Con un corto, pero intenso show se presentó por primera vez, tanto en Chile como en la historia, Hail!, la «Mega Banda» compuesta por nombres de la talla de Tim «Ripper» Owens, David Ellefson, Jimmy DeGrasso y Andreas Kisser, todos miembros o ex-miembros de importantes bandas del género a nivel mundial. Sin dudarlo, ver a tales personajes reunidos para tocar temas de aquellas bandas en las cuales tocan o tocaron alguna vez, o simplemente aquellas que los motivaron a tomar un instrumento, es algo que no se ve todos los días, menos en Chile, por lo que las expectativas eran muchas.

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El local escogido para realizar este primer concierto, de una serie de cinco que darán en nuestro país (hasta el momento el único país privilegiado con estas presentaciones), fue el Club Rock y Guitarras, lugar agradable para tomarse una cerveza escuchando buena música y compratiendo con pares, pero definitivamente, no para presenciar un show con más de un centenar de personas rodeándote. Si alguien alguna vez dudó de la existencia del infierno, lo invito a presenciar un concierto de metal, de pie, por más de una hora en ese horno y todas sus dudas serán disipadas. Era tanto el calor ahí dentro, que el hecho que Hail! no haya tocado temas de todas las bandas prometidas puede atribuirse perfectamente a lo incómodo que era estar tocando en esas condiciones, por lo que las dos pausas que realizaron para tomar un descanso fueron agradecidas por todos quienes estábamos concinándonos en ese irrespirable lugar.

hail01El show partió exactamente a las 22:05 de la noche, momento en que salen a escena los cuatro integrantes de este, podríamos llamarlo, «proyecto de verano». Sin más demora que lo que lleva tomar sus respectivas ubicaciones, Ellefson dio el puntapié inicial con las notas provenientes de su bajo y que no eran otra cosa que Ace of Spades, tema que provocó de inmediato la locura de los asistentes, no era para menos en todo caso. El día anterior la banda se había reunido en el mismo local para ensayar por primera vez juntos los temas que seleccionarían para sus presentaciones, de hecho a esa altura ni siquiera tenían total certeza de los temas a tocar, pero la verdad es que los cuatro sobre el escenario parecían una banda que llevaba años tocando junta, se sentían cómodos en escena y eso se palpaba.

Finalizado este primer clásico llegó el turno de Territory, ¡que tema!. Su inclusión era casi obvia, es uno de los cortes más reconocidos de Sepultura, un clásico del metal de los noventa. Por otra parte, no me imagino a Ellefson o DeGrasso tocando canciones anteriores a Chaos A.D., no porque no lo puedan hacer, sino que simplemente porque de ahí hacia atrás los temas de los brasileños eran mucho más extremos que lo que dichos personajes están acostumbrados a tocar. No menciono a Ripper porque después de este día quedó claro que Owens puede cantar lo que se le antoje cantar. El tercero en la lista fue Symphony Of Destruction, que incluyó el latero «¡Aguante Megadeth!» por parte de la audiencia, y es que con Megadeth basta, para que el «aguante» si estamos del otro lado de la cordillera. Pero bueno, solo un detalle para una correcta interpretación, en donde ahora si se notó (en el solo de guitarra), que no era ni Mustaine ni Friedman ni Broderick a quien teníamos al frente.

hail04El show continuó con Grinder, que a pesar que fue coreado por los asistentes, bajó un poco las revoluciones de la mayoría de los que estuvimos ahí presentes, que a esa altura ya nos encontrábamos sofocados por el intenso calor dentro del recinto, incluída la banda. El respiro en todo caso fue corto, ya que lo que a continuación venía no eran precisamente canciones de cuna. Hail! arremetió sin más con Fucking Hostile y Walk, los que a pesar del cansancio fueron coreados a todo lo que los pulmones permitían.

La siguiente tripleta estuvo compuesta por material de agrupaciones más clásicas que, por supuesto, todos conocían. Es así como la banda descargó temazos de la talla de Balls To The Walls, que hizo delirar a muchos, Neon Knights, que fue coreada intensamente, al igual que Wrathchild, tema con el cual Hail! o más bien, Kisser, decidió hacer un break para poder llenar los pulmones de aire fresco por un momento, ya que fue Andreas el que al terminar de tocar aquel clásico de la discografía de Iron Maiden, se sacó su guitarra y partió tras bambalinas, luego seguido por el resto de la banda.

hail03Fueron alrededor de 10 agradables minutos los que nos tomamos todos los presentes para poder recuperar energía e inyectar líquido al cuerpo. Algunos más, ya que muchos no regresamos de inmediato a pesar que la banda ya había vuelto a escena de la mano de The Green Manalishi, un excelente tema, pero mal elegido quizás para una presentación de estas características. Cualquier otra canción de la larga lista de éxitos que podemos encontrar en la discografía de los ingleses Judas Priest, hubiera sido para el deleite de todos. De todas formas continuaron con Metal Gods, el que siempre se agradecerá tener la posibilidad de oír en vivo.

Sin saberlo el final se acercaba. Ilusamente a esa altura y luego del merecido descanso, pensaba que estábamos a la mitad del show, pero a la postre solo restaban 3 canciones para cerrar la presentación. De todas formas lo que se venía encima fue apoteósico. Peace Sells fue recibida como si se tratara del primer tema de la noche, una locura, más aún luego que, y cuando correspondía el cambio de ritmo, la banda decide comenzar a tocar Paranoid, que como era de suponerse hizo cantar a todos. Ahora sí, concluido el mega-hit de Black Sabbath, Kisser comienza con el riff con el que Peace Sells cambia su ritmo hacia algo un poco más rápido.

hail06Una vez más la banda se toma un descanso, bueno, en realidad en ese momento se despidieron del público, pero obviamente nadie se movió del local. A pesar que lo mostrado hasta esa hora era lo que todos habíamos esperado, faltaban clásicos prometidos como AC/DC, Deep Purple, Metallica o Venom (que lástima no haber podido escuchar algún tema de Venom), así que todos continuaron los cánticos para hacer que Hail! regresara a escena, hasta que finalmente aparecieron de nuevo para hacer un último esfuerzo y regalarnos una canción más. Para calmar las pasiones, o exacerbarlas en realidad, no encontraron nada mejor que cerrar con Refuse/Resist, tema que DeGrasso no terminó de aprenderse por completo al parecer ya que interrumpió en dos oportunidades el solo de Kisser, intentando cerrar abruptamente el interludio destinado a que Andreas realice sus moderadas peripecias con la guitarra. En todo caso, el impass si bien no pasó desapercibido no importó en absoluto.

Ahora sí, luego de aquel tema la banda se despide, no del público chileno, ya que aún quedan fechas, pero sí de los santiaguinos que tuvimos oportunidad de ver en vivo una pequeña gran exclusividad. Tal vez no sean los tipos más técnicos en lo suyo (a excepción de Owens), pero tampoco nadie esperaba ver una sesión de virtuosismo sobre el escenario, lo que todos queríamos era solo escuchar aquellas canciones con los que la mayoría se metió en este mundillo metalero, tocados honestamente y desde la perspectiva de fan, por un grupo de tipos que a pesar de no haber tocado nunca antes juntos, nos regalaron un show redondo, carismático, lleno de clásicos, un momento de plena satisfacción, que podría haber sido incluso más largo si no hubiera sido por el irrespirable ambiente dentro de aquel lugar. A pesar de esto último, sin duda que lo del jueves fue una amena celebración del metal, que probablemente no tendremos oportunidad de presenciar nuevamente.

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Setlist:

01. Ace of Spades (Motorhead)
02. Territory (Sepultura)
03. Symphony of Destruction (Megadeth)
04. Grinder (Judas Priest)
05. Fucking Hostile (Pantera)
06. Walk (Pantera)
07. Balls To The Walls (Accept)
08. Neon Knights (Black Sabbath)
09. Wrathchild (Iron Maiden)
10. The Green Manalishi (Judas Priest)
11. Metal Gods (Judas Priest)
12. Peace Sells / Paranoid / Peace Sells (Megadeth – Black Sabbath)
13. Refuse / Resist (Sepultura)