En un comienzo, la primera impresión que se tiene del disco no es referente a lo musical, sino a la gran calidad del Cover Art y del disco mismo, cosa que es difícil encontrar viniendo de una producción independiente. Una muy buena portada, digna de esta gran agrupación.

Tras esta pequeña pausa finalmente entramos al camino que nos llevará a apreciar el trabajo musical de Hastatus. Antes de empezar con el review propiamente, cabe señalar que el disco es propio de una estructura musical especial, pues no se concentra en un solo estilo, sino que abarca principalmente tres de ellos: la maestría del progresivo, el glamour del rock clásico y obviamente la fuerza y sentimiento del buen heavy metal, remarcando en ello la notoria influencia de Bruce Dickinson en la formación musical de Felipe, el vocalista de esta joven banda.

El primer corte que llega a nuestros oídos es el tema que da nombre al disco, «Lethal Pride», que comienza con una intro que nos lleva a recordar esos amaneceres decisivos, aquellos que se presentan gloriosos frente a nosotros, pero al mismo tiempo inciertos, cosa que queda claro con el quiebre que sufre la canción, dando paso desde una delicada introducción con unas guitarras que se mostrarán sumamente afiladas por casi todo el tema. En general, un tema bastante «normal», que no muestra mayores innovaciones en lo referente a la estructura musical, pero que deja claro el nivel de los músicos que están frente a nosotros.

Luego, jinete romano, apresurado por la batalla que se avecina pasa frente a nuestros ojos y le da alcance a “Hastatus”, a mi parecer uno de los mejores temas del álbum, con un gran desempeño vocal de parte de Felipe. Una mini-intro de guitarra acústica lleva a pensar que estamos frente a la primera balada del disco, pero apenas sucede eso ya estamos frente a un tema que descarga energía de forma inmediata. Escuchamos notas heavy con la misma frecuencia que algunos toques progresivos, Tito aporta de gran forma al tema no cayendo en la monotonía de otros bateros, apoyándose en todos sus recursos. En definitiva, el sentimiento del Hastatus esta impregnado en este tema, con una voz agresiva, no por presentar un tono desgarrador, sino por que representa la forma en que el guerrero enfrenta lo que podría ser su última batalla.

“Hole”… quién no ha pasado por quiebre amoroso alguna vez… quién no se ha sentado en un sillón a esperar que pase el día para olvidar esas cosas que nos hacen ponernos depresivo. Eso es lo que nos hace sentir este tema, sin dudas bastante tranquilo, relajante, agradable de escuchar solo. Las guitarras acústicas nos acompañarán durante todo el corte, alivianando las penas. Un buen tema que hace recordar a Scorpions y sus magníficas baladas. Pero pareciera que el drama nos llegó hasta aquí nomás, por que “Frightened Child” nos mostrará nuevamente lo que es enamorarse. Trata sobre un joven que se enamora al parecer de una de sus amigas, pero que obedeciendo a este título, solo luce hermosa para los demás, cosa que hace que nuestro personaje se sienta mal, rogándole por una sonrisa y que se dé cuenta de quien realmente la ama. Grandes acordes, que en algunos momentos llegan a una dar sensación de que se grabó junto a una orquesta sinfónica, por la fuerza de la música. Sin duda que canciones como esta son difíciles de encontrar en nuestro medio, no por que sea muy diferente a las demás, sino porque nos muestra la madurez de las notas que notoriamente vienen del corazón acorde al tema, y no cae en mostrar excesos innecesarios.

Volvemos a comienzos de los 90`, Aerosmith nuevamente cobraba vida, Scorpions relucía, Freddie Mercury nos dejaba una gran legado músical. Rock, es lo que mejor define a “I Remember You”. Con un comienzo muy “aerosmithiano” empieza a sonar en nuestros oídos el tema mas rockero del álbum, que cuenta con un gran desenvolvimiento por parte de todo el grupo, que nos lleva a recordar aquella gran época, comienzo musical para muchos de nosotros. Un solo muy pegajoso, similar a los aquellos grandes guitarristas que se pasearon por Woodstock.

Y hasta aquí nos llegó el pasado, volvemos al gran heavy/progresivo del ahora. “Sorrow” se presenta como el tema más pesado del disco, con unas guitarras que toman el protagonismo desde el comienzo. El corte recuerda de alguna forma a Dream Theater, ya que presenta varios cambios de “ambiente”, recorremos nuestra mente y asimilamos sonidos que se nos hacen conocidos, siendo el más notorio aquella parte donde las guitarras toman el mando y suenan a lo Metallica, como también aquella a The Gathering. Destaca el hecho de que el tema no aburre debido a lo mencionado anteriormente, pero aún así como que le falta algo, algo más de feeling, más personalidad.

Pasamos al siguiente tema, “Deep in Time”, tiene onda, tiene feeling, cosa que cuestioné al tema anterior. El cambio de estilos entre «Sorrow» y éste es muy notorio, pues posee un sonido más fresco, más actual, tema que deja en claro que las influencias de la banda son muchas y muy buenas. Una gran estructura, con un Felipe que muestra, para variar, un gran despliegue, Tito nos da a conocer su impecable técnica, Häns y Sebastián nos muestran que destacar en el momento apropiado es más que proporcionar un despilfarro de notas durante un largo rato, y finalmente José da la base al tema, sin decaer a lo largo de él.

A estas alturas, Hastatus ya nos tiene acostumbrados a no sorprendernos, si de un momento a otro escuchamos algo totalmente distinto a lo anterior. “By my own” es una power/balada muy interesante, intensa, tiene lo justo y necesario, como todos los temas de Hastatus. La vocalización muestra uno de sus puntos más altos, la banda suena como banda, un todo. Méritos de sobra, escúchenla y saquen sus propias conclusiones.

Y como siempre dicen, deja lo mejor para el final. “Turn and Fight” reúne todas las raíces musicales de Hastatus, presentando matices progresivos/heavy/rockeros/neoclásicos, una verdadera «aleación» musical, lo cual agrada mucho, ya que los cambios están justo donde deben estar.

Finalmente, en resumidas cuentas, este es un gran disco nacional. Puede que haya quienes piensen lo contrario, pero la madurez que muestran los músicos de Hastatus a lo largo de la placa es notable. Como ya lo he señalado, influencias de todo tipo hacen que este trabajo se constituya en un producto que de seguro no decepciona. Quizás el único “problema” del disco sea exactamente lo que más se le halaga, la gran variedad de estilos, ya que no nos muestra hacia donde va el camino a seguir de la banda. Y, por otra parte, al escucharlo detenidamente, se presentan algunas pequeñas fallas de grabación, pero que no influyen mayormente en el producto final.

Un disco recomendable totalmente. Es chileno, y es bueno.