Luego de algunas grabaciones bajo el nombre de Majesty, los tres compañeros de la Berklee College of Music de Boston, Mike Portnoy, John Myung y John Petrucci, cambian el nombre de su banda para evitarse problemas legales y optan por el propuesto por el padre de Portnoy, Dream Theater, nombre de un viejo teatro ubicado en las inmediaciones de la localidad donde éste habitaba.  Con este cambio de nombre, más la reciente incorporación de Charlie Dominici en las voces (quien venía a reemplazar al despedido Chris Collins), Dream Theater firma contrato con el sello Mechanic (una división de MCA), con quienes logran lanzar el tan ansiado primer álbum.

When Dream And Day Unite llegó a mediados de 1989, anticipado por el reconocimiento (a nivel underground por cierto), que la banda ya tenía gracias a las presentaciones locales que hacían.  Sin embargo, este promisorio primer esfuerzo no logró todo el éxito esperado, debido principalmente a que Mechanic rompió con la banda y les rebajó todo presupuesto, obligándolos a realizar shows de promoción solo en el área de New York City y alrededores.  De todas formas, este prematuro rompimiento con su primer sello, les sirvió para trabajar sin presión alguna en la composición de su siguiente trabajo, aquél que los llevaría directo al siguiente nivel, pero eso es otra historia.

Centrándonos en el aspecto musical, y comparándolo con todo lo hecho por la banda después de esta primera entrega, When Dream And Day Unite, es un álbum distinto, es mucho más “metálico” que lo que vendría y por cierto mucho menos progresivo, de hecho si afinamos más la etiqueta este vendría siendo un álbum de “power metal progresivo”, pero no de power tipo Edguy o Stratovarius… escuchen los primeros trabajos de Conception, Crimson Glory o Elegy (sobre todo el Supremacy) y entenderán a lo que me refiero.  No digamos tampoco que se trata de un álbum experimental, pero como la mayoría de los debut, no queda totalmente claro el norte que la banda seguiría en sus siguientes entregas, ni menos se vislumbra siquiera que alcanzarían cotas progresivas tan altas como las que han mostrado a lo largo de su carrera.

Por otro lado, las influencias de la banda son fácilmente identificables en este primer trabajo, pero son solo eso, influencias, acá no hay copias ni plagios, ni nada que se parezca a esas palabras.  Sin embargo, es posible percibir y sin mucha dificultad, que para esta entrega plasmaron todo aquello que consideraron “interesante” de bandas que han marcado la historia de los integrantes de DT, como son Marillion, Fates Warning, Queensrÿche y Rush (entre otros) lo que sumado a la pericia técnica de cada unos de ellos con su respectivo instrumento, convierten a este álbum en una potente y original propuesta, que por años ha sido subvalorada, incluso por los mismos fanáticos de esta agrupación.

Todas las canciones del álbum están enmarcadas -obviamente- dentro de un contexto progresivo, pero no en exceso, lo que permite oír y entender con total claridad la estructura de cada una de ellas, incluso aquel estupendo instrumental llamado Ytse Jam posee una estructura tan rígida y perceptible que fácilmente podría haber tenido partes cantadas, no como otros instrumentales que han compuesto en donde sería imposible incluirlas.

El disco abre con A Fortune In Lies, uno de los cortes más “duros” del disco, pero que a la vez trae algunas de las líneas vocales más melódicas que vamos a encontrar en esta placa, sobre todo en el coro.  Los riffs de Petrucci son potentes y “heavies”, la batería de Portnoy hasta ahora no sobresale de la media de aquel entonces, Moore se encarga prácticamente solo de las atmósferas del tema y por momentos se vuelve casi imperceptible, y es el desempeño de Myung sin lugar a dudas el más inspirado en esta canción, aunque por un tema de producción se pierde en algunas partes; digamos de paso, que When Dream And Day Unite, es por lejos el disco más mal producido de Dream Theater, el sonido de la placa es débil, muy agudo, le falta fuerza, esa que justamente le darían los bajos si hubiera un mejor trabajo en la mezcla y en la producción final de la placa.  El disco continúa con Status Seeker, que si bien tiene un comienzo muy “ala Marillion”, en términos generales de progresivo tiene muy poco.  Por otra parte, y a pesar de lo que acabo de señalar, es en este tema donde resaltan con mayor fuerza las huellas que la música de Queensrÿche y Fates Warning, han dejado sobre los integrantes de Dream Theater, de hecho acá hasta la voz de Dominici tiene cierto parecido con la de Ray Alder.

A continuación tenemos Ytse Jam (Majesty al revés, para los más despistados), un tremendo instrumental que, por su estructura, perfectamente podría haber tenido algunas letras.  Es acá donde uno ya puede comenzar a notar y apreciar con claridad la calidad y técnica de los músicos que componen esta agrupación.  En lo personal este es uno de los dos instrumentales que más me gustan de la banda (Erotomania es el otro), ya que tiene de todo: mucha melodía, buenos cambio de ritmo, excelentes solos –el de Myung es algo breve, pero notable-, potencia e incluso, hasta una duración prudente.  Una pieza que hasta el día de hoy Dream Theater se encarga de sacar a relucir en algunas de sus presentaciones; mismo caso para la canción que le sucede, The Killing Hand, la más larga de esta placa.  Nuevamente se viene a la mente Queensrÿche, por lo menos durante todo el comienzo y hasta cuando comienzan los cambios de ritmo, que para el caso otorgan mayor dinamismo a un tema que de otra forma, sería algo así como una power-ballad.  Por cierto, y siendo una buena canción, sería aún más memorable si solo durará hasta pasado los 6 minutos, 6:15 para ser más exactos, ya que de ahí en más se vuelve algo redundante. En Light Fuse and Get Away destaca el trabajo de Portnoy y por sobre todo el de Kevin Moore, quien sólo tocando las notas precisas y sin hacerse notar con virtuosismos desenfrenados, pone la cuota de clase a un tema no muy brillante la verdad, pero que de todas formas trae consigo un buen par de cambios de ritmo y un coro con líneas vocales lo suficientemente pegajosas como para que se queden dando vueltas un tiempo en tu cabeza.

Afterlife es otro de los cortes más duros del disco, si es que podemos decirlo de esa forma, esto porque trae consigo algunos de los riffs más metálicos que Petrucci compuso para este álbum, sumado al hecho que es durante estos riffs cuando Portnoy acelera las revoluciones con las baquetas, dándole precisamente más peso a esas partes.  The Ones Who Help to Set The Sun, parte con una introducción excesivamente larga para mi gusto, casi 3 minutos, tiempo que no se justifica del todo sin consideramos que ésta es tocada por Moore en base a sonidos incidentales y teclados ambientales que tienden a hacerse aún más largos esperando el momento en que por fin comience el tema, además, que por otro lado se trata de uno de los cortes menos inspirados de toda la placa, volviéndose interesante solo hacia el final de la canción.

Llegamos al cierre del disco y, por lo menos desde mi punto de vista personal, uno de los momentos más altos de toda la placa, Only a Matter of Time, que no es otra cosa que una increíble demostración de todo lo que la banda es capaz de hacer en cuanto a composición, un tema progresivo por excelencia, con un Moore inspiradísimo y muy preciso en cada una de sus intervenciones, volviéndose omnipresente e imprescindible a lo largo de toda la canción.  Un maravilloso adelanto de lo que se vendrá en discos posteriores.

When Dream And Day Unite es un disco primitivo para lo que se vendría después en la carrera musical de la banda, ya que es mucho más directo que sus sucesores y, como dijéramos en un comienzo, mucho más “metálico”.  Un disco que crea debate entre los seguidores de DT, tanto en el aspecto compositivo como en la otra gran particularidad que tiene: es el único disco en que no canta LaBrie… y es que Dream Theater se hizo conocido ya con James en las voces, por lo que a muchos simplemente nos costó aceptar un poco la voz de Dominici luego de haber escuchado Images & Words y Live At The Marquee, más aún cuando en este último aparecían temas de WDADU cantados por LaBrie.  Todo esto ha llevado a que When Dream And Day Unite se encuentre muy subvalorado dentro de la discografía de Dream Theater, aún cuando se trate de un tremendo álbum.

5 comentarios
  1. yursi Dice:

    maestros de maestros, a pesar de que eran sus primeros pasos anivel de grabacion ya se notaba lo que se nos vendria encima en sus discos posteriores,,,me encanta este disco.

  2. Darth Seba Dice:

    Creo que es el unico disco que no me gusta del todo de DT, quizas porque Dominici esta en la banda, y cuando llego LaBrie cambio todo y ahi si que se puso weno.

  3. Nicky Dice:

    Concuerdo…a mi tampoco me gusta del todo…no me gusta para nada la voz de Dominici.
    Han visto el DVD When dream and day reunite? Cuando lo vi por primera vez dije…Y esto??? desde entonces no pude dejar de escuchar «Afterlife» o » A fortune in lies»…con Labrie en la voz, son definitivamente..OTRA COSA.

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