Suele suceder que, cuando realizamos un recuento del año en materia musical, aparece una banda que, con su debut, nos deja helados, ya que el trabajo de maduración que se da con la experiencia, es dejado de lado y ese primer disco da que hablar a todo el mundo metalero. Ejemplos hay muchos, o nadie recuerda la revolución en 1997 cuando Hammerfall y Rhapsody sorprendieron al mundo del metal con esas sendas obras maestras que fueron el «Glory to the Brave» y el «Legendary Tales», respectivamente. O sin ir más lejos el año recién pasado, cuando Lost Horizons nos tiró a la cara esa magna muestra de True Metal llamada «Awakening the World», por lo mismo, cuando llegan a nuestras manos materiales como el de estos suecos, nos reconforta. Sabiendo que además tienen un plus, sus músicos algo han hecho en el mundo del metal. Partiendo por su mentor y guitarrista Fredrik Nordström, quien es uno de los más respetados productores de la escena, ya que entre sus «clientes» figuran grupos de la talla de Hammerfall, In Flames y Dimmu Borgir. La voz está a cargo de Niklas Isfeldt, quien realizó coros para el ya mencionado «Glory to the Brave» de Hammerfall. Y la sorpresa corre tras la caja y los platos, puesto que el baterista de esta agrupación proveniente de Gotemburgo, es nada menos que la leyenda Snowy Shaw, quien estuvo en bandas como King Diamond, Mercyful Fate y Memento Mori, por lo que los ingredientes en materia de músicos están en un gran nivel y promete un resultado poderoso.

Qué afirmación, esta última más cercana a la realidad, porque el resultado sorprende desde el principio, ya que el tema que abre el disco es una bofetada en el rostro, sin ser rápido, Chasing the Dragon, es de aquéllos temas hechos para hacerte saltar, ya que es poderoso a rabiar, con una grata melodía y una potencia en la voz de Niklas, que recuerda al ex vocalista de Nocturnal Rites, Anders Zackrisson, pero con más poder. Un coro muy pegajoso y una excelente estructura del tema hacen de éste un gran inicio en esta carrera para convertirse en clásico.Un sonido de guitarras limpias y una cadenciosa voz de Niklas, pasan repentinamente a un quiebre, por parte de Snowy y Niklas, pasando a un tema rápido, rabioso, que nos llena la cabeza de puro power metal, In Flames You Burn es la descarga con coro que hace recordar los mejores momentos de esta bella religión que es el heavy metal, una frescura en las melodías y una fuerza increíble y envidiable.

Un quiebre de batería del ya mencionado Snowy nos da paso a un tema a mid tempo, de esos que te hacen saltar, y mover la cabeza al ritmo de los que tus oídos perciben. Save Us mantiene esa dosis de frescura de la que hablábamos, un tema un poco más digerible, pero a la vez lleno de poder, de true metal…

Kingdom of The Damned, sigue la tónica del tema anterior, a medio tiempo, digerible, con una melodía muy agradable, con partes más lentas, lo que lo hace muy variado, con un coro muy pegajoso, y con un cambio de melodías al medio del tema muy interesantes, lo mismo con los solos de Frederik y Gus G. Muy afiatados, gran corte. Que da paso, a lo que según mi parecer es el mejor tema del disco, y creo uno de los mejores del año. Sí, porque The Prophecy rescata toda esa potencia de bandas como Hammerfall y Helloween, de los buenos tiempos de cada banda, y el resultado es un tema potente, fuerte, con un cambio en las guitarras que van por el fondo en las estrofas espectacular y un coro que, quizás no sea original por completo, pero de un tiempo a esta parte es lo que uno quiere escuchar. En esto ayuda mucho la voz de Niklas, en el sentido de que es potente, quizás no tan aguda y limpia, pero es la dosis justa y necesaria de melodía y agresividad y da con el punto exacto para que Dream Evil suene fuerte… muy fuerte, y como dije se plasma en este tema… un temazo!!!

Una guitarras sin distorsión amenazan con una balada, que a esta altura del partido, con tanta potencia se hacen necesaria para un respiro. Sin embargo, Peter en el bajo se queda solo con Niklas en las voces, van entrando los demás instrumentos dando origen a un tema con vocación de himno, The Chosen Ones, un tema más pausado, no balada, y como dije con un coro hímnico. Se luce Niklas en las voces sacando todo su caudal vocal, que si bien no es exuberante (el hombre no es Kiske), lo utiliza a la perfección y como dije va en el sentido que busca DreamEvil. Cabe señalar para darle incluso más altura al tema que cuenta con la participación de parte de la orquesta Filarmónica de Gotemburgo, la que Frederik conoce muy bien puesto que también trabajó en el Puritanical Euphoric Misantropia de Dimmu Borgir, banda de la que Fredrik es productor.

Ahora sí… una melodía de teclados a cargo de Fredrik nos señala que viene la balada, además el título del tema inspira esa apreciación. Losing You tiene una estructura un tanto típica de power ballad, con una estrofa donde Niklas queda solo con teclado y sin distorsión y un coro donde entran las baterías y las guitarras con más peso. Sí, es muy estructurada como balada, pero responde bien, funciona y da un grato respiro. Creo, que es un gran momento del disco, porque a pesar de que personalmente no soy un fan de las baladas, creo que ésta es excelente… típica, pero excelente.

The 7th Day parte un poco más desordenada, recordándome un poco en el sonido de las guitarras a lo que hace Primal Fear, es decir una gran dosis de violencia, con coros en el intermedio que la hacen un poco distinta, pero desborda poder, potencia, y sobre todo puro heavy metal.

Heavy Metal in the Night es de aquellas canciones que ponen nostálgicos a los metaleros antiguos, puesto que suena mucho a Judas Priest, recuerda los 80, las chaquetas de cuero, y como nos señala el título puro heavy metal, con un coro en los que dan ganas de gritarlo con el puño en alto. Otro himno a escena.

Lo siguiente es muy, pero muy entretenido, un rock and roll con todas sus letras, con un título muy sugerente… Heavy Metal Jesus. Se imaginan…, un tema como dije muy hard rock, muy rocanrolero, con un coro pegajoso, 2 minutos de pura entretención. Lo que muestra que la propuesta de Dream Evil es muy variada, no es cuadrada como algunos grupos que hacen temas rápidos y unas baladas medias épico – medievales (no quiero nombrar a nadie, pero se me viene una banda italiana – no es Rhapsody – a la mente.

Hail to the King es lo que va poniendo punto final al trabajo de estos muchachos de Gotemburgo, un tema muy ochentero, con toques glam, pero muy heavy, con la potencia que este quinteto sueco desbordó durante todo el disco, con un solo de gran factura y un coro que se queda en tu mente. Dijimos que era el final, porque sigue un Outro, con unos sonidos de cuerdas que cuesta entender, pero que no pasa de ser anecdótico.

Como señalé, estamos en presencia de la revelación del 2002, un disco potente, con una fuerza y frescura que se extraña y que siempre será bienvenida. Y que sirve como tapabocas para quienes señalan que el heavy metal está perdiendo fuerza, que cada vez sus trabajos son de menor facturas y cosas así. Gracias a bandas que van surgiendo, como Dream Evil podemos decir que el heavy metal tiene larga vida… y como dijo un sabio por ahí… LONG LIVE ROCK AND ROLL!!!!!!

1 comentario
  1. Pedro Dice:

    Este disco es una maravilla, lejos lo mejor que ha hecho DREAM EVIL. El problema es que con el tiempo se pusieron «serios» y perdieron la gracia !!!

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