Cuando viene un grupo que es capaz de sacar mensajes universales de temas dificiles, de los que generan debate y dividen sociedades, casi siempre resultan en discos de primera clase, porque hay que tener una sensibilidad especial para extraer lo más emocional y humano, lo que unifica, lo que pasa la prueba del tiempo. Y Evergrey, con su quinto lanzamiento, The Inner Circle, lo hizo…

Lo confieso, la primera vez que supe de ellos fue cuando se anunció que la gira de Iced Earth en Estados Unidos, la harían con Children of Bodom y con estos desconocidos para mí… Evergrey. Tal evento, junto con algunos comentarios que me decían que no se trataba de una típica banda sueca death metalera, y el hecho de que tuvieran un disco recién sacado, me decidieron a escucharlos. Entonces me crucé con el video de A Touch of Blessing, la apertura de The Inner Circle. Me encontré, además de la impresionante propuesta visual que los grupos suecos tienen, con una introduccíon muy sencilla, quieta, de guitarras limpias, apoyadas por una voz calma, y un sintetizador que se demoraba en tomar volumen para avisar de la explosión que se vendría. Hasta ese momento, nunca me imagine que con tanta potencia desparramada, se pudiera alcanzar tanta fineza, tanta clase… paradójico, pero cierto. Luego, el mismo lead interpretado por ambas guitarras que expulsaba expresión y que dejaba la piel sensible para que hiciera lo suyo un coro antológico. ¡Y era sólo la mitad del tema!

Nunca le tomé el peso a la frase «la música habla por sí sola»… cualquier definición queda chica para Evergrey. Podría decir que mezclan Heavy Metal melódico, Power, elementos de progresivo, con guitarras en momentos con un sonido bien sueco, una música encerrada en una oscuridad que no cae en tendencias Doom… Podría decir, pero termino con la sensación de quedar a mitad de camino, en deuda, especialmente con The Inner Circle. Evergrey prefirió evitar sus propios clichés, como los que están en The Masterplan, Blinded o The Great Deceiver, para explorar nuevas fórmulas y dar con un trabajo más frío, sobrio, reposado y melancólico, desde la portada hasta la música.

Prescindieron de las voces del Mercury Choir, que habían hecho su participación en los últimos discos, y en cambio, utilizaron un recurso que varias bandas han empleado y lo han convertido en una importante tendencia: las orquestas en vivo. Esta vez los solicitados fueron el cuarteto de cuerdas de la Orquesta Sinfónica de Gotemburgo, que sutilmente aparece en temas como la potente In the Wake of the Weary, Harmless Wishes o Faith Restored. Sin embargo The Inner Circle no se identifica con el calificativo de disco sinfónico, y los arreglos tampoco opacan o sepultan el desempeño del tecladista Rikard Zander, lo que es difícil de balancear, pero acá está. Es pura adición, uno de los nuevos elementos que Evergrey introduce exitosamente en su música.

Y hay más cambios. Es primera vez que prescinden de la ayuda del guitarrista de King Diamond, Andy La Rocque, para la grabación, mezcla, o producción. ¿Quién se puede dar el lujo de no querer contar más con un tipo de esa categoria y que el resultado sea mejor que nunca? Tom S. Englund, el líder de la banda, responsable de la producción junto con la otra guitarra, Henrik Danhage, hecha en su propio flamante estudio en las afueras de Gotemburgo. Compositor principal, creador del concepto del álbum, dueño de una voz poderosa y muy variada, privilegiada, que por si fuera poco, toca la guitarra como si no tuviera que preocuparse de más cosas… si es mejor guitarrista que cantante o visceversa, no sé… y ahora es productor y maneja todos los hilos para hacer sonar a la banda y a él como quiera. Englund es uno de los nuevos maestros del metal, de los que hay que estar atentos a lo que hacen porque sólo en sus mentes es donde están los nuevos sonidos que pueden definir el futuro ¿Alguien dijo creatividad?

Uno de esos sonidos es el que logró, uno gris y arrastrado sin sacrificar lo que son los riff pesados. En un disco que considero está más orientado a las voces, igual encontraremos guitarras al rojo vivo como en la primera que se describió, Ambassador, In the Weak of the Weary, con unos leads en el coro de More Than Ever que me recuerdan a Megadeth de la época de Countdown to Extintion o Youthanasia, o la pista final con un instrumental que por su contenido lírico, sí, por las voces que se escuchan, impacta y no puede dejar indiferente, muy triste y hasta atemorizante.

Tal asomo nos introduce al concepto del álbum: el fanatismo religioso. Nótese que en ningún momento se apunta a una religión determinada, de algún culto, secta o iglesia. Su foco no es contra los credos, sino a los fanáticos, de esos que con su carisma persuaden a las personas a que hagan cosas que en otras situaciones no harían. es sobre la fascinación que despiertan estos personajes, y qué experiencas emocionales atraviesan los que son atraídos. A lo largo del disco se encuentran varias «tomas» reales de retóricas y discursos de estos fanáticos o líderes de sectas, sacadas de la televisión o la radio. Ambassador (embajador), por ejemplo, no es más que un sinónimo de mesías o profeta. El coro de A Touch of Blessing dice:

All the dreams I had (todos los sueños que tuve)
All my future wishes (todos mis deseos futuros)
Put aside for a greater journey (Puestos a un lado para un viaje más largo)
All the things I planned (Todas las cosas que planié)
Left my friends so coldly (dejando fríamente a mis amigos)
Put aside for a (puestos a un lado por un)
Higher purpose (propósito más alto)

Evergrey se arriesgó a más y tocó temas tan sensibles como el abuso de niños, del que ya habían hablado antes en Recreation Day, en la canción Unforgivable. Sólo para mostrar un ejemplo, los llantos de una niña en The Essence of Conviction. The Inner Circle debió haber sido un disco muy complicado de concretar, precisamente por tratar de sacar un mensaje inequívoco y universal de tabús de este tipo, meta que fue alcanzada…

Tengo una impresión con este álbum que no puedo dejar pasar, se trató de una movida demasiada arriesgada por parte de Evergrey. Con In Search of Truth y Recreation Day, el grupo de Englund había por fin empezado su sólido despegue desde una escena tan sobrepoblada y competitiva como la sueca, con un sonido bombástico, fresco, que no se abanderizaba con ninguno de los bandos metaleros que se daban en dicho país. Y cuando aún estaban juntando adherentes y dando con paso firme a conocer su música, con más y más ojos pendientes, Evergrey vino e hizo el cambio más radical que haya hecho nunca. Quizás, un disco como The Inner Circle pudo haber esperado más, en el sentido que a muy pocos les hubiese molestado escuchar un Recreation Day II o más temas como Mark of the Triangle o The Masterplan, no estaban agotados. Incluso, su actual sello quiso lanzar en ediciones de lujo sus dos primeras placas, The Dark Discovery y Solitud – Dominance – Tragedy, debido al boom del conjunto. Pero lo obvio no era la consigna, guste a quien le guste.

¡Qué ganas de hablar de los demás discos! In Search of Truth es un trabajo conceptual muy emotivo, basado en un tema aparentemente superficial: las abducciones extraterrestres, otra de esas características que hacen que un disco sea rescatable en el tiempo, su profundidad no pesar qué. Y sobre Recreation Day, estoy convencido de que fue la mejor producción del 2003, ahora que los descubrí, y lamento no haberlos escuchado antes. Semi baladas bombásticas como el tema título y el cover pop I’m Sorry, (como si una banda chilena hiciese una canción de Myriam Hernández) los latigazos de Blinded y The Great Deceiver. De hecho, la edición limitada de The Inner Circle trae tres temas en vivo versión acústica, cuyas originales se encuentran en Recreation Day.

Se las jugaron con The Inner Circle, un disco intrincado, que descoloca y que hay que escuchar más de una vez para dar un juicio justo… que no entiende evoluciones lógicas y juega con la sopresa y la impresión, un paso que pocos se atreven a dar (hola Symphony X). Al final, el disco más importante de Evergrey, el que cuando el tiempo pase será al que más se recurra de su discografía, debido a las más y nuevas capas que tiene para descubrir. Metal del nuevo milenio.

Tracklist:

1. A Touch of Blessing
2. Ambassador
3. In the Wake of the Weary
4. Harmless Wishes
5. Waking Up Blind
6. More Than Ever
7. The Essence of Conviction
8. Where All Good Sleep
9. Faith Restored
10. When the Walls Go Down