interesante y catastrofista (“Never ending the desires of men / It’ll never be the same or calm again / In a time of changing hearts and great unknown / It’ll be the damnation and end of us all”).

El inspiradísimo bajo “flamenco” de Stephen Percy Harris –en la onda de Blood On The World’s Hands, pero mejorada– marca el inicio de The Red And The Black, seguramente inspirado en la novela “The Rouge And The Noir” de 1830 del francés Stendahl. Es uno de los tres temas del disco que sobrepasan los diez minutos de duración –dura 13.33–, y es el único cuyos créditos son exclusivamente del genio de Leytonstone. Y se notan, sabemos que Steve es la esencia de Maiden. Con un riff que recuerda a otra joya del “The X-Factor” como Sign Of The Cross o incluso a pasajes de Seventh Son Of A Seventh Son, se incorpora Bruce a contar la historia de un tipo que necesita que alguien lo salve, llegando a unos “o-o-oooh” que recuerdan a The Wicker Man, generándose la inevitable sensación de tararearlos, y uno piensa que es altamente probable que también sea uno de los cortes elegidos por la banda para ser tocados en vivo. Luego viene un extenso pasaje instrumental, primero siguiendo la línea de lo que hemos escuchado hasta este momento, pero paulatinamente van apareciendo otros elementos interesantes, particularmente con el teclado, muy sencillo pero aportativo, y solos que funcionan de manera contundente. Pero sin dudas el mejor momento de este tema llega a partir de los 9.09 minutos, con un quiebre rítmico y melódico realmente alucinante pese a su sencillez, las guitarras suenan realmente increíbles, poniendo los pelos de punta con el machacar mágico de las cuatro cuerdas de Harris. Finalmente, vuelve a los “o-o-oooh” y al bajo “flamenco” de Steve que cierra circularmente un tema realmente soberbio.

When The River Runs Deep (Smith / Harris) es probablemente el tema más rápido del disco, velocidad que se alcanza con pasajes de exquisitez y con un sonido que al principio recuerda vívidamente al “Seventh Son Of A Seventh Son”, particularmente a pasajes de la gloriosa Moonchild, aunque obviamente sin el peso específico de un clásico de clásicos como lo es el Chico de la Luna. Es una canción con una indudable vibra más positiva en el sentido de ir a pelear (“Now with nothing to hide going nowhere / Take my chances and stand by their sides / When the river runs deep and the line breaks / And the blood it flows free from our lives”), y quizás sea menos “profunda” en ese aspecto que los temas más épicos del disco. En el estribillo sin dudas se bajan en algo las revoluciones y quizás se le reste un poco de brillo, pero no lo hace dejar de ser un corte bastante rockero “vieja escuela”. Para destacar además el interesante trabajo de segundas voces armónicas.

La guitarra clásica de Janick Gers da el puntapié inicial a The Book Of Souls, otro de los temas que supera los diez minutos de duración, y que sin duda entra a la pelea de los mejores title tracks de la carrera de la Doncella. Un riff y un ritmo con influencias orientales crean el entorno donde se narra esta historia situada en el tiempo de los mayas (“They were praying to the gods of nature / And were living in the cities of stone / Towers reaching upward to the heavens / Sacred wonders for the world unknown”), que se va llevando paulatinamente hasta llegar al coro, donde Dickinson está particularmente iluminado con sus agudos. La sección instrumental, “interrumpida” por dos apariciones de la voz de Bruce, recuerda a Montségur de “Dance Of Death”, aunque con más desarrollo y protagonismo de la melodía de las guitarras, notándose que es un tema en cuya composición participó activamente uno de ellos, en este caso Janick Gers (junto a Harris), logrando el clímax hacia el final con las armonías y el “The book of souls” de Bruce, que cierra la parte “metálica” y da el pie al cierre circular con la misma guitarra del principio. Excelente tema, con el cual culmina el primer disco.

Y vamos con el segundo. ¿Cómo no quedar peinado para atrás con el fabuloso inicio de Death Or Glory? Al sólo escuchar un par de segundos ya entendemos que es un tema de guerra, de hecho el ritmo del principio, sin ser igual, recuerda un poco a Where Eagles Dare de “Piece Of Mind”. Con una melodía de guitarra absolutamente clásica, da pie a un ritmo similar al de temas como Running Free, aunque obviamente con un contexto instrumental mucho más elaborado que el del citado clásico del disco debut de la Bestia. El pre-coro “Turn like the devil / Shoot straight from the sun / Climb like a monkey / Out of hell where I belong” es particularmente entretenido y da hacia un estribillo muy directo y bastante simple. Buenos solos, estructura sencilla, se deja escuchar fácilmente y tiene muchas fichas para terminar siendo un segundo single. Dedo para arriba para la dupla Smith / Dickinson.

Es inevitable recordar a Wasted Years con el inicio de Shadows Of The Valley, nueva cortesía de la dupla Gers / Harris, pero la reminiscencia al clásico del “Somewhere In Time” se queda en el inicio, tomando más cuerpo con la incorporación de Bruce, algo exigido en el “Soulless demons laughing in a sea of madness”, tomando un riff y un ritmo similar al de Fallen Angel del “Brave New World”, disco que está cumpliendo nada menos que quince años. Probablemente en este caso los sintetizadores no cumplan una gran función en el tema, específicamente en el coro, quizás estén algo de más, quitándole un poco de peso a una guitarra y bajos que suenan como cañón. De todas maneras tiene pasajes muy buenos, el riff después del coro es realmente interesante, y sobre todo los solos, pues probablemente sea uno de los temas donde más lustre se le saca a la tríada de guitarras, que suenan con muchísimo feeling. También destacan los “o-o-oooh” antes de un final brillante y seco, con las tres guitarras en armonía y con un detalle de Harris realmente fabuloso.

Antes de escuchar el disco ya sabíamos que lo siguiente, Tears Of A Clown, estaría dedicada o inspirada al tristemente fallecido actor Robin Williams. Y al escucharlo se nota que es un tema hecho con una producción algo superior al del resto del disco, que tiene un sonido más natural e incluso un poco más “crudo”. Con una vibra algo más progresiva y hardrockera que lo que encontramos mayoritariamente en este disco (más similar a lo que escuchamos con más frecuencia en “The Final Frontier”), es un corte más lento que cuenta con una letra fantástica, que toca sin sensiblerías el transversal tema de la depresión y el suicidio (“Who motivates the motivator? / Façade it has to go, he knows it sooner or later / Smile for cameras all OK / But tomorrow is another day he must get through”). Un tema que no por ser estructuralmente simple deja de ser profundo, y además especialmente emotivo para quienes admiramos la carrera de Williams.

Con The Man Of Sorrows, única aparición del gran Dave Murray (junto a Harris por cierto) en los créditos es inevitable acordarse de la balada homónima del gran Bruce en el increíble “Accident Of Birth”. De alguna forma, también es una especie de balada, especialmente al comienzo, con una elegante guitarra apoyando a un Bruce en ese rol de storyteller que tanto le acomoda. El ingreso de la batería le da un poco más de peso y le quita parte de la estructura de power ballad, estructura que vuelve por sus fueros al momento del estribillo, que si bien no es particularmente brillante, muestra a un Dickinson imperturbable. Un final bastante progresivo cierra un tema melancólico y sofisticado.

Para el último tema del segundo disco, la anticipadísima e intimidante Empire Of The Clouds, hay que hacer una pausa, porque es indispensable hacer ciertas referencias antes de entrar a la desagregación de este fantástico tema que justifica un review por sí solo.

En primer lugar, es cierto, es un tema intimidante por su duración, dieciocho minutos, la canción más extensa de la carrera de la Doncella, compuesta exclusivamente por Bruce Dickinson, a quien siempre hemos destacado como una especie de neo-renacentista, capaz de componer música, cantar, ser piloto de avión o ser un respetable esgrimista, entre otras cosas, pero de alguna forma podríamos decir que en esta canción The Air Raid Siren, aun padeciendo un cáncer, canta, toca el piano y alcanza su cénit creativo, pues compatibiliza tres de sus más grandes pasiones: la música, la historia y la aeronáutica. Un tema que merece un tratamiento especial –Dickinson estuvo seis semanas trabajando en el estudio sólo en este tema–, y desde ya les pedimos disculpas si se les hace extenso, pero parece necesario establecer contextos que ayuden a dimensionar qué estamos enfrentando, porque no es un tema esencialmente fácil, al menos en principio.

La historia que se narra en Empire Of The Clouds se sitúa en 1930, en pleno período de entre guerras en Europa, fase histórica extraordinariamente convulsa. La Alemania pre-Nazi lideraba la industria aeronáutica con el desarrollo tecnológico de los dirigibles Zeppelin, y obviamente para una Inglaterra en crisis e intentando recuperar su eterno orgullo, el poderío alemán en esa faceta era una amenaza importante. Este es el contexto en el cual la Royal Airship Works desarrolló dos gigantescos dirigibles: el R-100 y el R-101, siendo este último el que basa la historia narrada en esta canción. El Ministro del Aire inglés, Lord Christopher Birdwood Thomson, pese a que el dirigible había quedado más pesado de lo previsto, y que apenas fue probado –y en condiciones demasiado favorables y en viajes muy cortos, nada que ver con un viaje real–, de forma bastante irresponsable insistió en viajar nada menos que hacia Karachi, India (en ese tiempo territorio inglés), pues su nombre sonaba para ser nombrado como Virrey en dicho lugar. Así, con cincuenta y cuatro personas a bordo, el 4 de octubre de 1930 se dio la largada al R-101 desde la localidad de Cardington. La ruta indicaba que pasarían por el Canal de la Mancha, y el mal tiempo que arreciaba dicha zona, con mucha lluvia y viento, causaron efecto en el dirigible, rasgando bolsas de gas y aumentando su peso con el agua, entre otras complicaciones. Finalmente, en la madrugada del 5 de octubre de 1930, y tras sobrepasar apenas la catedral de la ciudad francesa de Beauvais, el dirigible cayó al suelo, estallando en llamas de hasta doscientos metros de altura. Murieron cuarenta y ocho personas, entre ellas Lord Thomson, en una tragedia muy similar –más catastrófica, incluso– al famoso desastre del dirigible Hindenburg en 1937, pero sin el impacto mediático de éste en la cultura popular –sustentado por las imágenes, videos y la dramática narración de Herbert Morrison con su “oh, the humanity”–, injusticia histórica que Dickinson intenta reparar en algo con esta composición. A causa de esto, el pobre R-100, que estaba bien hecho y no tuvo la culpa de esta trágica irresponsabilidad, fue desguazado y vendido como chatarra. Ojo además con el notable detalle del booklet, con el boceto del dirigible cayendo.

La progresión de la historia y su concatenación con la música que construye Iron Maiden en este tema son derechamente conmovedoras, particularmente al conocer el contenido lírico y la historia que lo fundamenta. Con Bruce Dickinson al piano y sutiles apoyos de violines y cellos, quizás algunos puristas dirán “pero eso no es Maiden”. Probablemente lo mismo se dijo en los tiempos del “Somewhere In Time” cuando aparecen los sintetizadores de apoyo, o quizás incluso algunos de ellos son los mismos que critican a las bandas que no salen de su zona de confort o por “hacer siempre lo mismo”. Poesía pura, y se incorpora la voz de Bruce para contarnos la historia del Imperio de las Nubes, con tal pasión que incluso habla de “ella” para referirse al R-101, que es la más grande nave construida por el hombre, progresando melódicamente con las guitarras, el bajo de Steve Harris, la batería de Nicko y sobre todo con la emotividad de la interpretación de Bruce. La canción nos lleva a un movimiento instrumental fenomenal, con una serie de quiebres, que simulan la épica del inicio del vuelo del R-101 y el inicio de la tormenta que arreciaba mientras el dirigible comenzaba a cruzar el Canal de la Mancha.

El viento arrecia junto al retumbar inmortal del bajo de Steve Harris y al enorme trabajo de las tres guitarras, incluso con detalles orquestados, que dan el pie a que vuelva Bruce a contarnos que el dirigible cada vez vuela más bajo, la tormenta nos rodea mientras llegamos al norte de Francia. No sé si se requerirá demasiada imaginación o ser fanático de la banda, pero es toda una experiencia cerrar los ojos e imaginar que uno va a bordo de ese dirigible, cuya cubierta está rota, se ahoga y “sangra” (“Her cover is ripped and she’s drowning / Rain is flooding into the hull / Bleeding to death and she’s falling / Lifting gas is draining away”). El pánico comienza a crecer paulatinamente, y que alcanza su punto máximo a los 14.24, con el piano de Dickinson acompañado por las guitarras y la sutil orquestación que ha aparecido en algunos pasajes. Hasta que finalmente cae el R-101 y Bruce, con su voz y al piano, nos interpreta de manera magistral, transmitiendo una congoja y dolor verdaderos, el réquiem del Imperio de las Nubes (“The flares to guide her path ignited at the last / The empire of the clouds, just ashes in our past, just ashes at the last”), y de las cuarenta y ocho almas que fueron a morir a Francia. Modestamente les sugiero, o más bien, les imploro que se regalen dieciocho minutos, pónganse los fonos y cierren los ojos.

Sin duda alguna el sitio donde cayó el R-101 o el pequeño y olvidado memorial existente hasta el día de hoy en la entrada sur de Beauvais (¿quieres verlo? Haz clic aquí), a partir de la obra de Dickinson, serán puntos de visita y peregrinación de más de algún ultrafanático de la Doncella, como el Cart & Horses en Londres, el pueblito de Passendale (Paschendale) en Bélgica o la estatua del Viejo Marino en Watchet, pequeño puerto inglés en el Canal de Bristol, por nombrar sólo algunos de los aportes de Maiden a la cultura popular. Y así, terminan estos noventa y dos minutos, plagados de pasajes de altísimo nivel y coronados por una obra magistral y estremecedora, que sin dudas ingresa al cuadro de honor de todos los tiempos de la carrera de la Bestia.

The Book Of Souls” sin duda alguna es una obra titánica y que probablemente para no pocos sea algo intimidante y quizás algo difícil de digerir con todos sus detalles, especialmente si son las primeras escuchas, y con mayor razón en caso de que no se trate de un auditor que tenga horas y horas de entrenamiento escuchando a la Bestia. Pero es un trabajo que suena fresco, honesto, sin sobreproducciones ni maquillajes, y que difícilmente vaya a decepcionar a alguien, y menos aun a quienes nos subyuga el sonido más moderno de la Doncella, con temas más largos y a veces complejos. A estas alturas de la vida, para Maiden sería muy fácil quedarse con sus merecidos laureles, pero no sólo no lo hace, sino que reinventa sus zonas cómodas y se va imponiendo paulatinos nuevos desafíos, los cuales cumple con la suficiencia, vigencia y supremacía de los verdaderos campeones. Gracias Doncella, por Prowler, por Empire Of The Clouds y por toda la infinidad de fundamentos que encontramos entre medio.

73 comentarios
  1. julius Dice:

    Gran crítica principalmente por ocuparse también del aspecto de las letras, algo fundamental en Maiden….hace 30 años que los escucho y nunca dejan de sorprenderme…los detalles técnicos (orquestaciones, principalmente) son muy entretenidos de escuchar…evidentemente a quien le guste el material más directo (estrofa, coro estrofa coro, solo estrofa, coro) puede que le resulte tedioso…pero es Maiden igual, su arte actual (pos 2000) es tan digno como su época de mayor gloria (1980 -1992). Up the Irons y ojalá en otoño los tengamos por acá.

  2. pontifex Dice:

    Los extranjeros no entienden esta relación que hay entre maiden y este angosto país. Honestamente la relación es mas de nosotros hacia ellos que de ellos hacia nosotros( aunque nos encanta pensar lo contrario. Pero después de leer este review, todo queda claro. No he encontrado otra opinión (ni en ingles ni en español) con la que este mas de acuerdo. Esto es una obra de arte, es la evolución natural de la doncella. Estos acordes serán escuchados cuando nosotros mismos solo seamos cenizas. La verdad tenia miedo, pero por dios que estoy contento, que el resto del año sea una mierda, pero enm estos 92 minutos, putas que soy feliz!! y eso a mi me basta.

  3. GriFFo Dice:

    Como dice un conocido neofilosofo chileno «un manjar»… es tremendo discazo!!! De verdad uno le tiene miedo al disco cuando ve una caratula tan minimalista, pero ni bien se le pone play te borra cualquier duda de la cabeza, es simplemente Maiden haciendo su música de siempre evolucionada a lo que debe ser, es el salto lógico de su carrera, no siguen siendo los mismos ni dejaron de ser ellos, nos están regalando la maravilla de una banda conformada por genios, por maestros! Los 18 minutos que salieron de la cabeza de Dickinson te asustan de verdad, no sabes con qué te vas a encontrar, después los escuchas y lo encuentras bueno, le prestas atención a la letra y lo encuentras genial… te enteras de la historia de la que nace y te vas al carajo!!!! Entender las letras con la historia detrás simplemente demuestra que Maiden es una máquina de obras de arte, no éxitos porque eso es para cualquiera, estos británicos nos regalan obras maestras que algún día serán patrimonio de la humanidad (estoy seguro de eso)… Up the Irons!!

  4. Julio Dice:

    El disco ya lo escuché y me pareció muy bien, pero de ahí a tener un 9,5 me parece excesivo y casi de «calcetinera».
    Si este disco tiene esa nota, ¿qué le ponemos a The Number of the Beast o al Powerslave?.
    Buen review, pero con camiseta. Eso no puede ser. Objetividad es la palabra. Esto va para periodistas, comentaristas, charlistas y todo el que comente algo.
    El profesionalismo va más allá de la profesión y de la pasión. Esto está lejos del orden mental, con argumentos poco musicales y dados más por el gusto de la banda.
    Incluso indica que es difícil de digerir pero ya tiene un 9,5. Entonces, cuando lo digiera lo pondrá a la altura de la novena sinfonía.
    Más madurez en el comentario amigo.

    Grande Maiden!!!

    • Starship Trooper Dice:

      Compadre, que al disco le ponga esa nota es un asunto de mera subjetividad. Creo que aquí falta entender (y recordar Lenguaje de la media) que los reviews son puntos de vista personales de los que los redactan. Hablar de mera objetividad en un review es hasta contradictorio, pues para eso estarían los artículos de wikipedia y las noticias.

      Además, se nota mucho que esta típica queja en los comentarios se produce única y exclusivamente porque no están de acuerdo con la opinión del redactor del review. ‘Ah, a él le gusto el disco más que a mi, entonces él es calcetinera’

      Y la respuesta a tu pregunta de qué nota tendrían tales discos es fácil… un 10 !

      Vale decir que todo esto lo digo en muy buena onda, no en un afán de pelear.

      • Julio. Dice:

        Así como tienen su opinión yo tengo la mía, pero la idea es que la música no se transforme en lo que hoy es el fútbol, un negocio a costa de lo que sea. El fanatismo no ayuda a entender el concepto sublime de la música. Esto va más allá de mi opinión y de la de ustedes, pero creo firmemente que nuestra amada música «metalera» se debe llevar por un camino de unión y de crecimiento para TODOS los participantes.
        Mis respetos a Maiden, pero creo que estos reviews no le hacen bien a las bandas nuevas, emergentes, que sueñan con ser como Maiden tal vez.
        Insisto, el disco es bueno pero a mi juicio poco creativo. Lleno de adornos pero repitiendo la misma fórmula. Claro, con esto me van a decir que eso quiere la gente…pero mi visión de futuro se basa en que el metal siga existiendo y no solo Maiden que ya parece un equipo de fútbol de fans chilenos.
        Puse como ejemplo al fútbol; Siempre ganan los mismos, por eso el fútbol está muerto como deporte. Que la música no se vaya por ese lado.
        Por eso me gustaría ver estos reviews así de fieles para discos de bandas nuevas también. Los Coquimbo unido, los Everton. Esos también existen y juegan lindo, pero no ganan…esto es música y no quiero ganar. Quiero sentir a mi corazón como late y ver mis lágrimas como caen cuando escucho música….

        • GriFFo Dice:

          Quizás te haría bien revisar los reviews que se hacen en la página, te encontrarás con varias bandas nuevas de «cabros chicos aparecidos» por decirles de alguna forma que andan bien altos.,..

        • Darío Sanhueza D.L.C Dice:

          Yo sinceramente creo que no has leído los muchísimos reviews que hemos hecho de bandas más chicas y nuevas. Nos llena de orgullo cuando llega alguien y nos dice «no conocía a esta banda, buen disco, gracias».
          Y no creo que el problema que planteas sea culpa de Maiden y mucho menos de un review de alguien a quien le gustó el último disco.

    • Darío Sanhueza D.L.C Dice:

      Hola estimado.
      Pedir madurez y hacer una crítica basada en una mera escucha del disco, me parece inconsistente. Llevo 20 años escuchando Maiden de todas maneras.
      El tema de la objetividad ya lo hemos tratado en una infinidad de oportunidades. Es un review con la camiseta de alguien a quien le gusta la banda, no veo el problema en ello, hay una infinidad de otros lugares donde se pueden encontrar reseñas hechas por gente que al día siguiente reseñarán lo último de Taylor Swift, y está bien. Ello no obsta a ser lo más profesional posible y hacer un contenido digno de una página que ha sobrevivido más de catorce años precisamente con la camiseta puesta.
      Y por si es de su interés, al TNOTB y al Powerslave sin duda les pongo un 10, como al Seventh Son y al Somewhere In Time.
      Saludos.

    • Ramón Dice:

      Mueva un poco más las neuronas antes de postear tremenda idiotez, de partida lo que se está comentando es arte, no actualidad política, no es una charla de ciencia ni matemáticas.
      Es Arte!, lo que implica y exige a cualquier nivel de conocimiento de arte en general, que se usen los dos hemisferios del cerebro poder analizarlo, tanto en su beta racional técnica, como la artística y subjetiva. Puedes pedir objetividad en el tema técnico, calidad de sonido, etc
      y ahí te quedas…pero pa analizar música se tiene por obligación que pasar por el filtro de la subjetividad y pasión del
      ser humano para realmente intentar llegar a algún análisis profundo.

    • Pepito Dice:

      Totalmente de acuerdo con el comentario de Julio. Además está reconociendo que el disco es bueno, aunque el reseñista y quienes lo insultan pasen esto por alto. El problema es que NO EXISTEN comentaristas metal objetivos; su único criterio es su afición y en algunos casos su fanatismo. Por eso lo mejor es no entrar a discutir ni hacer mucho caso de las reseñas aunque no estemos de acuerdo con ellas. Lo mejor es leerlas solo para informarse, sin dejarse influir por los juicios del reseñista y escuchar el disco sin pensar en lo que otros han dicho sobre él. El único criterio que me importa al escuchar música es el mío. Cambiando de tema, a mi juicio lo mejor de este disco -que está bastante bien en general- son los aportes de Dickinson (me parece que Harris está mostranto señas de agotamiento como escritor de canciones desde hace tiempo).

  5. X-Death Dice:

    excelente disco, es toda una experiencia el escucharlo y dejarse llevar por un épico viaje que, ojala, no sea el ultimo.
    También se agradece el review y el hecho que el que lo escribió se tomo el tiempo de ir mas allá, no centrándose solamente en lo musical, sino también en los diferentes contextos que dieron origen a esta épica cruzada que nos regala la bestia.

    Up the irons!!!!

  6. ruben Dice:

    Hay que echarle sus buenas repasadas al disco para escuchar detalles qe no se encuentran a la primera… un muy buen disco… pero no uno de los mejores… espero verlos por primera vez… un sueño que tengo desde 8 años.. a esperar 7 meses ….. UP THE IRONS!

  7. Don Román Dice:

    Me gustó harto, incluso a la primera escuchada, lo encontré mejor q los últimos desde el BNW, y eso q dichos discos también me gustan bastante. Lo único q criticaría es la duración innecesaria de algunos temas, especialmente a The Red and the Black y Empire of the Clouds, temazos q si hubiesen sido un poco más cortos, serían aun mejores, o al menos eso sentí. Ahora, de los mejores de Iron Maiden? No lo sé, tendría q dejarlo «envejecer» como se dice un poco para poder decir eso. Mis top 5 del álbum (sin orden de preferencia) : If Eternity Should Fail, The Book of Souls, When the River Runs Deep, Tears of a Clown y Shadows of the Valley. Ojalá q toquen al menos uno de estos en la gira q se viene. UP THE IRONS!

    • K.M.Hansen Dice:

      compadre acabo de postear casi lo mismo pero con otras palabras jajajajj compartimos muchos puntos de opinion.
      Demasiados temas largos,a mi en lo personal me llegaron a aburrir en cierto punto y tuve que re.escuchar el tema al dia siguiente porque se me iban las ganas ! D: The Red and the black hubiese sido un verdadero temazo si hubiese sido muchisimo mas corto. Shadows of the valley se queda como mi favorita jeje Un saludo y UP THE IRONS

  8. Blas Dice:

    Un discazo de la bestia!!! y un gran review a la altura de este nuevo gran trabajo de la potente Doncella de Hierro.

  9. K.M.Hansen Dice:

    Por qué la necesidad de hacer temas tan largos ?? hay temas que si fueran mas cortos, serían muchisimo mejores de los que son. (The Red and The Black por ejemplo) Temas extensos no significa y no garantiza que van a ser buenos, Buen disco de todas formas, solo que con ese defecto, la duración de temas. Aun así me quedo con el disco anterior ! a pesar de que tuviera temas largos también, al menos no lo eran en exceso. Me hubiese gustado mas «Coming Home», «The Alchemist», «El dorado», etc.. en este disco, temas de duración promedio que te enganchaban a la primera escuchada y que vendrian bien en futuros setlists. En fin, ya me darán las ganas de escuchar el disco de nuevo y ya estaremos viendo a Maiden en un futuro cercano aquí en chile. Esa es mi opinion… Salud!

      • Guyo Dice:

        es mas estirar una discografia y repetir, repetir, repetir, y repetir las mismas formula, solos, esto viejitos son musicos del monton, tubieron su momento de lucidez y cambiaron el heavy metal, pero decadas han pasado y siempre lo mismo, y los mismos fanboy tambien

        • K.M.Hansen Dice:

          Concuerdo con lo de repetir la misma formula, eso han venido haciendo desde hace mucho y aun así han sacado buenas canciones que gustan y otras que no, pero con eso de músicos del montón??? mmm no lo se… Tampoco puedes pedirle algo nuevo a una banda vieja, en su generación como tu dices, cambiaron y revolucionaron también el heavy metal. Ya están consagrados, no sacan nada con intentar algo diferente si ya lo hicieron de todo, ademas se perdería esa esencia que Maiden tiene. Saludos!

        • Tim Tolio Dice:

          Ojo, creo que igual te vas para el otro lado. Maiden dista mucho de ser una mierda.
          Todo lo contrario.
          En mi caso, creo que desde que no está Martin Birch que Maiden no controla la extensión excesiva de sus canciones, pero no puedo dejar de reconocer (felizmente) que son de muy buena factura.
          Ahora, igual estoy acostumbrado a tus opiniones mordaces, de las cuales todo el mundo sabe que siempre son exageradas a nivel yegua. A veces tienes un buen punto, pero tu nivel de crítica es ya caricaturesco, por lo cual al final todo tu punto de vista se va a la chucha.
          Igual fome. Fueras más avispado para comentar habría harta gente que te encontraría razón.
          Ahora, que me digas que eso no te importa… seguro!…. por eso posteas…. sólo para leerlo tú XD

  10. Guyo Dice:

    si tu tienes la libertad de ser fanboy yo tambien tengo la libertad de decir que esta banda es una mierda popera que solo piensa en vender mas y no en hacer arte

    • pontifex Dice:

      los beatles, según esa definición son una banda de mierda que no hacia arte…Eso es un estereotipo, no hay nadie en el mundo que pueda vivir sin lucas. Yo al menos no le trabajo un minuto gratis a nadie, Dudo que tu lo hagas

    • pablcar Dice:

      Si fuera así, los discos de Maiden no tendrían los 5 temas de 10 minutos que suelen tener ahora. Es totalmente anti-comercial, es un suicidio para cualquier banda tener un tema de 10 minutos al inicio del disco.

    • .Perez Dice:

      Sé que como buen troll te alimentas de las respuestas de los foreros, pero …búscate polola, en serio,

    • Father Time Dice:

      Qué nivel de argumentos «Guyi», nos rebasas cada día con tu caudal de conocimientos artísticos. No claudiques.

      Heavy Metal is the Law!!!

    • Starship Trooper Dice:

      Una pregunta ¿Cual es tu propósito en esta página? Porque todos y cada uno de tus posts, sea en la noticia/review que sea, se enfoca en tirarle mierda a Maiden, ya sea directa o indirectamente. En serio, hombre, ¿qué es lo que tanto te trauma con la banda? ¿te violó un cuma con polera robada de Maiden? No se, yo pienso que la vida es muy corta como para andar dándose la lata de tirar mierda, sin hacer nada más, debes de tener cualquier arruga.

      Me tratas de latero… eso sí que es ser careraja, si siempre vienes a la página a decir lo mismo y lo mismo…

  11. Luis Rojas Kern Dice:

    suelo escuchar musica cuando troto o vooy al gym.. iron maiden es parte de mi vida gracias a un amigo que me presto el brave new world… este disco lo escuche ya 3 veces. y es increible como queda en tu subconsiente. estudio y tarareo If Eternity Should Fail(8)… este disco lo encontré mas melódico de lo habitual. a veces pensaba que escuchaba a unisonic jaja.

    el segundo disco aun no lo puedo dijerir. maiden exagero al sacarlos como una sola master piece… pudo lanzar parte 1 y parte 2.
    sobre las canciones largas creo que son mejores de a goterones. hace que el receptor escucha pierda el hilo, se distraiga…

    pero con los 3 primeros temas yo me di por pagado. a alentar a la bestia en marzo!

  12. Starship Trooper Dice:

    Cuando se trata de un review de una banda titánica como Iron Maiden, es de esperar leer, entre tantos buenos comentarios constructivos y adecuados, una cantidad increíble de sandeces de parte de clásicos y de aparecidos trolls que pareciera que les ardiera en el orificio todo lo que esté relacionado con una banda que escape de su amargado horizonte. La libertad de expresión nos permite criticar, indicar lo que no nos gusta, pero constructivamente, no mediante chuchadas a medio mundo (criticar a una banda por sus fans es lo más bajo que se puede caer, argumentativamente hablando; también sacar el interés económico a la mesa es una estupidez del porte de una catedral), eso está claramente demás. Aquí hay uno que otro pelagato de tal índole, en sitios como el foro de la Metallum y Rafabasa (y no me extrañaría que en Rockaxis también) está impregnado, parece una plaga, pero en fin.

    Quizás sí, sea un verdadero fanboy y todo lo que quieran. A excepción de ‘The Apparition’, ‘Chains of Misery’, ‘Weekend Warrior’ y ‘The Angel and the Gambler’, he vacilado con todo el material de Iron Maiden, desde que los descubrí hace diez años mientras era un niñito. Desde ese entonces ha sido mi banda de cabecera, una banda atemporal que escapa de toda clasificación para mí. Los siete primeros discos de Iron Maiden son lo mejor que he escuchado en la vida, y de los que han venido después, la mayoría son como mínimo ‘discazos’. Disco malo de Maiden es un imposible, especialmente si balanceamos, por ejemplo, al Virtual XI con los ‘peores discos’ de bandas hermanas, y veremos que le pega muchas patadas a mucha bosta que llegaron a sacar bandas tan grandes como Iron Maiden (como es el caso del ‘Demolition’ de Judas Priest, con influencias vergonzosas).

    Yendo al grano: con este disco se confirma que Iron Maiden es una banda atemporal, puesto que vuelve a transmitir nostalgia, emociones, un ambiente que sólo ellos saben transmitir. Se demuestra que Iron Maiden tiene una identidad propia que mantendrá por siempre, pero que aún así sabe hacer sonar con frescura. Desde luego no es redondo (es difícil eso en un disco tan largo), pero en su mirada global, es simplemente tremendo, con una gran variedad de matices que encontramos en cada tema, desde piezas extensas y oscuras que nos recuerdan a los trabajos más introspectivos de la banda (AMOLAD, The X Factor; o incluso el trabajo solista de Bruce Dickinson) y otros más gancheros, acudiendo a épocas más ancestrales de la banda, o quizás no tanto (por ejemplo, Speed of Light es un tema adecuado para un disco como ‘No Prayer for the Dying’).

    A pesar del metraje -y aquí es donde se me puede salir lo fanboy- me parece que el disco no se me hace largo, es más, la escucha es muy amena, y en general la duración de temas como The Red and the Black (una de las más grandes piezas de Iron Maiden en los últimos 25 años) y Empire of the Clouds (aquí se deberían callar los que dicen que Maiden hace siempre lo mismo, esto es indudablemente una experiencia nueva), reflejan la intención de los compositores: interiorizar al oyente, hacerlo sumergir en tales melodías, y en el caso de los que prestan atención a las letras, pues eso. También muchos no comprenden (o sí, y quizás los detesten por esto) que la intención de Harris desde el inicio ha sido el crear melodías que puedan hacer vibrar al público, que se hagan coreables, universales; y en esto siempre han sido maestros.

    Puede que también influya el hecho de que había pasado una larga espera desde que había salido el The Final Frontier. Si establecemos una comparación ahora, diría que The Book of Souls es bastante distinto a aquel a pesar de los elementos maidenescos de siempre. De partida este no me parece tan progresivo como aquel, centrándose más en lo épico. Esta mucho más equilibrado (TFF tiró todos los temas largos hacia la segunda mitad del disco, y eso no puedo negar que es tedioso), tiene una producción mucho mejor y en general es más sólido. Para mi es indudablemente es mejor que aquel disco, aunque no mejor que BNW ni AMOLAD.

    Así que estoy ahora mismo encantadísimo con el disco, no paro de escucharlo y aún creo que me falta analizarlo en su plenitud, pero la nota que yo le daría es poco más de un 9,0. Espero también adquirirlo en formato físico.

    De paso felicitaciones a Darío por su buen review.

    Los amargaditos que no saben decir más que ‘fanboy’ y ‘comercial’, abstenerse, no les responderé ni una webada!

      • Starship Trooper Dice:

        No te quería responder, pero ya que tu hábito de lectura es tan nulo, te acotaré esta línea: ‘La libertad de expresión nos permite criticar, indicar lo que no nos gusta, pero constructivamente, no mediante chuchadas a medio mundo (criticar a una banda por sus fans es lo más bajo que se puede caer, argumentativamente hablando; también sacar el interés económico a la mesa es una estupidez del porte de una catedral), eso está claramente demás. ‘

  13. Jorge Ciudad Lara Dice:

    Me apena mucho no poder conectarme con este maiden desafiante, que exige sentarse y digerir su material. Eso me atrae de otras bandas, pero no de maiden, en lo absoluto. Ya me pasó con el the final frontier, que tras media década de su lanzamiento, aun lo logro formarme una opinión de ese album siquiera. Y lamentablemente, voy para lo mismo con the book of souls.

    Por eso quiero agraceder y felicitar la dedicación de dario con su excelente review, ya que permite una guía para adentrarse el el álbum que describe. Gran trabajo y ayuda.

  14. MAZO Dice:

    creo que ya lo e escuchado unas 20 veces… y la verdad que lo encontre mas bueno que la zorra de tu tia…al final para que tanto caga todos dejamos de escuchar alguna banda en la vida…. menos maiden.. jjaaj

  15. Dante Dice:

    Sus 15 discos anteriores de Maiden nunca me descepcionaron, siempre fieles a sus sonido, pero cada disco diferente. The Book of Souls no fue la excepción. Desde de la primera vez me encanto, pero necesitas escucharlo mínimo 3 veces para entender lo que ofrece el disco. Empire of The Clouds podría decir que es la mejor canción (junto con Rime of The Ancient Mariner) que han escrito, muy emotiva y de veras que si te transporta al momento donde el R-101 se estrello.

    Yo creo (en mi humilde opinion) que es e mejor disco de Iron Maiden desde el Seventh Son of a Seventh Son.

    Saludos desde México, buen review

  16. pablcar Dice:

    Hace caleta que no escuchaba maiden, por lo que tengo dos impresiones del disco. En primer lugar, es un trabajo interesante, los temas grabados sin metronomo y en el sitio de ensayo, con ideas simples que buscan desarrollarse a través del tema. Nunca había escuchado un tema como Empire of the Clouds, la dinámica que maneja el grupo es cercano a la música incidental. Bruce Dickinson todavía tiene ambición. Creo que a falta de ideas la banda busca esta alternativa, que es más cercano a una «Jam Session» que a un disco de ELP, por mencionar algo de rock progresivo. Por otro lado, empecé a recordar lo que significa Iron Maiden, una banda de NWOBHM que buscaba expandir los horizontes del estilo, con albumes temáticos, con diferente sonido uno del otro. La banda ha logrado equilibrar entre temas cortos directos y temas largos, por lo que es un album que logra un sincretismo entre distintos períodos, y que viene con esa intencion desde TFF.

  17. Chucao Dice:

    No queda más que felicitar y agradecer a Darío por su reseña, que demuestra que la pasión no está reñida con la razón y la capacidad analítica, alianza tan difícil y necesaria.

    Solo me detendré en Empire Of The Clouds, maravilla que superó todas mis expectativas. Y específicamente me detendré en la letra. Como bien dice Darío, acá no solo estamos escuchando a un cantante de heavy metal, esto es, a un artista, sino también a un piloto amante de la aeronáutica y de la historia. A través de una historia que no tendría por qué tener mayor interés para un sudamericano como uno que pasa 3 horas al día en medios de transporte bastante más rústicos, Dickinson nos va revelando los aspectos más profundos y filosóficos de expedición del R101: la tecnología como una forma de reemplazar las motivaciones religiosas para la humanidad («To ride the storm, to a kingdom that will come»), el uso de estos ideales humanos para la ambición del poder y el nacionalismo («We must go now, for politicians we can’t be late») y cómo, finalmente, este tipo de empresas vienen a ser una forma de buscar la gloria y la trascendencia («On the ground where they built, and the engines they run/To the moon and the stars, now what have we done?/ Oh the dreamers may die, but the dreams live on»).

    Bruce Dickinson enseña en 18 minutos algo que no es poca cosa: de qué se trata a grandes rasgos esa cosa que hemos llamado «arte». Y viene a ser la capacidad de un ser humano de tomar una emoción o punto de vista particular (su afición a la aviación) y convertirla en un sentimiento universal, capaz de ser comprendido y compartido por todo el que tenga la apertura suficiente.

  18. Kid Bourbon Dice:

    El Sábado pasado, compré el disco, abrí una botellita de Cerveza de 330 cc del tipo Stout y escuché los dos discos. El álbum me gustó. Hoy le pegué la segunda escucha’ y me sigue gustando. Creo que pedir un sonido ochentero a una banda que lleva más de 35 años en la música, es muy de fanboy. Salud!

  19. Marcus Dice:

    Gracias Maiden. No temo usar la palabra CONMOVEDOR para Empire of the Clouds. Cada vez que lo escucho descubro nuevos detalles.
    saludos!!!

  20. Miguel Ramírez Dice:

    cuando leo estos foros da un poco de pena. Bien por Dario que se ha dado el tiempo de analizar con bastante profundidad el disco, que puedes compartir o no según tu grado de afinidad con el sonido de Maiden. Pero de ahí en más, algunos comentarios adicionales están a la altura de las circunstancias pero una buena parte son puras idioteces. Y es aquí cuando encuentro razón a Umberto Eco respecto a su posición sobre las redes sociales. Cualquiera se siente envalentonado cuando postea algo por estos medios, casi poseedor de la verdad.

  21. Nicolas Cancino Matus Dice:

    chuta lei todo el review y los post y encuentro que siendo un fan de maiden no encuentro que sea lo mas alto de su carrera, encuentro que es un disco que cumple que tiene buenos temas y que tiene temas demasiado estirados es cierto.
    segun mi punto de vista los temas que mas me gustaron son «if eternity chould fail», «speed of light» y «empire of the clouds» y esta ultima debo decir que no es exactamente por ser «titanica» «ultra progresiva» o por lo extensa en si, si no por que es una cancion que bien podria usarse como soundtrack de alguna pelicula por la progresion de sentimientos que tiene en si (pasar de la calma a la tension estilo pelicula muda en las cuales los sonidos tenian una importancia mucho mas alta que el cine de hoy).
    tambien debo decir que si es un disco dificil de digerir, por lo menos para mi, tomando en cuenta que uno de mis discos favoritos es crimson de edge of sanity y ese si es una cancion mostruosa de mas de 40 minutos y que lo digeri apenas escuchandolo una vez.

    bueno creo que es un buen disco y catalogarlo de discazo y todo lo demas es bien fanboy lo dice un fan de maiden !

  22. Clansmann Dice:

    puta que esta lleno de wns viejos y pendejos q dicen mas de lo mismo, nose si escuchan la wea entera que bajan (ya q no creo q compren el cd) o escuchan el single y sacan conclusion en general.
    Nose en que se parece The Book of souls con Dance of Death, o AMOLAD con Virtual, o TNOTB con SSOASS.
    Son iguales los discos? son iguales los temas?

    Son completamente diferentes, cada uno tiene su toque. Hay pocas bandas que siguen haciendo eso, de sacar discos constantemente y que sean de ese peso (Otra por ejemplo es Saxon).
    Lo mas bien Maiden podria hacer giras y giras tocando sus clasicos y venir haciendo eso desde el 90, podrian vivir de eso como Def Leppard, GNR, Grim Reaper, Metallica, y muchas mas, pero no es asi.

    Ojala hicieran lo mismo que la gira de AMOLAD y toquen el disco entero, aunque lo veo dificil

    Lo unico que le critico a Maiden es q no dejen descansar los temas de siempre (TNOTB, Trooper, Run To The Hills) y colocar temas que no tocan o nunca han tocado. (segun su justificacion lo hacen por los nuevos fans que desean escuchar los clasicos).

    • Fernando Ufo Dice:

      Escuche el disco entero dos veces, y si… yo realmente en algunas partes de varios temas encontré algunos aires al x factor como también del powerslave, un buen ejemplo es el tema the red and the black, me gusto harto el disco, desde el brave new word que no escuchaba algo que no sea aburrido de iron maiden, muy agradable el disco. Concuerdo contigo en que en los conciertos deberían dejar de lados temas como the trooper, the number of the beast, etc, iron maiden tiene mucho material para hacer un excelente concierto.

    • Father Time Dice:

      Y seguro que tú tocaste tópicos nuevos al hablar de Maiden poh wn. Soy fanático de la banda hasta la médula, pero no por eso no voy a reconocer que sus últimos discos, tienen siempre una fórmula conocida, es decir música más elaborada, pero siempre con recursos heavy metal, temas largos que empiezan con bajo o guitarra acústica, y que luego de 10 minutos terminan tal cual empezaron y uno que otro tema single, con coros relativamente gancheros para luego tocar en vivo. Si no te das cuenta de eso, tienes una mínima capacidad de análisis.
      Cada uno tiene su toque? Gran análisis!
      Maiden no vive de sus clásicos. Todas esas bandas que nombraste han sacado un disco cada tanto, pero ninguna hizo tres giras mundiales en 5 años tocando solamente clásicos y conciertos enteros con temas ochenteros como Maiden.
      Y en las cuatro últimas giras siempre han incorporado temas que habitualmente no tocaban en vivo.

      Heavy Metal is the Law!!!

      • Starship Trooper Dice:

        Es cierto lo que dices Father Time, peeero una cosa es decir eso (que se llama tener una IDENTIDAD, a pesar de que puede sonar redundante cuando una banda tiene 15 o 16 discos) a lo que dicen pelmazos descerebrados más abajo, que parece que no tuvieran oído musical alguno, que piensan que TNOTB es idéntico a TXF y a este último, de verdad eso hace pensar que el internet es una verdadera fuente de estupidez.

  23. jano Dice:

    Con cada escucha le vas tomando mas el gusto, despues de haberlo escuchado como 5 veces, puedo decir que para mi es un Gran Album de la bestia, Maiden lo hizo de nuevo conchemimare!!

  24. Pepito Dice:

    Para mí The Book of Souls es comparable a The Final Frontiner en calidad, es decir que es superior a A Matter of Life and Death (el cual a me parece mucho más irregular). Ahora bien, hay que aceptar que a estas alturas Iron Maiden no van a incorporar nada realmente novedoso, lo cual no implica que sus discos no sean buenos, sino que no hay que esperar de ellos más de lo que pueden dar: buenas canciones e interpretaciones dentro de parámetros sobradamente conocidos.

  25. mazo Dice:

    tanto culiao vinagre.. que se creen doctorados en no se que guea… disfreten el disco y chao.. aaayyyy que me cost digerirlo.. y que chucha se comieron el disco o que mierda..

  26. Rafael Andres Vargas Miranda Dice:

    creo que le puso mucho el autor del rewiev, cierto que es un enorme trabajo que se celebra tras 40 años, y también creo que es de lo mejorcito de la bestia desde el Brave y Dance…sin embargo, me queda la sensación -una vez más- que hay cosas que sobran, algunas canciones demasiado largas …por otra parte, creo que el fan chileno de Maiden es poco objetivo

  27. guyo Dice:

    parecen pendejas, no le pueden criticar a su banda, se ofenden los «talibanes» del metal, andan en su periodo, si encuentro fome esta wea, que tiene?

  28. Father Time Dice:

    El nivel de don Darío para escribir este tipo de reviews está más que probado en su larga trayectoria en esta página. Su pluma siempre regala calidad por dónde se la lea, con un nivel de análisis, tanto musical como lírico, simplemente admirable.
    En lo personal decir que me ha encantado el disco, y que la lectura de esta crítica me fue bastante favorable para la tercera y cuarta «escucha» de esta placa. Y para los amigos que critican en algo la revisión del álbum (finalmente, la idea es que no todos pensemos igual, pero siempre con respeto), los invito a leer el párrafo final, donde se concluyen varias ideas planteadas anteriormente, como que no es el mejor disco de Maiden; que es difícil de digerir (esto a veces suena cliché, pero frente a un disco doble con 90 minutos de música, es totalmente aplicable); que si bien la banda se atrevió con algunos matices musicalmente distintos, tampoco está inventando nada nuevo ni cambiando los paradigmas del heavy metal, porque a pesar de los años, Maiden siempre se auto-evoca a otras épocas anteriores.
    La única crítica constructiva, y que ya la he mencionado antes por otros reviews de otros autores y a distintas bandas, es que las notas finales siempre son peligrosamente altas, y en ese sentido, coincido con el amigo que plantea que si «The Book of Souls» tiene un 9.5, cuál sería la nota para «Powerslave», «Somewhere in Time» o «Seventh Son…»; basados en este punto, se no rebasa la escala , porque a mi modo de ver, mínimo un 14 ó 15. Pero en fin, sólo detalles.
    Congratulations a don Darío por el review, esperaba también que hiciera el de Stratovarius (que en mi opinión quedó muy «al debe»), pero no pudo ser. Saludos a todos.

    Heavy Metal is the Law!!!

  29. Marchelo Dice:

    De todos los comentarios que he leído acerca de este nuevo álbum de Maiden creo que es el mejor., felicitaciones Darío, en serio. haces unas comparaciones que también yo y seguramente muchos otros hacen de varias canciones, en donde por ahí se pueden complementar más aun (por ejemplo el señalar que la parte rápida de la canción que dá el nombre al álbum podemos asociarla a Losfer Word. enre otras). me parece que la vocalización está de lo mejor, más encima cda vez que escucho el álbum y disfruto de la vocalización (como en speed light, the book of the souls, el coro de the red and a black, etc.), pasando también por pasajes en donde se exige demasiado, creo yo, como en Empires of the Clouds parte central, o Shadows of the valley al terminar el coro (quizás debieron haber sido en un tono menos, así llega muy bien a los altos; claros y no esforzados, así como The Talismán en al álbum anterior) todo fue interpretado con tumores en su garganta, es muy valorable. Podría seguir también analizando o dando mi opinión pero eso ya lo hizo ud master. pero quiero poner en el tapete alguna cosas: creo que Kevin Shirley no es para Maiden, le hace perder el sonido intenso muy característico de Maiden en especial en las guitarras, y en especial en las guitarras dobles (y ahora triples), se aprecia más aun en vivo que no suenan intensas como sonaban antes; el bajo también ha perdido el protagonismo que caracterizaba a una canción de Maiden de los 80′, además el platillo raid de Nicko que también es muy característico de Maiden, suena con muy poco brillo (debo subirlo con el ecualizador), el charlet ni hablar cada vez Nicko lo cierra más, sobretodo en vivo (Moonchild es un ejemplo), eso un buen productor no lo permite…me imagino este álbum realizado por Martin Birch, sería una joyita de aquellas. Lo otro, creo que cada vez los solos de Janick son más sucios, desordenados y poco estructurados (no es Blackmore como para grabar solo con la inspiración del momento), le ha entregado composiciones fabulosas a Maiden, pero debe mejorar en esa parte, además creo que molesta en las guitarras de 2 con disonantes típicas de Murray/Smith, excepto cuando son iguales haciendo muy buena dupla con Murray (como en Afraid to Shoot Strangers).
    Aún así, este álbum es espectacular, al que le gusta Maiden y en metal, sabe que debe ser de lo mejor de la bestia, sin duda. Desde la vuelta de Dickinson con Smith este álbum es el mejor, y no tiene comparación con otros ya que es de larga duración, con piano, con canciones largas y con un vocalista cantando con tumores en su garganta. Es sin duda mejor que el Brave New Word, esto lo digo porque por ahí dicen que es el mejor álbum de esta nueva época de Maiden, para mi es el mas bajo junto al TFF, lento y poco elaborado.
    Este último álbum es como el AMOLAD pero mucho mas depurado. Debe estar entre los 3 mejores de Maiden, sin duda…

  30. nacho Dice:

    Creo que todos los temas de este album se parecen a otros de la misma banda. La innovación ya no es parte de Iron Maiden parece, así que espero con ansias el disco de Dickinson.

  31. tango75 Dice:

    despues de escuchar este disco varias veces tengo opiniones disímiles, por un lado creo que es un album bien realizado, el sonido y la mezcla son impecables pero hasta ahora en general no me alborota el avispero, hay flashes de genialidad en algunos temas, riffs, rulos de Nico metidos en el momento justo y creo que las letras son buenas pero en general no hay ni un tema que me vuele la cabeza, «if eternity» fue elegido correctamete como apertura del album, suena prometedor …(me recuerda un poco a un queensryche de fines de los 80′) a los 5 minutos se convierte como en otro tema y el solo y las armonias aunque un poco trilladas le dan profundidad y un poco de oscuridad …»speed of light» es mediocre aunque el video es entretenido y no me canso de verlo, con todos los video games de mi adolescencia , «the red and the black» me recuerda a un viejo Maiden casi casi estilo «killers» pero cuando hacen el corito de barra brava de futbol (oh oh, o-o-o-o ohhh , o-o-o-o-ohhh! ) la cagan despiadadamente (da hasta un poco de verguenza ajena) ‘when the river runs deep» tiene lo suyo pero le falta emocion, «the book of souls» el riff es buenisimo y para mi el tema es medio tipo (o quiere ser) the rimes of the ancient mariner (no solo por sus 13+ minutos de duracion) pero no le ata el zapato, «shadow of the valley» y «tears of a clown» me gustan bastante , «the man of sorrows» creo que es la 2da mejor del disco, y «empire in the sun» la verdad no se que decir…la intro es una delicatessen, un caviar con creme freische, armoniosas guitarras y violin que hacen danzar a los duendes pero despues queda en eso y nada mas, le falta un climax, una eyaculacion y que te de ganas de fumarte un humeante pucho con un single malt cuando termine…ademas los 18 minutos y pico no ayuda mucho a engancharte con el tema. pienso que el disco en general es bueno, me gusta mas que final frontier, a matter of life and death y que dance of death pero esta lejos de obras maestras como el fear of the dark o el powerslave, creo que durante años me malacostumbraron con discos memorables y es dificil ser objetivo con este ultimo trabajo, igual creo que la doncella sigue viva y es un placer escuchar cualquier material de ellos.

  32. Jorge Dice:

    Iron Maiden y sus temas progresivos a lo Yes cansan un poco. Echo en falta las canciones que van al grano. Cortas y rabiosas como las de los 80

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