Primer álbum de los italianos de Hellraiser, banda que dedica sus esfuerzos a la creación de canciones enmarcadas dentro de un contexto heavy metalero al cual añaden algunas dosis de speed metal y una no menor influencia de la NWOBHM, todo en una medida sana que nos permite oír y entretenernos con su propuesta, muy bien trabajada y ejecutada, y no caer en comparaciones odiosas y reiteradas.

Si bien es cierto, y tal como lo fue a fines de los noventa y comienzos del dos mil con el boom del power metal, esta “nueva” vieja forma de hacer heavy metal está copando cada rincón del globo, para el deleite de todos quienes siempre hemos gustado de esta faceta en cierta medida más simplista y espontánea de hacer música, sin tanta pompa, ni pretensiones, aunque creo, objetivamente, que ya nos estamos acercando al punto de inflexión en donde la curva comenzará su descenso… pero por lo pronto podemos seguir disfrutando de trabajos como este Revenge of The Phoenix, en donde todavía es posible encontrar buenas canciones que buscan, aun manteniéndose dentro de cánones sumamente tradicionales, entregar algo que vaya más allá de simplemente recrear sones pasados.

Es así como Hellraiser editó a mediados del pasado año una colección de cortes que permite encontrar guiños a distintas épocas y facetas del metal, aunque siempre teniendo como guía la omnipresente década de los ochenta, pero adornándolas con estructuras muy bien elaboradas, que nos mantienen pendientes de su desarrollo y del devenir de cada uno de los cortes incluidos.

Por ejemplo, en In The Name es imposible no recordar gloriosos momentos de la NWOBHM, aun cuando los coros son mucho más melódicos que lo que he podido oír hasta ahora de todo aquello que emergió durante esos años. Quienes estén familiarizados con el trabajo de nuestros Ikelos, no tardarán en acordarse de ellos durante el primer minuto de esta pista. Otro gran momento encontraremos en los coros de Nightmare, muy melódicos, pero entonados por sobre una base que incluye un incesante doble bombo, brindándole mucha mayor intensidad y provocando que el notable trabajo de Cesare Capaccioni destaque aún más, gracias a un desempeño muy versátil e idóneo para cada una de las facetas mostradas por la banda a lo largo de la placa.

Si hay algo en lo que dedicar toda nuestra atención a la hora de escuchar este trabajo, es en las canciones más largas que se incluyeron en él. Way of The Brave, Gates of Hate, The Forge y Pillars of Life, todas ellas con duración por sobre los siete minutos, son ejemplos muy satisfactorios de lo bien que lo hace Hellraiser a la hora de tomar sus variadas influencias y procesarlas para entregarnos una amalgama final en la que, si bien es posible percibir en donde nace gran parte de su sonido, también es posible destacar el aporte que estos músicos italianos han sumado en cada uno de estos cortes. Mucho ojo con The Forge que es un temazo por donde se lo oiga, destacando, al igual que en el resto de la placa, el tremendo trabajo de Rick Perugini tras los tarros de la banda.

Para ir cerrando me permitiré destacar de entre las nueve pistas que nos trae este primer embate de los italianos de Hellraiser, la canción de nombre Last Command, un tema de velocidad moderada y muy “riffero”, heavy metal con suaves guiños al pasado, pero con la potencia y sonido del metal de los noventa, ese que se vio afectado en cierta medida tras la aparición de un trabajo tan trascendental como lo fue Painkiller de los inconmensurables Judas Priest, única banda que se ha dado el gusto de tomar todo lo que alguna vez patentaron y rehacerlo al punto de redefinir el mismo estilo que ayudaron a cimentar. Si quieren conocer la propuesta de esta banda, háganlo a través de este tema. No se arrepentirán.

Revenge of The Phoenix es otro trabajo con raíces en los ochenta, pero que no se queda ahí a la hora de presentarnos una propuesta que incluye, además, un viaje por sonidos y formas de otras épocas, aunque todas ellas siempre ligadas a lo más tradicional y clásico del heavy metal. Interesante y muy entretenida carta de presentación la que nos ofrece Hellraiser.