No ha pasado tanto tiempo como para sorprenderse demasiado por el regreso a la escena metalera del antiguo guitarrista líder de Hammerfall, Stefan Elmgrem, ¡pero sí hay harta calidad en su banda Fullforce para quedar asombradísimo!

Por el currículum de los integrantes que conforman la alineación de este grupo formado el 2008, era natural anticipar un sonido Heavy Metal, pero en vista al escaso peso creativo que tenía Elmgren en Hammerfall, era difícil leer la letra chica que con Fullforce traería. Era sabido cómo tocaba, que su función se basaba en disimular todas las falencias interpretativas de su compañero rítmico, Oscar Dronjak. Sin embargo, era un misterio cómo escribía de manera sustancial y allí se encontraba la gran incógnita de la nueva etapa de un guitarrista que no aguantó estar alejado del medio.

Y en este momento, en la hora de la verdad, las canciones que compuso junto con el vocalista de Cloudscape, Mike Andersson, contando con la ayuda de Anders Johansson, CJ Grimmark (genio ex Narnia, guitarras) y Tommy Larsson (ex Heed, bajo) para este debut discográfico, enseñan un resultado capaz de superar cualquier expectativa, que hace que los nombres sean sólo un anzuelo y que la música sea el verdadero elemento seductivo.

Para hacerlo simple, One es el álbum para los que no han quedado conforme con los últimos lanzamientos de Masterplan, ¡donde lo único que mantiene Elmgren de Hammerfall son las coreografías que realiza en el video de Walls Of Secrets! La mezcla de Heavy con Hard Rock melódico serio es impresionante, de una sensibilidad tremenda, y se me vienen a la mente tantas bandas como Pagan’s Mind, el Evergrey de hace algunos años, Elegy, el Nocturnal Rites contemporáneo, Gotthard, el Edguy de la actualidad, Masterplan, Threshold, para hallar el foco de Fullforce. Tiene un aire muy moderno pese a lo tradicional de su sonido y estilos, y lo mejor de todo es que el nivel de los temas está muy por encima de cualquier comparación que pueda hacerse. La música es lo que destaca por sobre los músicos o los referentes musicales, la calidad es tal que no necesita el factor de la originalidad para asombrar, y eso es a costa de pura clase.

La madurez de las líneas vocales es emocionante, con las notas justas por parte de un timbre entre Coverdale y Lande, que si bien queda corto en los tonos altos, remece en los más raspados. Los teclados son multifacéticos pero no invasivos, y simplemente no sé cómo describir el sonido moderno-clásico de las guitarras, un triunfo gigante de producción por parte de Grimmark. A Johansson se le escucha incluso más “humano” que en Infected de Hammerfall y la fuerza proviene de las mismas interpretaciones, no de algún truco de estudio. Suena todo sólido porque los performances son sólidos, configurados en una mezcla cálida y con carácter vivo.

Hasta ahora, no le he encontrado puntos bajos a One y no creo que le vaya a encontrar ninguno, ya que el disco no invita a analizarse, sino a escucharse con gusto. Todo lo pone a su favor y mi canción favorita cambia con muchísima facilidad. El orden del tracklist hace que se provoque sorpresa tras sorpresa, mezclando modernidad, tradición, melodía, ambientes épicos, entornos exóticos, fuerza, experimento, y de nuevo melodías sensibles y de gran toque hardrockero. El álbum por ejemplo arranca con la euforia en Mythomaniac, cuyos teclados y ritmo de batería hacen cierta semblanza del Evergrey progresivo del In Search Of Truth (2001), aunque agregando líneas vocales muy pegajosas y agradables. Y de la contemporaneidad metalera se pasa a la exquisita vibra hardrockera de None Of Your Concern, de un groove distinguido, no para simples saltos, guitarras gruesas pero elegantes, melodías de voz al corazón, un coro que se sostiene en muy pocas notas, pero con las precisas para llegar al alma, una canción que dice mucho a pesar de su mágica sencillez melódica. Después de haber cantado la primera pista en tonos altos, uno queda maravillado con la partida carraspeada de Andersson en esta composición, presentando elementos que ganan su espacio a medida que avanzan los cortes. En cada tema que pasa, el vocal convence más y más.

Otra sorpresa son los riffs épicos que dan partida a Heart And Soul, el fantástico himno de One, tanto por sus guitarras, como por sus voces y sus letras, una composición de estampa más alemana pero con un sentido escandinavo de lo melódico, precisa para los que le han perdido la huella a Masterplan. Y sobre las líricas, llama la atención que las pistas más exóticas, Oblivion y Bleed, traten de desamor, o del recuerdo de un amor que no debió terminar, y si bien las letras podrán ser para algunos un tanto dramáticas, el oscuro mensaje está excelentemente logrado dentro de sus respectivos ambientes. El disco se abre a las vivencias, se abre al hombre, a las emociones, a la lecciones, y aquello lo hace más cercano y especial. Así, se aterrizan por ejemplo los teclados futuristas y espaciales de Rain, en una onda que a medida que transcurren los minutos, se vuelve cada vez más ochentera, sin perder el toque moderno. A ciencia rápida, es una peculiar mezcla entre lo que podría ser Queensrÿche, Whitesnake y Ayreon.

Cierto, la debilidad de One está en el poderoso Hard Rock melódico que desarrolla y el nivel que alcanza en tales números es sobresaliente. Suffering In Silence por ejemplo, donde Andersson adquiere algunos timbres de Tobias Sammet, es un triunfo del Hard Rock épico/moderno, ese que por años Edguy ha estado proponiendo en diversas formas. Pero aquí, a la primera, Fullforce ablanda la piel y, al mismo tiempo, incita a levantar el puño. Qué agregar de Into The Cradle, donde aparece ese rock del centro de Europa tipo Gotthard para cerrar de estupenda manera la placa. Y bueno, hasta la “balada disfrazada” de piano y simulaciones de orquesta suena con pasión y fuerza, sin resistirse a vestirse de Heavy Metal. Esa es Father Spirit, con un performance magnífico de Mike Andersson en otras letras llenas de sentimientos melancólicos, en dedicación a la memoria de un padre que hace falta.

Dos de las presentaciones más powermetaleras de Fullforce están en, primero, Open Your Eyes, que de un sólido mid-tempo riffero, interpretado por guitarras y synths, se transporta a un coro clásico del estilo, notablemente escrito. La segunda mientras tanto sería Walls Of Secrets, lo más similar a Narnia que podrá escucharse en One, pese a que el aporte de CJ Grimmark se centró en la producción más que en el núcleo compositivo. Algunas líneas vocales recuerdan a los extintos Elegy, en un entorno power progresivo que transforma a esta canción en la más desafiante interpretativamente hablando, desde su velocidad hasta sus quiebres, pasando por las capas y los solos. En un álbum con tantos temas con carácter de hit, resulta interesante que hayan escogido este mismo para el video, por lo que la sorpresa es incluso más grande después al escuchar los demás cortes.

Puede que las prioridades en la vida de Stefan Elmgren ahora sean distintas, que la música lo tome como un hobby y no como un trabajo. No creo que por esta banda vaya a dejar su empleo de piloto comercial para volver a dedicarse a tiempo completo a un grupo o a la guitarra. Pese a ello, One es el disco al que más dedicación creativa le ha puesto en su vida y sólo por ese motivo, se convierte en su lanzamiento más importante, o al menos más suyo. En Fullforce puede enseñar su talento en plenitud y allí radica la excelencia del álbum, el más grande del que ha sido parte después de Legacy Of Kings. Una maravilla.

Sólo me pregunto, ¿cómo habrá sonado el conjunto si Magnus Rosen, el ex bajista de Hammerfall, no se hubiese bajado del proyecto?

11 comentarios
  1. Nigaz Dice:

    El disco es la zooo, se parece mucho a Fullstriker, pensaba que cantaba oliver hartmann, en fin un gran disco es parejo como el Sacred Talisman de Nocturnal Rites, aparte teniendo a Carl Johan Grimmark dentro es calidad asegurada.

    Saludos.

  2. Johanssen Dice:

    a mi no me gusto !!!
    prefiero escuchar 1 millon de veces el albun solista de stefan «full strike» eso si que es metal a la vena.

    • StormRider Dice:

      hm ese disco era repredecible, con una produccion bien de artificio, al mas puro estilo hammerfall de ese tiempo. Este trabajo es maduro y mas sensible

  3. Dio Dice:

    Muy buen disco, me entusiasmé a escucharlo por el review, porque Hammerfall nunca me ha gustado mucho, pero realmente me dio una sorpresa muy grata.

  4. alkatest Dice:

    El disco es bueno, no increible ya que me parece que aunque lo intente, Mike Andersson, no logra desmarcarse de Cloudscape en su estilo de interpretar, hay temas que son claramente influenciados por aquella banda, igual hay otros que suenan algo mas hard y heavy…la verdad es que no esperaba mas ni tampoco menos…pero creo que un 9 es algo generoso, para mi con un 7.5 pasaba colado y nadie salia herido…

    • StormRider Dice:

      Es un buen punto, porque Andersson es parte esencial en la composicion de Fullforce, pero a mis oidos en serio noto la distancia entre ambos conjuntos, incluso en como Mike interpreta acá en Fullforce. Encuentro que Cloudscape es tecnicamente más ambicioso, mientras que Fullforce es mas emotivo y sensible, un sonido mas trascendente, que envejecera muy bien con el tiempo.

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