El esquema de composición de Harmony es de una banda 100% profesional, no estamos ante un grupo que esté explorando su identidad ni experimente con elementos ajenos a su esencia, la tienen clara, y por ello es que naturalmente este trabajo resultó en un producto de alta factura en lo que debe ser un buen disco de heavy metal; arreglos y líricas atractivas y potentes, junto a una ejecución instrumental con pasión y sentimiento.

Este disco llega en un momento especial para la banda, luego de una trayectoria de 7 años y mucho esfuerzo para darse un lugar en la escena heavy metal, al fin se les da la posibilidad de lanzar este trabajo, su segundo LP, “The Prophet Land”. Con arreglos arábicos totalmente acordes a la temática del concepto y una influencia musical nutrida especialmente del legendario Yngwie Malmsteen, Iron Maiden y en menor medida de otros grandes del género, el disco líricamente se nutre de pasajes bíblicos relatados de forma bastante metafórica y sugerente, sin sobredescripciones ni tampoco simplezas pobres, se logra correctamente dejar un halo de misterio sobre las tierras y sucesos mágico-religiosos provenientes del Oriente Medio…importante es destacar que la composición de las líricas está virtuosamente acertada porque no caen en la banalidad de ser explícitos, sino que dejan caminos intermedios abiertos a la libre interpretación del receptor, lo que en todo arte es requisito para la calidad y grandeza de un trabajo.

El disco posee 9 potentes metal-tracks que pasamos a comentar a continuación:

Killing the Dreamer rompe el hielo con potentes riffs en 6ª disminuida para darle el toque oriental a la melodía, es un correcto comienzo, entretenido, que marca una banda instrumentalmente afiatada y con ganas de demostrar calidad, aunque no se puede afirmar que es el punto alto del álbum, cumple con creces su misión de open track.

Thorns and Crosses tiene un potente título, buen comienzo, interesante lírica, pero la verdad no aporta mucho al trabajo, musicalmente se podría prescindir de ella y no se notaría, se puede acotar que es el punto bajo del álbum, siendo en todo caso correctamente ejecutada e interpretada, en particular por parte del Sr. Alfredo Castro,  un vocalista de calidad internacional.

En The Wizard se bajan las revoluciones para comenzar con unos riffs a una velocidad menor que los tracks anteriores y con composición algo más simple,  pero en el formato que a todos los heavies nos gusta; sin duda que hace que el disco sea más matizado, es un tema de calidad. Interesante es de comentar el juego de guitarras paralelas en la mitad del tema “estilo Helloween”, el cual tiene unos tonos mayores que engranan muy bien en la composición; Cristian Sepúlveda y Alvaro Fuchser demuestran con hechos concretos la excelente dupla de guitarras que son.

Pero ¿y el tema más “ganchero”, cuando se viene? Uno se pregunta a estas alturas del álbum, y qué mejor que venga con From the Hell, 100% puro heavy metal al hueso, grito desgarrador de entrada, riffs agresivos, coro pegajoso y aunque las voces complementarias se notan muy crudas en el mismo coro y no suenan a la altura de la composición, es uno de los imprescindibles de “The Prophet Land”, gran tema.

Con guitarras paralelas y mayor velocidad, The Last Hope Song tiene definitivamente un comienzo más “Power Metal” que promete más melodía y armonía, pero cuando sale a la luz el hecho que es instrumental hay una especie de grata sorpresa, bien hecho, es agradable salir del molde…como lo hablamos en la editorial de junio, el heavy metal no tiene como gran virtud la creatividad, por ello las bandas deben complementar bien los recursos que hay para generar buenos arreglos, y en este tema se logran muy bien. Destacable es la parte “neo clásica” donde Cristian y Álvaro se lucen con solos bien logrados, algo que siempre debe ser felicitado, los guiños a la mejor música siempre son bienvenidos.

Con matices arábicos y un interesante comienzo que muestra a una base rítmica exacta y aflatada (créditos al batero Rodrigo Inostroza y bajista Roberto Uribe), Echoes of Fire nos devuelve a la temática más obscura del álbum y su leit motiv reflexivo. Una interesante afinidad de coro y música destacan en la composición.

Se puede argumentar de forma sólida que los dos siguientes temas son junto a From the Hell los puntos altos del álbum. Con una línea compositiva más original y fresca, y con un comienzo bastante True Metal, los matices de Rain on Paradise en riffs, coro, puente y cambios de ritmo lo hacen ser en todo el sentido de la palabra un temazo; los acordes mayores del coros asientan bien con una mayor emoción que encaja perfecto con el concepto lírico del tema.

Casi al terminar Harmony nos regala la excelente Speed and Shouts; con riffs algo apañados y bastante dinámicos rememora la potencia compositiva de los germanos Scorpions de los 80´s, lo que es un gran halago por todo lo que significa. Muy buen tema, puro heavy metal del bueno y sin duda otro de los temas de calidad mundial de la banda.

The Prophet Land es el fin del viaje, el fin del trabajo, una canción de más de 10 minutos que baja las revoluciones e invita a la reflexión. Interesantes arreglos y un aire magnánimo son una buena conclusión de un trabajo destacable. Partes más elaboradas recuerdan al Maiden más progresivo de los 80´s, pero en con un estilo propio que es interesante que lo pueden explotar más; hay que destacar que hacer un tema largo es algo muy desafiante para una banda de metal y Harmony lo hace con mucha calidad.

Tenemos en concreto un álbum del gusto y aprobación de cualquier heavy metal de verdad, pese a los detalles de sonido que normalmente ocurren en sudamérica (más que nada por falta de recursos), The Prophet Land es un trabajo destacable y de alta factura, felicitaciones y mucha suerte a los metaleros de Harmony, toda la potencia del sur de Chile, a la conquista del mundo.