Al decir “Teatro de los Sueños”, el oído más pelotero lo asociará a Old Trafford, el mítico estadio del Manchester United, pero el oído más musical interpretará dicha denominación como una forma de referirse a una de las más grandes agrupaciones de la escena mundial, estandarte de un estilo, adorado por muchos, vilipendiado por otros, aunque definitivamente indiferente para nadie que los haya escuchado. Y no son otros que Dream Theater, quizás una de las “grandes bandas” que más se demoró en venir por primera vez a Chile, pues recién pudimos verlos debutar en el sur del mundo en diciembre del 2005 en un inolvidable concierto en una Pista Atlética repleta y que es recordado por el conjunto como uno de los shows donde más asistencia ha convocado. Luego de ello, dos visitas al Arena Santiago (o Movistar Arena posteriormente), 2008 y 2010, completan la foja de Dream en Chile, siempre promocionando materiales lanzados recientemente: el 2005 fue Octavarium, el 2008 fue el turno de Systematic Chaos y el 2010 de su largaduración Black Clouds & Silver Linings, esta última pocos días después del terremoto 8,8 que azotó estas tierras y que, coincidente o no con la sismicidad de ese entonces, mostró a una banda haciendo un show bastante más corto de lo acostumbrado.

Pero si bien ahora igual la idea es promocionar su última placa en estudio, en este caso el sólido y dignísimo A Dramatic Turn Of Events (ADTOE), había algo distinto en el ambiente: se trataría del debut en vivo de Dream sin uno de los miembros más capitales de su historia, nada menos que Mike Portnoy, catalogado de forma muy poco discutible como uno de los mejores bateros de la historia del rock, líder y alma mater de la banda hasta hace no demasiado tiempo. En este sentido, quiero hacer un alcance: en toda agrupación se siente, y bastante, cuando se va un miembro “importante” de la misma, pero creo que particularmente en la función de batero, en pocas bandas el “mazazo” sería tan grande como en Dream Theater. Por ello, el valor, coraje y confianza en sus medios de Mike Mangini para tomar la posta y asumir el cargo merece desde ya un reconocimiento pleno, pues no es sólo ponerse en la espalda una mochila, sino que derechamente ponerse en la espalda un Fiat 600 con quince personas en su interior como en los concursos que se hacían en Sábados Gigantes.

Ante esto, la expectación por ver a Dream en Espacio Riesco sería algo distinta a las otras oportunidades en que habíamos visto su performance en vivo. Si bien uno sabe a lo que va, a presenciar un show de quizás no tanta emotividad sino que de pulcrísimas, brillantes e intrincadas ejecuciones, en este caso en particular se respiraba en el aire ese tufillo a morbo de “a ver cómo anda el Mangini” y ver si el denominado “baterista más rápido del mundo” lograba hacernos olvidar a Portnoy o por lo menos dejar la viudez de lado por un par de horas.

Ya de partida debo señalar que el lugar no me agradó para nada, más aun considerando la desprolijidad de la productora a cargo de la organización, que en su página web agendaba este concierto para las 21 horas y en los tickets se señalaba como kick off las 20. Si bien conocía el Espacio Riesco en otros contextos, nunca me había tocado ir a un recital allá y a priori me parecía que, estructuralmente, no era el mejor recinto para explotar de buena forma las cualidades sónicas de Dream Theater, además de sus complicadas entradas y su ubicación geográfica complejamente accesible de no ser en vehículo (defecto que la intensa lluvia de la jornada se encargó de amplificar), lo que lo convierte en un lugar muy poco recomendable para conciertos masivos. De todas maneras hay que entender que el lugar donde anteriormente habían tocado estaba ocupado por el Ratón Mickey patinando en hielo así que por ello no pudimos disfrutar de este show en un lugar más céntrico.

Pero lo importante es que al frente habría una banda encargada de transformar cualquier otra consideración, dificultad o problema, en algo menos que secundario. Y así lo entendió la fanaticada de Dream, que pese a la inclemencia del tiempo y a la “trasmanidad” del venue, se hizo sentir en gran número en el Espacio Riesco, siendo quizás una de las diez o quince bandas metaleras que más público es capaz de convocar en sus shows. A eso de las ocho, la hora de esta nueva cita de Dream con su audiencia chileno, unas seis mil personas esperaban con ansias el inicio del show.

Y así, con gran puntualidad, y con un escenario auxiliado con dos pantallas gigantes, una a cada lado del mismo, comenzarían los sones de la intro Dream Is Collapsing de Hans Zimmer, celebérrimo compositor de soundtracks de películas como Gladiador o El Origen entre otras. De hecho este tema precisamente pertenece a la banda sonora de este último –gran– film. Al mismo tiempo, en unas especies de tres cubos utilizados como pantallas, se proyectan –en una onda muy pinkfloydiana o rushiana– una suerte de “Merrie Melodies” psicodélica y que culmina con un avioncillo de Dream Theater aterrizando y con sus músicos dirigiéndose a escena. Un momento realmente creativo, mágico, alucinante y cargado de belleza estética. Y la sensación era: “vaya, si así de tremenda es la intro… ¡cómo será el show!”, y si la expectativa era alta, luego de la intro ésta creció aun más.

Se apagan las luces y se escuchan las voces de los cantantes de garganta de Tuvá distintivos de uno de los más grandes cortes de su última placa. Bridges In The Sky tendría el honor de abrir los fuegos de esta jornada, debido a que el tema tiene su propia introducción, luego de la cual salen a escena Mangini junto a “las cuatro Jotas”, Kevin James LaBrie, Jordan Charles Rudess, John Peter Petrucci y John Ro Myung, a ejecutar este brillante tema. Ya podía confirmarse bastante de lo que se presagiaba, una banda sin errar una nota, causando emoción y sobretodo admiración contemplativa del público –que seguía llegando–, y un sonido que lamentablemente no era de los mejores y no lo fue durante toda la noche, desagradándome particularmente el sonido algo “tarriento” de la imponente batería de Mangini, de la cual ya hablaremos. De todas formas un poderoso inicio de una jornada que se presagiaba extensa.

Sin solución de continuidad, los clásicos sonidos de batería de 6.00 marcarían un instantáneo retorno al pasado, rememorando el gran Awake de 1994, con un público que seguía llegando en gran número a este inaccesible recinto que es Espacio Riesco, superando los problemas climáticos, de estacionamientos, de lejanía de la entrada, controles, etc., conformando “al ojo” ya cerca de siete mil personas transcurridos los primeros 15 minutos de un show sólido y contundente.

En esos momentos LaBrie se dirigiría al respetable, prometiendo un show de “más de dos horas” –se cumpliría– y presentan uno de mis temas favoritos del algo irregular Systematic Chaos de 2007, la poderosísima e intensa The Dark Eternal Night. Huelgan las palabras para resaltar el desempeño de los gigantescos músicos pero me siguió incomodando el sonido, a tal punto que por momentos costaba distinguir si LaBrie estaba cantando bien, mal o más o menos. Si bien el audio mejoraría a lo largo del show, me parece que nunca cuajó el nivel de excelencia que uno espera de un show de una banda tan prolija. No es culpa de ellos en todo caso, que contaron además con un Rudess muy “dicharachero” a ratos, aplicando al final todo su talento con una “guitarra/teclado” tan típica de esas agrupaciones sound que por suerte pasaron bastante de moda. Merecidísimos aplausos y los primeros “ooo…o-o-o, oh” de la noche.

Otra tónica comenzaría a marcarse con la bonita balada This Is The Life, que como sabemos también forma parte de ADTOE. En los temas más lentos y reposados pudimos escuchar y distinguir mejor a LaBrie. El canadiense es inteligente, sabe que no tiene la voz de antes así que explota muy bien sus virtudes vocales y en este tipo de temas es cuándo más pudimos notarlo. Y además le sirve un poco para descansar a Mangini que estaba haciendo ya a esas alturas un trabajo tremendamente remarcable.

Tocaría ahora el momento de viajar hacia el pasado reciente y rememorar a Octavarium (2005), con su portada de ese gigantesco Péndulo de Newton que hizo su aparición en los tres “cubos” que cumplían la función de “telón mutable” a medida que se desarrollaban las canciones. Con The Root Of All Evil (una de las partes de la llamada Twelve-Step Suite y que abre Octavarium) se logró otro de los más destacados instantes de la noche, con su inicio lleno de poder, a pura batería y riff, muy celebrados por el público que seguía llegando y a esas alturas ya frisaba los ocho mil espectadores. Tremendo también el final, algo “alargado” y con un logradísimo juego de luces.

Este tour es de promoción de ADTOE y así o haría sentir la banda, tocando, como veremos, en total siete de los nueve temas que componen dicha placa… y era el turno de Lost Not Forgotten, uno de mis temas favoritos del último esfuerzo de Dream y que contó con una ejecución resplandeciente por parte de la banda, con Rudess haciendo show aparte con su teclado “rotativo” y la camarita instalada en uno de sus costado, y con un Petrucci mucho más protagonista con las segundas voces, función que antes cumplía Portnoy.

Y llegaría el momento de ver al “baterista más rápido del mundo”, al Usain Bolt de los tarros, Michael “Mike” Mangini, presentado por LaBrie. Es decir, ya lo habíamos visto durante varios temas, y los más aplicados pudieron verlo en vivo hace un par de años cuando vino a hacer una clínica. Pero creo que varios concordarán con que “el” minuto que esperaba el forofo nacional estaba dado con ver a Mangini tocando un solo de batería. Y el tipo no sólo mostró buena parte de sus destrezas, sino que realmente hizo alucinar a quienes tuvimos la fortuna de conectar los sentidos con su impresionante talento y velocidad para tocar una batería gigantesca. Si el sonido de la batería hubiese sido óptimo –que insisto, desde mi posición, más cercano a la parte trasera, hacia la derecha del escenario, no fue bueno–, estaríamos hablando de un solo lisa y llanamente perfecto, además por el enorme trabajo de íluminación que engalanó la impresionante performance del batero, que se llevó una merecida ovación junto a varios Mangini, Mangini.

Sin dejar descansar por ahora al nuevo “chiche” de la banda, Dream decide retornar al pasado pero esta vez a la época antediluviana, rememorando esa verdadera piedra fundacional del progresivo que es A Fortune In Lies, primera pista de When Dream And Day Unite, el primer disco del Teatro de los Sueños. Muchos quedaron derechamente “locos” al ver que Dream ejecutaba un tema tan antiguo, con un LaBrie aguerridísimo cantando un tema de ejecución de alta complejidad.

Ya en medio del show, llegaría el momento acústico, bastante más íntimo, área en que Dream tiene una experticia a toda prueba, con una carrera donde las excelentes baladas y temas más “soft” tienen un punto de notoria relevancia. Sólo acompañado con Petrucci y su guitarra acústica, LaBrie nos cuenta que llevan aproximadamente catorce meses promocionando ADTOE, le da las gracias al público, y antes que Petrucci comenzase a tocar alguien del público le tiró un gorro de lana largo a LaBrie que con gran sentido del humor señaló que era como para colgarlo en la pared para Navidad y luego, para sorpresa de todos –y tras un intento fallido–, se lo puso, causando la espontánea ovación del público. En este entretenido contexto Petrucci y LaBrie ejecutan The Silent Man del Awake, parte de A Mind Beside Itself, con el guitarrista cumpliendo a la perfección las importantísimas segundas voces de este tema. Lindo momento.

Se incorporarían Mangini y Rudess a escena y con los “cubos” mostrando una animación del trapeciclista de la portada de A Dramatic Turn Of Events, y sin el poco expresivo pero talentoso Myung, era el momento del tema que cierra este último trabajo, la preciosa Beneath The Surface, que adquiere un brillo distinto en vivo, otro alto punto de la noche.

Otro corte que adquiere una dimensión mucho más alucinante en vivo es Outcry, también de su última placa. De los temas “largos” de ADTOE, probablemente sea el que menos me llene el gusto, pero verlo en vivo fue realmente impresionante, con un extraordinario juego con las imágenes de los “cubos”, mostrando diversas protestas –recordemos que “outcry”, si bien se puede traducir literalmente como “grito”, se entiende más como un clamor en el sentido de protesta– en distintos lugares del mundo, especialmente en Medio Oriente. Todo esto por cierto mientras la banda la ejecutó de manera soberbia, no sólo sin baches sino que revistiéndola de nuevos brillos, especialmente en el desempeño escénico de Rudess.

Y respecto a él quiero detenerme un poco, aprovechando que lo siguiente sería un solo de teclado/piano. Todos sabemos que los cinco músicos que componen Dream Theater poseen cualidades instrumentalmente excelsas, cada uno de ellos (quizás con la excepción de LaBrie) perfectamente pueden figurar en rankings de los diez mejores en su instrumento en el mundo. Pero para mí, el músico que más “feeling” tiene en Dream es Jordan Rudess. El tipo vive para su música, proyecta una intensidad y una felicidad al crear notas y melodías que realmente cautiva y por momentos conmueve. Es tan notable que es capaz hasta de crear aplicaciones para iPad para seguir haciendo música, si al costado derecho de su teclado mantenía una especie de pantalla táctil desde la que también emitiía sonidos durante diversos pasajes del show (probablemente haya sido la aplicación “MorphWiz”). Tan notable fue su performance que luego de la ovación del público, el propio LaBrie señaló que él siempre en los conciertos se ponía en el mismo rincón para observar y contemplar “como público” a quien estima, “de verdad, como uno de los mejores tecladistas/pianistas del mundo”. Excelso.

Llegaría el momento de recordar quizás el disco más “querido” de la banda, Images And Words de 1992, la fantástica Surrounded, especialmente para delicia de quienes son fans de Dream desde los tiempos donde estimábamos como un sueño lejano tenerlos en nuestras tierras. De seguro fue uno de los momentos de la noche donde más “prendido” se vio al público, especialmente en ese momento en que el ritmo se acelera un poco y Petrucci lanza a la pelea su sencillo pero intenso solo.

Luego de varios “ooo… o-o-o, oh” vendría otro de los momentos más intensos de la noche, el instante de visitar a Six Digrees Of Inner Turbulence (2002) con dos partes de su tema homónimo, War Inside My Head y The Test That Stumped Them All, con un Petrucci haciendo las segundas voces de estupenda forma, con unos “cubos” mostrando ojos, fuego, ojos en fuego y con un juego de iluminación espectacular. Extraordinario pasaje que contó con una de las respuestas más encendidas de la noche, pese a que el sonido no era el que uno esperaba.

Petrucci se queda en el escenario acompañado por Rudess, era el momento en que el guitarrista efectuase su reglamentario solo de guitarra. Quizás con menos pirotecnia que en otras ocasiones pero procurando mostrar mayor sensibilidad, no vamos a entrar ahora a descubrir el talento en las seis cuerdas del ítalo-americano, cuya única crítica a su solo es que me pareció algo más extenso de lo recomendable. Luego del gran y merecido aplauso que se llevó el músico, LaBrie manifestó que John era un guitarrista “absolutamente único en la forma en que se expresa”, provocando un nuevo gran aplauso.

LaBrie continuó dialogando para presentar el siguiente tema, ya acercándonos peligrosamente al final del show, señalando que hablaba de “nuestra existencia, hacia dónde vamos”, y extrapoló el significado hacia el espíritu, que es “resiliente”. El momento era de The Spirit Carries On, el único de la noche donde se recordaría el irrepetible Metropolis 2: Scenes From A Memory (1999), y que a mi juicio está dentro de las mejores baladas de la historia del rock. Piel de gallina y emoción en muchos, desgarro de gargantas en otros (el “where did we come from, why are we here” retumbó como una metralla), fue uno de los instantes más altos de la jornada, fundamentalmente por su intensa emotividad y por ser, lejos, el corte más cantado de toda la velada. Maravilloso.

Y cerrando la primera parte del show, y en medio de unos aislados “Me-tro-polis, Me-tro-polis”, vendría una última repasada al estupendo A Dramatic Turn Of Events con Breaking All Illusions, para varios su tema favorito del último disco de Dream Theater. Un tema fantástico realmente, que amalgama de estupenda forma el lucimiento personal (especialmente de la dupla Petrucci/Rudess) con una “sensación de banda”. Tremendo el inicio en guitarra, los cambios de ritmo, las duplas, los quiebres más tranquilos, un tema que cumple con notable precisión con el ADN de Dream y que fue recibido de gran manera. Tras dos horas y 25 minutos que se pasaron bastante rápido, y con LaBrie tomando una bandera chilena, el grupo se despidió del escenario.

Tras el encore llegaría el último tema de la noche, un nuevo recuerdo de, como dijimos, uno de sus discos más queridos, Images And Words. La duda era… ¿Metropolis o Pull Me Under? Y ya al primer segundo, con ese sonido ambiental, y las imágenes del Empire State y otras zonas neoyorquinas sabríamos que la elección sería la emblemática Metropolis 1: The Miracle And The Sleeper, ante la emoción de un público ávido por culminar la jornada con un clásico de esta envergadura e importancia en toda la discografía de Dream. Además es un tema que permite el lucimiento personal de todos los músicos, que en algún momento tienen el turno de tomar mayor protagonismo. En medio de ese glorioso y enorme pasaje instrumental (algo alargado al efecto), LaBrie da las gracias y se despide del público, para volver a cantar y rematar esta grandiosa pieza musical. Y así, luego de dos horas y 40 minutos, Dream Theater le dice adiós al Espacio Riesco con la satisfacción del deber cumplido y con un público bastante satisfecho pese a los inconvenientes. Para destacar también que desde la audiencia le lanzaron una muy bonita bandera a Mangini que decía algo así como “Mangini Welcome Home”, que el batero recibió con gran y sincera alegría. Era lo mínimo que merecía, por cierto.

Independiente de las dificultades en el acceso y llegada al recinto –para replantearse el volver a asistir a un concierto en un lugar así– o que el sonido nunca llegó a ser convincente (sin ser burdamente malo), me pareció un show intenso, muy pulcramente ejecutado, parejo en el buen sentido, con los temas bien distribuidos y que fue disfrutado de buena forma, dejando al público quizás más conforme que en su visita anterior, muy afectada por la cercanía con el terremoto de febrero de 2010. Pero más allá de esto, el mayor gusto fue haber visto con tanta vida, vigencia y naturalidad a una banda que muchos dieron por desahuciada tras la partida de uno de sus miembros más importantes, pero que tuvo la capacidad, inteligencia y perspicacia para encontrar en Mike Mangini no sólo al reemplazante de Portnoy, sino que a un músico que paulatinamente se comienza a tutear con un reconocimiento más “macro” y que merecía hace tiempo. Dream es como un paciente transplantado, pero que no sólo sobrevivió a la partida de Portnoy, sino que quedó sin secuelas. Y verlo en vivo es un privilegio.

Setlist:

01. Intro – Dream Is Collapsing (Hans Zimmer)
02. Bridges in the Sky
03. 6:00
04. The Dark Eternal Night
05. This is the Life
06. The Root of All Evil
07. Lost Not Forgotten
08. Solo de batería de Mike Mangini
09. A Fortune in Lies
10. The Silent Man
11. Beneath the Surface
12. Outcry
13. Solo de teclado de Jordan Rudess
14. Surrounded
15. On the Backs of Angels
16. War Inside My Head
17. The Test that Stumped Them All
18. Solo de guitarra de John Petrucci
19. The Spirit Carries On
20. Breaking All Illusions
Encore
21. Metropolis Pt. 1: The Miracle and the Sleeper

47 comentarios
  1. gonzalo Dice:

    me gusta mucho el dream de los 90’s y su primer disco, pero no los paso después de esa etapa, debe haber estado bueno ya que su nivel ni siquiera se discute, me gustaría ver la presentación del solo de batería

    • Byron Dice:

      que basico tu comentario….si no los pasas..porque sigues las noticias… que falta de inconsistencia

      • MIT Dice:

        byron no seas tan goupie, cada cual puede comentar lo que quiera en cualquier noticia, de hecho ni siquiera insultó ni nada a la banda.
        Por otra parte «falta de inconsistencia» no creo que corresponda a lo que querías comunicar, de hecho es redundante la frase

    • dmntz Dice:

      el solo de bateria fue como las weas… tenia el medio pedazo de bateria y no hizo nada del otro mundo

      • DANIEL Dice:

        dmntz.. xD
        Eres baterista? jaja yo caxo que se te va en la media collera hacer lo que hace mangini.. un tecnica exquisita de muñeca que si viene cierto no es lo mejor del mundo, a nivel interpretativo y ejecutorio, resulta fenomental. Tremendo peazo de bateria y realmente mangini es como su apellido «man-genius»

  2. Byron Dice:

    PEDAZO DE CONCIERTO!!!!!!!!
    …solo eso puedo decir…otras palabras sobrarian
    Mangini…Una Maquina!!!!!!!!

  3. Rodrigo Salazar Dice:

    …Realmente la ejecución en vivo de estos músicos es impresionante… Por otra parte, mis felicitaciones para Mangini por su buena adaptación…. Y finalmente, estoy seguro de que Rudess no es humano….

  4. Apophis Dice:

    El concierto fue demasiado espectacular, pero el live reviews muy negativo y pobre en opinion no me gusto, pero el show fue alucinante

    • Fridget Dice:

      creo lo mismo… el review quedo por debajo de lo que fue el concierto. Yo me puse justo al lado de la mesa de sonido y lo unico que percate fue que no se escuchaban bien las voces de labrie, pero eso siempre pasa cuando todos cantan.

  5. Jorge Dice:

    Yo fui a Buenos Aires y la verdad que fué muchisimo mejor tanto el publico como el lugar. Encima grabaron Dvd,la seccion acustica fue con un cuarteto de cuerdas. Dos fechas con el Luna Park lleno y encima la seccion acustica fué con un cuarteto de cuerdas. Ya quiero ver ese dvd.

  6. Lalonde Dice:

    Mike Mangini si había tocado antes en vivo Chile y no lo hizo sólo en una clínica, vino en 1996 con Steve Vai en el Fire Garden tour y se mandaron dos shows increíbles en el Teatro Teletón… fui a ver a Vai y terminé aplaudiendo de pie a Mangini! Si bien es cierto ni ayer Dream ni Cornell han sonado bien en el Espacio Riesco, cuando tocó ahí Foreigner sonó increíble, asi que para mi la calidad del sonido es un tema netamente de capacidad del sonidista, no del lugar.

  7. Chris M. Dice:

    Concuerdo con Apophis, muy pobre el review, la muestra es que a veces se tardan hasta una semana en hacer un review de un concierto, o mas de dos dias, este fue casi casi al instante de que se bajo Dream del escenario, se termino y parece ser que en media hora se posteo el review tomando criticas de otros conciertos ajustandolo y adaptandolo como toques finales, perdon, pero se quedo demasiado corto. Siento que es mucho texto que el comienzo, el intermedio y el final, terminan diciendo lo mismo: Concierto bueno lleno de tecnica, eso es predecible siempre con estos tipos.

    De Mangini, si se que ha tocado con Vai, pero ignoraba que habia venido con el a Chile esa ocasión. Yo que lo conozco incluso antes de que viniera aqui y de Dream, siempre me ha impresionado al punto de que es mi 3er mejor baterista para mi. Si bien o mal para los viudos de Portnoy, Mangini no solo impresiona mas por su equipo, me gustaria que vieran clinicas en video de el, es insuperable, al menos no eh visto otro que se asemeje a tan alta capacidad, no solo por el virtuosismo, no solo maneja tecnica a diferencia de Portnoy, sino combina mas y termina jugueteando mas en su ejecusión. En fin, estuvo incleible a pesar del lugar. Saludos cordiales.

    • Darío Dice:

      Perdón, pero de qué «otras críticas del concierto» podría haber tomado partes para «ajustarlas»? Si uno se demora es «oye, saquen el review», si uno lo saca pronto, «es que es muy pronto», «es muy corto» o «tiene mucho texto», «son las mismas conclusiones». Y sí, fue un concierto bueno y lleno de técnica, como es predecible con estos tipos, totalmente de acuerdo, pero se dice en dos líneas como tú lo haces, y las particularidades de este show creo que están desarrolladas en algo más de dos líneas en esta crónica. Además concuerdas con el muchacho y te das la lata de poner un post crítico extenso pero ni siquiera me queda claro si fuiste al concierto. Ojalá hayas ido, fue un show bueno y lleno de técnica. Saludos.

    • SHKOMPARE Dice:

      Qué curioso.
      Cada vez que leo un comentario de Chris M. debo «prepararme mentalmente» para poder dejar de lado el 75% de palabras de sobra, decantar el 20% de redacción redundante y desencajada para , en un 5%, obtener el propósito final de su mensaje en el post.
      Y que él diga que el texto es muy extenso es para decir tan poco, me parece paradójico.
      Le presto atención, porque a veces, después de armar su rompecabezas, su observación es buena, no obstante en este momento me parece una patudez tremenda reclamar «poder de síntesis» en un review, y además hacerlo con faltas de ortografía.
      Como Huaiquipán corrigiéndole a Cristián Warnken, valga la analogía.
      El review es impecable, sin caer en fanatismos , describiendo todo tal como es – y sì, hablar de técnica en DT es obvio, pero así es la banda- canción por canción.
      Un review lo suficientemente bueno como para que los que no fueron se hagan la idea y se queden con las ganas.

      Saludos!

      • Chris M. Dice:

        Como vos lo dice, armar un rompecabezar para finalmente llegar a la conclusión, asi me leen, con el objetivo de que se tienen que dar cuenta que incluso suelo ser mas critico que lo cotidiano y común. Pues aun considero que fue mucho, para que en cada parrafo llegar a lo mismo o mismas conclusiones que se llega a cualquier concierto de Dream desde sus visitas aqui. En fin, pues respetable el hacer un texto representativo generalizado del show y no detallado. O tal vez como soy admirador de estos tipos, me esperaba una critica mas teorica. Quizas. Saludos.

        • Chris M. Dice:

          O como dice criss el de abajo, en sus primeras lineas. Eso yo me esperaba en el review. Saludos cordiales.

  8. Slash66 Dice:

    wn no pude ir y lloré con este review T.T …dream es una de mis bandas favoritas y espero q vengan pronto otra vez, no puedo morirme sin verlos antes en vivo xD

  9. King of Pain Dice:

    xd, ni me acorde del concierto queria ir, pero no me acorde cuando era…bu. de tdas maneras la pega no me habria dejado ir.

  10. samueldeath Dice:

    tremendo concierto !!! el director se pegaba muxo con petrucci y jordan..nunca mostraba myung…que puta ke rompe el bajo wn ooohhhh

  11. Grace Guerrero Dice:

    sabia que dream theater no nos desilusionaria, aunque con un dolor en el alma digo me lo perdi :( welcome to chile mangini we love you!!

  12. lordblacksmiths Dice:

    El sonido no fue el mejor, comparado con los otros conciertos de DT. Yo creo que el recinto tuvo la culpa, pero no había otro!!
    En las lineas más complejas, ni me acorde de Portnoy la verdad, considerando que Mangini no usa Sabian/TAMA.
    Pero hay que reconocer que Portnoy llena cada segundo de ejecución con cosas imposibles de hacer y que parecen fáciles. Eso a mi juicio, es un punto a favor de Pornoy.

  13. Nightwing Dice:

    Maravilloso concierto. La madurez de esta banda está por sobre cualquiera. La puesta en escena, la relación de Labrie con el público, la ejecución pulcra y rigurosa, y la variedad de temas que siempre sorprende, hace realmente emocionarse. Cuando uno piensa que el pasado recital fue el mejor, siempre vienen y nos deslumbran con otro igual o superior. Dream Theater está en un nivel insuperable…
    El sonido no fue el mejor, pero jamás opacó la presentación. Grandioso el setlist, un lujo haber visto a Mangini y, finalmente, GRANDE DREAM THEATER !!!

  14. Brunazo!!! Dice:

    Lejos de toda broma,excelente review..hasta un poco de emocion y pena me da, no poder haber visto a una de mis bandas favoritas, a quienes tanto cariño y admiración les tengo…aplausos de pie para el sólido Mangini, y como decía la bandera: «Bienvenido A Casa»

  15. Criss Dice:

    Pese a que el review no tiene comentarios musicales REALMENTE técnicos (que creo son necesarios al momento de comentar sobre DT) Coincido, sin ser fan de esta banda, en que Rudess es un músico de otro nivel..muy por sobre los demás miembros, muchas veces sobrevalorados en especial en ámbitos técnicos, no así compositivos.

  16. Dave Moskein Dice:

    Debe ser el mejor concierto al que he asistido, la ejecuciòn musical insuperable, impecable, excelente. Conciertazo !!! junto a Iron, Dream Theater lejos la mejor banda del mundo.

    • Angelo Dice:

      Sobre la intro de M. Mangini en 6:00, nada mal, pero no perfecta, sobre todo en la ejecución del hi-hat. Esto lo digo con seguridad, soy baterista, tengo de ringtone ese tema, y hace una semana lo estaba sacando, jajaja!

      Fuera de todo tremendo baterista, y oye tocar Dream a ese nivel, es solo posible siendo un músico de calidad.

      :D

  17. ignacio in hell Dice:

    Tremenda presentación de DT, el review ajustado a lo ocurrido. Nadie a mensionado que mangini grabo con annihilator unos discasos, sobre todo «set the world on fire» . Si no lo han escuchado se los recomindo. Saludos.

    • alexs Dice:

      si es que puede volver portnoy que lo haga, en lo personal me lo prefiero a el; aunque mangini llena el espacio dejado por portnoy perfectamente, yo creia que dream se iba a cabar sin el pero resulto lo contrario

  18. SHKOMPARE Dice:

    tu post no es ni crítico ni cotidiano ni comun.
    Ennredado!. Innecesariamente complejo.

    No así el review.

    Qué más complejo querías el review?
    saber cuántos beats por segundo marcó Mangini o cuál fue la velocidad máxima que alcanzaron los dedos de Petrucci?

    No es un lujo leer tus comentarios, y en la mayoría de los casos recibes bromas como respuestas. No te lo tomes como que tienes seguidores de tus posteos.
    Te gusta el rock, claro está, pero al menos yo no te considero una eminencia. Mucho menos cuando adviertes, como en otros posts » que sabes batería al 100%, guitarra al 60% y teclado al 80%»

    Dónde aprendiste música?…. en la Facultad de Matemáticas?
    Te evaluaron con un censo?

    El review està super bien configurado para descifrar lo que pasó. Para que el que no fue a ver el concierto se haga una idea clara de lo que pasó.

    Fuiste a verlos?… no?… ve en Youtube los vídeos, pero acá sólo encontrarás un muy buen review, no un informe judicial.

    Y de pasadita, no seas tan fanfarrón.

    saludos

  19. Apophis Dice:

    Este ha sido lejos el mejor concierto al que he ido en muuuuucho tiempo, la verdad es un lujo ver siempre a DT en Chile. Ver la maestria de la ejecucion perfecta de los instrumentos y los temas suenan mejor en vivo que en los discos, sin dudas mi bada favorita de todos los tiempos

  20. pato Dice:

    el mejor concierto de mi vida…igual eche de menos a Portnoy, mangini es un gran baterista pero Portnoy es genio…cada dia parece que estos tipos son mas precisos y el montaje iluminacion multimedia y la ejecucion simplemente alucinante encontre que sonaron mejor que las tres veces anteriores gracias Dream!!!

  21. Coto Dice:

    La cagó el concierto, solo comparable al de RUSH el año pasado, Mangini se adaptó perfecto, aunque igual echo de menos esas «arengas» y clichés de Portnoy, pero eso no quita que sea un crack. Los demás, como siempre, un 10

  22. Alejandro Dice:

    NOtable nota compadre, y si es verdad el recinto no era el indicado, pero DREAM-THEATER cumplió a cabalidad. Realmente increible cercano al publico. Tengo algunos videos regustrados en mi canal
    nachodream1990

  23. HellSpawn Dice:

    Lamentablemente, fue menos gente q otras veces, no por accesibilidad o las inclemencias del tiempo, es por que la gente, y yo también, odiamos los cambios de etapa, DT murio como muchas bandas que separan integrantes y creo q el «welcome home» es una muestra de resignación y sinismo, me gusto arto el ultimo disco, como tratar de hechar a andar con llave vieja un auto nuevo, por lo menos fui a buenos conciertos del real DT y es algo que conservare en la memoria much tiempo

  24. MIKE Dice:

    … Yo he ido a todos los conciertos de Dream…. siempre lo he pasado increible, pero aca me encuentro con puros maestros y doctores de la musica…. nada que decir.

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