Es sabido que Gamma Ray es una de las bandas más importantes dentro de la escena metalera mundial. Nace más o menos en 1989 como un proyecto del maestro de Kai Hansen, guitarrista recientemente retirado de Helloween, y Ralf Scheepers, ex vocalista en aquel entonces de Tyran Pace, dueño de una de las mejores voces en la historia del power metal. Acompañados de Mathias Burchardt en la batería y de Uwe Wessel en el bajo, dieron vida a «Heading For Tomorrow», su primer disco. Luego, con la llegada de Dirk Schlächter a las guitarras, prosiguieron con un EP llamado «Heaven Can Wait» y con su segundo LP, «Sigh No More» (estos 2 últimos con Uli Kusch, ahora lamentablemente ex-Helloween, en la batería). En 1993 lanzan «Insanity and Genius», disco en el cual se incorpora Jan Rubach en el bajo y Thomas Nack en la batería, y que marca la partida de Ralf Scheepers, actual vocalista de Primal Fear.

Con la partida de Ralf, Kai Hansen toma las voces en «Land Of The Free», uno de los mejores discos de la historia del power metal, mejorando notablemente su rango vocal respecto a «Walls Of Jericho», el primer disco de Helloween (de 1985) que lo tiene también en las voces. Después de lanzar «Alive ’95», su disco en vivo, Jan y Thomas se van de la banda, dejando lugar a Henjo Richter en las guitarras, Dan Zimmermann en la batería y pasando Dirk Schlächter de la guitarra al bajo, dando lugar al actual line-up de Gamma Ray, y lanzando muy buenos discos como lo son «Somewhere Out In Space» y «Power Plant» (disco con cuya gira vinieron a Chile en 1999). El año recién pasado lanzaron «Blast From The Past», un album doble que contiene 3 temas de todos los discos de Gamma Ray, rehechos con el actual line-up.

Hecha esta pequeña introducción histórica, estamos en condiciones de hablar de «No World Order», el nuevo disco de esta ya histórica banda, compuesta por el señor Kai Hansen (en voces y guitarras), Henjo Richter (guitarras y teclados), Dirk Schlächter (bajo) y Dan Zimmermann (batería), que ha mantenido en alto la bandera del power metal ya por largos años. La carátula del disco, diseñada por Hervé Monjeaud, va dentro de lo que han sido las carátulas de Gamma Ray en el último tiempo, con las ya clásicas pirámides en el cielo, los demoniosmedios Maiden, la onda futurista…. El sonido evoluciona hace una onda un poco más oscura y grave, pero sin perder el clásico y característico sonido de Gamma Ray, que matiza cierta suciedad con la limpidez de los tiempos de la batería. Además, marca una tendencia en las bandas alemanas : su sonido se va haciendo un poco menos rápido, pero más pesado, como se ve en «The Dark Ride» de Helloween, al contrario de lo que han estado haciendo las bandas italianas de aparición más reciente en la escena power metalera. Pero vamos a lo que nos interesa : la música.

El notable intro, «Induction», en la onda de Carmina Burana, nos lleva al primer latigazo del disco, «Dethrone Tyranny», un tema compuesto por Dan Zimmermann que invita a ponerse de pie, muy en la onda gloriosa de «Man On A Mission», con un juego entre las guitarras más que notable, con una construcción rítmica espectacular (fantásticos cambios de ritmo) , un coro increíble … para mi gusto, el mejor tema del disco. Luego, el disco prosigue con «The Heart Of The Unicorn», tema con un riff bastante pesado, bastantes cambios de ritmo (que ya van marcando la tónica del disco) y una de las mejores performances vocales de Kai Hansen a lo largo de su carrera … es un gran tema, quizás mucho más aprovechable en vivo.

El disco continúa con «Heaven Or Hell», el single del disco, tema muy parecido a «Send Me A Sign» del disco «Power Plant», que cuenta con uno de los toques más comerciales del disco (entendiendo lo «comercial» dentro de un contexto de metal, y seguramente también formará parte del setlist de Gamma Ray en vivo. Continuando con el disco, encontramos «New World Order», tema cuyo primer riff es bastante similar a «Rat Bat Blue» de Deep Purple, y en cuyo solo encontramos prácticamente un extracto de un clásico: «I Want Out» de Helloween … pero a pesar de estas reminiscencias a otras bandas, es un tema con mucha onda, y bastante bueno también para ser tocado en vivo (especialmente en la parte del «o-ooo- oooh»).

Luego encontramos «Damn The Machine», un tema que rompe un poco con el esquema del disco, pues tiene un riff bastante lento y pesado al principio (bastante en la onda de «Escalation 666» de Helloween), pero que al escucharlo una y otra vez es mejor y mejor … quizás sea un tema que no les agrade mucho a los más recalcitrantes fans de la rapidez en el power metal, pero en lo personal me parece un excelente tema. El disco continúa con «Rapid Fire» … ¡¡¡perdón!!! con «Solid», tema casi sospechosamente similar al mencionado clásico de Judas Priest, con algunos toques similares a «Changes» de los mismos Gamma Ray … es un buen tema, que estaba originalmente concebido para Iron Savior (la ex banda paralela de Kai Hansen), y cuya fórmula es más propia de la agresividad del metal más «callejero» (como, por ejemplo, lo que hace Primal Fear) que la onda más ultra melódica.

El disco prosigue con «Fire Below», quizás el tema más prescindible del disco, sin mucho carácter, aunque seguramente andará mejor en vivo. El disco continúa con «Follow Me», demasiado parecido a «Hunting High And Low» de Stratovarius, pero al escucharlo más se encuentran detalles más originales, transformándose en un tema bastante bueno. Casi terminando el disco, aparece «Eagle», un excelente tema, a pesar de no ser extremadamente rápido, tiene actitud y principalmente tiene un cierto contenido emotivo, incluyendo la parte del diálogo de las guitarras bastante en la onda de Iron Maiden, con un quiebre espectacular en la parte del solo, y llega a ser de los puntos más altos del disco … al final, el grito del águila que ya conocimos en «Eagle Fly Free» de Helloween. Es bastante extraño terminar un disco con una balada, pero Gamma Ray toma el riesgo de hacerlo, con «Lake Of Tears», una hermosa balada que tiene la particularidad de ser ciertamente más melancólica que muchas baladas power metaleras. Cabe señalar que la versión japonesa de “No World Order”; incluye un bonus track, llamado «Trouble».

En resumen, si bien en «No World Order» los «déja-vu» musicales aparecen más de lo recomendable, es un buen trabajo. Posee un sonido tenuemente más oscuro respecto a sus trabajos anteriores, lo cual le da un toque bastante especial. Si bien no es el mejor disco de Gamma Ray (no llega a los niveles de un «Land Of The Free») y deja con gusto a poco, es un disco digno de escucharse y de tenerse en la cabecera por bastante tiempo. No es un disco «desechable» ni mucho menos, y al escucharlo más y más se encuentran toques de distinción que hacen de «No World Order» un trabajo absolutamente recomendable, incluso para quienes han escuchado poco de esta banda, pero especialmente para sus fans más recalcitrantes … no los decepcionará.

3 comentarios
  1. gorgar Dice:

    discazo
    pero si este rewiew no tuviera esas odiosas comparaciones, señor Dario le aseguro que tendria usted mas credibilidad

  2. mindfreack Dice:

    como dice compadre gorgar me mucha comparacion me dio paja seguir leyendo mas encima con tremendo discazo que te golpea desde el principio con esa intro menos mal ke con el tiempo han mejorado reviews

  3. shadowskeeper Dice:

    Que discazo, soy fanatico de gamma ray y la verdad es que sabemos muy bien que hansen hace bastante tiempo viene imitando o utilizando ciertas estructuras de temas la verdad bien conocidos de otras grandez bandas debe ser algun tipo de tributo, personalmente no me molesta pero creo que justamente sus mejores temas no son necesariamente estos como es el caso de solid y follow me en este disco, en fin que hansen siga haciendo lo que sabe no mas.

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