No vamos a descubrir ahora la popularidad y la fidelidad que desata Epica entre sus fanáticos. Es una de esas bandas que despierta una idolatría a prueba de balas, principalmente por su ícono y máxima figura, la descollante Simone Simons. Ahora bien, es sabido que los holandeses son un número probado y recurrente en nuestro país, pero el motivo de esta visita llamaba la atención principalmente por dos grandes razones. La primera desde luego que es escuchar en vivo las mejores canciones de ese pedazo de álbum llamado “The Holographic Principle” (2016). Como dice el dicho, “Los buenos discos se defienden en vivo” y esta era una oportunidad única que no había que dejar pasar. Por otro lado, el hecho de que la banda “soporte” fuera nada más y nada menos que VUUR, no hacía otra cosa que aumentar las expectativas y la complicidad entre sí. Anneke Van Giersbergen es de la casa y de cualquier forma se las ingeniaría para robarse la película. Veamos que tal.

VUUR

Con una puntualidad más que plausible, a las 20:00 hrs. comienza la presentación de los liderados por Anneke. Fácilmente unas 2000 personas aguardaban entre todas las localidades del recinto, que le brindaron un excelente recibimiento a los músicos antes del puntapié inicial. La dupla compuesta por Time – Rotterdam y My Champion – Berlin permitió apreciar el desplante de la banda y cómo no, los años de carretera de la frontwoman. Es cierto que no todos conocían el material proveniente del álbum “In This Moment We are Free – Cities” (2017), pero eso no fue impedimento para que cada uno se hiciera partícipe del show, acompañando con el headbanging respectivo o aplaudiendo cuando ellos lo solicitaban. Pero el asunto cambia radicalmente cuando la cantante nos adelanta que el siguiente tema es de The Gathering. La escogida sería On Most Surfaces (Inuït), la cual tuvo una reacción digna del plato principal. ¡Temazo por donde se le mire! Esa misma energía bajo la cancha claramente contagió a toda la sección de cuerdas en el escenario, que tuvo a un Ferry Duijsens dejándolo todo con su performance.

Para demostrar el amplio repertorio disponible, y más aún, para demostrar el dominio que se debe tener en una presentación así, sería el turno de escuchar material de The Gentle Storm, proyecto liderado junto al maestro Arjen Lucassen. Así es, la confianza y la experiencia es tal, que podemos pasar por cada una de sus bandas con total soltura. En esta ocasión, Anneke dejó su guitarra de lado para caminar a lo largo y ancho del escenario aprovechando de saludar a los más próximos a la reja. En tanto, Ed Warby junto a Johan van Straum hicieron de las suyas tras cada estribillo. Ahora, volviendo a su actual banda, Days Go By – London y Your Glorious Light Will Shine – Helsinki siguieron con la senda de sus predecesoras. Si bien en términos generales el ánimo inicial decayó un tanto, la vocalista constantemente se encargó de llevarse todas las miradas. Saludando de lado a lado o bien tomando un celular para grabar hacia el público en modo selfie. En este punto pudimos apreciar de mejor forma la atmósfera creada por el juego de luces, que tenían un predominante tono azulado. A su vez, cómo no destacar cada sección instrumental, donde Ferry y Otto alcanzan niveles superlativos.

Tras las correspondientes palabras de agradecimiento de la cantante, aprovecha de recordarnos que no están tocando solos y que en cosa de minutos aparecerá “the mighty Epica“. Desde luego que la ovación no se hizo esperar. Acorde al contexto, y haciendo una notable excepción dentro del setlist de este último tiempo, nos introduce la entretenida Sail Away – Santiago, que fue llevada con cautela para que todo explotara en ese coro digno de destacar: “Sail away I’ll watch you from afar/ Sail away I’ll crumble, ither, hunger, wonder when you/ Sail away and I will always follow your trail I pray/ I’ll find you, love you, hope to somwhow lad you home“. Muy por el contrario, Fallout fue recibida con caras de impaciencia y de ansiedad por cada uno de nosotros al ver que la hora avanzaba y que al parecer la banda principal se retrasaría según el horario pactado en la previa.

Por último, y tras la aseveración de que están trabajando en un nuevo álbum de VUUR, nuevamente una composición de The Gathering se llevó todos los aplausos. Strange Machines, opening track de “Mandylion” (1995), fue el epílogo perfecto para una jornada que musicalmente partió de manera óptima. Solo recuerden como Anneke dejó la vida cantando “I wanna do centuries in a lifetime/ And feel it with my hands/ Touch the world war II and Cleopatra/ Flying“. Y cómo olvidar el quiebre que se produce en la parte instrumental, ejecutada al milímetro. Lo demás es tierra conocida. Así, tras una hora de show, se puso fin a la presentación de VUUR. Es cierto que quizás se alargó un tanto, más de lo que se esperaba con antelación al menos, pero esto no quita que presenciamos a músicos de primer nivel y a una de las cantantes más versátiles y queridas por estos lados del mundo.

Setlist VUUR

  1. Time – Rotterdam
  2. My Champion – Berlin
  3. On Most Surfaces (The Gathering)
  4. The Storm (The Gentle Storm)
  5. Days Go By – London
  6. Your Glorious Light Will Shine – Helsinki
  7. Sail Away – Santiago
  8. Fallout (Devin Townsend Project)
  9. Strange Machines (The Gathering)

EPICA

Tras unos veinte minutos de espera, el estruendo que se produjo una vez que se apagaron las luces aún debe estar resonando dentro del teatro. Las cerca de 2500 personas que se hicieron presentes la noche del sábado, no dudaron en demostrar toda la euforia que los invadió en el momento, lo cual desde ya daba cuenta la gran jornada que viviríamos junto a los holandeses. Rápidamente comenzó a sonar la intro Ediola, que fue acompañada por los golpes de Ariën van Weesenbeek mientras esta iba tomando forma. De un segundo a otro aparece toda la sección de cuerdas junto al tecladista Coen Janssen para dar paso a Edge of the Blade, primer hachazo del setlist. Bastaron solo un par de acordes para que el centro de la cancha se convirtiera en un caos, aguardando aún la entrada de la frontwoman. Entonces, lo que se produjo una vez que Simone Simons entró en escena, solo se puede definir como una “reacción sobre reacción”. Si hasta ahí la cuestión era descontrol, cuesta describir lo ocurrido una vez que comenzó el primer verso. Es cierto que a ratos el micrófono se perdía entre los demás instrumentos y que costó un tanto regular el volumen, pero poco y nada importó considerando el ambiente que había dentro del recinto de San Diego. Desde luego que el “Time to break through/ Your walls are soaring high…” sonó como es debido, siempre con los puños en alto y con el headbanging respectivo.

Un clásico con todas sus letras es la incombustible Sensorium, primera revisión a “The Phantom Agony” (2003). Al ser una de las más queridas por todos, lo único que queda es dejarse llevar por los tonos de la vocalista durante los pasajes más calmados. Sabemos además del contraste que se producirá cuando Mark Jansen haga lo suyo con los gritos más desgarradores, los cuales no son más que un preparativo para el clímax absoluto. ¡Qué manera de gritar y aplaudir durante el “Our future has already been written by us alone/ But we don’t grasp the meaning of our programmed course of life/ We only fear what comes and smell death every day“! Hermosa postal y sin duda uno de los puntos altos de la noche.

Lo siguiente sería un cañonazo de aquellos. En serio, Fight Your Demons tiene todo para convertirse en un clásico de proporciones de aquí al futuro. Más aún al recordar la potencia y la agresividad con la que sonó de principio a fin. Eso sí, antes contó con un pequeño speech de Mark Jansen, donde los agradecimientos y el “You guys are fucking awesome” se llevaron una ovación cerrada de nuestra parte. Así, presenta el track mencionado y vuelve el caos a la cancha. La verdad es que con un temazo de este calibre poco y nada se puede precisar en lo que a detalles más finos se refiere. La fuerza es tal que solo queda disfrutar y apreciar ese coro épico que muestra a Epica en su mejor faceta, desatando así una especie de duelo entre ambos bandos. Mientras unos cantan el “We stand and fight until the end“, otros luego responderán con el “Turn your demons into shadows“. Todo esto acompañados por el gran Coen Janssen, que cada vez se mostraba más enérgico e hiperkinético. Por último, solo queda destacar la tremenda base rítmica cortesía de Rob y Ariën. ¡Pedazo de canción!

Esta vez es Simone quién nos da las gracias y nos introduce al siguiente corte, donde literalmente se llevó todos los aplausos. Hablamos de nada más y nada menos que la interesante Chasing the Dragon, composición que no era interpretada en vivo desde el año 2013 por lo demás. No vamos a descubrir ahora la excelente intérprete que es la cantante, pero así mismo no podemos dejar de destacar su prestancia y presencia sobre el plató. Durante la primera parte logró una sutileza y una emotividad como pocas veces se ha visto. Y es parte de un todo además. Los juegos de luces y la atmósfera reinante están de su lado. Ningún detalle al azar señoras y señores. Entonces, el asunto fue fluyendo poco a poco hasta que llegamos al quiebre y al outro frenético donde todos dan lo mejor de sí. ¡La pegada de Ariën madre mía! Pero esto no es nada sin el huracán de fondo que se despachan Mark e Isaac. A esta altura, no había duda alguna de la cátedra instrumental que la banda estaba dando.

Ascension – Dream State Armageddon y Dancing in a Hurricane fueron las encargadas de bajar las revoluciones y la euforia inicial. Si bien ambas fueron recibidas de manera un tanto fría, obviamente hay un par de elementos que debemos comentar. Para la primera, nuevamente la parte instrumental se llevó gran parte de nuestra atención. Los cambios de tiempos vertiginosos, la orquestación, el apoyo coral y los riffs callejeros no dejaron a nadie indiferente. Para la segunda, nuevamente la sutileza y la calma se hicieron presentes. Decimos esto porque cada pasaje fue construido poco a poco hasta que todo estalló en el coro y en la posterior intervención de Mark. Aplausos para Coen también, ya que junto a su teclado curvo bajó desde la tarima para tener un desplante mayor junto a la sección de cuerdas. Como dijimos anteriormente, ambos cortes estuvieron lejos de estar dentro de lo más destacado de la noche, pero la rigurosidad y la pulcritud en la ejecución siempre estarán presentes.

Nuevamente Mr. Jansen toma el micrófono para dirigirse al respetable y tras un complaciente “You guys rock!“, nos asegura que para lo que viene necesitará toda nuestra energía. Así, Victims of Contingency trajo de vuelta el headbanging generalizado y los puños en alto. En este punto es bueno destacar el trabajo y la complicidad de las dos voces principales. Vale decir, Simone a su debido tiempo se “resta” del papel principal sobre el escenario para dar paso al fraseo del guitarrista, logrando así que todas las miradas se centren en él. Este es el pilar fundamental de la dualidad de los holandeses. Cada intervención está donde tiene que estar y toda la banda juega para que esto funcione de manera óptima. Y para muestra un botón, puesto que durante Cry for the Moon esto es aún más evidente. La frontwoman pregunta si nos sabemos la letra y ante la obvia respuesta, comienza el clásico de clásicos. Faltan los adjetivos para describir esta composición monumental. Hablamos de esos momentos que definen carreras y más importante aún, definen un estilo por sí mismas. Metal Sinfónico a la vena. Y volviendo unas líneas atrás, basta recordar algunas postales sobre el plató para dar cuenta que lo que decimos es cierto. Cada uno brilla cuando es necesario. Mientras se van turnando los versos entre ambas voces, los demás músicos se encargan de no perder pisada y de estar atento a cada detalle. Luego viene el momento donde todo es goce. Pudimos ver a Coen e Isaac haciendo juegos sobre el mástil de la guitarra, o bien haciendo corazones hacia el público. Como era de esperarse, abajo todo era un karaoke con mosh incluido. Nadie se quedó sin cantar “Follow your common sense you cannot hide yourself/ Behind a fairytale forever and ever/ Only by revealing the whole truth can we disclose/ The soul of this sick bulwark forever and ever, forever and ever“, con sing-along incluído. Por último, al igual que en su última visita, Ariën se despacha un solo de gran factura para dar el final perfecto. ¡Insuperable!

Para aprovechar los ánimos y la buena disposición tras lo vivido recientemente, llegaría una sorpresa y quizás el instante más emotivo de todo el show. Concretamente hablamos del dueto entre Simone y Anneke durante la potente Storm the Sorrow. Aunque parezca obvio resaltar algo así, la interpretación de ambas fue simplemente descollante y demostraron una compenetración y respeto mutuo digno de aplausos. No por nada son absolutas referentes en lo que a cantantes femeninas se refieren. Han formado escuela y su influencia a nivel mundial está a la vista. Solo queda agradecer por darnos la oportunidad de apreciar tal espectáculo.

Para finalizar la primera parte del concierto, durante Unchain Utopia y Once Upon a Nightmare se vivió un contraste más que notorio en la recepción de la audiencia. Al igual que en la presentación del año 2015, la primera pasó casi desapercibida para la gran mayoría. Y de forma bastante injusta, puesto que es un gran tema que lamentablemente aún no logra llamar la atención. Por suerte la cosa mejoró notablemente durante la rescatada de “The Holographic Principle“, puesto que tras la petición de Simone, todo el Caupolicán alumbró con el flash de su celular toda la primera parte de la canción. Y la verdad es que al realizar una mirada panorámica de toda la galería, la imagen era realmente conmovedora. Por su parte, el trabajo vocal fue simplemente perfecto. Si a eso le sumamos las intervenciones de la voz en off que solo aumentaban la expectativa para cantar “On a road, changing course” o posteriormente el “He feeds on stainless souls“, la cosa iba directamente a lo apoteósico. Dicho y hecho, puesto que tras la base del teclado, Rob y Ariën crearon una muralla para dar paso a la última estrofa. Así, a las 22:33 hrs. la banda se despide por primera vez del escenario.

Tras un par de minutos ausentes, Coen Janssen  desde el backstage se encargó de animar y de distender el ambiente mientras se preparaban para la última tanda del setlist. Aprovechó de acompañar la melodía de los típicos cánticos de concierto con su teclado y de agradecer el apoyo entregado. Sobre la marcha aparece Isaac para decir “Hola, ¿todo bien? Sí claro” y para advertirnos que debemos gritar “Hey!” cuando él lo indique. Tras un par de ensayos, se suma Ariën y Rob para continuar con las exclamaciones marcando ellos el tiempo. Mientras esto ocurre, salen a escena los miembros restantes y súbitamente todo este interludio se transforma en la notable Sancta Terra. Para qué mencionar lo bien que fue recibida o lo estruendoso que se escuchó el “It’s a place where a wish will be granted/ Come you’ll see I’m right/ It’s a force that will live on within you/ Dark as day is light“. El mosh al centro de la cancha habló por sí solo.

Muy personalmente, Beyond the Matrix por lejos es mi favorita del último LP. Así de simple. Comprenderán entonces mi felicidad apenas la anunciaron. Y me llevé una grata sorpresa al darme cuenta que no era el único que la tiene entre sus predilectas, puesto que fácilmente fue una de las piezas donde el público más disfrutó. Cómo no hacerlo en todo caso, si el coro está hecho para que todos salten y bailen mientras escuchamos esos tonos propios de Epica. Entendiendo que el final cada vez estaba más cerca, no quedó otra que dejar la voz cantando “Shine past the sky, open your mind/ Then you will be balanced and free/ Be the master over your own energy!“. Temazo por donde se le mire. Todo el Caupolicán lo avala. Por último -y como es costumbre-, Consign to Oblivion agotó las últimas energías de los fanáticos. Lo particular en esta ocasión es que ocurrió algo un tanto inusual dentro de los conciertos del género. La cancha se abrió rápidamente dejando un gran vacío en el centro y con los presentes ubicándose a cada costado cuál campo de batalla. Todo indicaba que iba a ocurrir. Sí señoras y señores, ¡tras un par de notas se desató un wall of death de aquellos! Éxtasis, caos y euforia mezclados en cada uno de los participantes. Debo admitir que no me esperaba una reacción así, pero esto solo es muestra de un encore preparado al detalle. La idea era que la adrenalina llegara a tope y se cumplió con creces. De esta forma, casi diez minutos de algarabía pusieron el broche de oro para esta presentación.

Tras una hora y media de complicidad, fidelidad y de compromiso, los holandeses comienzan a despedirse frente a un teatro rendido a sus pies. Epica demostró una vez más que están para grandes cosas y que musicalmente hablando siguen en un nivel superlativo. Como dijimos al inicio, los buenos discos se defienden en vivo, y la banda dio una verdadera cátedra en este aspecto. Estaremos atentos a su regreso por estas tierras, de seguro será todo un éxito.

Setlist Epica:

  1. Edge of the Blade
  2. Sensorium
  3. Fight Your Demons
  4. Chasing the Dragon
  5. Ascension – Dream State Armageddon
  6. Dancing in a Hurricane
  7. Victims of Contingency
  8. Cry for the Moon
  9. Storm the Sorrow (con Anneke Van Giersbergen)
  10. Unchain Utopia
  11. Once Upon a Nightmare

Encore

  1. Sancta Terra
  2. Beyond the Matrix
  3. Consign to Oblivion

Live Review: Gino Olivares
Fotos: Miguel Fuentes