Stefan Weinerhall no tiene la necesidad de saber lo que pasa con todo el fenómeno folk que viene gestándose en los últimos años. Con su trayectoria, no tiene por qué sintonizarse dentro de la tendencia metal-pagana actual, que tantas bandas se encuentra generando en este mismo minuto. Quienes sí saben de estas cosas son los sellos, en especial Metal Blade, responsable de carreras tan grandes como las de Cannibal Corpse y Amon Amarth, pero conocido también por colgarse de modas como con I Killed The Prom Queen en el deathcore, Cellador después de la explosión de Dragonforce en EE.UU., Trigger The Bloodshed como reacción al Death Metal modernoso y ahora Ghost, con este revival ácido setentero. Todo, con grandes aparatajes publicitarios, mediáticos y propagandísticos.

Lo que quiero decir es que es un tiempo muy “conveniente” para sacar un disco volcado a las raíces del folklore sueco, para sacar un disco cantado ciento por ciento en sueco, y con eso en mente, es difícil dilucidar en un comienzo si es un giro honesto por parte de Stefan, o si el sello lo influyó para que Armod fuese una respuesta/declaración a lo que hoy en día predomina en la escena. Si hasta me sorprendió una declaración de Falconer, diciendo que sólo por esta vez haría algo así, que no representaba la nueva dirección del grupo, como si Weinerhall hubiese cedido en algo para esta ocasión, casi como pidiendo comprensión.

Prefiero creer que es un tributo sincero a la música tradicional sueca, uno más bien arriesgado que a la segura, considerando anteriores tropiezos de Falconer como Grime Vs. Grandeur (2005), cuando la banda se la jugó por un sonido más heavy que, para los seguidores, terminó siendo un material genérico con su norte perdido. Esto, ya que Armod representa otro giro para los fanáticos de Falconer (2001) y Chapters From A Vale Forlorn (2002), como también para los que quedaron conformes con Among Beggars And Thieves (2008), y por lo mismo el conjunto advierte que debe ser considerado como un álbum “one off”, “paréntesis”. Aquí, de una banda Power Metal con tintes folk, se pasa a escuchar a una banda de Folk Metal. Sin embargo, Weinerhall no es un aparecido (cuántos les deberán a él la existencia de sus grupos) y el disco suena bastante serio, experimentado en sus elementos tradicionales.

Si hubiese que buscar un lugar para Armod en la discografía de Falconer, habría que decir que es el doble opuesto de Grime Vs. Grandeur, lleno de timbres, instrumentos y melodías folklóricas, con el switch powermetalero encendido sólo en ocasiones muy especiales. Esto, sin perjuicio de que se enseñen muchos pasajes pesados, épicos y oscuros. Sonará distinto a lo que se espera de Falconer, pero curiosamente no significa un alejamiento, sino hasta lo contrario, un retorno consolidado de la esencia pagana en lo más profundo. Secciones de colorido se intercambian con pasajes severos en incontables ocasiones, y el primer track, Svarta Änkan, lo deja en evidencia. El riff inicial armonizado evocará a los fans del solemne Mithotyn, y encontrar en la misma canción unas líneas melódicas folklóricas como si se tratase de una pieza tradicional sueca, provoca una impresión muy llamativa. La composición se torna más calida, con guitarras viejas, voces femeninas paganas, armonizadas en genial gusto. El coro podría ser la adaptación de cualquier tonada vikinga, con un tono folk progresivo setentero patente también en las vocales.

Dimmornas Drottning mantiene aquel trabajo melódico folklórico con las voces de Mathias Blad y la artista invitada, incluyendo violines en un tema más alegre aunque para nada liviano. A decir verdad, esas líneas melódicas tradicionales están incrustadas en todas las canciones de Armod, independiente de si es puramente acústica, o si también presenta secciones eléctricas, profundizando la sensación de que las letras relatan cuentos, como en el colorido mid-tempo de Vid Rosornas Grav, un corte más heavymetalero, con un gran trabajo de riffs y solos, pero al calor del fuego con sus timbres y melodías sacados de la tradición de Escandinavia.

Hay pistas donde todos los elementos se mezclan, desde los más de antaño hasta los más pesados, y Griftefrid y Fru Silfver en ese sentido son las más llamativas. La primera comienza con arreglos corales, riffs siniestros y blast-beats que transmiten una frialdad dramática, muy dura, acentuada por la dicción sueca de las letras. Los solos acá destellan en un arranque powermetalero épico, con paralelas brillantes y vistosas. Lo mismo en  Fru Silfver, que comienza con flautas, violines y paralelas al estilo Brian May de Queen. Las guitarras adquieren peso y filo, la batería de Karsten Larsson se acelera en un doble bombo, y todo explota en lo que podría ser el tramo más Power Metal de Armod, en el estilo más recordado de Falconer. En Grimborg, los leads de nuevo juegan el papel principal acompañando el relato lírico de Blad, que en este disco se escucha muy vivo, muy palpable. Aparecen teclados setenteros, un bajo (de Magnus Linhardt) sosteniendo toda la armazón musical con preponderantes notas gruesas.

Y si hablamos de riffs como los de Svarta Änkan, estos vuelven en Herr Peder Och Hans Syster, que pareciera ser una composición más íntima al principio, sólo con el uso de Mathias Blad, una voz femenina y una percusión tradicional. Después se torna severa, con un peso pagano muy especial, compleja, pero con una emotividad que la hace al mismo tiempo sencilla, natural. Hay partes que me recuerdan al Therion del Gothic Kabbalah (2007), otras a Primordial, aunque sobretodo, a un Stefan Weinerhall que sabe muy bien de estos sonidos bárbaros, en una de las pistas más atractivas del álbum para revisar una y otra vez.

Los violines en la instrumental Eklundapolskan enseñan una gracia muy particular en las melodías principales, con una sección rítmica simple, basada en sus notas. Sería una canción para bailar, de no ser que Falconer evita los clichés alegres de la actualidad. El grupo retrata la miseria medieval, los olores rancios, la inmundicia, las cantinas hediondas, las risas negro-amarillentas, la vida que tocaba vivir en la Suecia del medioevo. Y en Armod, lo hace de una forma más sutil, real pero no dura, casi con cierto toque de belleza artística. En cambio, la instrumental final Gammal Fäbodpsalm es más majestuosa y de salón, con órganos de iglesia y leads de guitarra ejecutando las líneas para un cierre en alto.

Para lo último quería dejar a O, Tysta Ensamhet y Grimasch Om Morgonen. Son las composiciones folklóricas más puras de la placa, y por lo mismo dentro de lo más especial del repertorio. Funcionan como pausas, como momentos calmos antes de sus posteriores descargas, con instrumentos acústicos muy claros, guitarras, acordeones, tintes nostálgicos, tristes y reposados.

La sensación de que este es el momento más conveniente para sacar un material así, es inevitable, pero de todas maneras Falconer logra entregar una obra con su toque, algo que se reconoce como propio y auténtico. Los valores de estos músicos se engrandecen en Armod y sea con Mithotyn o con Falconer hace una década, Weinerhall ha marcado, por lo que está en todo su derecho de aferrarse a las raíces folk que ayudó a introducir en el metal. Paréntesis y todo, es un disco serio, que sabe lo que hace, que cree en lo que hace. El espíritu pagano se concilia y por ello, el álbum no debería desilusionar a los seguidores del Falconer más powermetalero, pese a la distancia que las canciones mantienen con tal estilo. Además, ¡el sello podrá estar contento!

9 comentarios
  1. Warrior_of_ice Dice:

    na que ver con la noticia pero…sigo esperado los re view de slayer en chile :/ qe onda powermetal?

  2. cris Dice:

    TREMENDA BANDA, AUNQUE CREO QUE PREFIERO UN IDIOMA MAS UNIVERSAL, INGLES PARA SER MAS PRECISO. YA QUE ME GUSTA CABECEAR LA WEA Y CANTARLA ENTONCES EN SUECO NI LOLY IDEA JA

  3. nico Dice:

    este disco a mi me gusto, no se me hace forzado como otros discos que han salido ultimamente, es -como dice el review- autentico, pero creo q seria mejor si fuese en ingles.
    De todas maneras creo q a pesar q la jugada funciona, esta muy en la onda y ademas como q al grupo le sienta bien esta musica, no creo q Falconer siga en esta linea… ojala no la sigan me parece buen disco, buena «vola» y tal vez sea un gustito (pal sello!!!) pero prefiero el Falconer mas tradicional; son una gran banda powermetalera no tienen para q cambiar

  4. Lord_Danniel Dice:

    Me gusto el Disco, Grande falconer!! de eso no hay duda alguna, y que canten en su lengua le da mas ese toque mistico que busco en las bandas. Exelente Review

  5. margo666 Dice:

    Muy buen disco… escapa al promedio de discos powermetaleros venidos ultimamete.
    absolutamente recomendable… después de la segunda se queda y le das…
    Buen trabajo de guitarras y solos, ademas de la especial voz de Mathias

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