No hace falta explicar en demasía lo que significa hoy en día Dream Theater en el mundo no sólo metalero, sino rockero. Principales exponentes del metal progresivo a nivel mundial, Dream Theater se caracteriza por poseer composiciones más bien complejas, magistralmente ejecutadas por sus integrantes : el carismático canadiense James LaBrie en las voces, el notable John Petrucci en las guitarras, el sofisticado John Myung en el bajo, el impredecible Jordan Rudess en los teclados y el magistral Mike Portnoy en la batería.

La banda de Portnoy, Petrucci & Cía. viene precedida de un abrumador éxito con su anterior album, el perfecto «Metropolis II : Scenes From a Memory» (1999), disco que ha entrado por la puerta más ancha de la historia del rock debido a la increíble ejecución musical de la fascinante historia de Nicholas y su regresión a la vida de Victoria Page. Hace muy poco, Dream Theater ha lanzado un disco triple en vivo (que además está en DVD y VHS), llamado «Scenes From New York», donde por alrededor de 3 horas deleitan con su magistral ejecución en vivo de todo el material de Metropolis II, con una puesta en escena sencillamente espectacular (incluyendo coros gospel en un par de temas), y recordando muchos de sus éxitos antiguos.

Pero limitar a Dream Theater sólo a sus últimos trabajos sería una injusticia. La banda lanzó su primer disco como Dream Theater (antes se llamaban Majesty), con su primer vocalista, Charlie Dominici, a finales de los ’80. El disco se llamó «When Dream and Day Unite». Luego, con la llegada de James LaBrie, lanzan en 1992 el notable «Images and Words», quizás la primera gran muestra del notable nivel compositivo y de ejecución de sus músicos. Posteriormente lanzan «Awake», disco aclamado por la crítica y que marca la partida del tecladista Kevin Moore. Luego, con la llegada de Derek Sherinian (actual tecladista en vivo de Yngwie Malmsteen), lanzan «A Change Of Seasons», disco con sólo un tema original (pero que dura 23 minutos), y una serie de covers. En 1997 lanzan «Falling Into Infinity», el que quizás sea su trabajo más bajo, marcando la salida de Derek Sherinian de la banda, no sin antes lanzar su excelente disco doble en vivo, «Once In a LiveTime». Luego, con la llegada de Jordan Rudess, tecladista del proyecto paralelo de Petrucci y Portnoy (Liquid Tension Experiment), lanzan «Metropolis II : Scenes From a Memory» … y el resto es historia conocida.

A finales del año recién pasado se anunció la salida de su nuevo trabajo, que se llamaría «Six Degrees Of Inner Turbulence», y que contaría con «sólo» 6 temas … digo «sólo» porque este trabajo ha resultado ser un disco doble, con un tema de ¡42! minutos (y que constituye el único tema del Disco 2), que le da el nombre al disco, que en total dura algo más de 90 minutos. Dream Theater comprende que la barrera que dejó «Metropolis II : Scenes From a Memory» es prácticamente imposible de superar, por lo que ha decidido experimentar con un sonido con una dosis menor de revoluciones, y con letras alejadas del concepto de su anterior trabajo.

El nuevo trabajo de Dream Theater comienza con las campanas de «The Glass Prison», excelente y variadísimo tema, que incluso cuenta con momentos bastante Power (mucho doble bombo por parte de Portnoy) e incluso la aparición por algunos segundos del sonido de tornamesas (típico del aggro), pero mezcladas fantásticamente con la línea progresiva del «Scenes From a Memory», aunque quizás con un poco menos de brillo … en todo caso es uno de los mejores trabajos del disco, con una cantidad impresionante de matices. El disco prosigue con «Blind Faith», que posee una estructura mucho más «radial» que el resto de los temas del disco, recordando un poco a «You Not Me», del «Falling Into Infinity», es decir, un sonido muy de «single» … si bien no es de lo mejor del disco, Dream Theater hace un buen trabajo. Luego viene «Misunderstood», tema que se inicia de forma muy Pink Floyd, para después continuar en ciertos momentos con la estructura más bien «radial» que caracteriza al tema anterior … además, posee ciertos momentos deliciosamente cacofónicos, característicos de la época que se inicia con la llegada a la banda de Jordan Rudess. Posteriormente, y conectada con el tema anterior, aparece «The Great Debate», tema que comienza con toques medios «galácticos» y bastante sicodélicos, con el bajo de Myung tomando un rol protagónico, para posteriormente tomar un ritmo deliciosamente progresivo, recordando bastante a los tiempos del «Awake» (con muchos cambios de ritmo), con un LaBrie sorprendiendo con excelentes tonos «raspados» y con una notable versatilidad, y una performance notable de Petrucci y Rudess, con momentos que recuerdan a Liquid Tension Experiment. El Disco 1 termina con «Dissapear», el tema más corto del disco (poco más de 6 minutos), que quizás constituya el punto más bajo y prescindible, pues nunca alcanza a tomar el vuelo necesario como para convertirse en un buen tema … hay que recordar que Dream Theater se ha caracterizado por hacer excelentes temas «relajados», como lo han sido «Hollow Years», «Anna Lee», «Wait To Sleep», la increíble «Surrounded» y la magistral «The Spirit Carries On». Pero lamentablemente este no es el caso.

El Disco 2, como mencioné anteriormente, está compuesto de sólo un tema, que le da el nombre al disco. Pero no es cualquier tema. En efecto, «Six Degrees Of Inner Turbulence» dura poco más de 42 minutos, el tema más extenso de la carrera de Dream Theater. Comienza con una overtura espectacular, mezclando toques que incluso recuerdan a Rhapsody con ciertos sonidos cacofónicos -tan característicos del teclado de Rudess-, e incluso con sonidos muy «de película» navideña o de Disney (no es difícil por momentos imaginarse la nieve cayendo y al Viejo Pascuero pasando frente a la ventana) … luego, con la voz de LaBrie se llega a momentos notables, con mucho feeling (algo que se le criticaba mucho a esta banda, la carencia de feeling al tocar …). La cacofonía del teclado de Rudess alcanza momentos magistrales, el bajo de John Myung muestra un nivel notable … también encontramos momentos bastante metaleros a lo largo de este increíble tema, así como reminiscencias pinkfloydianas. En definitiva, es un tema para escuchar con tiempo, para sentarse en la cama y poner el personal a full … es imposible describir de forma acuciosa todos los detalles que pueden apreciarse en este notable tema.

En resumidas cuentas, hay que saber entender este nuevo trabajo. Era muy difícil esperar (al menos siendo objetivos) que Dream Theater alcanzara o superara el magistral nivel alcanzado por su anterior trabajo. Pero, a pesar de esto, «Six Degrees Of Inner Turbulence» es un excepcional disco, con una complejidad compositiva digna de ser continuamente destacada, y que ratifica el excelente momento que vive esta banda norteamericana. Si bien no alcanza la brillantez de su trabajo anterior, Dream Theater es una banda que continúa superándose a sí misma. Es de esperar que, por esa gracia del destino, alguna vez tengamos la posibilidad de ver a esta increíble banda en nuestro país. Pero, mientras tanto, y mientras nuestros sueños lo siguen siendo, «Six Degrees Of Inner Turbulence» constituye bastante más que un premio de consuelo.

3 comentarios
  1. Slash66 Dice:

    podrias haber descrito mejor el SDOIT, ya q se compone de 8 partes, es como describir las 8 canciones del disco 2….

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