La banda sueca de Metal Progresivo Evergrey nos trae su undécimo álbum de estudio, titulado “The Atlantic” y publicado a través de AFM Records. Esta placa marca la tercera parte dentro de una trilogía acerca de la aventura de la vida, la cual comenzó en 2014 con “Hymns For The Broken” y continuó en 2016 con “The Storm Within”. La formación de la banda se ha mantenido sin cambios desde el comienzo de esta trilogía, dando cuenta de su cohesión. Durante este pequeño receso Tom Englund, el líder y vocalista de la banda, se unió también a las filas de la agrupación estadounidense Redemption en reemplazo de Ray Alder, para su lanzamiento de 2018 “Long Night’s Journey Into Day”.

Con respecto al concepto y temáticas de “The Atlantic”, Tom Englund comentó: “Se trata sobre las relaciones, la belleza y la oscuridad, sobre la fortuna y el duelo, sobre el amor, el odio, la desesperación, la dicha y todo lo relacionado con ello. La vida es un como un viaje a través del océano, con destino a una costa distante”. “The Atlantic” fue producido por el propio Englund junto al baterista Jonas Ekdahl, siendo mezclado y masterizado por Jacob Hansen. Por su parte, Giannis Nakos estuvo a carga de la interesante portada, dominada por tonalidades de amarillo y que nos muestra un pequeño bote navegando en una impetuosa tormenta, tratando de no sucumbir frente a la furia del mar.

El disco comienza sin mayores preámbulos con A Silent Arc, sencillo de adelanto lanzado ya en diciembre pasado. La canción abre de forma repentina con uno de los riffs más pesados de la discografía de Evergrey, y al entrar la voz llama la atención el furioso estilo vocal de Tom. Esta es una apertura bastante agresiva para los estándares de la banda, pero luego de la tormenta llega la calma y hacia el coro esta furia inicial se diluye en pasajes bastante melódicos. De inmediato se hace evidente el magistral manejo de los tiempos, los contrastes y las atmósferas por parte de Tom y compañía. En sus casi ocho minutos de duración, la banda despliega en esta canción toda su majestuosidad y clase.

Sin descansar retoman con Weightless, tema para el cual grabaron un videoclip en que la batería de Jonas Ekdahl se enciende en llamas, logrando un efecto visual alucinante. La canción abre con un rockero riff a medio tiempo, dando paso a una melódica y pegajosa línea vocal, con un coro de esos que te quedan dando vuelta en la cabeza desde la primera escucha. All I Have también abre de manera impetuosa, dando paso a un melancólico estribillo y un coro con tintes de pop casi romántico. Los sutiles cambios de intensidad y la sobriedad del estilo de Evergrey permite que no caigan en clichés, manteniendo su integridad musical. El trabajo de guitarras de Henrik Danhage y Tom Englund destaca hacia el final del tema.

A Secret Atlantis sigue un poco la misma fórmula anterior, es decir, comienza de manera furiosa e imparable, pero de a poco van pisando el freno en la medida que el tema progresa. Tom Englund aprovecha esta canción para explorar otras áreas de su registro, por momentos con tonos muy graves, pero alcanzando también otras notas bastantes altas. Las letras reflejan el dolor y la desesperación de estar en alta mar con la incertidumbre de no saber lo que nos depara el futuro. The Tidal es un corto instrumental a base de teclado en el que Rikard Zander muestra todas sus habilidades y que sirve como interludio antes de entrar de lleno en la segunda mitad del álbum.

End Of Silence es una canción de tono solemne, con una melodía muy nostálgica y un acompañamiento de piano sublime. El ritmo se mantiene bastante relajado la mayor parte del tema, tomado vuelo solo hacia el final en la sección instrumental en la que se fusionan las dos guitarras y el teclado, dando origen a fascinantes armonías. Currents fue el tercer adelanto de “The Atlantic” y funciona como una síntesis del álbum, resumiendo esa metáfora conceptual de la vida en el mar y la existencia misma, con sus dificultades y repentinos cambios. Sin llegar a provocar el mismo encanto que los otros dos adelantos, esta canción cuenta con interesantes arreglos de teclado, armonías vocales y solos de guitarras.

Departure es una de las canciones que más se destacan por su estructura, rompiendo la fórmula a que nos tenían acostumbrados. El comienzo es pausado y progresa poco a poco hacia patrones rítmicos más complejos, llenos de virtuosismo instrumental. En esta canción destaca el aporte del bajista Johan Niemann, dándole peso a las múltiples progresiones del tema. Y acercándonos al final de este viaje, el disco cierra con un par de temas que en mi opinión no alcanzan el nivel del resto. Primero tenemos This Beacon, que a pesar de su dramático inicio y metafórica letra, no ofrece grandes novedades. Para finalizar, This Ocean es un tema más enérgico y correcto en lo musical, pero que también deja un gusto a poco.

Si bien es cierto “The Atlantic” es un disco que va de más a menos, con un comienzo soberbio pero desinflándose un poco hacia el final, es también un lanzamiento que muestra por extensos momentos a Evergrey en la cima de sus capacidades y de su grandeza. Hay por lo menos cuatro canciones que están destinadas a convertirse en clásicos de la banda. Este álbum probablemente les abrirá el paso a nuevos horizontes, ya que la banda se embarcará pronto en una gira que los llevará por las principales ciudades de Europa y algunos festivales de verano, incluyendo el trigésimo aniversario de Wacken Open Air. Esperamos tenerlos también en Sudamérica algún día. Los reyes del Metal Progresivo sueco han llegado para quedarse.

Review: David Araneda