Tras una extensa, exitosa y bella gira junto a Avantasia, el multifacético Oliver Hartmann vuelve a estar en nuestro foco con esta nueva placa llamada “Shadows & Silhouettes”, quinto disco solista del alemán, cuya tendencia en esta faceta siempre ha sido sorprender mostrando un sonido particular y personal, sacándonos de los márgenes sonoros en los que por naturaleza esperaríamos escuchar, tanto como vocalista o guitarrista, lo cual no es, ni ha sido para nada algo malo ni mucho menos decepcionante.

En “Shadows & Silhouettes”, Hartmann cuenta en su cuerpo instrumental con  Markus Kullmann en batería, en bajo Armin Donderer, el bosnio Jimmy Kresic en teclado y Mario Reck en guitarra. La voz principal, además de su rol como guitarrista, por supuesto está a cargo del señor Oliver Hartmann.  La producción musical estuvo en manos de un especialista, nada menos que Sascha Paeth.

El disco cuenta con un diseño de carátula muy bien logrado en base al título elegido. En un tablero de ajedrez sólo se aprecia la pieza de un caballo, cuya silueta es simplificada para la dinámica del juego, pero si proyectamos su sombra, ésta se refleja en todo su esplendor corporal. Muy sugerente para lo que nos podemos encontrar musicalmente.

En sus cuatro trabajos anteriores como solista, Hartmann quiso desarrollar un sonido más íntimo en sus composiciones, tanto en lo instrumental como en sus letras. No era tarea fácil salir de un sonido tan identificado en el Power Metal sin perder su esencia. “Shadows & Silhouettes”  viene a mostrar este sonido y lado más íntimo, definido en un Rock melódico de tremenda calidad, mostrando elegancia, prestancia y una madurez musical para disfrutar. El Rock llevado a tres ejes es lo que encontraremos en este disco: alegre, nostálgico e intenso, y también nos llevará por sonidos netamente acústicos.

Shadow In My Eyes es una canción a lo más escuela de Kansas, en donde la calidad interpretativa de Hartmann y los sutiles arreglos en teclado embellecen la composición. En la misma línea acústica tenemos a The Letting Go y Still The Same. Con la presencia de un sonido Folk elegante y alegre, cierra esta performance acústica When Your Mama Was A Hippie.

La nostalgia se hace sentir fuerte en “Shadows & Silhouettes”  junto a canciones como Glow y Jaded Heart, que realmente estremecen. Este último es un tema que va progresando en su intensidad, y la cantidad de elementos instrumentales se funden en un coro genial. Esta estructura para llevar las emociones de menos a más lo hace uno de los temas más atractivos del disco. El solo de guitarra es preciso y perfecto para lo que transmite un corazón cuando ya está fatigado.

Otro momento íntimo llega con el corte finaliza el disco, Last Goodbye. Acá predomina un camino armado por el teclado. La voz de Hartmann desenvuelve todos los colores que se hacen presente en una despedida, siempre cargado al tono nostálgico que por naturaleza tienen estos momentos y situaciones. Esta canción cuenta, a parecer personal con el mejor solo de guitarra.

El comienzo del disco, es contrario a los momentos revisados hasta aquí. Un Rock melódico y alegre da inicio a “Shadows & Silhouettes”: Irresistible da rienda suelta a una calidad vocal a la cual nos tiene acostumbrado Hartmann, ya a estas alturas en todas sus facetas.

Con dinamismo y magnetismo el Rock sigue sonando en High On You, que con una línea de composición motivadora y de simples arreglos toma de la mano a Amazing, otros de los temas al cual se le puede atribuir unos de los momentos más altos del disco. En Amazing se conjugan los tres ejes o principales elementos mencionados en el inicio: cuenta con un coro alegre, sus estrofas navegan por la nostalgia pero sin abandonar la intensidad. Una gran pieza de Rock, como I Would Murder For You, donde la intensidad se hace aun mayor y Hartmann da rienda suelta a la rapidez, lógicamente dentro de los márgenes definidos en esta revisión.

Cerraremos la revisión del camino de las doce canciones que trae “Shadows & Silhouettes” con Too Good To Be True, ya que es una composición que está potenciada por un overdrive en guitarra. No muchos se atreven a caminar por este sonido que a momentos suena muy limpio, y en otros otorga la suciedad justa para dejar expuestas debilidades o precisiones de los guitarristas. En este caso son sólo precisiones para acompañar con fraseos a cada final cantado por Hartmann.

La versatilidad presente en “Shadows & Silhouettes” sólo nos habla de la calidad, madurez y las ganas de querer compartir con todos, la tremenda experiencia que a través de los años Oliver Hartmann ha podido reunir. La forma de disfrutar la música en sus diferentes facetas e intensidades, se logra percibir de una manera natural, tanto en su sonido e interpretación.

 

 

4 comentarios
  1. ChristPassion Dice:

    ya, esta bien que sea hartmann, hay que respetar su trayectoria… mi pregunta es la siguiente… donde esta el power metal en este disco???, porque si es asi, pongamos cualquier cosa que no sea metal, demasiado popero el disco y alejado de lo que puede hacer hartmann en el metal

    • Daniel_Conce Dice:

      el disco anterior es muy bueno… no es power metal pero si rock y del bueno. por alguna razón igual creo si encaja en este sitio.

    • Miguel Ramírez Dice:

      se entiende tu punto de vista, pero igual piensa en todo lo hecho por este tipo. En el mismo caso se podría igual incluir montón de vocalistas que han hecho trabajos en solitario o con otras bandas alejándose del metal y que si bien suenan distinto, tienen una calidad indiscutible y que incluso los más acérrimos power metaleros deberían darle una vuelta (Daniel Heiman de Lost Horizon con sus Lavett, o el último de Damien Wilson de Threshold increíble). No es malo el ejercicio socio. Dele una vuelta.

  2. Matosvive Dice:

    Hartmann es un tremendo, y esta bien que le hagan un review a sus discos, el loco no hará powermetal directamente pero es un tremendo artista y bastante infravalorado, se merece cualquier énfasis

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