Cada vez se hace más fácil sentirse orgulloso del Metal que se produce en nuestro terruño chileno. De un tiempo a esta parte se ha venido haciendo claro que, poco a poco, hemos ido dejando de envidiar a las grandes bandas y a las producciones europeas o estadounidenses, porque realmente en este pedazo de tierra al fin del mundo, la calidad de los compositores y ejecutores ha crecido de tal manera que cada año tenemos tremendos lanzamientos de Metal local, en todos los sub-estilos, y claramente Fireland ha sido parte desde su trinchera en el Power Metal, por algo en su momento fueron banda soporte de Unisonic.

Cuando nos sorprendieron con el interesantísimo «God N’ Evil» (2011), nos dejaron claro que se venían en serio, que no eran una bandita del rato grabando un disco para no aburrirse. Todo lo contrario: el concepto del álbum es de muy alta factura, aunque me atrevo a decir que a su sonido aún le faltaba madurar. Ahora nos entregan su flamante nueva placa, «The Time Traveler» (2015), una pieza con cierto nivel de conceptualidad basada en las teorías físicas sobre la multidimensionalidad que permitirían el viaje en el tiempo, reconociendo las influencias de bandas como Nocturnal Rites y Dream Evil. Una pieza que, además, ha sido producida por la misma banda sin intervención de ningún sello, por lo que merece aún mucho más respeto.

El disco inicia con Multispace, con una intro de teclado espacial que da paso a un riff sencillo pero letal, con una base rítmica de excelentísima calidad que se mantiene a lo largo del álbum. La voz de Rafael Castillo hace un trabajo de altísimo nivel, sin buscar sonar a nadie, creando líneas líricas que te enganchan con toda facilidad, especialmente en el coro donde se ve apoyado por voces bastante más agudas dándole esa sensación de estar en un multiespacio. La navegación interestelar y las guerras que esto podría acarrear parece ser el punto base de este track, donde desde el principio dejan claro que quieren esta placa sea recordada, con solos realmente inspirados.

Angels Falling inicia con la batería dando paso a un tema levemente más rápido que el anterior, donde se siente una actitud un poco más agresiva que se atenúa al momento del puente para permitir un coro magistral, una propuesta magnífica que recuerda ciertos pasajes de grandes como Jens Johansson. Las líneas líricas son poderosas, quitándole un poco el típico carácter «religioso» a estos personajes y llevándolos más, quizás, a un plano físico. Una composición de lo más alto del disco, al menos para el gusto de este humilde servidor.

Una ambientación le da el paso a Another Chance, que inicia con toda la potencia de estos santiaguinos, manteniendo el nivel del track anterior tanto lírica como musicalmente, donde las voces se lucen en dos tonos bastante dispares entre sí, pero que logran una continuidad mágica entre sí. Si bien el coro es ganchero y de buen nivel, el pasaje que le sigue con las voces repitiendo «chance» suena un poco innecesario, incluso quitándole un poco de protagonismo a las guitarras en sus respectivas secciones en estos pasajes. La sección de solos incluye uno de bajo, que muestra lo interesados que están estos muchachos en hacer buena música.

Es hora para la primera balada del disco, Open Wide, que se abre paso con un rasgueo de guitarra y la voz de Castillo en un registro suave que logra una atmósfera fría y distante. Luego se convierte en una muy bien lograda power ballad. Una pieza de relajo entremedio de este largo viaje entre las dimensiones del espacio y el tiempo que entrega a la vez un vistazo de lo que siente este viajero del tiempo al saber que quizás no vuelva a ver lo que conoce, con el miedo a flor de piel de perderlo todo.

Una batería en el espacio nos da la entrada a Fight ‘Till The End, un poderoso himno de batalla, un llamado a no quedarse sentado esperando porque cada uno puede ser su propio héroe si encuentra la razón para hacerlo. Los riffs y la base rítmica en esta pieza te despiertan rápidamente del relajo producido por el track anterior, llevando el disco a un nivel de potencia, musical y lírica, considerablemente alto, logrando motivar a quien lo escuche sin dudas. Me atrevería a decir que es el punto (o uno de los dos puntos) más alto de esta magnífica placa.

The Travel, inicia nuevamente en clave de balada, con voces un poco más agresivas que en su antecesora (hablando de baladas), viene a ser básicamente un interludio de muy buen corte, pudiendo ser un momento de meditación de este viajero respecto a la travesía que está atravesando, dándole paso a otra entrega de agresividad como lo es Mark Of The King. Manteniendo la estructura de Fight ‘Till The End de potencia y agresividad musical, contiene también una línea lírica bastante más agresiva, sosteniendo una base rítmica rápida y un juego de guitarras excelente donde se puede sentir la influencia de bandas como Helloween, por ejemplo. Con un pasaje recitado en latín que funciona como puente para el último pre coro, logra una dinámica potente y avasalladora, compitiendo con su antecesora por ser lo mejor del disco.

Un riff que recuerda a Stratovarius y a Dream Evil da el puntapié inicial a Sand Of Despair, una pieza que reduce considerablemente la velocidad y un poco también la velocidad, con líneas liricas potentes y donde la voz puede lucirse sin mayores problemas al tener mucho más espacio que en los tracks anteriores, haciendo un excelente trabajo en los coros. Si bien estructuralmente puede parecer menos compleja que otras piezas del álbum y ser a momentos un tanto monótona, los solos de guitarra le dan ese toque de vida que por ahí se estaba extrañando. Siento que es uno de los puntos, musicalmente, más bajos y aclaro que musicalmente porque las líneas liricas son todo lo contrario.

Lo siguiente, 1939, provoca la sensación que una segunda balada (tercera si contamos The Travel) es algo innecesaria. Quizás con una era suficiente y creo que ésta debió ser la seleccionada. 1939 contiene una potencia y pasión desde el principio que se refuerza al convertirse en power ballad, una en que todos los miembros logran fusionarse de excelente manera logrando una pieza maravillosa, con una línea lírica que nuevamente nos lleva a la discusión interna de aquel que se entrega a un viaje desconocido, a una travesía posiblemente sin regreso. Definitivamente un tema que no podía faltar en este álbum donde el sentimiento es transmitido sin ninguna dificultad y los solos, cortos pero precisos, ayudan a reflexionar en la discusión interna del viajero.

The Dark Army inicia intempestivamente con un sonido que pareciera traer más alegría. Acá aparecen seres y criaturas que esperan en las sombras, las que al parecer no tienen oportunidad frente a la fuerza de nuestro viajero. Es quizás el tema más épico en el sentido fantasioso del disco, insistiendo en la imposibilidad de ese ejército oscuro de ganar. Estructuralmente es un poco cliché del estilo, pero eso no le quita calidad, siendo una excelentísima pieza del disco pero que no pelea ser uno de los mejores tracks.

Mientras nos acercamos al final un riff muy a lo Dream Evil inicia See Them Fall, una pieza casi midtempo que nos lleva a un momento del viaje en que definitivamente ya nos perdimos, ya no sabemos dónde estamos, ya no hay respuestas que encontrar y sólo nos queda atrevernos a ir más allá, seguir avanzando a ver si finalmente encontramos algo. En el concepto del disco este track juega un papel imprescindible, el momento en que la desesperanza se convierte en combustible para simplemente dar más de lo que ya dimos. Los solos de guitarra son bastante correctos, sin arriesgarse más de lo necesario y entregando un producto final de muy buena calidad.

Antes de terminar las alarmas se encienden y Wake Up Hell entra a golpearnos la cara con todo ya fuera del concepto del disco, para contarnos la historia de un tipo maldito cuya maldición sería un insomnio eterno, su propio infierno con radio propia, «Radio Hell», y programa despertador pero que funciona 24/7, o sea, está todo el día despertándote y no dejándote dormir. Una pieza bastante entretenida para ir cerrando con esta placa.

Finalmente Golden Future, en la línea más «feliz» del Power Metal, nos lleva a las apreciaciones de lo aprendido en este viaje que dejó sus enseñanzas. Creo que es definitivamente el final que el álbum necesitaba, un llamado a mirar hacia el futuro sabiéndolo bueno, sin temor a lo que vendrá, sino que avanzando y confiando que nada nos puede detener. Realmente los muchachos supieron cerrar muy bien el disco, de hecho, este track es uno de los más cortos porque en realidad, a estas alturas, ya está todo dicho y no es necesario alargar más la cosa.

Fireland, esta banda de Santiago, nos entrega una nueva obra maestra para sumar a los excelentes títulos que han salido desde el Metal chileno durante sólo este 2015, que es por lo que abrimos este review refiriéndonos al orgullo que produce escuchar Metal chileno hoy por hoy. Ya no tenemos sólo un par de bandas haciendo el intento, ahora tenemos varias bandas logrando sacar material de excelentísima calidad y que puede pelear codo a codo con bandas de renombre e internacionales, haciéndose su propio nombre sin mayores problemas. El trabajo de Cristián Carrasco en la batería es excelente, manteniendo una base rítmica clara y constante, el bajo de Claudio González se luce en varias ocasiones no siendo sólo una base, sino también mostrando su calidad cuando se le da la posibilidad de sonar en solitario, las guitarras a cargo de Matías Vidal y Rafael Castillo tienen momentos de brillo propio aparte de los excelentes riffs y, finalmente, el trabajo del mismo Rafael Castillo en las voces con interesantes juegos vocales logran un producto de calidad internacional que esperamos muy pronto se pueda disfrutar en vivo y, ojalá no pase mucho tiempo, hasta que podamos disfrutar nuevamente de la música de Fireland.

Y recuerden, hablamos de un disco autoproducido, por lo que todas las ganancias por ventas van directo a la banda, sin intermediarios, lo que es un antecedente que adorna una placa de altísima calidad, y que invita aun más a apoyar a una banda que ha dado un gran salto a la independencia.

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