Complejo. Probablemente es la palabra que mejor define un trabajo de esta magnitud. Dream Theater nos tiene acostumbrados a álbumes de largo aliento, pero esto sobrepasa todo lo antes publicado. Más de dos horas de duración conforman el proyecto más ambicioso de John Petrucci y compañía, donde  la narrativa se asemeja bastante a «The Theory of Everything» de Ayreon. Con estos antecedentes, la placa gritaba a los cuatro vientos que había que darle las escuchas y el tiempo necesario para que tanta información decantara de la mejor forma de cara al siguiente review.

ACTO I

Un futuro distópico ambientado en el año 2285 es la premisa de «The Astonishing«, donde The Great Northern Empire (gobernado por el emperador Nafaryus) oprime a la población sin contemplaciones. El principal medio de control es básicamente la música creada por las Noise Machines (NOMACS), que además son el único «entretenimiento» disponible, ya que cualquier expresión de arte ha sido arrebatada. En el otro bando tenemos a la Ravenskill Rebel Militia, que dirigidos por Arhys pretenden recuperar la libertad de los habitantes y destruir las fuerzas enemigas guiados por el «elegido» que liderará la revolución.

Así, partimos el largo viaje con Descent of the NOMACS, intro «compuesta» por las máquinas de ruido, que rápidamente nos sitúan en la devastadora realidad a la que se enfrentan los protagonistas, donde literalmente escuchamos máquinas trabajando.

El panorama no cambia mucho durante los primeros segundos de Dystopian Overture, ya que una atmósfera oscura y densa abre este nuevo corte instrumental. Conforme avanzan los minutos, nos encontramos con una especie de resumen de todas las emociones a las que apunta el disco en sí. A la oscuridad ya mencionada, se le suman momentos que dan una sensación más reconfortante y esperanzadora o bien otras que siembran la incertidumbre respecto a lo que ocurrirá en la historia. Sacando la canción un poco fuera de contexto, es uno de esos temas con los que Dream jamás se equivoca. Es de conocimiento público que los cuatro instrumentistas funcionan a la perfección en este tipo de situaciones.

En The Gift of Music escuchamos por primera vez a un enérgico James LaBrie, que en primera instancia y bajo la voz del narrador, nos relata las atrocidades a las que está sometido todo el pueblo. Luego Arhys llega a dar una luz de esperanza a este futuro sin música, ya que su hermano Gabriel posee un talento natural para componer piezas de una forma extraordinaria. Todo esto acompañado en un principio por una base que recuerda a los tiempos de «Images and Words«, donde los arreglos corales y las excelentes intervenciones de Jordan Rudess destacan de sobremanera. Hacia el final nos topamos con una excelente sección instrumental donde hay espacio para que todos se luzcan.

El piano y las guitarras acústicas, más el apoyo de los arreglos orquestales, dan paso a una bella balada de corta duración. Básicamente, durante The Answer, Gabriel reflexiona acerca del rol que cumplirá dentro de todo el asunto. Súmenle un punto a LaBrie que se oye en perfectas condiciones, más aún cuando al final sentencia «They are finding faith in me and they believe I’m the one to set them free». A Better Life en un principio parece ser una continuación directa con su predecesora, pero de pronto pasamos a una especie de mid-tempo donde Myung y Mangini suenan aplastantes. Rudess -siempre muy activo- crea una excelente atmósfera que termina por cohesionar un gran tema. Por otro lado, John Petrucci se despacha un solo de esos que nos tiene tan acostumbrados.El track le debe su título al hecho de que Arhys nos deja entrever que detrás del profundo deseo de la libertad, está la promesa que le hizo a su difunta esposa Evangeline: conseguir un mejor futuro para él y para su hijo de ocho años, Xander.

Los rumores del talento de Gabriel llegan a oídos del emperador, quien decide visitar Ravenskill junto a toda su familia para ver con sus propios ojos a la posible amenaza. Es por esto que Lord Nafaryus es teatralidad pura que por momentos recuerda a Jesus Christ Superstar. No se puede dejar de destacar la calma con la que el emperador presenta a cada uno de los integrantes de la familia real, para luego cuestionar las capacidades de Gabriel con un tono burlesco y desafiante. Sin duda una de las más entretenidas, ya que evoca perfectamente la maldad y el dominio del imperio.

A Savior in the Square representa de manera perfecta el primer encuentro entre los dos bandos. En primer lugar, nuevamente nos topamos con una sección acústica muy inspiradora a la que se le suma un sutil solo de Petrucci. En su totalidad representa la música con la que Gabriel deleita al pueblo. Se produce un corte más grandilocuente donde escuchamos la faceta «metalera» de la banda, para dar el anuncio del arribo del emperador, quien solicita que el elegido no pare de tocar su guitarra. Finalmente volvemos a la calma gracias al piano de Rudess, momento en el que Gabriel queda pasmado con la belleza de Faythe, hija de Lord Nafaryus. De esta forma nos conectamos con When Your Time Has Come, una de las mejores baladas de todo el álbum. Principalmente narra como Gabriel y Faythe se dan cuenta que están destinados a estar juntos. Acá prácticamente escuchamos el primer estribillo de todo el álbum. «When you’re facing the path that divides/ know that I will be there by your side. / Find your strength in the sound of my voice/ and you’ll know which choice is right.», canta un LaBrie muy inspirado.

Durante Act of Faythe, la protagonista asocia la música interpretada por Gabriel con un secreto que guarda por años: Un reproductor musical que encontró durante su niñez, el cual contiene canciones del pasado compuesta por humanos. Jordan -quien a esta altura ya se robó toda la película- junto a los arreglos orquestales que no se hacen esperar, son los encargados de llevar toda la canción con una excelente melodía. Imposible no recordar por algunos instantes a Goodnight Kiss de «Six Degrees Of Inner Turbulence» (2002).

Three Days da cuenta de los celos del emperador al terminar la exhibición musical del elegido. Es por esto que da la orden de que éste último debe ser entregado al imperio en un plazo de tres días, de otra forma, volverá con sus tropas y destruirá todo a su paso. Al tratarse de una nueva intervención de Nafaryus, volvemos a la magnificencia con todas sus letras. La banda se da el gusto de llevarnos por pasajes más oscuros e histriónicos donde es imposible no cantar el «Brace yourself, bow down to Nafaryus!/ Pray for help, kneel before Nafaryus!» que exclaman los guardias imperiales. También es destacable la sección de vientos y el vértigo implantado al final, donde Mangini hace de las suyas. Temón de aquellos.

The Hovering Sojourn es una nueva instrumental compuesta por los NOMACS. Si bien es de cortísima duración, cumple la función de poner los pies en la tierra y recordar la cruda realidad que describe «The Astonishing«.

Brother Can You Hear Me?, es un corte más épico, marcial y solemne donde Arhys asegura que no se rendirán ante las amenazas del emperador. A Life Left Behind cuenta con una excelente intro al más puro estilo Dream Theater. Luego pasamos a esos tonos reconfortantes y maternales que se mantienen hasta el final. El coro «I’m waking up/ from a life left behind / To see what lies ahead/ I’m waking up!» es realmente inspirador. En este punto Faythe viaja de vuelta a Ravenskill para ver a Gabriel una vez más. A su vez, la emperatriz Arabelle le ordena a su hijo Daryus que siga la travesía de su hermana procurando que llegue sana y salva. Como no todo podía ser tan bueno, Daryus esconde malas intenciones que pronto saldrán a la luz.

Seguida muy de cerca por su hermano, Faythe logra llegar a los brazos de Gabriel, ganándose la confianza de Xander y Arhys. La hija del emperador asegura que es capaz de convencer a su padre para que decline sus amenazas en contra del pueblo. La canción tiene la virtud de pasar de la calma a la intensidad con la que interactúan los personajes de una forma natural. Nuevamente los arreglos orquestales que ambientan todo el encuentro destacan de sobremanera. Muy similar a su predecesora es Chosen, donde Gabriel definitivamente se empieza a «creer el cuento». El plan consiste en encontrarse nuevamente con Nafaryus para tratar de abrirle los ojos a través de su música. Para los que lo echaban de menos, Petrucci acá se nota un poco más protagonista por algunos momentos.

Una vez que Daryus toma como rehén a Xander, hace una oferta que consiste en asegurarle a éste un futuro bajo los privilegios que ofrece la familia real, a cambio de que Arhys entregue a Gabriel lo antes posible. A Tempting Offer es otro de esos cortes mid-tempo que resultan ser más densos. Si bien no llega a innovar para nada lo que ya hemos escuchado, no deja de tener esa fuerza con la que Dream interpreta este tipo de canciones, principalmente gracias a lo implacable que suena la dupla Myung/Mangini de fondo.

Digital Dischord es la última intervención que hacen las máquinas de sonido en este primer disco.

El amor y el compromiso de protección incondicional hacia un hijo, quedan excelentemente plasmados durante The X Aspect. Digo esto porque Arhys no tiene otra opción más que aceptar las condiciones propuestas por Daryus. Otra balada (sí, otra) donde la primera mitad puede sonar un tanto repetitiva -considerando que ya estamos llegando al final del primer disco-, pero luego la sutileza y la clase de los norteamericanos llega a poner todo en su lugar. Ojo con las gaitas del final.

Con A New Beginning llegamos al clímax del primer acto. Volvemos donde Faythe, quien descubre que el reproductor musical que encontró hace algunos años perteneció a su padre. Bajo este giro, logra convencer al emperador de que se encuentre con Gabriel según lo habían planeado. Si alguien quiere escuchar algún track del disco dejando de lado la historia, este es el indicado. Musicalmente es Dream Theater hecho y derecho. La parte instrumental es simplemente notable, donde un Mike Mangini «directo al hueso» marca la pauta para que los demás se luzcan. Finalmente, John Petrucci se despacha un solo para los más nostálgicos. Un temazo para enmarcarlo en la pared.

Por último The Road to Revolution sigue con la discusión entre Daryus y Arhys. En el otro frente, Faythe le comunica a su padre que el encuentro se realizará en Heaven’s Cove, un antiguo anfiteatro abandonado. Nafaryus se alista para acudir a lo que él cree, será la rendición de Gabriel. Con algo más de tres minutos y medio de duración, se asemeja bastante a Dystopian Overture en lo que a pasajes musicales se refiere. Una forma sobria de poner fin a la primera parte de este extenso trabajo.

ACTO II

2285 Entr’acte es la introducción que nos prepara para lo que se nos viene en este segundo acto. Sin tanta lucidez pasamos a Moment of Betrayal, momento en que Arhys le informa a Daryus que entregará a su propio hermano en el anfiteatro Heaven’s Cove. La canción sabe llevar muy bien los tiempos según lo requiere el actuar del líder de los rebeldes. De un estado casi de desesperación llegamos a un buen coro donde el «Burning rose, secrets sold/ moment of betrayal…» te queda dando vueltas rápidamente. Luego, una sección instrumental que recuerda mucho a la de Outcry del «A Dramatic Turn of Events» (2011), corona un gran comienzo.

Tras una bella intro, en Heaven’s Cove resalta el excelente feeling que tiene la guitarra a medida que el narrador canta su breve aparición. Durante Begin Again escuchamos a la princesa Faythe reflexionando sobre lo que ha ocurrido hasta ahora, para luego comenzar a proyectarse en el futuro bajo su status real. Definitivamente, acá nos encontramos con un baladón de aquellos, donde James LaBrie le pone todo el corazón en su interpretación. Para qué mencionar la hermosa melodía que suena de fondo. Acercándonos al final, una vez que Faythe dice «…before we can at last begin again» los cuatro instrumentalistas nos regalan uno de esos momentos que quisiéramos que no se acabaran nunca.

The Path That Divides relata el enfrentamiento y posterior muerte de Arhys a manos del hijo del emperador, una vez que el rebelde declina de entregar a su hermano. Musicalmente la banda suena sólida como siempre. Nos da una verdadera clase de metal progresivo que da paso a que Mike Mangini muestre gran parte de sus virtudes.

Una nueva intervención de las desagradables NOMACS se produce en Machine Chatter.

Con The Walking Shadow llegamos a otro de los clímax de la obra. Xander, quien escondido observó con sus propios ojos como mataban a su padre, presencia también el error que comete Daryus al atacar a su hermana pensando que en realidad se trataba de Gabriel. Jordan Rudess es el encargado de ambientar cada sección de este tema. Por momentos con su teclado evoca a la locura y la impotencia hasta llegar al tope de las emociones con las palabras del narrador. De esta forma se conecta perfectamente con My Last Farewell. Gabriel finalmente llega a Heaven’s Cove y al presenciar la agonía de su amada y el cuerpo sin vida de su hermano, deja escapar un grito sobrehumano con el que deja un daño irreparable en los oídos de Daryus. La cruda escena es acompañada por una banda absolutamente compenetrada, donde si bien LaBrie hace un excelente trabajo, a ratos desearíamos que la parte instrumental fuera más extensa, más aun cuando escuchamos esos solos de marca registrada.

Losing Faythe es otra balada con tintes más épicos y apasionantes. A esta altura se hace difícil que destaque por sobre lo que ya hemos escuchado (¡llevamos casi dos horas de música!), pero les aseguro que si siguen la letra detenidamente, se encontrarán con un gran tema, que describe cómo Lord Nafaryus arriba también al anfiteatro y observa a su hija a punto de morir. En ese instante tiene una epifanía: Si Gabriel es el salvador que dice ser, su don podría salvar la vida de Faythe. Seguida por la orquestada Whispers On The Wind, el protagonista se encuentra incapacitado de cantar a causa del ensordecedor grito descrito anteriormente.

Durante Hymn of a Thousand Voices, la gente del pueblo de igual forma acude a Heaven’s Cove. Inspirados por Gabriel, empiezan a cantar como un gran coro casi espontáneamente, dándole forma a la «revolución». El elegido tampoco puede ser menos y ante tal situación comienza a hacer uso de sus habilidades logrando que Faythe vuelva en sí. La canción a pesar de los excelentes arreglos corales que posee, siento que se queda corta en la transición desde las palabras del narrador (con un violín y una guitarra acústica más que interesantes), hasta el coro que representa la importancia del momento que se vive.

Acercándonos ya al final, Gabriel y Faythe deciden hacerse cargo de Xander, prometiéndole cumplir el deseo de su difunto padre de construirle un futuro mejor. Our New World es más ganchera y «oreja» que toda la larga lista de sus predecesoras. Suena bastante fresca y realmente llega a renovar energías con un excelente estribillo. «We’ll build a new world, a better world /We’ll build a new world, our new world», simple pero efectivo. Si me lo preguntan a mí, la mejor de este segundo acto.

Power Down es la última vez que escuchamos a las máquinas de sonido, ya que Lord Nafaryus da la orden de destruirlas en el acto. Con Astonishing finaliza este trabajo monumental con el que Dream Theater vuelve a posicionarse en la escena mundial. La paz se restablece y el emperador promete un reino más justo donde las expresiones humanas de arte volverán a ser apreciadas como se merecen. Al ser el epílogo definitivo, rescata algunas secciones y melodías de canciones anteriormente interpretadas, pero esta vez con el toque de pomposidad necesario.

Muchas cosas se vienen a la mente una vez que se hace el balance final. En primer lugar, bajo muchos criterios siento que para algunos se hará muy fácil criticar de forma negativa este disco. Es cierto, se hace casi imposible escuchar las más de dos horas de duración de corrido, por momentos nos gustaría desconectarnos por un segundo de la historia y simplemente escuchar esos temas de Metal Progresivo a la vena al estilo del «Train of Thought«. También están los que extrañarán escuchar a John Petrucci llevando la batuta como solo él sabe hacerlo, o aquellos que esperan oír a Mike Mangini demostrando aún más la máquina de dar beats que es, siempre apoyado por John Myung. Ahora, ¿estas consideraciones hacen que el disco quede al debe?. Desde mi punto de vista, ni por un instante. El fan de Dream Theater sabe apreciar los detalles, la dedicación y el extenso trabajo detrás de cualquier álbum publicado, y con este no debería ser la excepción.

Ahora bien, con el álbum homónimo del año 2013 (disco que a parecer personal es bastante débil) siento que la fórmula definitivamente se les agotó. Quedó evidenciado el «piloto automático» y creo que hablo por muchos al decir que esperábamos una consolidación más certera de la nueva formación. Es por esto que este LP tiene la gran virtud de innovar en cierta forma el presente de la banda, con una apuesta más que arriesgada que pondrá a prueba a cada oyente. Imposible además, no destacar el notable trabajo de James LaBrie y Jordan Rudess, que definitivamente se roban la película de principio a fin.

Volviendo a los puntos negativos de «The Astonishing«, innegablemente el hecho de que debemos conocer la historia detrás de cada canción para darle sentido a lo que escuchamos, puede generar cierta distancia con aquellos que gustan de esos tracks aleatorios sin mucha temática de fondo. Pero como dijimos anteriormente, superando esta barrera les aseguro que se encontrarán con una placa que no pierde detalle alguno y que irá ganando adeptos con el pasar del tiempo.

Señoras y señores, Dream Theater está de vuelta. ¡Más exagerado y grandilocuente que nunca!

 

10 comentarios
  1. Tim Tollio Dice:

    Me gustó ene este disco. De hecho, desde el «A dramatic turn of Events» en adelante (incluyendo el homónimo que al parecer no le gustó a todo el mundo) me han sorprendido gratamente las entregas de DT. Los puedo escuchar sin cansarme, algo que me pasó desde el «6 degrees» hasta el «Black Clouds».
    Creo que más que nunca se aprecia la influencia de las bandas prog setenteras en las composiciones, particularmente de Kansas y Genesis y Yes.
    Lo único que a algunos les puede complicar es la duración del disco porque habemos tipos que gustamos de escuchar un disco entero -en especial si es conceptual- y cuando lo puse en el auto para oirlo en su totalidad casi llego a Temuco XD!

    • Brian May Dice:

      Discazo, el mejor desde el Black Clouds, eso sí que feo tema es Moment Of Betrayal, horroroso. Si no fuera por ese tema sería casi perfecto.

      • Brian May Dice:

        Ahhh y sobre el review me parece muy bueno pero creo que faltó darle más detalle a Brother Can You Hear Me?, que me parece el tema más importante del disco (no el mejor).

    • stringdt Dice:

      Mi disco favorito de dream no es el I&W ni el SFAM si no que el 6DOIT, me encantan los discos que te dejan algo como el astonishing, pero aún así se me hace muy difícil digerirlo, tals ves si no fuesen 34 temas sería mas fácil, eso sí, de a poco le voy dando la vuelta y la verdad es que el disco es muy bueno, sin duda de lo mejor que ha sacado dream desde el 6DOIT

  2. Courage Dice:

    Yo no escucho sin comprar, y esto es apuesta segura.

    Los que dicen de la longitud de las canciones, el progresivo es así, un subgénero en el que abundan las canciones largas, así que no me vale ese argumento.

    Por otro lado, aunque LaBrie es un gran vocalista, no deja de ser un tío, y en este disco hay un personaje tía (LaBrie hace de todos), y por ese motivo lo suyo es que hubieran puesto a una tía haciendo de dicho personaje, aunque James hiciera del resto, porque lo mejor es que un personaje tía lo interprete una tía, y qué coño, porque las mujeres tienen el MISMO DERECHO que los hombres a cantar en discos de metal.

    • Diego A. Arcis Dice:

      En este caso, con longitud se refieren al álbum completo, porque en este disco las canciones largas no abundan, de hecho hay algunas muy cortas que hacen de interludio.

  3. Leonardo Antonio Troncoso Arri Dice:

    muy progresivo será, pero es FOME !!
    hace mucho tiempo que no me aburría tanto
    para mi dream se acabo en el octavarium

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