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Sonata Arctica

Delta

Teatro Caupolicán - Santiago, Chile
24 de octubre del 2010

sa10d-18Sonata Arctica debe ser una de las bandas más renombradas del Power Metal. Pudiera ser que, según cada percepción, su representatividad del estilo ya no sea la misma, pues evidentemente han variado su sonido a los largo de los años y hoy están más cerca del Progresivo que del Power, pero sin duda su importancia sigue siendo enorme. Sus tres primeros discos, y especialmente los dos primeros, son joyas indiscutidas que les reportaron miles de copias vendidas y miles de fanáticos alrededor del mundo. Por otra parte, y para decirlo con honestidad, sus tres últimos lanzamientos significaron para muchos un retroceso, no necesariamente en términos de calidad, pero sí quizás en intensidad y llegada con sus viejos fanáticos. Por eso muchos podían pensar que el concierto del pasado domingo tendría sobre el necesario a una otrora gloriosa banda, pero actualmente de capa caída. A nivel personal puedo decir que el cariño que el tengo a la banda que me introdujo de lleno y para siempre en el Metal es muchísimo, y aun cuando su propuesta musical actual no sea de mi total agrado, siempre me resultará interesante verlos en vivo. ¿Por qué? En parte por lo anteriormente señalado: siguen siendo una banda sumamente importante a nivel mundial. Pero también porque siempre es bueno constatar cómo están sonando en vivo, para ver si los nuevos temas ganan en puntos al ser presentados sobre el escenario y por sobre todo, porque más de algún clásico se dejará caer sobre la audiencia.

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Esto último es, creo yo, la razón principal que hace que aún con discos cuestionados (intencionalmente evito decir ‘malos’, porque para mí ni lo son, y para mucha gente son incluso buenos) los fanáticos sean capaces de llenar un Teatro Caupolicán. ¿Nostalgia? Puede ser. Pero para el caso es lo mismo. Sea cual sea la razón de cada asistente, el hecho innegable es que Sonata Arctica goza de buena salud y está en pie de guerra. Lo anterior también habría de aprovecharlo la banda nacional Delta, porque con la convocatoria de la banda estelar, era una valiosísima oportunidad para mostrar nuevamente su música y en especial el nuevo material de su última producción Deny Humanity. Pasemos a recordar entonces cómo estuvo aquella tarde-noche del domingo 24 de octubre con Delta y Sonata Arctica visitando nuestro país por tercera vez.

sa10d-09Con una puntualidad muy valorable inició el show de Delta, a las 19:45. A esa hora el Teatro Caupolicán lucía un 90% del público que finalmente llegaría esa noche: unas 3.500 personas aproximadamente. Todos y cada uno de ellos recibió de gran manera a la banda, con aplausos y ensordecedores gritos (literalmente, pero aguanten que les cuento como fue con los estelares). Buenísima recepción y el grupo arrancaba con Desire Within, tema incluido en Deny Humanity que a pesar de su novedad, fue reconocido y entonado por varios. Y es que Delta podía ser el aperitivo en esta pasada, pero son LA banda de Power/Heavy (y Progressive) Metal en Chile en este momento. Debe ser muy poca la gente que no les conoce y eso se notó. Siguió casi sin pausa el ya clásico criollo Crashbreaker, del disco homónimo. Muy buen recurso utilizar un tema así, pues permitió que todo el mundo lo coreara, especialmente en su estribillo. Quienes ya habían tenido la oportunidad de ver a la banda en vivo seguro no resultó para nada sorpresivo ver el desplante escénico de Felipe del Valle. El así apodado “Alexis Sánchez” (por algunos fanáticos que estaban a unos metros de mi) hizo alarde de todo su histrionismo, buena onda y llegada con el público. Les hizo jugar, cantar y, claro, la respuesta siempre fue positiva. Además, demostró mucha movilidad y dinamismo, lo que es esencial en un frontman. Ni hablar de su capacidad vocal: un tipo con una voz muy versátil y bien trabajada, poderosísima además (a ratos demasiado quizás).

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Siguió Who I Am?, del mismo disco que el tema anterior. Otro gran tema que permitió lucirse al sólido Benjamín Lechuga (guitarra) y al gran Nicolás Quinteros (tecladista). Y con Doors Keep Spining hicieron lo propio Andrés Rojas (eximio batero) y Marcos Sánchez (bajo). Fue particularmente notorio el entusiasmo de éste último, que en la más funks de las ondas se puso a saltar por todo el escenario en cierto momento. Y así es como queremos ver a la banda: ¡jugada y derrochando energía! Muy buen pasaje sin duda, y el público que seguía prendidísimo. Unas cuantas palabras de sincero agradecimiento y Perfect Insanity, del nuevo disco, se hacía presente. Con este tema, la recepción fue un poco más tibia, pero aun así algunos entusiastas ayudaron Felipe a cantar. Al terminar el tema, se dejaron caer unos poco respetuosos “¡Sonata! ¡Sonata!”, no porque Delta estuviera teniendo un mal cometido, muy por el contrario, sino porque la impaciencia ya era mucha. Burning Soul fue lo siguiente, otro clásico del primer disco de la banda (Apollyon Is Free), mucho mejor recibida que la anterior y coreada por buena parte de la asistencia. Al terminar se dejan caer los correspondientes aplausos, pero nuevamente los “¡Sonata! ¡Sonata!”, esta vez más fuerte. Entendiendo la situación, Felipe pide calma y da las gracias, anuncia que en breve viene Sonata y se dispone a cantar el siguiente tema. Sin embargo, Nicolás le hace una seña, como queriendo decir que el asunto terminaba allí. ¡Y así no más fue!

sa10s-45Veamos: Fue una muy buena presentación, y los chicos deberían estar contentos y orgullos por lo hecho por ellos y por la recepción del público. Se vio a Nico muy ofuscado, casi enojado cuando le tocó volver al escenario a demonstrar su equipo. Sólo cambió su cara para devolver unas sonrisas y unos pulgares en alto a algunos fanáticos que le gritaban para demostrar su apoyo. Pero para que él se quede tranquilo: La gente apreció mucho el show. A mi alrededor escuchaba muchos comentarios del tipo “sólido wn oh!” “Oye, ¡buenos temas!” “¿Cómo se llamaba la tercera canción? Estaba buena”. Si la audiencia pedía insistentemente a Sonata Arctica era porque estaban sumamente impacientes y ansiosos, no porque no les haya gustado el show de Delta. Es cosa de ver lo que ocurrió con casi todos temas: gritos y saltos a destajo. Ahora bien: qué inocente aquél fan que piensa que porque la banda telonera termine un poco antes, la banda principal va a salir antes…  Y por otro lado: si no respetamos a las bandas nacionales, ¿cómo diablos podemos esperar que surjan? Ojalá no se repita esa actitud del respetable y sí las buenas actuaciones de Delta. Mis felicitaciones para la banda.

sa10s-24Llegamos así al momento más esperado de la noche, y digámoslo sin mayores preámbulos ni rodeos innecesarios: ¡fue un tremendo show! De lo más intenso que haya presenciado este año y en mucho tiempo a decir verdad. Pero veamos con algo de detalle lo sucedido. Pasó media hora antes de que los finlandeses salieran a escena luego de la despedida de Delta. Y no es por querer quedar pegado en el tema, pero bien podrían haber sido menos los minutos de espera, con al menos 2 canciones más de los nacionales, pero bueno, hubo que esperar mirando un escenario vacío: ¡una lata! Y con las ansias, más eterna se hacia la espera. Exactamente a las 21:02hrs. se apagan las luces y comienza a sonar la intro que hizo estallar el recinto. Al fin iniciaba el tercer show de la banda en Chile. Era una extrañísima intro que la verdad no reconocí, así que no les tengo el dato de a qué cosa correspondía, pero parecía sacada de la banda sonora de un circo de fenómenos. Alrededor de un minuto después saltan a escena los músicos, primero Tommy, luego Henrik, Marko y Elias, casi simultáneamente, y bajo un increíblemente ensordecedor griterío apareció él: Tony. Eran tantos los decibeles que casi no me percaté de cuándo inició Flag In The Ground. En lo personal, me parece que es una de las buenas canciones de The Days Of Grays, y aparentemente el resto de la audiencia estaba de acuerdo, porque no hubo un alma que no la cantara a todo lo que le daban los pulmones. Al terminar algunas palabras de agradecimiento y rápidamente Tony presenta el segundo tema de la tanda: ¡Black Sheep! Especialmente disfrutada en la parte de los solos simultáneos que fueron prodigiosamente interpretados por Elias y Henrik, y obviamente durante el pegajoso coro.

Comenzó entonces algo que sería habitual durante toda la noche: extensas (mas no lateras) presentaciones para cada canción. Algo que suma puntos a favor del señor Kakko en términos de carisma e interacción con el público. La canción a presentar era The Last Amazing Grays¸ también incluida en la última placa de la banda, y que con su heavy intro hizo saltar a toda la gente. Tony se vuelve a tomar un minuto para presentar lo siguiente, entre risas, bromas y exhortaciones a leer a Shakespeare: Juliet. En lo personal, no es un tema que me entusiasme mucho, pero a los demás pareció sí complacerles su inclusión en el setlist, pues fue muy bien recibida. Rápidamente, y sin mayor preámbulo, vino uno de los grandes clásicos de la banda: 8th Commandment. Ahí en cancha ‘preferencial’, donde figuraba su servidor, comenzó todo el mundo a saltar con el atronador riff inicial de Elias, y hasta un mosh bastante decente se inició con la metralla de Tommy y Marko. ¡Gran momento! Son los grandes clásicos que -al menos yo- estaba esperando.

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As If The World Wasn’t Ending es para mí una de las mejores canciones del disco que venían a promocionar (junto con Deathaura, que por cierto me quedé con las ganas de ver y escuchar), así que me sumé a toda la audiencia que coreaba las bellas líneas del mencionado tema. Mención especial para el sentimiento que le imprimió Tony a los versos, en especial en el estribillo, demostrando que ha mejorado muchísimo en su desempeño vocal en vivo, que recordemos ha sido históricamente una de las críticas que se le ha hecho al hombre. Otra mención para el sólido cometido de Henrik durante el notable solo de teclado que contiene la composición. Realmente fue un muy buen momento del show, donde el sentimiento fluía desde y hacia el escenario. ¡Sublime! Luego, con otra de sus interesantes y divertidas historias, Tony nos presentaba la siguiente canción. Se trataba de cómo por allá en el año ‘97, tuvo cierto percance con su Toyota Corola azul, que fue arrollado por un bulldozer (¡¿?!), pero al sa10s-37cual él le tenía muchísimo cariño (tanto, que aún hoy conserva partes de él), y de cómo se sintió “totalmente pagado” por los momentos vividos, es decir: ¡Paid in Full! Una tema que por cierto debe estar entre lo más alto de aquél cuestionado disco llamado Unia. El interesante puente (“Now my feelings for you, every tear, every smile, paid in full, wrecked the chain, but no longer can I take the pain”) fue entonado con especial fuerza, lo mismo que los primeros versos del coro. Momento propicio para señalar el sorprendente histrionismo, carisma y simpatía que lució Tony durante TODA la presentación. Todo, desde su vestimenta (unos pantalones horribles y una camiseta de los Piratas del Caribe que atrás de decía “Captain Jack”) hasta su gestos, pasando por sus dichos, eran un show aparte. ¡Un tipazo!

Lo siguiente fue algo… ¿Cómo decirlo para no sanar delicadito y medio ‘mamasayo’? Bueno, da igual. Fue algo hermoso, emocionante, una de esas ocasiones en que el tiempo se detiene sobre un escenario y cientos de recuerdos llueven en la mente (ahí entra a jugar también la historia personal de cada quien, pero creo que entienden a qué me refiero). Y es que escuchar una de las canciones más bellas que ha podido regalarnos el Metal en vivo no es algo de todos los días. Perdonen ustedes si les parece que exagero, pero para mí Tallulah es una balada entre baladas. De nuevo, no hubo ni una sola persona en ese teatro que no entonara con todo su ser cada uno de los versos del tema. Además, Elias demostró que no es pura técnica al interpretar con un sentimiento sin igual el solo que años antes inmortalizara el gran Jani. Fue, como ya podrán imaginar, uno de los momentos álgidos de la noche. Luego vino el otro corte de Unia que tocarían esa noche: In Black and White. Correctamente interpretado, con un Tony sonando realmente muy bien en aquellas partes donde el tema presenta aquellas voces desgarradas, y con los demás luciéndose con sus instrumentos. Posteriormente a eso se retiran Tony, Tommy y Marko, quedado sobre el escenario el guitarrista y el tecladista. Fue uno de los momentos geniales de la noche. Un impresionante combate entre ambos instrumentistas que dejó a varios con la boca abierta. No creo que alguien pueda dudar acerca de las capacidades de Henrik y Elias a estas alturas, pero verles ‘explayarse’ en su idioma fue alucinante.

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Vuelven los demás al escenario, al tiempo que algunos pedían el solo de Marko. Todo un caso el hombre. Entiendo, por lo que he leído y escuchado, que es muy simpático y un gran tipo, pero sobre el escenario es el sujeto menos carismático que hay. Bueno, está ahí para tocar el bajo y no para hacerse el genial; él solo hace su trabajo sin molestar a nadie, más tranquilo que una foto (como para invitarlo a  una fiesta) Desearía poder decir algo más de él, pero no hay mucho que comentar, sólo que hace bien su trabajo y su polera de AC/DC estaba genial. Pues bien, una vez que ya estaban todos sobre el escenario denuevo vino The Dead Skin, también del último disco. Que en honor a la verdad no creó tanto entusiasmo como las demás, excepto por algunos momentos particulares, como aquellos riffs con los que cuenta hacia la mitad. Lo siguiente sí sería épico. Si la presentación incluyó hasta aullidos. Algunos ya intuíamos de qué se trataba y gritamos el título, así que Tony dijo que si queríamos la canción habría que aullar. ¡The Cage! (Lo del aullidos es, como ya sabrán, por lo de la trilogía del lobo). Henrik se lució de sobremanera con su solo del inicio de la canción, y luego Tony y todo el Caupolicán hicieron lo propio con el “The dream is alive, I can run up the hills every night…” del coro. Una lástima que hayan tocado sólo una canción de Winterheart’s Guild, pero que bien que haya sido ésta.

sa10s-40Luego vino otra gran pausa, pero nada que nos fuera a aburrir. Fue uno de aquellos momentos bizarros y gracioso que quedan para la posteridad. Algo así como “The Caupolicán Drum Kit Sessions”. Tony dividió a la audiencia entre partes y a cada una le asignó un sonido propio de una batería: platillos (1), caja (2) y bombo (3) (mención aparte para su pronunciación de tres: ‘thres’). Cada vez que señalaba a un sector del público, todos tenían que hacer el sonido correspondiente, fue así como fue capaz de tener a 3.500 personas jugando a ser una batería colectiva. ¡Notable! Para coronar, se sumó Tommy al juego, y terminamos todos cantando la legendaria We Will Rock You. Repito: notable. Y por cierto: anteriormente Tony había intentado un solo de batería, pero sin mucho éxito. Fue un momento de relajo y distención que todos disfrutaron, público y banda por igual.

Una vez terminado aquél lapsus de humor, vino algo increíble. Nos les contaré mi historia personal para no latearlos, pero la canción que vendría a continuación es importantísima para mí como amante del Metal, y aunque para el resto no sea tan importante (cosa que de todas formas dudo), sigue siendo para todo el mundo uno de los más grandes clásicos del Metal moderno, una joya, un himno. ¡FULLMOON! ¡Qué manera de cantar! Creo que parte de la techumbre del recinto voló hasta alguna comuna vecina. Es que había que estar allí para poder dimensionar. Sin temor a equivocarme fue EL gran momento de la noche. Termina la canción y Tony agradece sorprendido por el cariño y la entrega de los fanáticos. Promete una última canción, y la elegida es Don’t Say A Word, única representante del también perjudicado Reckoning Night. Un gran tema, sin duda, pero que al lado de lo anterior pareció casi una anécdota. De todas formas, al saber que quedaba muy poco todo el mundo cantó de gran manera. Misma cosa sucedió cuando Tony pregunta si tenemos sed y que si queremos algo de Vodka. Todos saben que es la ya habitual manera que tienen de cerrar sus conciertos, así que todos pusieron lo mejor de sí para hacer de ello un final memorable, ¡y vaya que lo fue!

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Para sintetizar, podemos decir que fue un concierto excepcional. Con una banda entregada al 100 por ciento a su fanaticada chilena, a la que por cierto le tienen un gran y especial cariño. Esto está muy lejos de ser una mera impresión nacida de algún dejo de nacionalismo. No por nada en la página OFICIAL de la banda tanto Marko como Tommy señalan como mejores de sus conciertos los realizados en Chile el 2008 y el 2002 respectivamente (y en su momento, Jani y Tony también apuntaban lo mismo). En definitiva, existe un vínculo especial entre Sonata Arctica y Chile. ¿De capa caída? ¡De ninguna manera! Sonata Arctica está tan vigente como siempre, y de eso pueden dar fe los casi 4 mil fanáticos que llegaron al Teatro Caupolicán. Sólo queda esperar ese nuevo lanzamiento y que el tiempo les traiga de vuelta por cuarta vez con una presentación tan genial como la tercera. Gran audiencia, gran banda, gran noche.

sa10s-39Setlist Delta:

1. Intro
2. Desire Within
3. Crashbreaker
4. Who I Am?
5. Doors Keep Spinning
6. Perfect Insanity
7. God Or Science
8. Burning Soul

Setlist Sonata Arctica:

1. Intro
2. Flag On the Ground
3. Blacksheep
4. Last Amazing Grays
5. Juliet
6. 8th Commandment
7. As If The World Wasn’t Ending
8. Paid in Full
9. Tallulah
10. In Black and White
11. Solos de Henrik & Elias
12. The Dead Skin
13. The Cage
Encore
14. Solo Interactivo de Tony
15. Fullmoon
16. Don’t Say A Word
17. Vodka

REVISA LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO

LIVE REVIEW: Andy Zepeda

FOTOS: Guille

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85 comentarios para esta entrada

  • rod

    tambien mandar unas felicitaciones a felipe del valle (frontman de delta) q manejo supe bien las pifias y la gente pidiendo a sonata… tiro tallas hizo saltar al publico y en fin… buen frontman (como salia en el review se parece mucho a bruce dickinson)

  • vladman

    no tocaron san sebastian…

  • guyo

    grande Delta!!, mas respeto por ellos

  • ARTUROKAKO

    Hola compadre te felicito por tu análisis detallado del concierto concuerdo casi al 100 % en tus palabras fue una buena noche, una de esas que cuando estas compartiendo con amigos las recuerdas y dices te acuerdas de Sonata en el 2010 sencillamente memorable

    me pasa lo mismo con Fullmoon que a ti compañero es una muy buena canción el que la escucha la ama a la primera muy buen tema.

    bueno no lateo mas y te robe esta parte porque creo que es muy cierto

    “”"”"Si la audiencia pedía insistentemente a Sonata Arctica era porque estaban sumamente impacientes y ansiosos, no porque no les haya gustado el show de Delta. Es cosa de ver lo que ocurrió con casi todos temas: gritos y saltos a destajo. Ahora bien: qué inocente aquél fan que piensa que porque la banda telonera termine un poco antes, la banda principal va a salir antes… Y por otro lado: si no respetamos a las bandas nacionales, ¿cómo diablos podemos esperar que surjan? Ojalá no se repita esa actitud del respetable y sí las buenas actuaciones de Delta. Mis felicitaciones para la banda.”"”"

  • Doctora

    Al igual que la vez anterior quedé con gusto a poco. Sonata Arctica (a mi gusto y esto es muy personal) tiene muchas canciones buenas y dignas de ser escuchadas en vivo. Faltó victoria’s secret, broken, wildfire y varias más. Sin embargo, creo que tienen un gran desplante y me dejó pretty happy.
    Aún así siento que el concierto es como que te pongan en frente un berlín tostadito, con azúcar flor encima y relleno de crema pastelera y que sólo te permitan darle una mascada.
    Igual lloré mamonamente con Talullah.

  • mae96

    se comieron kualkier tema bueno si! veronica´s Secret, My Selene y kualkier tema rapido,aunke 8 commandament es bkn!

  • nicolas

    wn yo estube ahi y fue espectacular.. nada q decir de la banda….

    en primera fila fue excelente XD

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