Bien es conocida la costumbre de Dream Theater de documentar la mayoría de sus tours con el lanzamiento de un DVD (o en los últimos años, Blu Ray). Esta práctica nace en los momentos que la banda empieza a despegar en popularidad, a finales de los noventa. Antes de eso, solo se contaba con dos lanzamientos en VHS de sus primeros diez años de existencia, Images & Words Live in Tokyo (1993) y 5 Years in a Lifetime (1998). Impulsados por su ex baterista y miembro fundador, Mike Portnoy, junto con John Petrucci, fanáticos de los “bootlegs”, demos y cualquier registro audiovisual que pudieran conseguir, Dream Theater comenzó con una larga lista de lanzamientos de este tipo, llegando a lanzar cinco en los últimos diez años.

Esta práctica arroja muchos DVD destacables (Live At Budokan y Score) y algunos menos regulares (Chaos In Motion). Entonces, ¿que nos prepara este nuevo lanzamiento, Breaking The Fourth Wall? ¿Es capaz Dream Theater de seguir documentando sus conciertos sin caer en la repetición, ofreciendo material de calidad?

Breaking the Fourth Wall fue lanzado el mes de septiembre de 2014, y documenta la presentación en el Boston Opera House, presentando su último disco homónimo, Dream Theater. Al no ser un live review, queda afuera el sentido emocional que pueda tener la presentación en sí, pues solo hablaré sobre sus atributos y defectos.

Dream Theater es una banda que es un poco lo contrario a lo que se suele buscan en registros en directo. Es agradable cuando uno puede escuchar y sentir la energía más cruda en algunos directos de agrupaciones como Hammerfall, Judas Priest, Blind Guardian o Sabaton, sin creer, por ningún momento, que podría ser una versión demasiado editada, dándole esa personalidad y toque de un registro en vivo. Pero con DT pasa algo diferente. DT es una banda que sufre demasiado cuando su vocalista, James LaBrie, no se encuentra en excelente forma vocal o mal ecualizado en sus efectos de sonido, al punto que puede hacer que todo el concierto no sea una experiencia perfecta.

Lo mismo sucede cuando, a veces, Jordan Rudess exagera mucho en solos o pasajes de canciones “antiguas” (Blind Faith del tour Chaos in Motion por ejemplo), dándole una complejidad innecesaria, o cuando el bajo de Myung es casi inaudible. Afortunadamente, este registro se encuentra por encima del más que correcto Live at Luna Park (2011), con un sonido casi perfecto, especialmente en la ecualización de los instrumentos. Quizás, como siempre, al bajo le falta más protagonismo, pero tanto Petrucci como Mangini, Rudess e incluso Labrie (en el noventa y nueve por ciento del concierto) suenan espectacular. Algunas notas más forzadas o gritos de James Labrie suenan algo extraños, pero son pocos momentos, principalmente en Ilumination Theory. Sin embargo, hay que destacarlo en cortes como Along For The Ride y la excelente Lifting Shadows of a Dream.

La versión Blu ray muestra una fantástica imagen. La iluminación del escenario es simple, pero bien lograda y no sufre de una sobrecarga de colores cálidos, como sucede en algunos Blu Ray. Se agradece mucho que las diferentes cámaras personales que hay en el escenario, especialmente la de Rudess, muestren una imagen perfecta de la acción. La tecnología nos da una mano al ofrecer una calidad pareja y constante en todas las tomas. Fiel al estilo de edición, DT no abusa de cambios de ángulos o cámaras cada dos segundos, sino que suele mostrar a cada músico cuando hacen lo suyo. Eso es algo que se agradece con este tipo de bandas. Cabe mencionar que las ultimas cinco canciones son tocadas junto a una orquesta y coro. Le dan un buen toque a algunas, pero no cambian mucho el “feeling”, solo para Ilumination Theory donde quedan espectacular los arreglos. Una apuesta segura, menos notorio que a la orquesta en el Score.

Gran parte del valor de un DVD tiene que ver con su tracklist. Que no sea monótono, que ofrezca algo nuevo, tanto para fans nuevos como para los más antiguos. A gusto personal, es el mejor atributo, pues balancea bien ambas cosas. La primera parte del set son canciones de épocas más recientes, The Enemy Inside, The Shattered Fortess, On The Back of Angels, etc. Si bien no son clásicos (aunque OTBOA se perfila como tal), son muestra de una banda que está orgullosa de su trabajo y que no solo vive de viejos recuerdos. Buena elección de material. Dentro del primer set esta uno de los mejores cortes, Trial Of Tears de su disco Falling into Infinity (1997). Si bien ya había una versión excelente en el Live at Budokan (2004), esta versión destaca con méritos propios, impecable y nada que envidiar.

Las verdaderas joyitas y, a mi gusto, la razón de porque este DVD vale su precio, es el segundo set y el encore. Al cumplirse veinte años de Awake (1994) y quince de Scenes From a Memory (1999), DT dedica todo la segunda parte de su concierto a estos dos grandes álbumes (y una larga, pero correcta canción de su último disco, Ilumination Theory). The Mirror, Lie, Lifting Shadows off a Dream, Scarred (tremenda joyita) y Space dye Vest son, justificadamente a lo largo de los años, unos temasos que no se encuentran en sus últimos lanzamientos HD o en versiones con sonido 5.1.

Jordan Rudess mantiene un respeto a las composiciones más personales ejecutadas por Moore, primer tecladista de DT. El final del concierto es con toda una orquesta y coro, el Berklee College of Music Orchestra & Choir. Si bien se aprecia más en Ilumination Theory, es un buen toque que se alcanza a apreciar, pero que no cambia mucho las canciones. Overture 1928”, Strange Deja Vu, Dance Of Eternity y Finally Free dan por cerrado el registro. Nuevamente canciones que no estaban en un DVD desde el querido, pero dada su antigüedad, deficiente a veces en calidad de imagen, Live Scenes from New York.

Es un lanzamiento exitoso, pero hay que tener cuidado que no es para cualquiera (tampoco digamos que es para el “die hard” fan), pues no está cargado a los hits, la mejor muestra de esos es la ausencia del cien por ciento de canciones de mi disco favorito, Images & Words (1992), pero es algo que los fans agradecen, seguir expandiendo el abanico de canciones disponibles y no tener tres, cuatro o cinco versiones del mismo tema.

La buena selección del material reciente, las joyitas en la segunda parte del registro, la excelente calidad de imagen y sonido, junto con la buena performance del grupo, hace que pequeñísimos detalles no mermen la calidad de este lanzamiento. Recomendadísimo, definitivamente superior al Live at Luna Park y un goce audiovisual.

 

3 comentarios
  1. Starship Trooper Dice:

    No lo he visto aún, espero poder tenerlo pronto, para recordar aquel impecable show en el Arena!

  2. Flint Marko Dice:

    ¡Aguante Dream! No soy un die hard fun y no se de que album o época es cada canción. Pero creo que ahí esta la gracia de este grupo. Puedes escuchar listas con canciones de distintas épocas y encuentras una calidad constante a través de sus discos. No son 8 o 10 canciones buenas, siempre encuentras una que no conocías y que te sorprende.

  3. yo Dice:

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