“El Regreso de Iced Earth”, o “Cómo Tener Expectativas Altas y Verlas Superadas”, algo así podrías sostener como título para lo ocurrido la noche del pasado sábado 22 de marzo. Los que tuvimos la fortuna de ver el debut de los oriundos de Tampa hace un par de años sabíamos de sobremanera lo que implica ver a uno de los mejores y mayores exponentes de Thrash Metal sobre un escenario. Y quizás por el mismísimo hecho de saber eso, es que uno se genera unas expectativas muy grandes al enterarse de que la banda regresa, aun si el disco que vienen a promocionar no es del gusto de todo el mundo. Y con todo, esas expectativas se ven absolutamente pulverizada a la luz de lo termina siendo la presentación.

Cuesta hallar las palabras para explicar lo grandioso que fue lo que se vivió aquella noche. Le doy vueltas a la idea a ver si logro darle vuelo, pero me cuesta. ¿Por dónde pasa tal majestuosidad? Bien, primero, la banda cumplió con un cometido extraordinario, derrochando pulcritud y eficacia técnica, que se plasma sobre una acertadísima elección de canciones para todos los gustos. Segundo, y esto es quizás lo más importante, los y las asistentes son entes que congelan la tierra al andar. O sea, son verdaderos fanáticos de la banda. Perogrullada, pero es que hay que entender lo que representa Iced Earth para los que fueron a verlos. No fue una concurrencia que sorprendiera por su gran número, pero los que estaban, ésos eran los que tenían que estar. Porque los que fueron lo hicieron con la intención de dejarlo todo sobre la duela. En definitiva, creo que en esta ocasión, como en muy pocas otras, fue el público el que hizo de este concierto algo tan magnífico.

Pero antes de entrar en materia con Iced Earth, hay que dedicar algunas líneas para comentar lo que fue el accionar de los nacionales de Witchblade. Y lo primero sería decir que han ganado mucho con la inclusión de Pia Carpanetti y Pedro Etchepare en las voces. Y es claro, tener dos vocalistas es algo poco usual, pero más allá de lo llamativo, es un recurso plenamente funcional y que la banda está utilizando de gran manera. Es decir, no es tener dos cantantes por el simple hecho e tener dos cantantes, ellos los utilizan de manera inteligente y con un propósito claro.

Por otra parte, las canciones que tocaron fueron las mejores que tienen, más algunas de lo que será su nuevo disco. La elegidas fueron Unbreakable, Sign Of Salvation, Not Enough, Last Of Us, Nowhere y Walk Alone. Sorprendió lo bien que sonaron además. Pero más importante que la calidad del sonido, considero que es el hecho de que sonaron frescos y renovados, dando una idea de por qué su disco tendrá como nombre más seguro Evolution. Recomiendo mucho ponerles atención, ya que, por ejemplo, Not Enough, un temazo, es clara muestra de lo que es Witchblade hoy y de lo que será en el futuro. Solo cosas buenas le esperan a los muchachos. ¡Felicitaciones por la notable actuación!

Ahora sí, vamos con lo de Iced Earth. Partamos diciendo que ya desde antes de que la banda se asomara sobre el escenario quedaba claro que la noche sería de ellos. Varios minutos antes la gente ya entonaba los imperecederos “olé, olé, olé olé olé, Iced Earth, Iced Earth” (que sonaban más como Aysén, Aysén), junto con otras tonadas propias de los estadios de Sudamérica, dejando ver la impaciencia que se apoderaba de todos. Pero de forma muy puntual se extingue toda la iluminación y comienza la parte introductoria de Plagues Of Babylon, que para el público fue interpretada como una señal de “vamos, hagan lo suyo”, pues de inmediato se comenzó a corar el arpegio, así como a gritar “¡Eh!” con cada golpe de la batería. Tras unos segundos salen los muchachos a escena y el Club Kmasú veía amenazada su estabilidad. Apoteósico inicio, con la banda sonando como cañón y de forma clara. Stu empieza a romperla de entrada, luciendo una desgarrada versión de su voz y echándose el público al bolsillo en cosa de segundos. Una vez le bastó alzar su puño para ponernos a todos a gritar “¡Eh! ¡Eh!” con las manos empuñadas. Lindo también el momento en que Schaffer, Appleton y Steele se juntan en el centro de escenario, encaran al público y este le responde con vítores.

Democide arrancó con mucha incertidumbre, con el uso previo de una pista que ayudaba a sentar todo ese ambiente apocalíptico que sirve para darle mayor dramatismo a la canción. Al llegar finalmente el quiebre que da paso el Heavy/Thrash tan propio de Iced Earth, se produce un ataque espontáneo de enajenación y todos pierden la razón. Todos en cancha forman un grupo compacto, saltan de un lado a otro moviendo las cabezas, como si fuera un puñado de granos de maíz que a calor del fuego comienza a transformarse en palomitas y a saltar para todos y cualquier lado. La banda sonaba increíble, solo la amplificación de Stu me pareció algo baja en relación a la de sus compañeros, en especial a la de las guitarras, que a ratos lo tapaban. Esos problemas se irían solucionando con el correr de los temas.

Tras una brevísima presentación se da el vamos al que sin duda es uno de los mejores y más sólidos cortes del grandioso Dystopia (2011), la excelsa V. Soberbio despliegue de brutalidad por parte de la banda y del incondicional público. ¡Todos saltando al ritmo del riff! Llevando el ritmo con los siempre útiles “¡Eh! ¡Eh!” Todos alzando el puño muy apretado apenas empieza ese superlativo coro. Fue como entonar un himno de guerra. Y es que la letra de esta canción es muy asible, muy apropiable. La escuchas y te dan ganas de salir a protestar por alguna cosa, como el precio de los limones, lo que sea. ¡La cosa es dar pelea! Por cierto, al frente del kit de Jon Dette estaba la máscara de Guy Fawkes que el protagonista de V For Vendetta utiliza. Notable detalle. Y después de un breve “thank you, Chile!” y la explicación por parte de Block de que se trata de un tema que Jon compuso para su padre, comienza la ejecución de If I Could See You Now, sentidísima semi-balada que en lo personal me gusta un montón y canté a rabiar, al igual que el resto de los presentes. Gran recepción para un corte que en realidad no parece asomar como lo más destacado de la última placa del grupo (aunque insisto: a mí me encanta).

El joven Block anuncia que es hora de algo rescatado de The Dark Saga (1996), mención que por sí sola despierta el fervor popular. Sin embargo es tras especificar que se tratará de The Hunter cuando el edificio se tambalea. Qué lindo inicio, con ese delicado arpegio seguido por todos y potenciado por  miles de voces. La postal que se iría configurando sería tremenda, pues el canto de todos los fanáticos, más el estremecedor susurro de las voces secundarias y todo el juego de luces basadas en tonalidades rojas, hacía que pareciera una escena sacada del Infierno. Infernal también el alarido del señor Stu Block, que seguramente rompió varias membranas timpánicas. Seguíamos avanzando, pero antes era necesario premiar a la banda, por lo que el público saca de las gargantas un estruendoso cántico reconociendo la extraordinaria faena que hasta ahí el grupo realizaba. Ya se había intentado antes, pero a diferencia de las instancias anteriores, la banda hace una pausa y se deja querer, con la complicidad además del Hombre Mono, el técnico de eliminación que en todo momento vistió una cabeza de gorila, y que aquí jugaba con las luces al ritmo del cántico. Por cierto: qué manera de vivir el concierto la de ese sujeto. ¡Solo le faltó hace un mosh con su colega sonidista! Un crack. Continuábamos entonces en la época más clásica de la banda, pues correspondía revisar algo del mítico Something Wicked This Way Comes. La elegida no sería otra que Burning Times. La respuesta del respetable es extraordinaria, tanto que al fin Luke Appleton se prende y al fin se le comienza a ver algo más suelto y participativo, con notable interacción con el público. ¡Aplastante ejecución!

Lo siguiente sería toda una sorpresa, porque yo al menos jamás vi venir a Red Baron/Blue Max, que debe ser uno de los mejores cortes de esa irregular época con el gran Ripper Owens al frente. Y qué portentosa puesta en escena sacaron los muchachos, porque es un corte que técnicamente no nada sencillo. Ahí el que más se lució fue el monstruoso Jon Dette, erigiéndose como una máquina de precisión y potencia y demostrando por qué es considerado uno de los mejores y por qué tanta prestigiosa banda lo llama cuando el puesto llama de apuro. Por otro lado Shaffer se mandaba esos riffs asesinos y sacaba aplausos de quienes fijaban sobe él su mirada y advertían su encomiable accionar. Stu remataba todo con un grito robado de las fauces de algún demonio y devastaba aparatos auditivos de manera flagrante.

Un párrafo aparte para lo que se vivió a continuación, porque sin duda fue uno de los momentos más emotivos y significativos en la historia de los conciertos de Rock y Metal en Chile. Yo era chico cuando escuché el SWTWC, pero me fascinó. De entre todas las canciones, una llamó particularmente mi atención: Blessed Are You. Por esos años no entendía bien de qué iba la letra, pero sabía que había algo profundo tras ella. Con los años descubrí que era un mensaje para los fanáticos: “los hijos de la noche”. Tiempo después escuché el Live In Athens, y desde entonces llevaba soñando años con poder oírla en vivo. En el concierto pasado tenía toda la ilusión y la esperanza de poder oírla, pero no ocurrió. Tristeza. ¡Pero los sueños se cumplen y la noche del 22 de marzo de 2014 fue el día! ¡QUÉ HERMOSO MOMENTO DE LA VIDA! Ya desde los acordes iniciales se metía una basurita en el ojo y se quebraba la voz, pero esos mismos acordes infundían fervor al corazón y tras reponerme de la emoción, la voz tronaba más fuerte que la de todos. O al menos esa era la intención que uno tenía, al igual que cada uno de los otros benditos, seguramente. De esa manera se fue gestando uno de los cantos más potentes y emotivos de los que tenga recuerdo. Gigantesca interpretación además, con una banda poniéndole toda el alma y los cojones. Al finalizar un aplauso cerrado, una ovación y los ojos acuosos. ¡GRACIAS, ICED EARTH!

Volvíamos a la época del Dark Saga, porque era hora de que Vengeance Is Mine hiciera su aparición. Intenso momento en cual hasta unos mosh se produjeron. Fue tanta la brutalidad exhibida en cancha, que uno de los integrantes del equipo de la banda, un señor de unos cuarenta años, quizás el manager, se vio sorprendido y atinó a sacar su cámara para grabar aquello a lo que sus ojos no daban crédito. Y luego sobre la coda de este tema vino en seguida la tremenda Cthulu, uno de los temas que entran en el podio del reciente Plagues Of Babylon. Con su extraordinario coro puso a todos a cantar extremando recursos, como si se trata de un clásico añoso y bien conocido. Fue una versión con algunas variaciones respecto de la original, pero resultó magníficamente. Continuando en esa senda de altas revoluciones vino otro gran clásico, otro más del SWTWC: la thrashera My Own Savior. ¡Bestial desde todo punto de vista!

Tras un pequeño descanso se vendría The End?, un corte que en lo personal resulta fascinante. Y en vivo resonó monumental. Ese inicio tan lúgubre y tenebroso se hizo poesía con las voces acompañantes de los fanáticos, y con las luces que ayudaban a generar todo la atmósfera precisa. Además, algo hizo el sonidista al momento de producirse ese prodigioso  quiebre, pues inició sonando bajito pero aumentó en potencia hasta explotar por completo, logrando un efecto de crescendo increíble. En este corte pensé: “qué buenos coros está sacando Iced Earth”, como si escucharlos cantados por tantas almas me terminara de abrir los ojos. Ah, y una monedita para ese terrorífico grito que reza «Is this the end?» Portentoso ahí el muchacho Block. Y luego de eso vendría el otro gran, GRAN momento del concierto (siendo el otro la interpretación de Blessed Are You), que además fue una descomunal sorpresa, porque no imaginé nunca en mi vida que llegaría a escuchar en vivo A Question Of Heaven. Una canción preciosa, cargada de introspección, sentimiento y pasión. La amargura y nostalgia que porta se hacen incluso más fuertes al sonar en vivo, donde las emociones se ven siempre exacerbadas. Y por lo demás, qué lindo manojo de manifestaciones espontáneas se pudo ver en las distintas partes que tiene, pues en las más Heavy algunos saltaban, otros giraban poleras sobre sus cabezas; en las partes más suaves y tristes unos mecían sus manos, otros las batían, y otros encendían encendedores. Y todos con semblantes que indicaban que la canción les llegaba muy profundo. Inolvidable la imagen sobre el final, con una luz dorada cubriendo las cabezas de los asistentes y ese coro de ángeles sonando de fondo, los rictus de dolor de la banda dejándolo todo sobre el entablado y con Stu cantado al límite de sus capacidades. Si muero, que una escena así me reciba en los cielos y que una tonada como la de los cuatro minutos finales suene de fondo.

Tras ese espectacular instante de gloria, y siendo las 22:13, la banda procede a retirarse entre vítores. Minutos más tardes, ante los desesperados gritos del público, vuelven para comenzar la última parte de su show. La elegida para continuar sería la rutilante The Coming Curse, con su suave inicio en piano, ese engañoso momento de calma que prepara las cosas para la arremetida de imponente vendaval de Thrash Metal que le sigue. Increíble, pero justo antes del quiebre los integrantes hacen una mini pausa, Stu haciendo un lento gesto con la mano, como si el tiempo tuviese dificultades para avanzar. Sin embargo el estallido es inminente, y cuando se produce la cancha se convierte en una zona de guerra, con mucha muerte y destrucción. Pegadita llegaría la mayestática Dystopia, que sin duda es uno de los cortes más inspirados y devastadores de los últimos cuatro o cinco discos de la banda. Brillante de principio a fin, desde los fraseos de la introducción, acompañados por el público hasta la última repetición del estribillo, pasando por ese demoniaco grito de Block. Y hablando del estribillo: ¡qué grande es! Un canto de libertad que cala hondo y uno no puede evitar gritar con todo. El «The nightmare unfolds before my eyes. I will resist ‘til the end of time!», así como el «We’re lost, we must find our way. We must find our waaay!» resonaron con ascendente e imparable fuerza, ¡algo que no dejaba de emocionar y estremecer!

Acercándonos al final tendríamos la oportunidad de escuchar la muy emotiva Watching Over Me. Al ser presentada Block menciona algo ya sabido: que se trata de una composición que Jon hizo para un amigo de él, tristemente fallecido. Nunca he sabido quién fue aquél amigo, pero se llevó una gran ovación, que el buen Jon agradece levantando su puño. Watching Over Me es una canción del todo significativa en lo personal, que recuerda cosas de las que uno no quisiera acordarse, y por lo mismo resulta tan, tan emocionante. Al final se transforma en una batalla por no estallar en llanto. Mas creo que aun si no te identificas con ella, si no te ha ocurrido algo así, igual no puedes no sentirte frágil y no conmoverte. Y es ineludible mencionar que la ejecución de la banda es perfecta, llena de técnica, pasión y fuerza. Lo de Block es para alucinar, imprimiéndole una carga emotiva gigantesca a un tema que de por sí emotivo. Brillante.

Se acercaba el final y no había dudas de cuál era el tema que venía. Sin embargo, antes de eso se dieron varias cosas, como la petición de Stu para que nos volviéramos locos e hiciéramos lo que quisiéramos, porque no habría más y esa era la última oportunidad. También cayeron un par de chaquetas sobre el escenario, ambas tenían en logo de la banda bordados sobre las espaldas. Jon recoge una, saluda empuñándola y decide devolverla al público, cuidando que volviera a su dueño, reprendiendo amistosamente a algunos que querían quedársela. Stu hizo algo parecido con la otra, pero de forma menos diplomática: se secó el sudor y la lanzó donde cayera no más, muerto de risa, claro. Todo esto era muestra de lo genial que se los estaba pasando la banda. Ya entrando en materia Stu nos pidió que a la cuenta de tres gritáramos todos juntos “¡Iced Fucking Earth!” Lo cual hicimos en varias oportunidades. Así llegaba la legendaria Iced Earth. Intensísimo pasaje donde se vivieron los mosh finales. Fantástico cierre para un concierto que no tuvo momentos bajos.

El regreso de Iced Earth sobrepasó todas las expectativas. Uno espera un buen show, algo que se condiga con la envergadura de la banda que se tiene en frente, pero lo brindado por los muchachos fue magnífico, literalmente perfecto. Porque sí, cuando un show termina y te quedas con la sensación que no faltó ni sobró nada, puedes decir que fue perfecto, y este es el caso. Ningún bache, y por contraparte, muchísimos momentos altos, postales imborrables que los asistentes atesoraremos por siempre. No quedan muchas palabras por decir que puedan graficar lo que fue esto, solo dar gracias y rogar por que se repita pronto.

Setlist:

  1. Plagues Of Babylon
  2. Democide
  3. V
  4. If I Could See You Now
  5. The Hunter
  6. Burning Times
  7. Red Baron/Blue Max
  8. Blessed Are You
  9. Vengeance Is Mine
  10. Cthulu
  11. My Own Savior
  12. The End?
  13. A Question Of Heaven
  14. The Coming Curse
  15. Dystopia
  16. Watching Over Me
  17. Iced Earth
14 comentarios
  1. Starship Trooper Dice:

    Por fin me saqué la espina de Iced Earth. Menundo conciertazo que se mandaron por la cresta, un concierto que, debido a los temazos que tocaron y a la intimidad del local, se hizo realmente muy emotivo. El nivel de la banda impecable; en el sonido solo falló un poco la guitarra de Troy. Y lo que tiene el poder del en vivo potente, que todos los temas del último disco sonaron tremendos.

    GRACIAS ICED EARTH!!!

  2. Ignacio Avendaño Dice:

    Que gran rewiev muestra la pasion con que vivimos ese pedazo de concierto, yo en lo personal tenia la entrada la primera ves que vinieron y por motivos de salud no pude ir y se la di a un amigo, esperaba ver un gran concierto pero nunca que crei que iba a ser tan bueno, lejos de lo mejor que he visto, sin puntos bajos, en lo personal me ubiese gustado ver su Dantes Inferno, Dracula, pero fue algo de otro mundo.

  3. Astaroth Dice:

    Impresionante concierto !! sin duda otro de los mejores días de mi vida !! tal cual el anterior!! todos y cada uno de los temas perfectamente ejecutados, aunq en un tema (con la emocion ya ni me acuerdo) en q Schaffer se equivoco en un par de notas y notoriamente se rio de si mismo. Buenisimo el review lml !!

    PS: Por lo q yo tenia entendido Watching Over Me va dedicada al mejor amigo de Jon y fue el mismo el q dio la idea de q la banda se llamara así

  4. Kordax Dice:

    ¡Por fin dejo de lamentarme por no haber asistido la primera vez, el 2012!
    Vi, oí y viví a Iced Earth… quedé completamente pagado.
    Si bien es cierto esperé hasta el último momento el estruendoso grito inicial de Ten Thousand Strong y/o la sentida atmósfera que da comienzo a Dracula, debo decir que el concierto fue todo lo que esperaba.

    Gracias Iced Earth y espero que se repita la experiencia en un par de años más.

  5. Cryogenized Dice:

    Primera vez que veo a Iced y Que demostración de talento y poder fue lo vivido el sábado weon! Fue hermoso de principio a fin, Impecable, Músicos entregados al 100% Riffs brutales a la vena! aun me duele el cuello jajaja.
    Haber escuchado Temazos como The Hunter, Burning Times, Blessed are you… Simplemente Genial, el público apaño en todo momento, sentí como se algunos se emocionaron a cagar con Blessed Are You (me incluyo) y también con Watching Over Me, me fui a la mierda saltando con unos compadres igual de emocionados que uno.

    Desde The Coming Curse en adelante fue destrucción y vasilon total, broche de oro para una noche perfecta.

    ¡Grande Iced Earth! y que
    vuelvan luego!

  6. Emilio Parra Dice:

    Fue simplemente impecable todo! A pesar de que pensé ver mas gente, creo que el público era el preciso. Notable la banda, se veían sencillos en todo momento. La voz de Stu realmente la cago wn! Nada que decir.
    Lo único malo, los flaites que me querían lansear la baqueta que agarré al final. Un saludo para ellos, mierdas de persona. :)

  7. The Punisher Dice:

    INCREÍBLEEE!!! Que pedazo de concierto! y excelente Review. Sólo quisiera agregar que por fin entiendo y acepto completamente el Plagues of Babylon, como un disco que simplemente entrega lo que ha cultivado la banda durante todos estos años, sin necesitar ser un disco revolucionario (aunque Cthulu y The End? son realmente obras muy complejas y novedosas).

    Espero que la tercera sea la vencida, y que su próximo concierto en Chile sea en el Caupolican repleto!… se lo merecen completamente.

  8. MANLIO Dice:

    IGUAL QUE LA VEZ ANTERIOR ICED EARTH LA ROMPIÓ, NUEVAMENTE STU SE LUCIO, CON MI PAREJA QUEDAMOS ALUCINADOS Y HASTA HOY ADOLORIDOS, HASTA UN PAR ME MOSH HICIMOS, ESO SI SOLO FALTO DRACULA Y LAST DECEMBER, PERO COMO DIJO STU PRONTO SE VIENE OTRO CONCIERTO….IGUAL QUE ALIVE IN ATHENS DE 1999 SE VIVIÓ UNA PASIÓN ÚNICA QUE LOS MISMOS INTEGRANTES DE ICED QUEDARON CON LA BOCA ABIERTA…..GRANDE ICED Y COMO DICEN MAS ABAJO SE VIENE EL CAUPOLICAN….

  9. carlos Dice:

    Iced Earth se merece buena fecha y el caupolican weon pa que lo revienten por la chuchaaa

  10. Likan Dice:

    Simplemente excelente el Review, como que revií nuevamente aquel sábado pasado…!!!
    Si bien esperé un par de temas de su primera vez en Chile (que también estuve xD), no faltó ni sobró nada…..eso es Iced Earth csm.!!!!
    /,,/

  11. Max Dice:

    perdon que lo comente, pero no falto nada,? Travel In Stygian, rolas como Violate, I Did For You, Wolf, Dracula, Melancholy, Ten Thousand Strong, Last Laugh, esperaba algo mas…

      • Max Dice:

        yo los acabo de ver en Mexico, no es un comentario negativo, lo que pasa es que es ICED EARTH, suenan brutal y tienen muchisimos temas, pero para los que no los habian visto si te dejan con ganas de escuchar rolas con las que creciste escuchandolos y mas que no he escuchado el ultimo disco con atencion, pero me parecio un show solido y un audio imponente!…buenisima reseña, salu2

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